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La Revolución Cubana cumple ya 50 años

 

Se acaba de producir el 50 aniversario de la entrada y desfile en La Habana de un grupo de barbudos provenientes de Sierra Maestra, tras derrocar al dictador Fulgencio Batista.  A partir de entonces este  país tropical, y sus principales dirigentes, Fidel Castro y el Che Guevara, van a convertirse en unos referentes a nivel mundial.

Un 26 de julio de 1953, un grupo de estudiantes armados intentó el asalto al cuartel Moncada, con el objetivo de desencadenar una revuelta general contra el dictador. Serían masacrados y detenidos. Su líder, Fidel era uno de tantos otros estudiantes cubanos de clase media o alta, en su mayoría reformistas y nacionalistas. Creían en la democracia constitucional y no comulgaban con las tesis marxistas. Condenado a 15 años de prisión, fue indultado y se exilió junto con otros a México en 1955. Aquí se aprestó a crear un grupo guerrillero con el objetivo de desencadenar una guerra de guerrillas en Cuba; y conoció a un joven médico argentino, Ernesto “Che Guevara”; y muy pronto, ambos colaborarían en lo que parecía un proyecto quimérico y fundarían el Movimiento 26 de julio.

            En noviembre de 1956, los hombres del 26 de julio, se embarcaron en el yate Gramma hacia Cuba, para iniciar la insurrección. De los 82 jóvenes combatientes, sólo quedaron 12 hombres que escaparon acosados hacia Sierra Maestra. Aquí fueron recibiendo cada vez más apoyos del campesinado. Finalmente se produjo el triunfo de la guerrilla, hace ahora 50 años.

            La revolución cubana lo tenía todo para adquirir un gran prestigio mediático y atraer  a la izquierda mundial: dosis de romanticismo, heroísmo de las montañas, antiguos líderes estudiantiles llenos de juventud, un pueblo ilusionado…  El ejemplo de Fidel serviría de inspiración a los militantes intelectuales de América Latina. Al poco tiempo Cuba empezaría a alentar una insurrección en el continente sudamericano, especialmente animada por el “Che Guevara”,  el cual tras renunciar a su puesto de ministro llegaría a Bolivia, donde murió por la  lucha revolucionaria, motivo por el que su nombre se  convirtió en un icono  para buena parte de la juventud.

Lo que parece cierto es que ni Fidel ni sus camaradas eran al principio comunistas, ni -salvo 2 casos- admitían tener simpatías marxistas. De hecho, el partido comunista cubano mostró pocas simpatías hacia Fidel, hasta que algunos de sus miembros se unieron en campaña. Los diplomáticos norteamericanos discutían si el movimiento era o no procomunista. Los mismos EE.UU. saludaron favorablemente su triunfo, pero quedaba un interrogante: ¿qué camino iban a seguir los hombres del 26 de julio? El interrogante se despejaría con rapidez. El nuevo régimen muy pronto inició una ola de nacionalizaciones de las propiedades extranjeras, rebajó los alquileres, convirtió los latifundios en cooperativas agrícolas, promulgando una Ley de Reforma Agraria en 1959, liquidando la gran propiedad agraria. En 1960 se modificó el régimen de contingentes de exportación a los EE.UU., y éstos castigaron con un boicot comercial a la isla, que pronto se convirtió en un auténtico bloqueo económico. La URSS vino en ayuda y concertó con Cuba un acuerdo comercial. Poco después, mientras que el Partido Comunista entraba en el gobierno, Castro nacionalizaba la banca y expropiaba toas las propiedades norteamericanas. La reacción norteamericana a dichas medidas fue torpe, tratando de derrocar a Castro, con el intento de desembarco en la bahía de Cochinos en abril de 1961, que supuso un grave revés para el prestigio de los EE.UU. Se estrecharon los lazos cubano-soviéticos, rompiendo con los EE.UU., por lo que no resultó extraño que en diciembre de 1961 Fidel se definiera marxista-leninista. Posteriormente llegaría la crisis de los misiles en 1962, causada por la instalación  de tales armamentos soviéticos en Cuba por parte de la URSS. La respuesta de los EE.UU.  fue declarar un bloqueo militar limitado(se permitiría el paso de suministros civiles) hasta que se retirase el armamento en litigio. El 28 de octubre Krusheh cedió y dio orden de vuelta a sus barcos y se comprometió a desmantelar las instalaciones de cohetes.

Todos los acontecimientos anteriormente mencionados demuestran de una manera contundente que Cuba ha tenido un protagonismo, y si lo sigue teniendo, en estos 50 años.

