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Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2012.

PODERES OCULTOS

                                   

 

 

Existe un amplio grupo de sociólogos, filósofos, politólogos e historiadores en Italia, que se han preocupado y también han reflexionado en profundidad sobre el funcionamiento y el futuro de la democracia. Motivos que lo justifican no escasean, si tenemos en cuenta el devenir de este sistema político en su país, que, tras un estado de crisis permanente, posibilitó el acceso al poder de un individuo de la catadura moral como Berlusconi o la imposición por unos poderes ocultos de un tecnócrata como Monti. Giovanni Sartori, con un extraordinario libro titulado ¿Qué es democracia? Mauricio Viroli, con  “La sonrisa de Maquiavelo” y que ha elaborado el concepto de “patriotismo”, como la capacidad de los ciudadanos de comprometerse en la defensa de las libertades y de los derechos de las personas.  Luigi Ferrajoli, gran experto y defensor de los derechos humanos, y autor de “Poderes salvajes. La crisis de la democracia constitucional “, donde nos explica el peligro para nuestra democracia de esos poderes salvajes: grandes medios de comunicación, mafias, bancos, multinacionales, los mercados… Y sobre todo Norberto Bobbio, cuyo pensamiento utilizaré para la redacción de las líneas que siguen.

En 1983 Bobbio impartió una conferencia en el Congreso de los Diputados de Madrid, por invitación de su presidente, Gregorio Peces Barba, bajo el título de El futuro de la democracia, que sirvió para un libro posterior con el mismo título,  señalando la divergencia entre la democracia ideal tal como la pensaron sus padres fundadores y la democracia real.  Después de treinta años la cuestión sigue vigente. Todo un conjunto de promesas que se habían depositado para su perfectibilidad se habían incumplido: seguían vigentes la supremacía de los intereses sobre la representación política y la limitación del espacio político de la democracia; no se había alcanzado el control de las oligarquías, ni desarrollado adecuadamente la educación política de la ciudadanía, ni habían desaparecido  los poderes ocultos o invisibles. Bobbio en repetidas ocasiones manifestó su preocupación por el problema  del poder oculto, quejándose amargamente de ser una cuestión infravalorada por la sociología política.  A esta última “promesa incumplida”, a la perdurabilidad y mantenimiento de los “poderes ocultos” quiero referirm

Todos los viejos y nuevos discursos de la democracia la definen como el gobierno de lo público en público. En contraposición al autocrático, es un  poder sin máscaras. Es bien conocido que la democracia nació bajo la perspectiva de erradicar para siempre de la sociedad humana el poder invisible.  La democracia moderna nos remite a la Atenas de Pericles, del “Agora” o de la “Ekklesia”, o sea, a la reunión de todos los ciudadanos en un lugar público, a la luz del sol, donde hacen propuestas, las discuten y las deciden alzando las manos o mediante pedazos de loza. No sin razón, la asamblea ha sido comparada a menudo con un teatro o con un estadio, o sea, con un espectáculo público, donde espectadores asisten a una acción escénica con reglas preestablecidas y que concluye con un juicio.

La democracia griega supone un referente para la época de la Revolución Francesa. Entre las obras de tiempos de la revolución, el Cathecismo repubblicano de Michele Natale nos dice: “¿No hay nada secreto en el gobierno democrático? Todas las actividades de los gobernantes deben ser conocidas por el pueblo soberano, excepto alguna medida de seguridad pública, que se debe dar a conocer en cuanto el peligro haya pasado”. Kant  en el Apéndice de la Paz Perpetua: “Todas las acciones referentes al derecho  de otros hombres cuya máxima no puede ser publicada, son injustas”. Por tanto, democracia supone transparencia, visibilidad y publicidad, sin las cuales no es posible su funcionamiento, ya que los ciudadanos no pueden controlar a sus gobernantes. E igualmente cuanto más se oculta el poder verdadero, menos participan los ciudadanos en la vida pública. Así está ocurriendo en nuestra maltrecha democracia. Estoy cada vez más convencido de que las traumáticas políticas puestas en marcha por el gobierno de Rajoy,  que nos afectan en profundidad a los ciudadanos  y que están dinamitando nuestro Estado de bienestar, no solo nos las ocultaron, es que además las decidieron unos poderes ocultos e invisibles. Esa agenda oculta fue decidida en unos ámbitos desconocidos para la ciudadanía. No es fácil su descubrimiento, ya que como Bobbio nos dice “el poder tiende a ocultarse; es tanto que ve sin ser visto, que ve a todos y a quien nadie ve”. El poder tiende a esconderse porque cuanto más secreto permanece, mas fuerte se siente. Si quiere ser temido debe mostrarse lo menos posible. ¿Quiénes están detrás de ese poder que todo lo controla? Son las multinacionales, entidades financieras, grandes medios de comunicación, mercados e instituciones religiosas a las que están subordinadas las instituciones públicas tanto  nacionales como internacionales, donde la  impunidad de la corrupción, el abuso de poder y el tráfico de influencias son monedas corrientes. Por ello, lo que para algunos observadores contemporáneos aparece como una lucha de intereses contrapuestos, que es zanjada por el voto de las masas,  ha sido decidido mucho tiempo antes en un círculo restringido y desconocido. Es evidente que tal circunstancia supone una autentica perversión de una democracia cada vez mas degradada y agonizante. La democracia nace justamente para que los votos y el número cuenten más que el dinero y los recursos de los poderes ocultos.

 

Cándido Marquesán Millán

 

 

 

02/12/2012 10:03 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

DERECHO A LA FELICIDAD

                                 

 

Estamos atravesando unos momentos muy alejados del espíritu de la Ilustración, un momento clave en la Historia,  en el que el hombre decide por primera vez tomar las riendas de su propio destino y convertir el bienestar de la humanidad en su objetivo último. Como señala Josep Ramoneda en su libro Contra la indiferencia, es una revolución del pensamiento que tendrá sus consecuencias políticas y que jugará un papel fundamental en la construcción de la Modernidad. ¿Qué es la Ilustración? Kant responde así: “La salida del hombre de su minoría de edad de la que él mismo es responsable”. ¿Qué quiere decir minoría de edad? La incapacidad de servirse de su entendimiento sin la dirección de otro. De esta incapacidad, subraya Kant, el hombre es el culpable porque la causa no está en el defecto de su entendimiento sino en la falta de coraje. Sapere aude: atrévete a pensar. Significa su emancipación  y autonomía, ya que es capaz de pensar y decidir por sí mismo. Un hombre en el más amplio sentido de la palabra, ya que no necesita que nadie le diga qué tiene que pensar y qué tiene que hacer. Negándose  a dejarse dictar su comportamiento por una ley externa, ambicionaría salir de la esclavitud mental que sometía antaño a los humanos al pasado,  a la comunidad o una figura trascendente.. Supone el valorar la Razón, la libertad de pensamiento, la capacidad crítica y la educación. Coloca en primer término al ser humano, tiene una visión optimista del mundo, ya que al ejercitar sus facultades es capaz de dominar la naturaleza para ponerla a su servicio, y así ir  hacia el progreso y alcanzar la felicidad.

Para Tzvetan Todorov en su libro El espíritu de la Ilustración- subyacen tres ideas: la autonomía, la finalidad humana de nuestros actos y la universalidad. La autonomía significa que lo que debe guiar la vida de los hombres ya no es la autoridad del pasado, sino su proyecto de futuro; en consecuencia, la voluntad libre prevalece sobre la tradición. La finalidad humana de nuestros actos comporta que el objetivo de estas acciones humanas esté en la tierra y ya no remite a Dios; por lo que su existencia terrenal tiene pleno sentido: la búsqueda de la felicidad sustituye a la búsqueda de la redención, razón por la que el Estado no está al servicio del designio divino, sino que su objetivo es el bienestar de los ciudadanos. Y la universalidad implica que todos los seres humanos poseen derechos inalienables por el mero hecho de serlo.

Es una necesidad imperiosa recuperar la capacidad crítica de la Ilustración frente al pensamiento único impuesto en estos momentos de dominio neoliberal. Su gran triunfo ha consistido, como ha señalado el Nobel de economía Joseph Stiglitz, en destruir la posibilidad de pensar la alternativa. Una vez anegados los cambios y las pistas de estos cambios, solo restaba afirmar con Margaret Thachert: there is alternative.  Es imprescindible, ya que siguiendo a Ramoneda, cada vez que Europa ha renunciado a su principal arma, la razón crítica que le permitió dar el gran salto a partir del Renacimiento, y ha entregado la razón al servicio del poder –sea en nombre de la patria, de la clase, de la etnia, de la religión, de la técnica o economía, se ha abierto el camino hacia la guerra civil  y al desastre, del cual no estamos muy lejanos, de no mediar un cambio de rumbo en las políticas económicas vigentes; algo que no se divisa en el horizonte próximo. De Guindos el mismo día 14-N, tras la huelga general y las manifestaciones masivas que inundaron las calles de muchas ciudades españolas dijo: "Somos conscientes de la dificultades de la sociedad pero la hoja de ruta del Gobierno es la única alternativa posible”.

