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Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2010.

Debemos estar informados

 

 

Cada vez nos resulta más complicado a los ciudadanos normales el estar medianamente enterados sobre los diversos acontecimientos de actualidad, que ocurren en nuestro entorno más inmediato, aparecidos en los diferentes medios de comunicación, hablados, escritos o telemáticos.  Si tenemos la lógica pretensión de conseguir este loable objetivo, nos es totalmente imprescindible estar en posesión, como mínimo, de unos conocimientos básicos sobre diferentes disciplinas: historia, economía, política, derecho, educación, sociología…De no ser así, nos será harto difícil, por lo menos para el que escribe estas líneas sí que lo es, poder hacer una lectura comprensiva de una noticia o un artículo de cualquier periódico, o de los contenidos de una tertulia radiofónica.

            Si queremos hablar con cierta propiedad, no de oídas, respecto a las querellas presentadas ante el Tribunal Supremo contra Garzón por el sindicato ultraderechista Manos Limpias, Libertad e Identidad y Falange Española, en las que se le acusa al juez de prevaricación por excederse en sus competencias, al declararse competente para investigar la desaparición de víctimas del franquismo en tanto que crímenes contra la humanidad, deberíamos tener unos conocimientos básicos de Historia de España, sobre los acontecimientos de la II República, la Guerra Civil y del franquismo, proporcionados tras la lectura de algunos libros de auténticos historiadores, de los de verdad no de los advenedizos, y de ideologías diferentes.

Si nos adentramos en el mundo del derecho la tarea es igual de compleja. Si queremos adentrarnos en los numerosos casos de corrupción, debemos conocer otros rebuscados términos: Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional, Audiencia Nacional, Fiscalía General del Estado, Fiscalía Anticorrupción, Tribunal Superior de Justicia de Madrid, fraude de ley, auto, imputado, prevaricación…

Igualmente ocurre en el ámbito de la política. Debemos conocer  otros numerosos, y no menos complicados: socialdemocracia, Tercera Vía, neocons, teocons, neoliberalismo, gobernanza mundial, el G-20, federalismo, confederalismo, nacionalismo, Estado de las Autonomías, Estado del Bienestar…

En cuanto a la economía mucho más todavía, ya que hoy es la actividad predominante, a la que están subordinadas todas las demás, incluida la política. Tal como señala Elías Díaz, lo que tenemos ante nosotros es la soberanía (oligárquica) del mercado que está sustituyendo o anulando a la soberanía (democrática) del Estado. El mercado, supuestamente libre, pretende funcionar en un mundo no regulado, sin reglas, sin normas, salvo las suyas propias, es decir sin Derecho, sin Estado y sin Estado de Derecho. y lo está consiguiendo, por mucho que los principales dirigentes políticos lo nieguen. Por ende,  no tenemos otra opción que familiarizarnos con determinados conceptos como: déficit público, deuda pública, inflación, deflación, euribor, PIB, IBEX 35, capitalismo financiero desregulado, blindajes de los ejecutivos, primas de riesgo, bonos basura, tasa de crecimiento, superávit o déficit  de la balanza de pagos, valor añadido real;  Wall Street,  FED, Bretton Woods, FMI, Instituto de Crédito Oficial (ICO),  los BRIC (Brasil, Rusia, India y China);  Keynes, Von Hayek, Krugman, Galbraith; el crack de 1929 y la Gran Depresión, crisis de las puntocom, etc. Mas cuando tras arduo esfuerzo ya comenzamos  a usarlos con cierta propiedad, surgen otros nuevos debido al ritmo trepidante de la actividad económica, que nos exigen un nuevo aprendizaje.  Como consecuencia de la irrupción imprevista de la crisis financiera internacional del 2008, aparecieron nuevos términos económicos.  Las hipotecas-basura o de alto riesgo, las subprime, activos financieros creados en los Estados Unidos, que para su comercialización y ocultación de su riesgo se distribuyeron mediante los CDO (collateralized debt obligation) entre un mayor número de inversores, algunos especializados y otros incautos, todo un ejemplo de innovación financiera, aplaudida en su día, como paradigma del ingenio moderno del sistema bancario, pero que al final se convirtió en una mercancía averiada, podrida y que contaminó todo el mercado financiero, circunstancia en la que tuvieron mucha culpa las agencias de  calificación de riesgos, que asignaron ratings razonables y los  hedge funds (inversores y bancos) que los compraron con entusiasmo. El experto de la agencia de calificación de riesgos Fitch, Thomas von Luepke, explicó que todo se debió a problemas en "la calidad de la gestión del riesgo” y que "cuando estás acostumbrado a que haga sol cada día, empiezas a dejarte el paraguas en casa". Por cierto, en estos momentos algunas de estas agencias como Standard & Poors están emitiendo unos informes negativos sobre la economía de diferentes países de la Unión Europea, que les están generando grandes dificultades con el consiguiente costo económico a la hora de colocar su deuda pública en los mercados financieros. Sin embargo no fueron muy certeros los informes de Standard & Poors' sobre la empresa de Bernard Madoff, uno de los mayores estafadores de las últimas décadas gracias a su sistema piramidal, que tenía una triple A la máxima calificación, como también la tenía Lehman Brothers, antes de la quiebra. La caída de las cotizaciones en la Bolsa española es todo un ejemplo contundente de la especulación pura y dura por culpa de esas agencias de calificación de riesgos. Después de haber convertido en bonos basura la deuda griega, esos mismos tiburones de las finanzas la han emprendido con las economías de otros países de la Unión Europea, como Portugal, España, Irlanda. Más de lo mismo. Siguen dirigiendo la economía mundial los mismos. Muchas cumbres internacionales y centenares de reuniones entre reguladores, banqueros y políticos, no han servido para nada. Las  grandes expectativas de una reforma en profundidad del sistema financiero a pesar de ruidosas declaraciones  se han desvanecido de una manera vergonzosa. Ahora mismo, la cancillera alemana, Angela Merkel, acaba de declarar que Europa debe sacar las lecciones necesarias de la crisis griega y crear mecanismos de regulación del sector financiero, que pongan freno a los especuladores. Esperamos que sea cierto de una vez.

