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Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2014.

¿PARA QUÉ SIRVE LA HISTORIA?

Cándido Marquesán

Resulta extraordinariamente gratificante leer libros, artículos o entrevistas del gran historiador, Josep Fontana.  En una reciente entrevista, publicada en Sociología Crítica  nos dice lo siguiente “Como cualquier rama del conocimiento, la Historia es una herramienta, una herramienta se puede usar para construir o para destruir. Un martillo es espléndido para la construcción y un arma para destruir. La Historia puede servir para cualquiera de las dos cosas, depende de cómo se quiera usar. La Historia juega además -porque la educación ha favorecido que sea así- en el terreno de los prejuicios y los sentimientos, que es un terreno terrible.

Eso lo ha analizado muy bien Kanheman y George Lakoff, mostrando que una gran parte de nuestro pensamiento habitual es pensamiento no razonado, que procede de convicciones y prejuicios, de aquello que creemos que está bien o está mal, y que alimentamos durante toda la vida.

La gente busca el periódico, la emisora de radio o de televisión que responde a sus convicciones, que las refuerza y fortifica. Conseguir que se razone en el terreno de la historia y de la política es difícil, porque son territorios minados por una serie de elementos irracionales. Mis maestros -Jaume Vicens Vives y Ferran Soldevila- me enseñaron que lo importante es que un historiador enseñe a la gente a pensar por su cuenta, no a contarle la verdad, sino hacerle desconfiar de todas las verdades adquiridas, estimularle a que piense por su cuenta”.

Evidentemente, como profesor de Historia es también lo que yo siempre he pretendido. Y en cierta manera, he debido de conseguirlo aunque sea parcialmente, ya que un antiguo alumno del IES “Bajo Aragón” de Alcañiz, Ignacio Urquizu profesor de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid, además de asiduo y brillante articulista en periódicos, y autor del libro breve, pero lleno de enjundia, La crisis de la socialdemocracia: ¿qué crisis? en la dedicatoria que me escribió:  “Para Cándido, profesor de Historia cuando comenzaba  y de quien aprendí a pensar por mi cuenta y con libertad”. Igualmente, una de las mayores satisfacciones recibidas a nivel profesional, fue una llamada de la madre de una alumna de 4º de la ESO del IES “Benjamín Jarnés” de Fuentes de Ebro en la provincia de Zaragoza, en la que no me felicitó porque el grupo de su hija hubiera aprendido mucha historia, sino porque les había fomentado el espíritu crítico. En esta tarea ardua, y cada vez menos valorada en nuestra sociedad y especialmente por parte de las administraciones educativas, éstas son las experiencias que te reconfortan y te hacen seguir adelante.

Uno de sus libros que todo profesor de Historia ha leído es el titulado Crisis del Antiguo Régimen 1808-1833,  en el que se puede entender con una claridad apabullante ese momento clave de nuestra historia. En febrero del 2013 pude leer con auténtico placer otro libro El futuro es un país extraño. Una reflexión sobre la crisis social del siglo XXI, y como siempre, pude encontrar lo que esperaba, lecciones de un maestro de la historiografía, además de coherencia. Según sus propias palabras,  esta obra nace de las preocupaciones que le surgieron tras haber concluido su libro anterior  Por el bien del imperio.

Una historia del mundo desde 1945, mucho más extenso y con extraordinario trabajo de investigación detrás,  al apercibirse de que la crisis siguió avanzando pero de la que no había acabado de ver la trascendencia. En estos momentos, la profundidad del desastre y la evidencia de que se trata de un cambio de larguísima duración, que puede continuar y tener unas consecuencias catastróficas, es una evidencia muy clara. Dos años después sus palabras siguen estando vigentes.

Hay otros, no pocos, historiadores de relumbrón que utilizan sus cátedras para ponerse al servicio incondicional de los poderes políticos y económicos dominantes, impartiendo conferencias en esplendorosos salones de entidades financieras, empresariales o políticas; recibiendo encargos para realizar congresos, estudios, publicaciones  para determinados  Think tanks, por lo que son recompensados espléndidamente. O  para redactar artículos, como está ocurriendo en estos momentos por algunos historiadores como Santos Juliá, Álvarez Junco, Antonio Elorza, vamos a decirlo suavemente sorprendentes y durísimos en contra de Podemos.