La Ilustración reconocía  el derecho humano  a  la felicidad, proclamado en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, en el artículo 1º de la Constitución montañesa de 1793: “El fin de la sociedad humana es la felicidad”, y en el artículo 13 de la Constitución de Cádiz de 1812:  “El objeto del Gobierno es la felicidad de la Nación, puesto que el fin de toda sociedad política no es otro que el bienestar de los individuos que la componen”. En Francia, Lavoisier, famoso químico y a la vez político, escribe en un discurso de 1787:  “El verdadero objetivo de un gobierno debe ser aumentar la cantidad de gozo, la cantidad de felicidad y el bienestar de todos los ciudadanos, no solo de unos pocos”. Igual que el Gobierno de Rajoy. El neoliberalismo  no solo nos niega el derecho a la felicidad, es que además nos impone la infelicidad. Triste y dramática realidad que nos la constata Boaventura de Sousa Santos en la Quinta Carta a las Izquierdas, ya que el neoliberalismo es, ante todo, una cultura del miedo, del sufrimiento y la muerte para las grandes mayorías; y no es posible combatirlo con eficacia sin oponerle una cultura de la esperanza, la felicidad y la vida. Las izquierdas tienen dificultades para asumirse como portadoras de esta otra cultura tras haber caído en la trampa que las derechas siempre han utilizado para mantenerse en el poder: reducir la realidad a lo que existe, por más injusto y cruel que sea, para que la esperanza de las mayorías parezca irreal. El miedo en la espera mata la esperanza en la felicidad. Contra esta trampa es necesario partir de la idea de que la realidad es la suma de lo que existe y de todo lo que en ella está emergiendo como posibilidad. Si no son capaces de detectar estas emergencias, las izquierdas pueden sucumbir o acabar en el museo, lo que a efectos prácticos es lo mismo.

 

Cándido Marquesán Millán

 

 

02/12/2012 10:07 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


UNA CRISIS IMPUESTA POR LAS ÉLITES Y ASUMIDA POR LA GRAN MAYORÍA

Los daños que está produciendo esta crisis sobre la mayoría de la población española son además de cuantiosos, gravísimos. La situación que va a quedar después de ella va a se muy parecida al de una ciudad arrasada después de un bombardeo atómico. Salvo unas élites vinculadas al mundo de la gran empresa, la gran banca, y la alta política, todos vamos a ser muy perjudicados. Los trabajadores con unas cifras de paro insoportables, y quienes tienen un trabajo soportando unas condiciones laborales, que se asemejan cada vez a las de inicios de la Revolución Industrial. Una juventud condenada al paro, al trabajo en precario o a la emigración. Empleados públicos, puestos en el disparadero de la sociedad, haciéndoles responsables de la crisis lo que asume buena parte de la sociedad, con sueldos cada vez más reducidos y con la privación de derechos, que parecían ya consolidados. Es tal la crueldad y el sadismo de nuestros gobernantes, que ahora la han emprendido también con el único colectivo que, hasta este momento, menos había sufrido la crisis, el de los jubilados, al recortar sus pensiones con las  que están ayudando a superar las dificultades a otros miembros de la familia, como hijos y nietos. Es la dinámica impuesta por el neoliberalismo. Tal como señala Boaventura de Sousa Santos en la Quinta Carta a las Izquierdas, el neoliberalismo es, ante todo, una cultura del miedo, del sufrimiento y la muerte para las grandes mayorías. Es verdad que se ha extendido como un auténtico tsunami en la mayoría de la sociedad un miedo aterrador, propiciado por el bombardeo de continuos mensajes de la clase política, de  los medios de comunicación y de la intelectualidad, que se han convertido en los mayordomos del capital. "Lo que viene es muy difícil". "Se superarán pronto los 6 millones de parados". "La Seguridad Social ha tenido que usar del fondo de reserva para pagar la nómina de los pensionistas". Así es comprensible que todos estemos atemorizados por nuestro futuro, cada vez más negro. Se esfuman todas las certezas, ya no tenemos garantía de nada, todo supone precariedad y desasosiego. Hay un temor generalizado: los que tenemos un trabajo a perderlo y a no tener garantizada una pensión en el futuro; los parados a no tenerlo nunca; los jubilados a no poder mantener el nivel adquisitivo de sus pensiones; y todos a la perdida de las prestaciones del Estado de bienestar. Ya no existe confianza en el Estado para protegernos de los ataques implacables de un mercado desbocado, ni tampoco en los partidos políticos ni en los sindicatos. Hemos interiorizado un sentimiento de culpabilidad, como si fuéramos los únicos responsables de la crisis actual. Esto nos pasa por "haber vivido por encima de nuestras posibilidades". Nosotros somos los culpables y tenemos que pagar por ello. De ahí que debamos asumir el sufrimiento por nuestros pecados cometidos. Lo grave es que lo asumamos.  Como nos dice también Boaventura de Sousa Santos: ¿Por qué Malcolm X tenía razón cuando advirtió: “Si no tenéis cuidado, los periódicos os convencerán de que la culpa de los problemas sociales es de los oprimidos y no de los opresores”?

 Una secuela gravísima del miedo es que se haya expandido la insolidaridad y un egoísmo individualista, del "sálvese quien pueda", viendo en los otros a unos peligrosos rivales que nos pueden perjudicar nuestro nivel de vida. El que trabaja en la empresa privada se alegra de la reducción del sueldo de los empleados públicos o de la pensión a los jubilados; los que trabajan o los pensionistas se quejan del subsidio de desempleo para los parados; estos ven como rivales a los emigrantes. La invención de un enemigo exterior nos impide ver que los intereses de unos y otros, de los inmigrantes, de los trabajadores, de los parados y de los pensionistas son comunes y así no surge una conciencia de solidaridad entre ellos. Por ende, se ha desactivado cualquier conato de lucha o de reivindicación para mantener nuestra situación, a mejorarla hace tiempo que hemos renunciado. Afortunadamente parece que ya se están organizando movimientos reivindicativos de la sociedad civil, aunque da la impresión que son por cuestiones estrictamente corporativas. Las diferentes mareas van a defender lo suyo.  Nuestro miedo sirve para que los auténticos culpables de la crisis duerman tranquilos. De esta minoría que se enriquece cada vez más a costa del empobrecimiento de muchos otros, no cabe esperar nada para una mejora del conjunto de la sociedad. Y es así porque como pronosticó Christopher Lasch en su libro La rebelión de las élites y la traición a la democracia los grupos privilegiados del ámbito político y financiero, han decidido liberarse y despreocuparse de la suerte de la mayoría y dan por finalizado unilateralmente el contrato social suscrito tras la II Guerra Mundial que les unía como ciudadanos, aunque no lo hicieron por sentido de solidaridad, sino por miedo a la rebelión de los trabajadores. Hoy las élites han perdido la fe en los valores, mientras que las mayorías han perdido interés en la revolución. Lo ha dicho muy bien en una reciente conferencia Josep Fontana Más allá de la crisis, “Desde la Revolución Francesa hasta los años setenta del siglo pasado las clases dominantes de nuestra sociedad vivieron atemorizadas por fantasmas que perturbaban su sueño, llevándoles a temer que podían perderlo todo a manos de un enemigo revolucionario: primero fueron los jacobinos, después los carbonarios, los masones, más adelante los anarquistas y finalmente los comunistas. Eran en realidad amenazas fantasmales, que no tenían posibilidad alguna de convertirse en realidad; pero ello no impide que el miedo que despertaban fuese auténtico. De ahí las concesiones.” Por ello, el sistema solo cambiará si los de arriba tienen miedo. No hay otra opción. Mientras el miedo lo tengamos los de abajo, todo seguirá igual.

            Quien debe dirigir a la sociedad en este proceso de lucha contra las élites, el diálogo en estos momentos no es posible, es la izquierda, que de momento parece desorientada, al no haber sabido o querido librarse de  la trampa que las derechas siempre han utilizado para mantenerse en el poder: reducir la realidad a lo que existe, por más injusto y cruel que sea, para que la esperanza de las mayorías parezca irreal. La izquierda debe combatir a la cultura neoliberal del miedo, del sufrimiento y de la muerte, contraponiendo una nueva y diferente, la de la esperanza, la felicidad y de la vida. Aquí estamos los seres humanos para ser felices, no para ser unos desgraciados.

CÁNDIDO MARQUESÁN MILLÁN

02/12/2012 22:54 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Siento vergüenza

 

 

Siento auténtica vergüenza de vivir en este país. Día tras día observamos que nuestros derechos sociales nos los están arrancando sin compasión. La situación de la clase trabajadora se asemeja cada vez más a la de los inicios de la Revolución Industrial, con una Reforma Laboral salvaje, que nos la vendieron como balsámica para la creación de empleo. Dolores de Cospedal tenía razón al afirmar que tal reforma daría sus frutos. Efectivamente, los está dando y con mucha rapidez. En el  2013 habrá un 27% de la población activa en paro.  Mas, todavía no es bastante. La OCDE acaba de recomendar abaratar el despido y subir el IVA.