 

Cándido Marquesán Millán

04/05/2010 23:26 dorondon Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

Otra vuelta de tuerca

                                              

 

La durísima política de ajuste presentada por Rodríguez Zapatero en el Congreso de los Diputados, que va a recaer sobre los empleados públicos, pensionistas, personas dependientes, el Tercer Mundo…era algo que se veía venir hace tiempo. Desde ámbitos económicos, políticos, mediáticos impregnados del más puro y duro neoliberalismo, nos han estado anunciando medidas semejantes que se estaban aplicando en Grecia, en Irlanda o Portugal, para que los españoles  nos fuéramos preparando. Ya han llegado. Como no podía ser de otra manera, han sido muy bien recibidas por las organizaciones empresariales, la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional, la OCDE, y también por los mercados, esa entidad sacrosanta, a la que debe subordinarse todo, la política y la ética. Que uno de los procedimientos más contundentes y rápidos para que suban las acciones en la Bolsa, sea el recorte de importantes derechos sociales a determinados colectivos, no deja de ser  lamentable. Como también que la rebaja del 5% de las remuneraciones de los empleados públicos, ignorando  acuerdos previos firmados con sus representantes sindicales, sea no sólo bien acogida, sino ensalzada por amplios sectores de la sociedad española. Yo creo que todavía les sabe a poco. Todavía quieren más.  Se sentirían plenamente satisfechos si a los funcionarios públicos les aumentaran las horas de trabajo, les suprimieranl as pagas extraordinarias, las vacaciones pagadas,  y por qué no, los militarizaran, y además los encorrieran a gorrazos si osaban quejarse. Alegrarse de la desgracia ajena, se comenta por sí solo. Como funcionario que soy, nunca podría alegrarme si se tomara una medida semejante con un trabajador de la Opel o de la Balay. Mas esto es lo que hay. Y que conste que asumo de una manera responsable el sacrificio, siempre que lo hagamos solidariamente todos.

 Lo que es incuestionable es que al final vamos a pagar la crisis, los de siempre: aquellos que no hemos tenido nada que ver ni en su origen ni en su desarrollo. Los verdaderos culpables, se van a ir de rositas. La gran banca, grupos de inversores, auténticos tiburones de las finanzas, que con inmorales y vergonzosas maniobras especulativas se han apropiado de buena parte de nuestra deuda pública, tras  subir la prima de riesgo del bono a 10 años, respecto al alemán, en 6 puntos porcentuales para Grecia, 2 para Portugal y 1 para España, Italia y Reino Unido. Por ende,  el pago de esta deuda más costosa se va a realizar con el  dinero arrebatado entre otros a millones pensionistas. Es el pensamiento único.  ¡Y ay de aquel que se atreva a cuestionarlo! Desde las corrientes neoliberales, hace décadas, se ha estado sembrando la idea, de que el progreso, por el que cada generación viviría mejor que la anterior, se terminó. Hoy, la clase trabajadora, como la  tiene asumida,  ha  renunciado ya a mejorar su situación, por lo que se siente  harto satisfecha con mantenerse como está. Todavía más, a muchos trabajadores europeos nos han convencido de que la culpa es de los “otros”: los empresarios asiáticos que producen a bajo precio porque pagan salarios de miseria, de los inmigrantes o de los funcionarios. La construcción de un enemigo exterior viene muy bien. Y así se evita que surja una conciencia de clase. Divide y vencerás.