Tanta uniformidad unidireccional resulta sospechosa. Tengo la impresión de que están escritos ad hoc, con el objetivo de inocular miedo a la ciudadanía y así impedir que los Iglesias, Monedero o Errejón puedan llegar al poder. Puede que sea porque son parte del establishement académico, que debe mucho a los poderes políticos, detentados exclusivamente desde la instauración de nuestra Inmaculada Transición exclusivamente por los dos grandes partidos. Ellos sabrán sus motivos de la deriva que han decidido tomar. Por supuesto, son libres de hacer lo que quieran. Lo que sería lamentable es que aquello que escriben no lo pensaran realmente. Al respecto quiero  hacer una reflexión. La izquierda debería entender que es preciso unir emoción y gestión, renovar las emociones y concretar alternativas claras y atractivas.

Apelar a la sensibilidad, según M. Foessel reivindicando una democracia sensible, significa destacar la importancia de los afectos en la construcción del vínculo democrático y del sentir colectivo. Hubo momentos en los tiempos recientes en España en los que las emociones tuvieron una gran importancia: las movilizaciones tras el hundimiento del Prestige o las manifestaciones contra la guerra de Irak. Igualmente los aspectos emocionales estuvieron presentes en el movimiento ciudadano del 15-M: la alegría, la ilusión por un cambio posible. "Primero estaba indignada, ahora estoy ilusionada", aparecía en bastantes pancartas.

Lo que es incuestionable es que el 15-M ha creado un sentido de comunidad, ha apelado a la ciudadanía y ha aspirado a una democracia más sensible. Toda esta avalancha de emotividad estaba en las calles y las plazas españolas, y la izquierda existente principalmente la del PSOE e IU se ha mostrado incapaz de escucharla, recogerla y encauzarla en un programa articulado e ilusionante. Quien si ha dado muestras de sensibilidad para encauzarla políticamente ha sido Podemos. De ahí sus expectativas electorales, que está provocando un auténtico pavor a los partidos políticos sistémicos y también a los comentados historiadores, y que muchos politólogos aducen que es una muestra de inmadurez del pueblo español. Discrepo. El pueblo español sabe a quién vota y por qué. En todo caso, si se equivoca, ese será su problema.

La visión de Fontana es muy diferente. En la entrevista mencionada responde que “Podemos tiene un rasgo importante, que revela el desencanto de la gente ante lo que hay. Viene alguien y dice “nosotros vamos a ofrecer algo distinto” y se apuntan. Luego ya veremos. Pero de momento, lo que más me gusta es ver el terror de los dos partidos establecidos ante esa amenaza”.

Concluyo con unas líneas de sentido homenaje a Josep Fontana.  Considero que es todo un ejemplo de historiador comprometido, sin que la edad-tiene ya 84 años- haya aminorado su espíritu reivindicativo, en el que deberían fijarse otros.  Sus extraordinarios conocimientos históricos los utiliza para tratar de entender este dramático presente y mostrar alguna salida de este siniestro túnel. Esa es la misión de la Historia: estudiar el pasado, para entender el presente y forjar un futuro mejor. En la misma introducción del libro El futuro es un país extraño. Una reflexión sobre la crisis social del siglo XXI, nos advierte que tal como estamos constatando día tras día, con la perdida de los derechos sociales, el empobrecimiento de la gran mayoría y el enriquecimiento de una minoría, el desmantelamiento del Estado de bienestar para beneficio de empresarios privados, las restricciones de la democracia,  y que a la luz de estas evidencias, deberíamos revisar nuestra concepción de la Historia, como un relato de progreso continuo para darnos cuenta que estamos en un período regresivo. Los momentos de progreso no han sido propiciados porque las clases dominantes han tenido unos arrebatos de humanidad o altruismo, muy al contrario, han sido por el miedo a la revolución que les obligó a hacer concesiones.