Están dinamitando nuestro sistema sanitario público, basado en el derecho universal a la salud y del que todos los españoles deberíamos sentirnos orgullosos. Por lo que parece, no deben ser partícipes de este legítimo orgullo los dirigentes populares, grandes patriotas, vistas las prisas que tienen en ponerlo en almoneda  para beneficio de grandes grupos empresariales. Nos dicen que es para  proporcionarnos un mejor servicio. Nunca llegaré a entender, debo ser duro de mollera, el extraño concepto de que, a igualdad de servicios y de calidades, sea más adecuado un presupuesto que incluye beneficios para terceros que otro que no  los incorpora. Mientras se producen miles de despidos de profesores en colegios e institutos nos venden las excelencias- hace falta tener la cara más dura que el cemento armado- de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa. Quitando recursos materiales y humanos se mejora la calidad. Es la cuadratura del círculo. Una generación de jóvenes condenada al paro, al trabajo en precario o a la emigración. Muchas familias desahuciadas de su vivienda, víctimas de una ley hipotecaria, que el gobierno se resiste a cambiarla para mantener los privilegios bancarios. Cientos de miles de personas dependientes desamparadas. Más de dos millones de parados sin cobrar subsidio alguno, cierre de centros de atención a mujeres maltratadas y de personas drogodependientes. Hasta 2.267.000 niños por debajo del umbral de la pobreza, un 27,2%, según UNICEF. A los pensionistas, además del copago, se les hurta la subida del IPC. De verdad, es aterrador.  Es el dogma taumatúrgico del control del déficit, que sirve de coartada al gobierno para justificar todo, aunque vayan quedando numerosos cadáveres por el camino. “Estamos haciendo lo que hay que hacer”, “haremos lo que convenga a todos los españoles”…  No saben hacer otra cosa que recortar-no en todo, como veremos más adelante- , recaudar y despedir trabajadores. No cabe preguntar por los objetivos y el final de tanto sufrimiento. Quien lo hace es sometido a todo tipo de dicterios.  No hay alternativa. Por lo que hablar de democracia resulta un sarcasmo. Así tenemos una sociedad deshilachada, desmoralizada y atemorizada en el presente y desconfiada en su futuro. Lo más grave, es que lo peor está aún por llegar. La capacidad de aguante de una sociedad tiene un límite. La desesperación puede ser el detonante de una explosión social. Esto tiene que reventar por algún lado.

Entre las medidas tan brutales, hay una que me ha llegado al alma. Pensaba que unas líneas rojas no se sobrepasarían. Craso error.  El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha eliminado de los Presupuestos Generales del Estado la partida destinada al Servicio de Teleasistencia Domiciliaria para 2013, que en el 2012 era de 28,9 millones de euros. Cerca de medio millón de personas mayores en situación de fragilidad dejarán de recibir un servicio esencial para su permanencia y seguridad en el hogar. ¡Cómo no voy a sentir vergüenza ante una medida tan cruel y sádica! Si una sociedad ante un hecho como este no reacciona es que está gravemente enferma. Mientras tanto, según Pere Ortega,  del Centre d’Estudis per la Pau, se concedió un crédito extraordinario de 1.782 millones de euros al Ministerio de Defensa para atender al pago de obligaciones correspondientes a Programas Especiales de Armamento (PEAs). Este crédito se suma a los 507 millones ya detraídos de los recursos del M.º de Industria para el pago de los PEAs en el 2012.  Pero, además, se han suplementado otras partidas, para operaciones militares en el exterior. Una partida a la que cada año se le asignan 14,36 millones, al final supera los 850 millones y que sale de los Fondos de Contingencia. Estas modificaciones han incrementado el presupuesto de Defensa en 2.826,7 millones hasta septiembre de 2012, un 27% respecto al inicial, cuando el Gobierno  dijo que disminuía un 8,8%. La previsión de pago del Ministerio de Defensa para 2013 respecto de los controvertidos PEAs, de los cuales se adeudan 32.000 millones, es de 6,84 millones. El secretario de Defensa, Pedro Argüelles, ante la Comisión de Defensa del 8 de octubre, afirmó que no descartaba recurrir de nuevo a créditos para tal fin. Por ello, la propuesta de disminuir un 6,7% el presupuesto de Defensa para el 2013  (hasta 6.913,6 millones) es falsa.

 

08/12/2012 21:49 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

El trabajo una mercancía más

                                   

Las secuelas negativas de esta gravísima crisis económica son muchas. Aquel pacto alcanzado tras la II Guerra Mundial que permitió todo un conjunto de conquistas laborales tras durísimas luchas de los trabajadores, no producto de una concesión gratuita de los empresarios, se ha roto definitivamente, porque estos ya no tienen ningún miedo. Y en esta situación estamos. Salarios cada vez más reducidos, trabajos en precario, eliminación de la negociación colectiva, abaratamiento de los despidos, retraso en la edad de jubilación, pensiones cada vez más bajas y cifras dramáticas de parados. Con ser grave la situación, todo es susceptible de empeorar, y, sobre todo en este voraz sistema capitalista versión neoliberal, que nunca tiene bastante. Desde la OCDE acaban de  afirmar que hay que continuar con las mismas medidas, e incluso, intensificarlas más, para alcanzar al final de este largo camino tortuoso la Tierra Prometida. Vieja y repetida cantinela, que ni si quiera ellos se la creen. Por ello, la cuestión social ha irrumpido con gran fuerza, y las clases privilegiadas deberían ser conscientes del peligro potencial que lleva consigo, por lo que deberían reconducirla y atenuarla, aunque solo fuera por prudencia, ya que es impensable que lo hagan movidas por  razones éticas.

            Retornando al problema del paro, su existencia y magnitud es la mayor manifestación del fracaso de las medidas económicas puestas en marcha para salir de este pozo. Supone la constatación más clara de la negación de un derecho fundamental, cual es el derecho al trabajo, reconocido con gran claridad en nuestra Carta Magna en su artículo 40. 1. “Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, en el marco de una política de estabilidad económica. De manera especial realizarán una política orientada al pleno empleo”.  Y en esta situación, resulta descorazonador que nuestro ínclito presidente del Gobierno tenga la desfachatez de afirmar que nuestra Constitución no ha perdido vigencia, por lo que no hay que verificar cambio alguno en ella. Y se queda tan ancho.

La cifra de parados no solo no se achica sino que día tras día se incrementa de una manera inexorable. Ya no es noticia. Es grave que ya nos estemos acostumbrando a ella. En estas últimas fechas en la provincia de Zaragoza aparecen en los medios de comunicación noticias como estas: 76 despidos en Tauste por el cierre de Brus Refrigeration. La empresa pierde a su principal cliente (Fagor) y trasladará producción a Turquía; el plan de reestructuración bancaria contempla el cierre de 187 oficinas y 592 trabajadores, de un total de 2.573 con los que cuenta la plantilla de Caja3; se cierra definitivamente el Parador Nacional de Teruel y parcialmente durante 5 meses los de Alcañiz y Bielsa. Este calvario tendrá fin algún día. La situación es aterradora. Resulta lamentable que nuestros actuales representantes políticos ya ni siquiera se sientan obligados a dar una explicación del incremento de las cifras de parados. Hace un tiempo, era frecuente que un Secretario de Trabajo, nunca el Ministro, apareciera en los medios de comunicación a dar alguna justificación, aunque nunca convincente. Se argumentaba que se debía al final de la campaña de la vendimia o del turismo. O cualquier otra razón. Ahora no aparece nadie. Probablemente porque no existe justificación alguna.

            Una pregunta que suelo hacerme es la siguiente: ¿Ya no hay otra alternativa que el despedir trabajadores cuando aparece una mala situación económica o se prevé en el futuro tanto en la empresa privada como en el sector público? Por lo que parece, no la hay. Tampoco requiere mucha imaginación el despedir trabajadores. Eso lo sabe hacer cualquiera. Cuando según el empresario no hay beneficios o expectativa de ellos, se coge la nómina de trabajadores y los primeros 100 a la puta calle. Entraría en la lógica que esa dinámica de destrucción de empleo en el sector privado, el público tratara de contrarrestarla manteniendo o creando puestos de trabajo. Todo lo contrario. Es una auténtica máquina de destrucción masiva de empleo. Con el pretexto de hacer ajustes fiscales, por motivo de la deuda-deberíamos conocer su origen para que los ciudadanos la asumiéramos-, se eliminan miles de interinos en los servicios de sanidad, educación o asistencia social.  Para eso sobran ministros y secretarios de Economía, y sus correspondientes asesores. Para ese viaje no se necesita ni media alforja. Eso sabría hacerlo un estudiante de 1º de Bachillerato que hubiera aprobado la primera evaluación de Economía. Mas hace ya años que siempre se rompe la cuerda por el punto más débil. Tengo la impresión de que los ejecutores del sector privado y del público de estas draconianas medidas, nunca piensan en que sus efectos recaen sobre personas, que no son simples números en una estadística. Son seres humanos, que tienen unas necesidades básicas, familiares y sociales, no son una mera fuerza de trabajo que se coge o se tira sin contemplaciones.