 

            Mas no tienen bastante, se las ingeniarán para dar más vueltas de tuerca. Su voracidad es inimaginable. Un simple ejemplo.  ¿Qué se esconde tras la tan traída reforma laboral? Pues acabar con ese dualismo dentro del mercado laboral, entre los trabajadores sin contrato indefinido, y aquellos que lo tienen fijo, como son los funcionarios. Aquí todos iguales, pero por lo bajo. Que todo trabajador pueda ser despedido en cualquier momento. Debemos estar preparados los empleados públicos. Llegará, vaya que si llegará. Cuando haya llegado, nuestros compatriotas se sentirán también plenamente satisfechos. Mal de muchos, consuelo de tontos.

En lugar de la opción tomada de reducción del gasto, la más fácil, rápida y contundente; hay otras, mucho más justas, como la del incremento de los ingresos, con una fiscalidad más progresiva. Tal como señaló Francisco de la Torre Díaz Portavoz de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE): Las rentas del capital (plusvalías obtenidas especulando en bolsa, intereses, dividendos,…) tributan al 18%. Las rentas del trabajo (sueldo obtenido trabajando) tributan del 24 al 43%, según ingresos. No es de recibo, es inmoral, que mientras  las grandes fortunas tributen al 1% mediante el instrumento de las SICAV (Sociedades de inversión de capital variable), se le congele la pensión a un jubilado. Hay suficiente margen de maniobra para buscar ingresos en determinadas rentas de capital. El hacerlo así, no sería otra cosa que cumplir la Constitución, tal como señala el artículo 31.1. Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio

 

Todos aquellos que somos trabajadores, debemos estar preparados porque se avecinan tiempos duros en un futuro inmediato, y más todavía si no se produce una reacción contundente desde la izquierda política y sindical. Circunstancia poco probable, pues tal como ha dicho Saramago: no es posible votar a la izquierda si la izquierda ha dejado de existir…

Como colofón de todo lo expuesto, resultan muy ilustrativas las palabras del gran historiador Joseph Fontana: “Desde 1789 hasta el hundimiento del sistema soviético las clases dominantes europeas han convivido con unos fantasmas que atormentaban frecuentemente su sueño: jacobinos, carbonarios, anarquistas, bolcheviques…, revolucionarios capaces de ponerse al frente de las masas para destruir el orden social vigente. Este miedo les llevó a hacer concesiones que hoy, cuando no hay ninguna amenaza que les desvele—todo lo que puede suceder son explosiones puntuales de descontento, fáciles de controlar---, no necesitan mantener.”

 Cándido Marquesán Millán

12/05/2010 22:26 dorondon Enlace permanente. sin tema Hay 4 comentarios.


El desatre del Golfo de México

                                  

 

Absorbidos por la vorágine de la política de ajuste del Gobierno de Rodríguez Zapatero, como consecuencia de los ataques al euro por parte de esos tiburones financieros, ha pasado casi desapercibido en los diferentes medios de comunicación el actual desastre petrolero en el Golfo de México. Según los expertos estamos ante uno de los más graves de toda nuestra historia, y eso que ha habido otros muchos. Por citar algunos del siglo pasado: el del Mar de Aral  el que fuera uno de los cuatro mares más grandes de la Tierra, ha pasado a ser poco más que varios lagos dispersos, ya que las aguas de los ríos Amu Daria y Sri Daria que desembocaban en él se han usado de forma masiva para cultivos de regadío; además según se ha ido evaporando ha dejado 40.000 kilómetros cuadrados de tierra salada a la que han llamado el desierto de Aral Karakum. En 1957, en la zona de los Urales, la fábrica Mayak (también conocida por Cheliabinsk-40 o Cheliabinsk65), pionera de la elaboración de plutonio para bombas atómicas de la ex URSS sufrió uno de los peores episodios de la historia nuclear, con un gran escape de estroncio-90, que generó mutaciones genéticas, leucemias y malformaciones congénitas, todavía sin cuantificar. Y el más conocido de Chernobil en Ucrania en 1986, que supuso  una cantidad de material radiactivo liberado, estimada en unas 500 veces mayor a la de la bomba atómica arrojada en Hiroshima en 1945, causando directamente la muerte de 31 personas, la evacuación de unas 135.000 personas y una alarma internacional al detectarse radiactividad en diversos países de Europa septentrional y central. La lista sería interminable.