En definitiva, la presión desde abajo de la gran mayoría ha servido para alcanzar unas conquistas sociales. Además éstas, con cierta ingenuidad habíamos creído que estaban aseguradas para siempre. Pues observamos que no es así, ya que están siendo dinamitadas por esa minoría, por lo que para recomenzar una nueva etapa de progreso habrá que volver a ganarlas con métodos nuevos, porque las clases dominantes han aprendido a neutralizar los que usábamos hasta hace poco. «El sistema está preparado para evitar el estallido social»

Sigue diciéndonos que de lo que nos está ocurriendo ahora, aunque ya se inició a mitad de los 70 en el mundo anglosajón, debemos aprender que ninguna conquista social se consigue sin lucha, la cual solo puede alcanzar el éxito cuando se ha forjado una conciencia colectiva de que no podemos resignarnos ante la injusticia, sino que estamos obligados a fijar unos objetivos comunes de progreso y debemos luchar por ellos. Para construir esta conciencia es fundamental la comprensión de la realidad social en la que vivimos, que hoy está oculta por una información proporcionada por unos medios de comunicación en manos de sus propietarios, que nos imponen una visión conformista, según la cual la realidad es la que es y no puede hacerse nada para cambiarla.

La derecha ha sido muy hábil en esta tarea, repitiendo tópicos simplistas y mensajes engañosos que se imponen como verdades absolutas. Como, por ejemplo, la necesidad por el excesivo gasto social en educación, sanidad, o pensiones de las políticas de ajustes fiscales, que nos llevarán en volandas al crecimiento económico, con el consiguiente incremento del empleo. Un estudio del F.M.I. sobre 173 casos de austeridad fiscal registrados en los países avanzados entre 1978 y 2009 confirmaba  que las consecuencias fueron mayoritariamente negativas: contracción económica y aumento del paro. Entonces, ¿cómo podemos entender el empecinamiento en estas políticas? Observando el caso de España, Mark Weisbrot opina que la política del gobierno de Rajoy, es debilitar el movimiento obrero como parte de una estrategia a largo plazo para desmantelar el Estado de bienestar, lo cual no tiene nada que ver con resolver la crisis actual ni con reducir el déficit público.

El deber que debe asumir en estas circunstancias el historiador es el de contribuir a denunciar la mentira de estos análisis tramposos, realizados por auténticos trileros, que pretenden inocularnos la resignación y la sumisión, que, por cierto, en buena parte lo están consiguiendo, para contribuir, en la medida de sus fuerzas, a reinventar un nuevo futuro, que de momento es desconocido, una vez que han sido barridas las posibilidades de realizar el viejo: el que tuvo su origen en la Ilustración y alentó nuestras esperanzas hasta el final de las tres décadas posteriores al final de la II Guerra Mundial.

Más desigualdad, menos derechos y más represión para que nadie lo cuestione. Este es el ‘extraño’ futuro que el maestro augura a no ser que los movimientos de contestación social lleguen a poner el miedo en el cuerpo al sistema. Por cierto, Podemos ya ha empezado a sembrar el miedo. Vamos en buena dirección.

01/12/2014 16:21 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

El Reino de España es mucho peor que una República bananera

Cándido Marquesán

Todos los hechos que voy a describir en estas líneas como español me producen una mezcla de asco, hartazgo y vergüenza. Vivimos en un sistema monárquico, impuesto por el Funeralísimo, según calificativo de Rafael Alberti; y con un extraordinario blindaje constitucional. Por cierto es sabido que  nuestro ínclito Juan Carlos I  llegó al trono gracias al Dictador, al que dedicó en su primer discurso oficial como Rey de España las siguientes palabras, de las que todavía --que yo sepa-- no se ha arrepentido: Una figura excepcional entra en la Historia, con respeto y gratitud quiero recordar su figura. Es de pueblos grandes y nobles saber recordar a quienes dedicaron su vida al servicio de un ideal. España nunca podrá olvidar a quien como soldado y estadista ha consagrado toda su vida a su servicio. Ahí queda eso. En cuanto al blindaje constitucional aparece en el artículo 168 1.