Me generan una profunda impresión la ligereza y la osadía con la que empresarios y dirigentes políticos camuflados en razones éticas, despiden a millares de trabajadores, de lo que se enorgullecen ya que han sido capaces de tomar decisiones difíciles, que según los gurús de la economía son imprescindibles para salir de la crisis.  Los dirigentes del PP presentan como mérito en su currículo político, el haber sido suficientemente duros como para infligir dolor a los otros. Sobre todo con los más débiles.  Si los Rajoy, Cospedal, Ana Mato han decidido tomar estas decisiones, cabe pensar que tendrán motivos poderosos para hacerlo, mas lo que parece claro es que el daño que la mayoría de la ciudadanía española está sufriendo es inmenso y que quedará para siempre en los libros de nuestra historia. Por ello, aunque solo fuera por esa responsabilidad que asumen ante la historia, deberían ser muy reflexivos y precavidos antes de tomar tales decisiones. Sin embargo, por la frialdad, contundencia e insensibilidad que muestran cuando defienden y estampan sus firmas en los decretos que ponen en marcha miles de despidos, tengo la impresión de que no son conscientes de lo que están haciendo. Si lo fueran, cuando menos, de alguno de ellos en alguna de sus comparecencias públicas, cabría esperar que expresaran algún tipo de pesadumbre, como lo hizo Elsa Fornero, ministra de Trabajo del Gobierno de Monti, que se puso a llorar al dar conocer los recortes en las pensiones, sanidad y educación públicas italianas. No me imagino a Ana Mato  o Dolores de Cospedal en la misma situación. Estas ya salen lloradas de casa.

Cándido Marquesán Millán

08/12/2012 21:51 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

POR LA BOCA MUERE EL PEZ

 

 Artículo escrito el 5 de enero de 2010

En estos días navideños tan familiares, todos los españoles hemos podido ver una serie de imágenes vergonzosas, además de imborrables. Las de millares de emigrantes sudamericanos: ecuatorianos, peruanos, colombianos…aparcados, tirados cual si fueran animales, desesperados en el aeropuerto de Barajas, algunos de ellos acompañados con sus hijos pequeños, y que tras largos años de estancia en nuestro país, y haber conseguido con un gran esfuerzo un billete para poder pasar estas vacaciones con sus familiares, tenían que sufrir largos días de espera para tomar un avión. Han sido imágenes que sobrecogían, para cualquier persona que tenga una mínima dosis de sensibilidad social. Lo que yo he sentido además de un profundo pesar, ha sido una mezcla de rabia, asco y cabreo mayúsculos. Por experiencia propia, en cierta ocasión que tuve que viajar por motivos profesionales a Colombia, pude comprobar como al aterrizar el avión proveniente de Madrid en al aeropuerto de El Dorado de Bogotá, todos los habitantes originarios de este bellísimo país, con lágrimas en los ojos explotaban llenos de emoción en un grandioso aplauso. En el largo viaje, algunos de ellos me comentaban que llevaban 4 o 5 años sin ver a sus familiares más allegados: padres, hijos, o hermanos..

El causante de este desastre ha sido D. Gerardo Díaz Ferrán, propietario de Air Comet, que tras haberles cobrado religiosamente el billete, no ha sido capaz de proporcionarles un avión para que marcharan a su tierra, y que no tuvo inconveniente en afirmar que el tampoco hubiera comprado un billete conociendo la situación de la empresa. Además de dejar colgados a más de 600 trabajadores. Los calificativos que podrían darse a este comportamiento me los guardo, cada cual puede usar los que quiera. El ínclito D. Gerardo es el Presidente de la CEOE, y que por lo tanto, cabe pensar que es un importante referente de la clase empresarial española. Si todos los empresarios son así, que Dios nos coja confesados. Si este es el que debe estar en la mesa de negociación en el proceso de diálogo social, es como para ponerse a temblar. Como era de esperar, el no se siente responsable de la quiebra. Los culpables son un juez británico, los bancos, y la crisis económica, aunque no está de más recordar cómo en cierta ocasión poco ha, cometió un desliz al manifestarse con los micrófonos cerrados y afirmar con contundencia que el "problema" de la actual situación económica en España no era la "grave crisis" internacional sino "los años" de Gobierno del presidente José Luís Rodríguez Zapatero. Las palabras 'extra', no quedaron ahí. Dijo más cosas todavía. Según pudo recoger la cadena SER, durante la ponencia de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, D. Gerardo hizo una 'apreciación' sobre la líder autonómica sin saber que se estaba escuchando su conversación: "Si es que es cojonuda". No sé si es cojonuda Esperanza, lo que sí es cojonudo el dejar a miles de emigrantes tirados como una colilla en un aeropuerto.

Tampoco es mal momento para recordar las declaraciones que D. Gerardo, hizo en junio de 2007, recogidas en Expansión, defendiendo a ultranza el liberalismo económico. “La mejor empresa pública es la que no existe”. Con estas palabras, expuso su declaración de principios ante la asamblea de la confederación empresarial. Consecuente con estas palabras, pidió la gestión privada de “todos” los servicios públicos, porque “funcionan mejor, dan mejores prestaciones a los ciudadanos y reduce el gasto que puede dirigirse a otras áreas”. El nuevo presidente de CEOE reclamó a las Administraciones que fomenten “más libertad de empresa, más mercado, más desregulación y más competencia”. ¡Qué paradoja! Ahora ha tenido que ser el Estado tan denostado por parte de los empresarios, porque según ellos devora de una manera desaforada los impuestos de los españoles, que coarta la iniciativa privada, el que ha tenido que salir a resolver el desaguisado, dando todo un ejemplo de sensibilidad y de justicia social. D. Gerardo, como representante de los empresarios, que siempre nos ha estado machacando con la idea de que hay que controlar el gasto público, mira por donde, que con sus acciones va a contribuir a incrementarlo, ya que según las últimas noticias nos va costar a todos los contribuyentes unos 4,5 millones de euros, aunque cabe pensar que D. Gerardo, impregnado de un profundo sentimiento patriótico, los reembolsará de su patrimonio particular.

En los años de las vacas gordas, que ganaban los dineros a espuertas, la responsabilidad era exclusivamente de la clase empresarial, ya que todo era consecuencia de su espíritu emprendedor. Cuando han llegado los malos momentos, inevitables en el sistema capitalista, toda la responsabilidad recae únicamente sobre el Gobierno de Rodríguez Zapatero. No obstante, ya estamos acostumbrados a actuaciones como éstas por parte de la clase empresarial, que desean verse libres del Gobierno cuando prosperan, pero que solicitan su protección cuando les vienen mal dadas. Así lo hizo ya nuestro ínclito D. Gerardo en septiembre del 2008, realizando una insólita defensa del intervencionismo gubernamental para que la tormenta económica amainase: "Creo en la libertad de mercado, pero en la vida hay coyunturas excepcionales. Se puede hacer un paréntesis en la economía de libre mercado”. Por la boca muere el pez

 

Cándido Marquesán Millán

08/12/2012 22:29 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

LA UNIÓN EUROPEA Y ESPAÑA EXPORTADORAS DE LA MUERTE

Cuanto más observas y reflexionas sobre los acontecimientos actuales, tanto más te apercibes que este mundo es una auténtica pantomima. Para justificar esta afirmación no faltan ejemplos. Veamos alguno de ellos. Tal como señalé en un artículo titulado La real politik occidental,  en febrero de 2011, por las mismas fechas que se produjo la caída del dictador, Hosni Mubarak en Egipto, una representación diplomática española encabezada por José Bono, presidente del Congreso de los Diputados, con parlamentarios del PSOE, PP y CIU y los consiguientes empresarios visitaron y agasajaron a otro dictador africano de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, este último especialmente sanguinario. España a través de la entonces ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, calificó de "histórico" que el pueblo egipcio hubiera tomado "las riendas de su propio destino" tras la marcha de Hosni Mubarak, ya que "facilitaría una transición más rápida hacia la democracia"; y a la vez declaró que la visita a Guinea Ecuatorial era "un viaje bueno para los intereses de España". Parecen difíciles de compatibilizar ambas afirmaciones. Bono le dijo a Obiang "Es muchísimo más lo que nos une que lo que nos separa". Es cierto, el idioma, pero también el petróleo y los intereses comerciales. España es, tras Estados Unidos y China, el tercer socio comercial del país africano. En 2009 España vendió a Guinea un montante de 194 millones de euros en maquinaria, automóviles, bebidas, armas, y material eléctrico. Ese mismo año, España importó productos de Guinea por valor de 458 millones de euros, básicamente petróleo y derivados. Hoy están allí empresas españolas: Unión Fenosa (con una participación del 5% en el consorcio de explotación de gas natural 3G Guinea Gas Gathering), Repsol (se adjudicó en 2009 los derechos mineros sobre un bloque de exploración), y Enbasa (dedicada al envasado de agua, vino y refrescos y que posee la principal planta industrial agroalimentaria del país).  Este tema es lamentable. Pero hay más.