Si nos detenemos en los desastres ecológicos relacionados con el mundo del petróleo son también muy numerosos. Menciono algunos de ellos. En enero de 1991  el Gobierno de Irak arrojó al golfo Pérsico más de un millón de toneladas de crudo de los pozos de Kuwait para evitar el desembarco aliado, la mancha de petróleo se extendió alrededor de 3.200 kilómetros cuadrados y causó enormes daños ecológicos. En 1989, el encallamiento del Exxon-Valdez  generó una marea negra sobre 2.000 kilómetros de litoral en Alaska. Y en España en el 2002, el del Prestige el mayor desastre ecológico en nuestra historia, que arrojó unas 64.000 toneladas sobre las costas gallegas.

Y ahora en estos momentos el del Golfo de México, por el accidente ocurrido en la formidable plataforma Deepwater Horizon, arrendada en medio millón de dólares diarios por la BP, valorada en 600 millones de dólares, que poseía el récord de extracción a más de diez mil metros de profundidad, y que está precipitando al mar 800.000 litros de petróleo diarios, sin que ningún procedimiento hasta ahora ensayado pueda evitarlo, sobre las costas de Luisiana, Tejas, Misisipi, Alabama, Florida y en la desembocadura del río Misisipi, y que según la evolución de las corrientes marinas puede extenderse a otros muchos lugares. Los daños medioambientales son irreparables, especialmente en el turismo y la pesca.

 

Necesariamente debemos hacernos la pregunta si se hubiera podido evitar. Por todos los indicios la respuesta es afirmativa. Tal como señala Jean-Michel Bezat en Le Monde, es claro, aunque no debe servir de atenuante, que sacar petróleo en alta mar es tarea mucho más compleja que hacerlo en tierra firme, y pese al accidente de la plataforma (DH), continuará haciéndose  porque es en esas zonas marítimas donde las compañías petroleras (impedidas de entrar en numerosos países) han realizado la mayor parte de sus grandes descubrimientos recientes. Fuera del Medio Oriente y de Rusia, las reservas probadas y probables se encuentran en el mar. Menos abundantes que en tierra, tienen la ventaja de estar “repartidas de manera más igualitaria a través del mundo”, indica la Agencia Internacional de Energía (AIE). Los avances tecnológicos permiten ampliar los límites de la exploración y la producción en alta mar. Según el periodista chileno Raul Shor, un accidente de proporciones como el ocurrido en la plataforma (DH) fue analizado el año pasado. Pero los ingenieros de British Petroleum (BP) consideraron que semejante posibilidad era remota. La empresa junto con otras compañías, como la propietaria suiza de la plataforma, iniciaron una campaña destinada a impedir la aplicación de normas de seguridad más estrictas. La oposición empresarial proviene de los altos costos de las operaciones, y de ahí queda clara la presión de todas las partes por lograr la máxima producción en el menor tiempo posible. Y, claro, bajo presión extrema se suele postergar la seguridad industrial. Así al menos lo afirman los abogados de algunos de los once trabajadores que murieron en el estallido de la estructura el 20 de abril. La plataforma (DH) disponía de un mecanismo, conocido como blowup preventor (BOP), destinado a parar en forma automática el escape del crudo. No se sabe por qué falló el BOP, pero el hecho es que falló. De lo que no disponía era de un segundo mecanismo, llamado interruptor acústico, que es obligatorio en otros países, incluido Brasil, que se apresta a realizar grandes perforaciones frente a la costa de Río de Janeiro. Podemos entender las pocas exigencias sobre la seguridad del gobierno norteamericano, si constatamos que el propio Obama recibió 71.000 dólares de donaciones de la (BP) para su campaña presidencial. O el director de la CIA León Panetta y el enviado especial para Oriente Medio George Mitchell, que llegaron a ejercer como “asesores” de (BP). O el senador John Kerry, con acciones de su propia familia en la (BP) y la Transocean, la compañía que fabricó la plataforma accidentada en el Golfo de México... Podríamos seguir. No es necesario. Lo ocurrido en el Golfo de México es un ejemplo claro y contundente, de que la economía está por encima de la política, la ética. Lo mismo estamos comprobando en estos momentos en toda Europa, que con el pretexto de reducir el déficit público, se están llevando a cabo recortes durísimos perjudicando a  los sectores más desfavorecidos de la sociedad. Es la economía, el mercado, el desarrollo incontenible, el negocio. Todo lo demás no importa. La política con mayúsculas debe recuperar su protagonismo. De lo contrario, vamos al desastre.