Cuando se propusiere la revisión total de la Constitución o una parcial que afecte al Título preliminar, al Capítulo segundo, Sección primera del Título I, o al Título II(DE LA CORONA), se procederá a la aprobación del principio por mayoría de dos tercios de cada Cámara, y a la disolución inmediata de las Cortes.2. Las Cámaras elegidas deberán ratificar la decisión y proceder al estudio del nuevo texto constitucional, que deberá ser aprobado por mayoría de dos tercios de ambas Cámaras.3. Aprobada la reforma por las Cortes Generales, será sometida a referéndum para su ratificación. Todo atado y bien atado. Para quitar la Monarquía hace falta un cataclismo natural. Mas no quiero referirme hoy a la discusión de Monarquía o República, lo que si quiero reflejar es que este Reino de España suceden una serie de acontecimientos bochornosos, ridículos, esperpénticos, que puede ser calificado como una auténtica república bananera. Voy a describir algunos de ellos.

Un Rey, que mientras su pueblo está sufriendo en sus propias carnes las secuelas de una crisis durísima, se marcha bien acompañado, es usual en la dinastía borbónica, a cazar elefantes a Botsuana y en las peripecias se rompe la cadera, cabe pensar que fue cazando. Por cierto, según la ONG WWF-Adena, los elefantes están amenazados en muchas partes de África por la caza furtiva y la pérdida de hábitat. ¡Vaya ejemplo!

Un miembro de la familia real para quien acaba de solicitar el fiscal Anticorrupción 19 años de cárcel por todo un conjunto de delitos aprovechándose del parentesco con el Rey, de prevaricación, malversación de caudales públicos, fraude a la Administración, blanqueo de capitales, falsedad en documento público, falsedad en documento mercantil y dos delitos fiscales, etc. No sin antes presentar un anexo para exculpar a su esposa, la infanta.

Un presidente de Gobierno, que tira al cubo de la basura  todo su programa electoral, que mayoritariamente habla a través de un plasma, que manda un correo electrónico al tesorero de su partido encarcelado “Luis, sé fuerte”, y que por último permite la reparación de la sede de su partido con dinero negro. Luego dice que está muy preocupado por la corrupción.

Una secretaria del PP,  María Dolores de Cospedal que no tiene ningún problema ni vergüenza en salir a una rueda de prensa y emitir las siguientes palabras: "Vamos a ver eh, la indemnización que se pactó fue una indemnización en diferido y como fue una indemnización en diferido en forma, efectivamente, de simulación o de lo que hubiera sido en diferido en partes de una, de lo que antes era una retribución tenía que tener la retención a la Seguridad Social que si no, no hubiera habido". ¡Manda huevos!

Una expresidenta de una comunidad autónoma y presidenta del PP autonómico, en cuyo territorio han surgido numerosos y grandiosos casos de corrupción, luego se presenta y la presentan la mayoría de los medios de comunicación vendidos como adalid contra la corrupción, y por ello es fichada por una empresa cazatalentos. No sé como cazará los talentos en la empresa privada, pero para elegir los que debían desempeñar cargos en la administración pública, demostró que lo hacía perfecto. ¡Alucinante!

Una exministra que no se enteraba de los coches que entraban en el garaje de su casa como un Jaguar, un BMW, un Chystler Grand Cherokee y un Range Rover. Además que le pagaron cuatro fiestas --tres de cumpleaños y una comunión--  como viajes e Eurodisney. Si no se enteraba, ¿cómo pudo llegar a ministra?. Y si se enteraba, ¿cómo pudo llegar a ministra?  Surrealista.

Un presidente de una comunidad autónoma que viaja a Canarias para fines particulares con dinero público, y luego para justificarse convoca una grotesca conferencia de prensa, en la que dice, que fue el primero de su oposición de bombero, y que cuando viaja a Madrid todos le conocen  porque come en la barra de los bares. ¡Qué coño nos importa a los españoles, si fue el primero o el segundo de su oposición!  ¿Cómo se pagaron los viajes a Canarias? Realmente patético.

En el máximo de la desvergüenza, para  fijar la posición por el PP sobre la Ley de Transparencia en el Congreso de los Diputados, el Sancta Sanctorum de la democracia, el ínclito, Esteban González Pons dijo, abróchense los cinturones que vamos a despegar: “Señorías, el valor de la transparencia como requisito de la democracia no es nada nuevo. Sin transparencia es imposible que haya democracia, como sin luz es imposible que se pueda ver.. En la democracia el ojo tiene que ser siempre más rápido que la mano. ¡Que se lo pregunten a Bárcenas!