Como sabemos recientemente se concedió el Premio Nobel de la Paz a la Unión Europea. por «más de seis décadas contribuyendo al avance de la paz y la reconciliación, la democracia y los derechos humanos en Europa.» Nuestro presidente del Gobierno ha asistido en Oslo a la entrega del premio. No se lo iba a perder. Como muy bien dice Ángel Ferrero en un extraordinario artículo, El lado oscuro de las exportaciones alemanas, debemos  fijarnos en las dos últimas palabras: «en Europa.»  En pocas ocasiones como esta, es más importante el significado de una preposición “en”. Los estados del viejo continente pueden vender  armas a todos los países y pueblos allende nuestras fronteras para que se masacren entre sí mientras además de robarles sus recursos y dejarlos en la miseria; o, en otras palabras, la UE puede contribuir «al avance de la paz y la reconciliación, la democracia y los derechos humanos en Europa» y hacer todo lo contrario fuera de Europa. Esto también habría que matizarlo, ya que las políticas impuestas por las instituciones de la UE no contribuyen en nada a la defensa de la democracia y de los derechos humanos en la misma Europa. Sobre esta cuestión hablaremos más adelante.  Según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), siete de los veinte países que lideran la clasificación de exportación mundial de armas en el período de 2007-2011 pertenecen a la Unión Europea; por orden descendiente: Alemania, Francia, Reino Unido, España, Holanda, Italia, Suecia y Bélgica. Si la Unión Europea fuera un bloque geopolítico, sería el primer exportador de armas del mundo con más de un 30% del total, seguido por los EE.UU. (30%) y Rusia (24%). Alemania, Francia y el Reino Unido ocupan el tercer, cuarto y quinto puesto respectivamente. Debemos recordar que, tal como nos dice José Ramón Villanueva, en otro extraordinario artículo España y el negocio internacional de las armas, según el Reglamento nº 1334/2000 de la Unión Europea (UE), se establecen unas normas de conducta obligatorias para todos los estados miembros como que no se deben vender armas a países sancionados, políticamente inestables, en conflicto armado, que vulneren los derechos humanos, que no condenen el terrorismo o que tengan un nivel de bienestar precario. Normativa que la UE la incumple de una manera sistemática, al ver los países a los que exporta con pingües beneficios las armas. La vergüenza y la locura no acaban aquí. Ya que según Laura Lucchini en su artículo  de septiembre de 2010, ¿Rescatar a Grecia para seguir vendiéndole armas?,  se está produciendo un negocio que dura ya varios años, la venta de armas de Alemania a Grecia. Mientras el Gobierno de Ángela Merkel aprobaba ayudas de 22.400 millones para contribuir al rescate de Grecia, los fiscales de Munich comenzaban a investigar a intermediarios alemanes que habrían pagado millones de euros a políticos griegos para asegurarse la venta de submarinos. Francia también participa en este negocio de venta de armas a Grecia. Y luego se le exige al país heleno grandes sacrificios de austeridad. Esto es de locura.

 Ha habido como no podía ser de otra manera quejas por la concesión de este premio a la UE. Da la sensación que aquí ha ocurrido como le ocurrió a Juan Palomo yo me lo guiso y yo me lo como.  Como muy bien ha dicho la Federación Catalana de ONGs por la Paz de Cataluña, existen otras instituciones que contribuyen mucho más a la paz que la UE, ya que esta ha invertido muchos millones de dólares en armas, siendo la que más ha gastado en contribuciones militares después de los Estados Unidos. Además, resulta discutible el éxito operativo y de ayuda a la estabilidad de la paz y la seguridad mundial, teniendo en cuenta que se pretenden resolver conflictos a través de la fuerza militar. La UE ha llevado a cabo operaciones militares en diferentes continentes en respuesta a situaciones de crisis, como por ejemplo, la lucha denominada operación Atalanta en aguas del océano Índico, para proporcionar seguridad a empresas privadas pesqueras frente a las costas de Somalia. A pesar de que la UE no tiene un ejército permanente como tal, utiliza las fuerzas armadas de los países miembros en el marco de su Política Europea de Seguridad y Defensa para priorizar intereses geoestratégicos de ciertos países y/o lobbies de poder.

Por otro lado,  la Paz no es solo ausencia de guerra, también exige unas políticas de justicia social, con la finalidad de corregir las desigualdades económicas y sociales, que sufren amplios sectores de la población de numerosos países miembros de la UE, con suicidios incluidos propiciados por la desesperación de verse privados de su vivienda, como consecuencia de estas políticas de austeridad fiscal impuestas por las instituciones de la UE, mientras salvaguardan los intereses de los grandes grupos empresariales y financieros. Obviamente esta no es política que contribuya el fomento de la paz.

Ahora quiero detenerme con más detalle en el caso español. De entrada, como hemos visto en anteriores párrafos, España entre los años 2007-2011  ocupó el séptimo lugar en el ranking mundial de exportaciones armamentísticas (el 3 % del comercio internacional de armas es español) y que las ventas por este concepto, según datos de 2011, supusieron 2.400 millones de euros. Conviene recordarlo.  Nuestros compradores son países con serios conflictos armados como Colombia o Israel, o con situaciones de tensión o inestabilidad interna (Filipinas, Indonesia, Sri Lanka), naciones donde no se respetan los derechos humanos (Kenia, Singapur o Thailandia) o países históricamente enfrentados, como ocurre con India y Pakistán. Dicho en roman paladino que con armas españolas se están matando habitantes de países del Tercer Mundo. El diario estadounidense The New York Times informó en abril de 2011 de que el ejército libio estaba utilizando bombas de racimo de fabricación española contra zonas civiles en la ciudad de Misrata. La información la obtuvo a partir de los testimonios de testigos y supervivientes, y a través del hallazgo de restos de sub-municiones sin detonar, y fue confirmada por los equipos de Human Rights Watch que analizaron la situación en territorio libio.

De acuerdo con las evidencias que se encontraron, las bombas de racimo que el ejército de Gadafi empleó en varios bombardeos y combates correspondían a la munición MAT-120, fabricada en España por la empresa aragonesa Instalaza, cuya sede en la calle Monreal de Zaragoza, de la que fue gestor el actual ministro de Defensa, Pedro Morenés. La MAT-120 consta de 21 sub-municiones y se utiliza para dañar a personas y destruir blindados ligeros. Los registros de las municiones encontradas muestran que se fabricaron en 2007 y habrían sido exportadas durante 2007 y 2008, antes de la entrada en vigor del Tratado de Oslo. Como señala José Ramón Villanueva  “Debemos tener en cuenta también que la venta de armas a otro Estado requiere autorización del Gobierno y se  regula por la Ley 53/2007, de 28 de diciembre, sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso. Aunque en el Preámbulo de dicha Ley se contempla por primera vez el compromiso del Gobierno de “presentar al Parlamento una información completa y detallada” sobre este tipo de exportaciones, y que el artículo 16 alude al control parlamentario que se debe ejercer sobre las mismas, en la práctica existe una gran opacidad  dado que este tipo de exportaciones se considera “información clasificada” conforme a la Ley de Secretos Oficiales. Por ello, las actas de las reuniones donde se decide conceder (o no) a una empresa española la autorización para exportar armas son secretas, no se recoge información sobre los tipos concretos de armas a vender ni la finalidad de las mismas. Este secretismo, además de quedar “justificado” mediante la aplicación de la referida Ley, responde al deseo expreso de los compradores que no quieren que sus potenciales adversarios conozcan este tipo de datos”.  

Tras todo lo expuesto, me siento profundamente avergonzado como español y europeo. Como también lo estuvo el extraordinario periodista y fotógrafo Gervasio Sánchez, en su discurso pronunciado durante la entrega de los premios Ortega y Gasset el 7 de mayo de 2008. Es breve, de apenas cuatro minutos, pero de una contundencia impresionante, lleno de principios éticos que ennoblece la profesión del periodismo, y sobre todo valiente al denunciar la hipocresía de muchos gobiernos, ya que fue emitido ante la Vicepresidenta del Gobierno Mª Teresa Fernández de la Vega, varias ministras y ministros, exministros del Partido Popular, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, el Alcalde de Madrid, el Presidente del Senado y centenares de personas. No me resisto a reflejar un breve extracto de sus palabras:

“Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofía Elface Fumo, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años. Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad. Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.

Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película Cuentos de la luna pálida de Kenji Mizoguchi.

Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de la minas y al desminado.

Es verdad que todos los gobiernos españoles desde el inicio de la transición encabezados por los presidentes Adolfo Suárez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.

Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas, al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra, y que hoy fabriquemos cuatro tipos distintos de bombas de racimo, cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.

Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo y que me avergüenzo de mis representantes políticos.

Pero como Martín Luther King me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte”.

Muchas gracias.

 

Cándido Marquesán Millán

 

 

10/12/2012 23:51 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

EJERCICIO DE HISTORIA COMPARADA

                       

 

 

No viene mal hacer algún ejercicio de historia comparada. La historiografía española ha visto ciertas similitudes entre la I Restauración borbónica con Alfonso XII  en 1874 y la II Restauración borbónica inaugurada en 1975 con Juan Carlos I.