Cándido Marquesán Millán

14/05/2010 20:13 dorondon Enlace permanente. sin tema Hay 4 comentarios.

El desconcierto de la izquierda

Numerosos y conspicuos politólogos e historiadores, entre los que destaca Tony Judt, han sembrado a conciencia la idea, que ha ido calando en nuestra sociedad como la lluvia fina, consecuencia de todos los acontecimientos ocurridos en las últimas décadas, tras la caída del Muro de Berlín y la expansión de las corrientes neoliberales plenamente vigentes todavía, de que la izquierda europea está desorientada y sin capacidad de respuesta, al no tener ya muy claro cuál es su proyecto cara el futuro, y con el agravante de verse obligada a renunciar a buena parte de sus valores y principios que siempre la habían inspirado. Señalan también que esa izquierda tuvo un proyecto claro desde el siglo XVIII, basado en el progreso, la preparación de una revolución, o la causa de una clase social; y que estaba plenamente confiada en que la historia jugaba a su favor.

Con la decadencia del proletariado industrial, tras el final de la Unión Soviética, esa izquierda se ha quedado sin agente, sin proyecto y sin historia. De ser cierta esta teoría no deja de ser aterradora tal conclusión. Podría ser válida por lo que hace referencia a los comunistas, ya que esta opción ha quedado desacreditada completamente por lo menos en la versión de los países del "socialismo real", ya que se basó en hipotecar la libertad. Lo que no significa el descrédito del marxismo, ya que no deberíamos olvidar que en él hay un mensaje ético profundo: el poder de una idea y un movimiento dedicados firmemente a defender los intereses de los parias de la tierra.

Lo auténticamente grave es que de las secuelas tan negativas de este discurso no se ha librado tampoco la socialdemocracia que, tras el fracaso del comunismo, se ha liberado de esta perniciosa hipoteca de unas expectativas revolucionarias, y por ello no debería limitarse a defender sólo ventajas sectoriales conseguidas con gran esfuerzo y observar con nerviosismo el futuro que no comprende y para el cual no tiene nada preescrito. Por sus comportamientos la izquierda socialdemócrata parece que no tiene muy claro lo que significaría su propio éxito político, si lo alcanzara algún día; como tampoco una visión articulada de una futura sociedad mejor que la actual, por lo que su labor política se manifiesta en un estado de protesta continúa contra las pretensiones de las corrientes neoliberales de desmontar y quitar determinadas conquistas sociales, que hasta hace poco parecían plenamente consolidadas e incuestionables: derechos a una educación universal y gratuita, a un salario justo, a un seguro ante el desempleo, a la protección de la salud y del medio ambiente, a una pensión justa, a la atención dependencia, a una vivienda justa... Es legítimo y justificable que la socialdemocracia esté atenta a conservar todas estas conquistas, ya que todas son vulnerables y contingentes políticamente, además no existe un ley histórica que garantice que no puedan perderse algún día, ya que desde determinadas instancias de importantes poderes pretenden eso precisamente; eliminar lo ya conseguido, con el pretexto de que es insostenible económicamente. Como señala Pascal Bruckner nunca hasta ahora se habían producido tantas diferencias, como si todas las grandes conquistas de después de la II Guerra Mundial comenzasen a venirse abajo y hubiera que comenzar de nuevo. Hoy parece el regreso de un capitalismo duro, despiadado, hostil con los débiles, generador de empleos de baja cualificación, un sistema brutal pues carece de la perspectiva de un futuro mejor. En este contexto tiene su lógica que la socialdemocracia luche por conservar lo ya conseguido, por lo que se ha convertido en una fuerza política conservadora, siempre a la defensiva. E incluso más todavía, con frecuencia desbordada, al tener que asumir determinados planteamientos neoliberales, como la bajada de impuestos o reducción del sector público. Mas entiendo que debería ser más ambiciosa lanzando su mirada mucho más lejos, y preocuparse además en atender a amplios sectores de la sociedad europea que podríamos incluirlos en el segmento cada vez mayor de los excluidos: madres solteras, trabajadores a tiempo parcial o con contratos temporales, inmigrantes, jóvenes sin titulación o cualificación alguna, los sin techo o sin vivienda digna, trabajadores manuales obligados a retirarse prematuramente, parados sin subsidio... Hoy todo Gobierno que sea auténticamente de izquierdas, no sólo en campañas lectorales, deberá dirigir su tarea a garantizar que todo este segmento importante de excluidos tenga una vida digna; y además concienciar, lo que no deja de ser impopular y con un lógico costo electoral, al resto de la comunidad, que disfruta de una vida acomodada, a que asuma con un sistema impositivo progresivo el compromiso de compartir esa carga. Como de todos estos sectores excluidos no se ha preocupado ni lo hará en el futuro el mercado, la socialdemocracia debe defender y potenciar un Estado fuerte y poderoso, ya que es la única institución intermedia capaz de proteger y defender al ciudadano inerme de los ataques furibundos del mercado. Son sobre todo los excluidos de ahora, segmento que puede incrementarse en el futuro, los que tienen más interés y necesidad en el Estado, y a los que debería prestar especial atención la izquierda política. Y si no lo hace, no deberíamos sorprendernos del crecimiento de la extrema derecha o la extrema izquierda. Conviene no olvidar que los avances sociales en Europa occidental al acabar la II Guerra Mundial se pensaron como un dique de contención contra la desesperación de la gente, un caldo de cultivo adecuado para la aparición de los extremismos