Pero sigamos con otras perlas preciosas: no hay mejor remedio contra la corrupción que anticiparse a ella, que evitarla. Solo se corrompe el agua estancada. Allá donde habitan la sombra, el secreto o el exceso de confianza es sencillo que se produzcan favores, arbitrariedades y desfalcos.  De verdad, esto es un circo.

Una comunidad autónoma al sur de Despeñaperros, en la que se han dilapidado millones, y millones  de euros, sin saber cuántos, en cursos de formación y en la tramitación de numerosos Eres, con múltiples acusados e imputados. Un expresidente de Cataluña con cuentas en el extranjero y la mayor parte de sus hijos incursos en delitos de corrupción.  La podredumbre no tiene preferencias territoriales ni políticas.

Unos ejecutivos que malgastan dinero de una entidad financiera salvada con dinero público, usando unas tarjetas para gastos diversos: salas de fiestas, puticlubs, restaurantes de lujo, objetos suntuarios, imágenes religiosas, y que mientras tanto además despoja de su vivienda a muchos ciudadanos. ¡Qué cara dura! Son auténticos desalmados.

Un presidente del Consejo del Poder Judicial, que se montaba unos fines de semana caribeños a la Costa del Sol para el desempeño de sus “tareas profesionales”, con escoltas, coche oficial,  hoteles y restaurantes de lujo.Un presidente de la CEOE en la cárcel  por blanqueo de dinero, alzamiento de bienes e insolvencia punible por la quiebra de Viajes Marsans. Otras ocho personas han sido detenidas, entre ellas Ángel de Cabo, 'liquidador' de la agencia de viajes y Nueva Rumasa.

¿Y qué decir de la iglesia católica? Quita el nombre de Mezquita, de la Mezquita de Córdoba. Un arzobispo que silencia los abusos sexuales de pederastia por parte de algunos miembros de la iglesia, del llamado clan de los Romanones. Ha tenido que ser el Papa Francisco el que los ha dado a conocer tras recibir una queja de una de las víctimas. Eso sí, el arzobispo pide perdón tumbándose en la catedral durante unos minutos. Puro teatro.  Y todo finalizado. Una cosa es un pecado y otra un delito, señor arzobispo.

 

¿Y qué decir del ejército, otro de los pilares de la patria? El teniente Luis Gonzalo Segura en un centro de internamiento disciplinario. Un castigo que le ha sido impuesto por un tribunal militar por haber publicado Un paso al frente una novela a modo de alegato en la que este joven oficial denuncia que las Fuerzas Armadas "siguen ancladas en el siglo XX", regidas con mano autoritaria y plagadas de casos de corrupción en los que "la casta" de los altos oficiales se aprovecha de sus privilegios, con la complicidad de una justicia militar "nada independiente".

Podríamos seguir poniendo más y más ejemplos, que manifiestan el grado de podredumbre al que ha llegado esta España nuestra, sin que se haya producido, lo que no deja de ser sorprendente, una contundente reacción de la ciudadanía. Por cierto, no quiero terminar estas líneas sin una alusión al “Pequeño Nicolás”, que es todo un paradigma de todo lo expuesto. Un niñato que viaja en coches oficiales del Ayuntamiento de Madrid, que aloja en su casa al gran empresario Arturo Fernández, que se pasea por los pasillos del CNI, ideólogo de FAES, que igual asiste a una audiencia monárquica que se sienta en el palco del Santiago Bernabeu. ¿Quién le ha abierto tantas puertas?, ¿por qué?, ¿qué méritos ha contraído? Todos intuimos que hay sexo detrás. Nunca sabremos qué papel desempeña en las carreras de muchos políticos. Seguro que es mucho. De verdad, dan ganas de marcharse de este país, pero bien lejos, y que se lo queden todo  esta cuadrilla de facinerosos, delincuentes y desalmados. ¡Qué se vayan todos a tomar por el culo! ¡Ya vale!