 

La primera, según Carlos Seco Serrano, fue concebida por Cánovas del Castillo, el cual tras las tensiones del Sexenio Democrático, pretendió instaurar un período de estabilidad política, basada en cuatro pilares la Monarquía( que advino tras un pronunciamiento militar), las Cortes bicamerales, ( ambas instituciones tenían una gran tradición histórica); una Constitución la de 1876 muy ambigua, con la que pudieran gobernar los dos grandes partidos, el suyo, el partido conservador; y el partido liberal, presidido por Práxedes Mateo Sagasta. Sería muy complicado en estas breves líneas cómo y cuándo fueron perdiendo solvencia esos cuatro pilares, no obstante, hay algunos momentos claves en este proceso de decadencia: la crisis de 1898, la Semana Trágica de Barcelona de 1909, la triple crisis política, militar y social de 1917, la instauración de la Dictadura de Miguel Primo de Rivera a instancias de Alfonso XIII. Lo cierto es que en 1930, estos cuatro pilares estaban en total decrepitud, por lo que se instauró en buena lógica en 1931 la II República con gran regocijo de la población española. Mas esa organización política de Canovas fue falseada, ya que como dijo Joaquín Costa la Constitución auténtica fue la oligarquía y el caciquismo.

 

La II Restauración borbónica, también se basó en 4 pilares: la Monarquía (Juan Carlos I debe su trono al Dictador); las Cortes bicamerales; la Constitución de 1978 (en absoluto producto del consenso); y 2 grandes partidos (merced a una ley electoral que propicia el bipartidismo), uno de derechas, la UCD, luego el PP, y otro a la izquierda, el PSOE. Hoy, tras 35 años consideró que estos 4 pilares han entrado en decadencia o, cuando menos en un proceso claro en esa dirección. También el poder está concentrado en unos poderes oligárquicos. Trataré de explicar este planteamiento.

 

En cuanto a la Monarquía es evidente que para amplios sectores de la sociedad española ha entrado en una clara de decadencia. Recientes acontecimientos de varios de sus miembros lo corroboran, a pesar de que el apoyo mediático es impresionante. Una de las cuestiones a plantear en una nueva Constitución debería ser: Monarquía o República.

 

Las Cortes representan cada vez menos las aspiraciones de amplios sectores de la ciudadanía. Pruebas no faltan. El Senado es un cementerio de elefantes, cuya operatividad es nula, ya que no ejerce como auténtica cámara de representación territorial. El Congreso de los Diputados tiene que estar protegido de los ciudadanos con vallas y las Fuerzas de Orden Público. La reciente Encuesta sobre Tendencias Políticas y Electorales del Grupo de Estudio sobre Tendencias Sociales, nos dice, lo que no deja de ser llamativo, que el Parlamento, que es constitucionalmente el depositario de la soberanía nacional, en cuanto al poder que ejerce como institución, aparezca en el octavo puesto (16,4%), por debajo de los Jueces, la Iglesia y los Medios de Comunicación Social, a una distancia de los Bancos de casi 54 puntos porcentuales.

 

            Sobre la Constitución, por mucho que se empeñe Rajoy en defender su vigencia, exige una reforma en profundidad, e incluso, una nueva. La mitad de los españoles no se siente satisfecha con ella y cree que no se la respeta, según el Barómetro de Opinión del CIS de noviembre. Su anacronismo queda claro con la simple lectura de muchos de sus artículos, como el 40.”Realizarán los poderes públicos una política orientada al pleno empleo; o el 47.  “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada”. Realmente conmemorar todos los años la Constitución me parece una burla a la ciudadanía.

 

            Que el bipartidismo está en crisis es claro. No hay más que escuchar a la ciudadanía, que muestran un gran desencanto tanto hacia el PP como el PSOE. En la Encuesta sobre Tendencias Políticas y Electorales aparecen muy claras las tendencias de declive político y de erosión electoral de los dos grandes partidos. Según la intención de voto hoy sólo sumarían un 60%, en contraste con lo que ha venido ocurriendo en los comicios anteriores a 2011, en los que ambos partidos sumaban muchos más (83,8% de los votos en 2008, 80,3% en 2004, 78,7% en 2000…).

 

            La ciudadanía española tiene una imagen oligárquica de la actual conformación de la sociedad, en la que los principales sectores económicos –sobre todo los Bancos– son vistos como el principal núcleo determinante del poder. Seguidos por el Gobierno (36%) que queda relegado a un discreto segundo puesto, y nada menos que 34 puntos por debajo de los Bancos, y por la CEOE (35,3%) en tercer lugar.

 

Como colofón, en el libro España en sus ocasiones perdidas y la Democracia mejorable, del catedrático Manuel Ramírez aparecen unas palabras de Ortega y Gasset, referidas a la I Restauración: "La España oficial consiste, pues, en una especie de partidos fantasmas que defienden los fantasmas de unas ideas y que, apoyados por las sombras de unos periódicos, hacen marchar unos Ministerios de alucinación». Según Salvador de Madariaga: "Al pintarla como de alucinación, Ortega la ennoblecía. Fue una era teatral; una época que pretendía ser lo que no era y simulaba creer lo que decía, a sabiendas de que no era lo que aparentaba ser ni creía en lo que decía". Si estos juicios son extensibles a nuestra situación actual, lo dejo al libre albedrío del lector que haya tenido la paciencia de llegar hasta aquí.

 

Cándido Marquesán Millán

15/12/2012 22:26 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La España de los populares, paradigma de pluralismo informativo

 

En esta nuestra querida España, acabo de contemplar un hecho que ha merecido mi  atención. El pasado día 17 de diciembre, hubo 55 manifestaciones convocadas por la Cumbre Social contra las últimas decisiones políticas del Ejecutivo. No obstante, la principal reivindicación fue sobre la no revalorización de las pensiones. Ahora no quiero referirme al daño que están produciendo las políticas del Gobierno de Rajoy a la gran mayoría de la sociedad española. Mas, los dirigentes populares no se sienten responsables  de ellas, las han tenido que poner en práctica por la “herencia recibida”, a pesar de que Rajoy en el discurso de investidura dijo “No pretendo con este recordatorio atenuar en lo más mínimo el peso de la responsabilidad que nos toca asumir. En la política, no existe la herencia a beneficio de inventario. Sabíamos –y sabemos- lo que nos espera y sabíamos. Y sabemos- que se nos juzgará por lo que consigamos, y no por lo que intentemos, o por cómo nos hayamos encontrado las cosas.”   Un incumplimiento más tampoco debería sorprendernos, ya que los populares han mentido tanto y tantas veces, que para ellos el ejercicio de la mentira se la trae floja.

Quise informarme del desarrollo de las manifestaciones en los telediarios de las nueve de la noche. En Tele5 fue la noticia de portada. Rápidamente cambié a TVE, la de todos los españoles que pagamos todos con nuestros impuestos, para ver qué tratamiento hacía de la misma. Primero tuve que tragarme la noticia presentada como un gran avance para la economía española de la compra por el Banco de Santander de Banesto. Daba la impresión de un spot publicitario. A continuación en un despliegue mediático impresionante, duró varios minutos, salió nuestro ínclito presidente del Gobierno, durante la inauguración de la 18 Interparlamentaria Popular celebrada en Toledo, para obsequiarnos con algunas perlas como estas  "Nadie podrá decir que nos hemos quedado cruzados de brazos" y "No vamos a cargar con las culpas de nadie"  y recordó que el Partido Socialista "congeló las pensiones, dejó un déficit de bancarrota y nuestros servicios sociales al borde del colapso", por ello ha subrayado que "no vamos a consentir que quien socavó nuestro Estado de Bienestar pretenda darnos clases de política social". Siguió una breve intervención del líder del PSOE de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, para decir que el presidente Mariano Rajoy "tiene razón" en que no se les puede acusar de "estar de manos cruzados", pues han usado "los brazos, y bien que lo han hecho, para dar un corte de mangas a la mayoría de este país y emplearse con la piqueta". Después el sonriente e insustituible, por el que tengo especial predilección, Cristóbal Montoro  para anunciarnos que el próximo verano todas las administraciones públicas pagarán a proveedores a 30 días. Luego el presidente de la CEOE, Juan Rosell,  para defender la política de recortes desplegada en 2012 por el Gobierno de Mariano Rajoy argumentando que era preciso poner en marcha un "plan de choque" contra el déficit y que estos planes "se hacen como se pueden". Y Draghi en una comparecencia ante la Comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara para admitir que “las cosas están progresando en España y en todos los demás países sometidos a estrés, "los ajustes están en marcha de forma visible. Por ejemplo, las exportaciones de bienes y servicios han aumentado un 27% en volumen en España desde 2009”. Finalmente, tras 20 largos minutos, llegué a pensar que ya había sido emitida la noticia, pude conocer el desarrollo de las manifestaciones contra la no revalorización de las pensiones, que afectan a más de 8 millones de españoles. Tal tratamiento informativo, como pueden comprobar, es todo un ejemplo de manipulación a favor del partido gubernamental, además de falta de pluralismo. Que un periódico privado, como el Heraldo de Aragón de Zaragoza, lleve la noticia a la página 36 sin una mínima mención en la portada, donde apareció en una gran fotografía, le debió parecer más importante, la Junta General de Accionistas del Real Zaragoza, puede hacer lo que parezca oportuno, aunque me parece una falta de respeto el tratamiento dado a un problema grave que afecta a 8 millones de españoles. Hay otros, como El Periódico de Aragón de Zaragoza, que consideró la noticia de la manifestación relevante, dedicando una foto a gran tamaño en portada, además de la página segunda y tercera. Repito, si son medios de comunicación privados, pueden dar el tratamiento informativo que les parezca oportuno, de acuerdo con sus intereses. Si para un medio de comunicación privado es más importante la Junta General de Accionistas de un equipo de futbol que la manifestación de los pensionistas, sus lectores harán la valoración oportuna, en la que yo ni entro ni salgo. Lo que ya no es de recibo que en un medio de comunicación público, sostenido con los impuestos de todos, incumpla nuestro texto constitucional de una manera tan flagrante, haciendo caso omiso del artículo 20. 3. que dice textualmente: “La Ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.” Y  el mismo artículo 20.1. que reconoce el derecho a todos los españoles “A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión”. Tal lamentable circunstancia tampoco debería sorprendernos, ya que nuestros gobernantes incumplen sistemáticamente nuestro texto constitucional, al negarnos el derecho a la negociación colectiva, al trabajo, a una vivienda digna… Toda la Constitución es una pantomima.  Me viene a la memoria en estos momentos que un 21 de diciembre de 2011 a las 11 de la mañana, nuestro presidente de Gobierno, D. Mariano Rajoy,  juró su cargo ante Su Majestad el Rey en el Palacio de la Zarzuela ante la Biblia, un crucifijo y un ejemplar de la Constitución abierta por el artículo 99 relativo al nombramiento del presidente del Gobierno con las siguientes palabras: «Juro fielmente cumplir con mis obligaciones como presidente del Gobierno con lealtad al Rey y a la Constitución y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado”. Lo mismo hicieron el resto de miembros del gobierno. Surrealista.