20/05/2010 05:40 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La victoria del pensamiento único

 

Acaba de ser intervenida por parte del Banco de España Cajasur, fundada y gestionada por la iglesia católica, con unas pérdidas de casi 600 millones en 2009, tras el fracaso de fusión con Unicaja. Un cura Santiago Gómez Sierra, era su  presidente y seis de los 20 miembros del consejo de administración eran sacerdotes, en concreto, canónigos del Cabildo catedralicio, la institución eclesiástica fundadora de la entidad.  Lo ocurrido en Cajasur es una secuela más de la explosión de burbuja inmobiliaria producida en nuestro país. Muchas cajas de ahorro, igual que los bancos, hicieron  cuantiosos préstamos asumiendo grandes riesgos a promotoras e inmobiliarias, como también a particulares. Al ser muy bajos los tipos de interés, había que  prestar dinero cuanto más mejor, sin mirar el cómo. En este círculo infernal se metió en tromba Cajasur. Durante los últimos años de la presidencia del penitenciario Miguel Castillejo -que  estuvo al frente de la caja durante tres décadas, protagonizando duros enfrentamientos con la Junta de Andalucía y con el mismo obispo-, con la finalidad de fortalecer los números, la caja se echó en brazos del sector inmobiliario, entonces en pleno auge, convirtiéndose en un estrecho colaborador de constructoras cordobesas, como Arenal 2000 o Prasa, y ampliando su radio de acción en la Costa del Sol. Estas operaciones, calificadas de "riesgo extremo" han dejado la herencia de 4.000 millones de dudoso cobro. A la caja cordobesa la ha perdido el ladrillo, como a otras muchas entidades financieras, que están pasando graves aprietos al caer muchas de estas inmobiliarias y promotoras,  que no han podido devolver los créditos concedidos. La historia es conocida. La primera en caer fue la inmobiliaria  Astroc,  en el verano de 2007. Poco después fue la valenciana  Llanera. Cayó  luego una de las grandes Colonial, que quedó en manos de sus acreedores  la Caixa y el Banco Popular. En noviembre de 2008 suspendió pagos Habitat. Posteriormente llegaría Martinsa.  El desenlace es el conocido por todos: las entidades financieras no tuvieron otra opción que cobrarse en viviendas o terrenos, por lo que se han convertido en agencias inmobiliarias.  Actualmente existe un millón de pisos sin vender. El caso de Cajasur no hace sino seguir la tónica general: una víctima más de la especulación del ladrillo.  Además hay algunos aspectos particulares en Cajasur, que merece la pena mencionarlos, como ejemplo de una mala gestión. Las suculentas dietas cobradas por los consejeros por asistir a conciertos, conferencias o por acudir al acto religioso de la coronación de la Virgen de la Fuensanta, o la millonaria póliza que Cajasur firmó con la aseguradora Caser para que Castillejo recibiera una pensión vitalicia cuando dejara la presidencia y que seguirán  percibiendo sus hermanas. 