10/12/2014 20:35 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


Los griegos y los españoles somos ratas de laboratorio para ver qué nivel de castigo y sufrimiento aguantamos

 

Cándido Marquesán

En una entrevista  realizada hace 2 años a Susan George, presidenta de honor de ATTAC, la Asociación para la Tasación de las Transacciones Financieras y la Ayuda a la Ciudadanía; y autora de los dos impresionantes Informes Luganos,  a la pregunta de por qué no se producía una reacción ante el austericidio en Europa, especialmente en Grecia y España, contestó con contundencia: “De hecho, creo que los griegos y los españoles son como ratas de laboratorio para ver qué nivel de castigo y sufrimiento puede ser aceptado por esta sociedad sin que la gente se rebele. Eso puede alentar al fascismo”. A algunos podrá parecer fuerte la respuesta, mas si tienen la paciencia de leer las líneas que siguen, es probable, mejor seguro que estarán plenamente conformes con ella. Me limitaré a reflejar los hechos, que hablan por sí mismos, con algún pequeño comentario propio.

La Fiscalía Anticorrupción acaba  de archivar la denuncia de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético sobre el perdón de 3.000 millones a las eléctricas que llevó a cabo el Ministerio de Industria en 2008. Conviene hacer un poco de historia. El origen del caso es antiguo. Recurriendo a algunos periódicos de papel o digitales trataré de reflejar todas las circunstancias que rodean este auténtico atraco a la ciudadanía.

En 1997, al liberalizar el mercado eléctrico, el Gobierno del PP creó los Costes de Transición a la Competencia (CTCs), un sistema de compensación a las eléctricas para garantizarles el pago por inversiones que les había obligado a hacer. El Ejecutivo se comprometía a abonarles una remuneración de 36 euros por megavatio-hora producido. Tras una reforma, esos CTCs quedaron con un tope de 1,441 billones de pesetas de 1997 (8.600 millones de euros) del recibo que pagamos los consumidores. El sistema funcionó más o menos  como estaba previsto hasta que, en 2005, con la subida del petróleo y del gas, aumentó el precio de mercado a más de 50 euros por megavatio. Eso implicó que las eléctricas (Endesa, Iberdrola, Gas Natural Fenosa, Viesgo e Hidrocantábrico) cobraran más de lo inicialmente estimado. En junio de 2006, un decreto ley de Industria canceló el pago de CTCs pero dejó pendiente la liquidación. Ignasi Nieto, secretario general de Energía entre 2006 y 2008 señaló que encargó el informe a la Abogacía del Estado antes de pedir la devolución.

"Se habían pasado de frenada y habían cobrado de más". Nieto no recuerda el cálculo exacto de cuánto estimaban que los consumidores habían pagado indebidamente, pero afirmó que "era una cantidad significativamente relevante que rondaba los 3.000 millones". La Comisión Nacional de la Energía (CNE) recordó en informes que no se había producido la liquidación definitiva. En 2008, la CNE elevaba lo cobrado de más a 3.393 millones repartidos así: Endesa, 1.562 millones; Viesgo, 432 millones; Cantábrico, 155 millones; Fenosa, 276 millones e Iberdrola, 1.159 millones. Mientras, Elcogás cobró de menos 191 millones.  Nieto consultó a la Abogacía del Estado cómo liquidar los CTCs.

El 13 de marzo de 2008, cuatro días después de las elecciones generales, entró en Industria la respuesta, firmada por el entonces abogado general del Estado (jefe de ese cuerpo), Joaquín de Fuentes Bardají. Su conclusión era que, aunque no estuviera expresamente contemplada en la ley una liquidación final, "los principios del derecho que prohíben el enriquecimiento injusto y el cobro de lo indebido permiten que pueda procederse a dicha liquidación para cada empresa". El informe no cifra la cantidad a devolver. El dictamen, de 26 páginas y que no se hizo público, señala que "junto con las liquidaciones anuales de las compensaciones debe existir una liquidación global y definitiva que permita determinar si las cantidades entregadas superan el máximo previsto legalmente, lo cual solo puede conocerse al final del periodo de vigencia". Añade que el plazo para reclamar esas cantidades era de cuatro años a partir de junio de 2006, cuando el decreto ley abolió los CTCs. Así que Industria tenía hasta junio de 2010 para reclamar el dinero mediante una norma. En 2010 prescribió la posibilidad de que el Ejecutivo pidiera el cobro.