 

Cándido Marquesán Millán

 

 

 

19/12/2012 00:17 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Los abandonados de la vida

                                   

Estos días festivos observamos una presencia constante y en aumento de muchas personas, predominantemente hombres, aunque cada vez son más frecuentes mujeres, pidiendo por nuestras calles, en un semáforo o a la salida de unos Grandes Almacenes. Es un efecto más de esta cruel crisis económica. En la céntrica Plaza de España de Zaragoza he visto ya varias veces a una mujer de unos 30 años, no mal vestida, de rodillas, con un cartel en las manos de petición de ayuda, que me ha impresionado profundamente. ¡A qué grado de desesperación ha tenido que llegar para recurrir a esto!  Alguno se detiene y le da una pequeña ayuda. La mayoría con bolsas en la manos repletas de productos recién comprados, pasan de largo, e incluso aceleran el paso para no darse de bruces con ella. En el trayecto desde mi vivienda a la susodicha plaza he contado 10 personas en la misma situación de petición de ayuda. Esto va  a más, si nadie lo remedia. La afluencia de transeúntes es cada vez mayor en los diferentes comedores sociales para poder hacer al menos una comida caliente al día o en los albergues municipales para poder dormir en una cama. Son de todas las edades, de todas las nacionalidades, de diferentes sexos. Y no faltan los que van bien vestidos y que desbordados por la crisis han perdido trabajo, casa, y a veces familia.

Es  también cada vez más frecuente observar al entrar a sacar dinero en un cajero automático el que haya en un lado unos cartones apilados, que servirán de colchón para pasar la noche a los llamados “sin techo”. Algunos de ellos forman parte ya del paisaje urbano, como una mujer de unos 30 años que lleva varios años junto a un cajero automático en la avenida Goya, y a la que socorren con frecuencia los vecinos de la zona. El pasado noviembre 300 voluntarios de Cruz Roja  realizaron un estudio en Zaragoza tras recorrer diferentes zonas y localizaron a 187 “sin techo”, en el 2010 la cifra llegó a 158. Esto va a más.

Siempre me han interesado estas personas  abandonadas de la suerte en este sistema capitalista salvaje que deja a muchos en la cuneta. Las líneas que siguen a continuación van dirigidas especialmente a los “sin techo”, extraídas del libro encomiable titulado Vidas al descubierto. Historias de vida de los “sin techo”, de las sociólogas Elisabet Tejero y Laura Torrabella.

 Para referirse a todo este colectivo de personas sin techo se han usado diferentes términos. En otras épocas no muy lejanas en el tiempo se les llamaba delincuentes, tal como reflejaba el espíritu la Ley de Vagos y Maleantes, promulgada en el año 1933 y revisada en 1954, donde quedaba bien clara la connotación delictiva de la mirada oficial sobre la población sin techo. En los años setenta y ochenta del siglo pasado, al aparecer el debate sobre la pobreza estructural de las sociedades capitalistas, apareció el concepto de indigente, entendido como persona que no tiene suficientes medios para subsistir, y que pone en el centro del debate el acceso o no a los medios monetarios. También se ha utilizado el término de transeúnte, lo que significa la necesidad del individuo de desplazarse para sobrevivir, para buscarse la vida. Con la llegada de la democracia a nuestro país se ha producido un cambio de concepción. Se ha dejado de mirar la realidad de las personas sin techo como un estado, como una condición atribuible a un individuo, para mirar la misma realidad como una situación dinámica y fuertemente condicionada por el contexto socio-económico, político y cultural. Esta nueva mirada supone reconocer la posibilidad de que cualquier persona, en una determinada época de su vida, puede llegar a encontrarse en una situación sin techo. Tal como ha señalado Beck, las teorías de la sociedad del riesgo nos advierten sobre la universalización y democratización de los riesgos, no solo de perder posiciones de bienestar, sino, de manera más radical, verse inmerso en una situación de pobreza y exclusión. Precisamente por este motivo los expertos han decidido usar unos términos que desculpabilizan al sujeto de su situación. Por ello los más utilizados para definir a todo este colectivo de personas excluidas son el de los “sin techo” y el de los “sin hogar”, que aun cuando a primera vista parezcan términos equiparables e intercambiables, no tienen el mismo significado. Así, el calificativo sin techo nos remite a la situación física de no tener vivienda ni acceso a ella, por lo que el individuo está imposibilitado de construirse como un ser humano completo. En cambio, sin hogar, nos remite a un imaginario menos físico y más simbólico, donde la existencia de techo supondría la presencia de vínculos emocionales basados en la relación con otro. Tradicionalmente, los vínculos emocionales basados en la relación con el otro se han vinculado directamente a la existencia de relaciones de familiares y parentesco, luego el sin hogar carece de de estas relaciones. Como vemos hay diferentes términos para definir a todo este colectivo de personas sin techo, la que parece más clara es la propuesta por la Federación Europea de Asociaciones que trabajan a favor de los sin techo, FEANTSA:” toda persona que no puede acceder o conservar un alojamiento adecuado, a su situación personal, permanente y que proporcione un marco estable de convivencia, bien sea por falta de recursos económicos, bien sea por tener dificultades personales o sociales para llevar una vida autónoma”.

Una vez hecha la aclaración terminológica, no es menos importante el conocer las causas y detonantes de esta situación de los sin techo. Los expertos señalan que en el origen se hallan situaciones de riesgo o vulnerabilidad de índole económica, institucional, sanitarias, psicológicas, familiares, etc. Según Muñoz y Vázquez y Vázquez, estarían las siguientes: paro, pérdida económica (por ejemplo, desahucio), enfermedad física, lesión o accidente, enfermedad mental, abuso de alcohol y drogas, ludopatía, prostitución, abuso y maltrato sexual, problemas familiares (pérdida o ruptura de la relación de pareja o familiar), separación del medio social habitual, delincuencia y problemas judiciales, o internamiento institucional. No obstante, no es un único factor sino la convergencia de algunos o muchos de los factores causales apuntados. No es tarea fácil la aproximación causal a este fenómeno, por ello puede resultar pertinente tener en cuenta una serie de dimensiones que nos puedan dar algo más de luz.

La dimensión socio-económica estaría relacionada con los cambios en el mercado del trabajo experimentados en nuestro país en los últimos decenios, con procesos tan importantes como la desindustrialización y el gran descenso de sectores claves de la economía, minería, la siderurgia o el textil. Y recientemente la construcción. El subsiguiente paro y la flexibilidad de las condiciones de trabajo tienen una incidencia fundamental en la desestructuración de los proyectos vitales; y estas circunstancias son un factor causal determinante para que determinadas personas se conviertan en sin techo. Las mujeres sufren más el paro, así como la precariedad laboral, pero las secuelas de la pérdida del trabajo son más devastadoras en los hombres. A este descenso de ingresos por el paro, cabe añadir el encarecimiento de la vivienda tanto en propiedad como en alquiler.

Otra dimensión es la socio-relacional. Donde el ser humano se socializa en primer lugar es en la familia, lo que resulta fundamental para su desarrollo afectivo y emocional. También la familia ha sido tradicionalmente el cobijo y el refugio ante las situaciones de exclusión social, mas hoy como consecuencia de determinados cambios culturales, sociales, económicos, familias más reducidas, la incorporación de la mujer al mundo laboral, aumento de esperanza de vida, incremento de separaciones y divorcios, la monoparentalidad, además de otros, significa que este papel de la institución familiar se va desdibujando. En consecuencia, los expertos constatan ya las consecuencias de la precarización de la función amortiguadora de las familias ante el riesgo de exclusión social, situación en la que se encuentran los sin techo. Aunque esta afirmación debe ser matizada ya que en la actualidad es la institución familiar, la que sirve de escudo ante la crisis para muchas personas.