Con estos antecedentes, nuestro sistema bancario y especialmente el de las cajas está tocado, lo que hace imperiosa una  reforma estructural, instada por el F.M.I. Como señala Gabriel Tortella, nuestro sistema bancario tiene un talón de Aquiles: las cajas de ahorros, desde la Transición fueron equiparadas a los bancos funcional, pero no estructuralmente. Las cajas han dejado de ser entidades asistenciales sin afán de lucro y han pasado a ser algo parecido a los bancos, manteniendo la estructura de cuando eran asistenciales, lo que acarrea algo muy peligroso, porque actúan como si fueran sociedades anónimas sin serlo, como si tuvieran afán de lucro sin tenerlo. Y esto hace que estén fuera de la lógica del mercado. Al no tener accionistas ni capital, han pasado a depender en muchas ocasiones de  políticos locales. Por ende, sus inversiones no se rigen por su posible rentabilidad sino por las amistades de determinados políticos. Ejemplo manifiesto ha sido el de la Caja de Castilla la Mancha, presidida por un exdiputado socialista que hizo préstamos  arriesgados a personas o entidades amigas, como fue el nonnato aeropuerto de Ciudad Real, y que tuvo que ser intervenida por el Banco de España en la primavera del 2009. El gobierno para sanear todo el sistema bancario  creó el Fondo Ordenado de Reestructuración Bancaria (FROB) con 50.000 millones de euros para comprar activos de la banca y 100.000 millones de avales.

Por lo que constatamos, ha tenido que ser el Estado el que salga con el dinero público (el FROB ha inyectado 550 millones en la entidad) a salvar Cajasur, con el consiguiente aumento del déficit público. Como ciudadano de la calle tengo un sentimiento mitad de enfado y de perplejidad. O sea, la incompetencia del Consejo de Cajasur la tenemos que asumir los funcionarios, pensionistas o los dependientes. También me sorprende que el FMI y las agencias de calificación de riesgos sean tan diligentes ahora en avisar de la imperiosa urgencia de la reforma del sistema bancario español, cuando permanecían callados  ante  la vergonzosa especulación generada en torno a la burbuja inmobiliaria con productos financieros altamente tóxicos. El FMI quiere que se dé a las cajas españolas la oportunidad de convertirse en sociedades con acciones, que posibilitaría la puerta a su privatización, al menos parcial. El Fondo también propuso reducir la influencia política y aumentar su capacidad para captar capital externo. Esos cambios harían a las cajas más parecidas a los bancos, al eliminar cortapisas a sus operaciones. El desenlace es claro. Se hará la reforma bancaria. Ya lo creo que se hará. Se fusionarán determinas cajas, ya lo están haciendo. Se cerrarán muchas oficinas. Y miles de trabajadores a la puñetera calle. Nada nuevo bajo el sol. Mas todavía vendrán más reformas, si además vienen preconizadas por el FMI con el beneplácito de la Unión Europea, como en el terreno del trabajo, donde no se anda con rodeos. Quiere una reforma "radical" porque en su opinión el mercado laboral español simplemente "no funciona”. Hay que reducir las indemnizaciones por despido, cambiar el sistema de negociación de los salarios en los convenios colectivos para dar más flexibilidad a las empresas y suprimir la vinculación de subidas de sueldos a la inflación.  Además, el FMI pidió una reforma "audaz" del sistema de pensiones, no sólo con la elevación de la edad de jubilación a los 67 años, como ha propuesto el Gobierno, sino también con su vinculación a las expectativas de vida.

Es como para ponerse a temblar. Con el agravante, de que si alguno tiene la osadía de cuestionar todas estas medidas recibe todo tipo de improperios por parte de los poderes mediáticos dominantes. Es la victoria del pensamiento único.

Cándido Marquesán Millán

 

25/05/2010 22:26 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

¿Legislatura acabada?

 

La soledad del gobierno de Rodríguez Zapatero, que ha sacado adelante a trancas y barrancas el decreto de recortes sociales por un solo voto en el Congreso de los Diputados, para la reducción del déficit público en 15.000 millones de euros, ha sido total. Al gobierno no le ha quedado otra opción que tirar para adelante tal política de ajuste, en contra de sus principios ideológicos, por la presión de los mercados y  las autoridades económicas internacionales: FMI, UE… En este contexto no le quedaba otra posibilidad, lo que no deja de ser lamentable, además de perjudicial para amplios sectores de la sociedad española.