Como la justicia española ha desestimado la denuncia interpuesta,  algo previsible si tenemos el poderío económico de las Eléctricas, podemos entender que el eurodiputado de Primavera Europea, Jordi Sebastiá, haya presentado una pregunta a la Comisión Europea, en nombre de EQUO y a petición de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético, en la que se solicita a dicha Comisión que se pronuncie sobre lo cobrado de más por las Eléctricas gracias a los Costes de Transición a la Competencia, con el siguiente texto:

“Estimada Sra. Comisaria:
“En las últimas semanas hemos sabido que los consumidores españoles presuntamente pagaron 3.396 millones de euros de más a cinco compañías eléctricas, titulares de varias centrales, en concepto de Costes de Transición a la Competencia (CTCs), y que el Gobierno ha renunciado a exigir la devolución de esas cantidades. Esta sobre retribución se debe a que el precio de mercado fue más elevado de lo esperado, y aunque la compensación perdió el sentido para el que fue diseñada, se siguió pagando en concepto de CTCs durante varios años.

El Ministerio, sabiendo que podía exigir esa devolución y mediando cinco recordatorios del organismo regulador y hasta un informe de la Abogacía del Estado, decidió no exigirlo, lo que ahora ha generado el inicio de una investigación por corrupción contra ex altos cargos del Ministerio. ¿Considera la Comisión Europea que las centrales afectadas, que siguen percibiendo en la actualidad los mismos ingresos que las centrales nuevas, están afectando a la competencia en el sector eléctrico español?”.

Después de lo expuesto, para más burla y escarnio de la ciudadanía en Nueva Tribuna, el Informe de 15 de diciembre de 2014 titulado  Las eléctricas cortaron la luz por impago a más de un millón de familias en 2013 destaca “Los gravísimos índices de pobreza energética que se sufren en España se contraponen con los cerca de 6.000 millones de euros que en 2013 obtuvo de beneficio neto el oligopolio de los tres gigantes energéticos Iberdrola, Endesa y Gas Natural Fenosa. FACUA alerta de que las eléctricas cortaron la luz a más de un millón de familias durante 2013. La organización ha calculado la cifra aproximada de cortes por impago en viviendas, en torno a 1,03 millones, extrapolando al total de usuarios domésticos los datos de cortes de suministro que constan en los informes de sostenibilidad de las dos principales energéticas, Endesa e Iberdrola. Gas Natural Fenosa oculta esta información en su memoria.

La Plataforma por un Nuevo Modelo Energético denuncia ante el Ministerio de Industria la falta de voluntad para abordar el problema de la pobreza energética, una situación que afecta a más de 7 millones de personas en el Estado español, un 15% de la población, y que tiene como consecuencia la muerte de 7.000 personas al año durante los meses de invierno.

Los hechos expuestos son lo suficientemente explícitos para que cada uno saque sus propias conclusiones. Esto es una vergüenza.  Para acabar, trataré de no perder la compostura y mantener la cabeza serena, ya que me está hirviendo la sangre, al constatar tanta ignominia y tanta desfachatez por parte de nuestras élites dirigentes políticas y económicas. Son auténticos desalmados. Mas todo tiene una explicación. El profesor Ferrajoli,  en su libro Poderes salvajes. La crisis de la democracia constitucional denuncia la alarmante falta de separación de poderes que existe en algunos países occidentales, especialmente entre la esfera pública y la privada. "Los conflictos de intereses, en las formas de la corrupción o del intercambio político con los lobbies corporativos (Las Eléctricas..) y, sobre todo, con los medios de comunicación, son hoy fenómenos endémicos en todos los ordenamientos democráticos, en los que resulta cada vez más fuerte la relación entre dinero, información y política”.

Si al inicio recurría a Susan George, al final lo haré a una cita muy oportuna del Conde Romanones: “Cuando un pueblo se resigna con el vencimiento y convive con el vencedor sin protestar, es que ya no palpita en él el amor a la patria y que ha llegado al último escalón de la degradación cívica”.

22/12/2014 19:22 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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