También debemos tener en cuanta para explicar determinadas trayectorias de los sin techo la dimensión psico-emocional. Para algunos autores, como Declerck habría una psicopatología específica en este colectivo, que tendrá que ver con lo que llaman desocialización y que lleva al propio sujeto a autoexcluirse. Este elemento explicaría las resistencias a la posibilidad de mejorar de estado. En definitiva esta última dimensión psicoemocional nos ayudaría a entender mejor quién puede convertirse en una persona sin techo.

            Como conclusión, en un aviso a navegantes, deberíamos todos tener muy claro que  en esta sociedad del riesgo, nadie puede tener la seguridad absoluta de no tener que estar pidiendo un día en una calle, de acudir a un comedor social o de dormir entre cartones en una cajero automático.

 

Cándido Marquesán Millán

 

26/12/2012 00:28 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Evisceración de los servicios públicos

 

Nunca habían alcanzado tal magnitud las movilizaciones tanto de los profesionales como de la  sociedad civil en defensa de la sanidad pública en la Comunidad de Madrid contra el proyecto del PP de externalizar (privatizar)  la gestión sanitaria de seis hospitales, y de una parte de los centros de salud; y la implantación del euro por receta. Esta comunidad es la vanguardia de estas políticas, que se implantan y se implantarán en el resto del Estado. Para la presidenta de la Comunidad Autónoma de Aragón, Luisa Fernanda Rudi su referencia política constante ha sido siempre la Comunidad de Madrid de Esperanza Aguirre, ahora de Ignacio González, su alumno aventajado. "Quiero que Aragón sea líder como Madrid”.  Los médicos madrileños llevan ya varias semanas de huelga indefinida. Los datos oficiales indican que unas 6.000 operaciones quirúrgicas no urgentes y 40.000 consultas han sido suspendidas. Igualmente se están produciendo las dimisiones de las juntas técnico asistenciales y de de las comisiones de los hospitales públicos. También ha habido otro tipo de protestas con encierros, manifestaciones, concentraciones, vigilias, etc. Todas las fuerzas políticas de la oposición se han mostrado también en contra. A pesar de este monumental movimiento de protesta, al gobierno del popular, Ignacio González,  le ha dado igual y ha tirado para adelante con su proyecto.  El pleno de la Asamblea de Madrid del día 27 de diciembre ha aprobado la Ley de Medidas Fiscales y Administrativas de la Comunidad de Madrid para 2013, que avanza en la externalización sanitaria. El tiempo juega a su favor. El mantenimiento del conflicto es complicado por los costos de los descuentos, que no todos pueden asumir, así como por la presión de la sociedad, al verse privada de la asistencia sanitaria, como el retraso sine die de operaciones quirúrgicas. Por ello, la capacidad de aguante del gobierno de González es mucho mayor, desde su despacho es muy fácil aguardar el agotamiento de las protestas. Además ha echado leña al fuego al declarar que se debía regular el derecho de huelga, porque se está perjudicando a los madrileños que pagan con sus impuestos el servicio sanitario. Ha acusado a los médicos de hacer un mal uso  y abusivo del derecho de huelga.  No entiendo qué significa eso de hacer mal uso y abusivo de un derecho, que está reconocido en nuestra Carta Magna en su artículo 28.2 “Se reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores para la defensa de sus intereses”. Mas como lo tienen tan claro los populares no rectifican nada de su proyecto. Son plenamente coherentes con sus planteamientos ideológicos.  Como nunca han creído en “lo público”, su objetivo es cuando llegan al poder el de erosionarlo de diferentes maneras, masacrando a los empleados públicos con la finalidad de desanimarlos, con la falsa justificación de su alto costo, y así transferir al sector privado, con el argumento de su mayor eficacia manipulando los datos, determinados servicios públicos como educación, sanidad o asistencia social., que pueden reportar pingües beneficios a determinados sectores empresariales vinculados estrechamente con las cúpulas dirigentes del PP. Lo que se está haciendo con los empleados públicos se podría calificar de crueldad y sadismo: además de hacerle responsable de la crisis  se les ha maltratado, negándoles el derecho a la negociación colectiva, quitándoles días de vacaciones,  rebajándoles el sueldo y robándoles la paga extra de Navidad, todo ello con gran regocijo de la ciudadanía.  En relación al menor costo de la privatización, nunca llegaré a entender, debo ser duro de mollera, el extraño concepto de que, a igualdad de servicios y de calidades, sea más adecuado un presupuesto que incluye beneficios para terceros que otro que no los incorpora. En cuanto a la mayor eficacia del sector privado, según Joan Benach, Director del Grupo de Investigación sobre Desigualdades en Salud y de la Red de Condiciones de Empleo (GREDS-EMCONET) y profesor en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, de  acuerdo con la  investigación científica y la propia OMS , la sanidad pública es más equitativa (sobre todo cuando tiene financiación suficiente finalista), eficiente (sobre todo si se impulsa la atención primaria) y tiene más calidad que la privada (con las excepciones del confort y el tiempo de espera). Otra cosa es cuando se recortan recursos humanos y materiales con el objetivo planificado de dañarla por parte de aquellos dirigentes que deberían defenderla. Y en el colmo de la desfachatez y del cinismo se justifican recurriendo al patriotismo. Hace falta tener la cara más dura que el cemento armado para vendernos la milonga de que el gran objetivo de la privatización es proporcionar un mejor servicio a la ciudadanía. Mienten como cosacos los populares. A los populares esto les da igual, reitero hay que dañar lo público, no deberíamos olvidar que los sistemas sanitarios público y privado funcionan como “vasos comunicantes”: para que el privado tenga posibilidades de lucro primero hay que desprestigiar, debilitar o “destrozar” al público. Objetivo que lo están consiguiendo en Madrid, ya que cuantos más días dure el conflicto sanitario, más gente recurrirá a la sanidad privada. Mariano Fernández Enguita catedrático de Sociología en la Universidad Complutense, explicaba hace tiempo ya con claridad apabullante qué iba a ocurrir en esta legislatura y  qué había detrás de estas políticas privatizadores, como el capitalismo es extraordinariamente voraz, el próximo asalto será dirigido hacia los servicios públicos del Estado del bienestar, entre otros en educación, sanidad, y dependencia, con una demanda cada vez más creciente ya que la sociedad se ha acostumbrado y no sabría renunciar a ellos, tanto es así que se han considerado como derechos. Hay capitales abundantes con unos mercados cautivos y muy prometedores. Pero todavía más. Además de capitales ávidos, las políticas de privatización cuentan también con consumidores deseosos y contribuyentes bien dispuestos. Como la universalización de estos servicios genera quejas al no poder ser atendidas todas las demandas, como las listas de espera en el sector sanitario, esto provoca una disposición creciente hacia la oferta privada. Por otra parte, cuando una prestación que era antes un privilegio se generaliza, las anteriores clases privilegiadas buscan diferenciarse de nuevo accediendo a niveles superiores (más educación o más sanidad) o a tipos distintos (mejor u otra educación o sanidad). El diferenciarse no solo lo pretenden los que quieren conservar sus privilegios, sino también los que intentan acceder a ellos por primera vez. La educación y la sanidad privadas se pueden convertir en un símbolo de esta diferenciación. Por todo ello, se abre un mercado inmenso al capital en el ámbito de los servicios públicos. Esta va a ser la gran cuestión política en esta legislatura. Lo estamos constatando.

Ese afán por privatizar lo público movidos por el afán de lucro es tan intenso, que de no surgir una fuerte presión de la sociedad civil, buena parte de la izquierda está más preocupada por restañar las heridas de sus recientes derrotas electorales que por ejercer una potente oposición a estas políticas, en el futuro veremos la privatización del Museo del Prado, el Parque de Doñana o el Monasterio del Escorial. Tiempo al tiempo. Repito, como ya he señalado antes, que no se les puede acusar a los populares de incoherentes. Hacen lo que llevan en su ADN. Lo que si me sorprende es que a los 10. 866.566 votantes del PP, entre los que había muchos empleados públicos, les han cogido de sorpresa estas políticas. De no evitarlo, se va a pasar en menos de 100 años a que el pronóstico de la izquierda revolucionaria de desaparición del Estado lo haga la derecha ultraliberal. Quiero acabar con un aviso a navegantes, extraído del extraordinario libro Algo va mal de Tony Judt: Edmund Burke en sus Reflexiones sobre la Revolución Francesa ya nos advirtió "Toda sociedad que destruye el tejido de su Estado no tarda en desintegrarse en el polvo y las cenizas de la individualidad. Al eviscerar los servicios públicos y reducirlos a una red de proveedores subcontratados hemos empezado a desmantelar el tejido del Estado. En cuanto al polvo y las cenizas de la individualidad, a lo que más se parece es a la guerra de todos contra todos de la que hablaba Hobbes.

 

Cándido Marquesán Millán

 

 

27/12/2012 23:16 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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