La actuación de los diferentes partidos políticos ha sido la lógica y entraba dentro de lo previsible. La mayoría despavorida ha huido y dejado sólo al gobierno, tal si estuviera apestado. No podían votar a favor, ya que de haberlo hecho, esto hubiera supuesto  asumir un elevado coste político, cara a las próximas elecciones, que no parecen muy lejanas en el tiempo. Por lo que hace referencia al principal partido de la oposición, aunque está en el fondo de acuerdo con el decreto, ya que siempre había manifestado la conveniencia de reducir el déficit público, no podía desaprovechar la ocasión de decir no al gobierno de ZP, ya que no ha hecho otra cosa hasta ahora. Resulta todo un ejercicio de hipocresía y cinismo, sabiendo quiénes son  que vengan ahora a presentarse como defensores de pensionistas, funcionarios, dependientes y parados... Verlo para creerlo. Entra dentro de lo posible que tal actuación de los populares haya recibido las reprimendas de los gobiernos de Sarkozy y Ángela Merkel, si tenemos en cuenta que los gobiernos de Francia y Alemania han elogiado la política de ajuste de ZP. A los populares está circunstancia  no les ha importado demasiado, obsesionados como están con la llegada a la Moncloa, sea como sea y cuanto antes mejor. Independientemente que las medidas del gobierno no han servido para contener la crisis económica, lo que parece claro también que no sería tan grave si el PP hubiera arrimado algo el hombro. Mas en su agenda política no hay otra cosa que desalojar a ZP. Les da lo mismo el déficit, la deuda pública, el aumento del paro, y que cada día los datos económicos sean peores.

            En cuanto a CIU, cabe destacar que, una vez más, ha demostrado saber estar a la altura de las circunstancias, dando muestras de auténtico sentido de Estado. Lo mas cómodo cara a su electorado le hubiera resultado votar en contra. El discurso de Duran ha sido muy duro, mas  pienso que el significado de su voto de abstención está perfectamente reflejado en las palabras: "Si se rechazara, mañana los mercados castigarían nuestra deuda y sería muy difícil emitir deuda”. Su pretensión loable era que España no cayera en un pozo más profundo, circunstancia más que probable de no ser aprobado el decreto del gobierno. También es cierto que no  le interesaba el adelanto de las elecciones, para que no coincidieran con las catalanas.  Puede  que les interese adelantarlas para el 2011, circunstancia que puede darse si votan en contra de los Presupuestos para el año próximo, tal como lo hizo Pujol en 1995, cuando retiró su apoyo a Felipe González para provocar el adelanto electoral.  En la misma línea argumental cabe entender la abstención de UPN y CC. para evitar males mayores a la economía española. "El momento requiere patriotismo con mayúscula", aseguró Ana Oramas (CC). “Por favor, no nos hagan pasar otro bochorno planetario", resumió Carlos Salvador (UPN). El PNV justificó su voto en contra, con el argumento de que las medidas planteadas son «insuficientes, injustas y contraproducentes» para relanzar la economía y el empleo; aunque los verdaderos motivos pudieran ser más bien  el no habérseles aceptado su propuesta: que el aplazamiento de las obras de infraestructuras no se aplicase a la Y vasca y que se retrasase un año más la cesión de las políticas activas de empleo para el Gobierno vasco, una medida que perjudicaba al lehendakari, Patxi López.

En cuanto a todas las fuerzas de izquierda su voto negativo está plenamente justificado y pleno de coherencia. No pueden votar a favor de una medida que perjudica a amplios sectores de la sociedad española, sectores que no han tenido nada que ver en el origen de la crisis. Todas estas fuerzas políticas desearían que el déficit se corrigiera por la vía del incremento de los ingresos, con una reforma fiscal más agresiva, en lugar de la reducción del gasto social. No obstante, poner en marcha esta política requiere su tiempo. Y lo que estaban exigiendo los mercados para salvaguardar la solvencia económica de España eran medidas rápidas y contundentes, como la que ha puesto en marcha el gobierno.

Como conclusión final, lo que parece claro es que mucho tienen que cambiar las circunstancias políticas y económicas, para que Rodríguez Zapatero acabe en su totalidad esta su segunda legislatura. También será muy importante cómo salga la reforma laboral en negociación en estos momentos entre empresarios y sindicatos, ya que en el caso de que tenga que hacerla el gobierno por decreto, es muy previsible que las fuerzas sindicales convoquen una huelga general, por lo que la situación del gobierno llegará a unos límites muy complicados de soportar.  La prueba de fuego será la aprobación de los presupuestos del 2011, para lo cual deberá tender puentes, tarea harto complicada, con CIU, PNV, CC, UPN, ya que con las fuerzas de izquierda parecen estar completamente rotos. Mas en política nada es imposible.

 

Cándido Marquesán Millán

 

28/05/2010 20:08 dorondon Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.


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