En cuanto a las realizaciones del la revolución cubana son claros. Antes de 1959 la mortalidad infantil era de 60 por cada mil nacidos vivos; ahora es de 5,3. La esperanza de vida al nacer no alcanzaba los 58 años, hoy es de 77 en hombres y 78 en las mujeres. Para entonces, el analfabetismo era del 23, 6% y el desempleo estaba en más del 40%. Hoy, hay un millón de universitarios en una población de once millones, y el asunto de la educación y la salud son los máximos logros de una revolución que se quedó —o está— inconclusa. Cuba se proclama como el único lugar del continente donde nadie muere de hambre, y una potencia en educación, salud y deporte, pero tiene en su debe el que mantiene presos a opositores y periodistas críticos, y tiene una economía postrada y desabastecida, que solo funciona en los ámbitos en los que se permite la circulación del dólar.

 

La capacidad de supervivencia ha sido grande. Ha superado numerosas crisis. Desde mucho antes de que Fidel enfermara y cediera el poder, en el 2006, se vaticina el fin de su régimen. Cuba ha sobrevivido a no pocos momentos difíciles: la insensata invasión de Bahía Cochinos, en 1961; la crisis de los misiles, en 1962; el hundimiento de la URSS y el bloque soviético en 1989-91. El aliado de hoy es Hugo Chávez, pero, señal de los nuevos tiempos, una flota de Moscú ancló hace poco frente a La Habana, y allí se depositan no pocas esperanzas en los vientos de izquierda que soplan en la región. Nadie sabe qué pasará cuando "el comandante" salga definitivamente de escena. Pero, mientras Estados Unidos mantenga esta política, la revolución de enfrente tiene visos de seguir sobreviviendo, impulsada por el aliento de ser el último reducto antiimperialista en Occidente. Barack Obama tiene una patata caliente. Como en otros ámbitos, ha prometido cambiar muchas cosas en la relación de su país con Cuba. Habrá que ver hasta dónde llega. Por más que se resista a verlo el importante lobby anticastrista en Estados Unidos, casi 20 años después del fin de la Guerra Fría, el de Cuba es el único "deshielo" pendiente en este lado del mundo.

Quiero terminar con unas reflexiones del gran historiador Tony Judt. La primera, es que todos los acontecimientos humanos ni son totalmente blancos, ni son totalmente negros. Tienen determinadas graduaciones y diferentes matices. Circunstancia de la que no se libra la revolución cubana. Mas, a la hora de valorar está revolución de inspiración marxista, no deberíamos olvidar el que por esta ideología,  generaciones de hombres y mujeres inteligentes y de buena fe estuvieron dispuestos a dedicar su vida al proyecto comunista, y si así lo hicieron no fue sólo porque un cuento seductor de revolución y redención les hubiera producido una especie de estupor ideológico. Lo fue porque les atraía irresistiblemente su mensaje ético subyacente: el poder de una idea y un movimiento dedicados firmemente a representar y defender los intereses de los parias de la tierra.

Y la segunda, es que en los momentos actuales y probablemente también en los venideros, a medida que aumentan las desigualdades de riqueza, y se agudizan las luchas por las condiciones del comercio, la localización del empleo y el control de unos recursos naturales escasos, es factible que tengamos que hablar de desigualdad, injusticia, falta de equidad y explotación. Y sí es así,  la doctrina marxista tendrá todavía mucho que decir, por mucho que algún iluminado haya pretendido arrojarla para siempre al  cubo de la historia.

 

Cándido Marquesán Millán

 

02/01/2009 00:01 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

El mundo que deja Bush

 

 

 

 

 

 

Faltan unos pocos días para que Bush ceda a Obama el poder al frente del país más poderoso del mundo.  Ahora ya se puede hacer una valoración a vuela pluma de cuáles han sido los resultados. La pregunta que yo me hago, así como otros muchos, preocupados por el presente y futuro de la humanidad, es muy simple. ¿El mundo que deja Bush es mejor o peor que cuando llegó a la Casa Blanca? La respuesta me parece clara, mucho peor, aunque haya algunos egregios españoles, que piensan de muy distinta manera,  como el de la frase No están ni en desiertos remotos ni en montañas lejanas, y que en un artículo publicado poco ha en Le Fígaro, titulado: Ce que nous devons a George W. Bush reconoció sus grandes méritos por la defensa de la libertad.

 

En cualquier caso, George W. Bush se marchará de un modo muy similar al que lo vio llegar. Rodeado de la polémica sobre la legitimidad de su mandato. En noviembre de 2000 fue por su validez de origen, tras aquellas elecciones populares que ganó su rival Al Gore y que él capturó en la Corte Suprema.

 

Por lo que hace referencia a la situación interna de los Estados Unidos, nunca un presidente había dejado una situación tan negra a su sucesor. Uno de los problemas más apremiantes al que tendrá que enfrentarse el nuevo presidente de EE.UU. es la crisis económica y el déficit que dejará en las cuentas del estado. Cuando el republicano asumió el poder heredó US1 mil millones de superávit de la administración de Bill Clinton, pero lo deja con un déficit presupuestario récord de US3 mil millones de dólares, sin tomar en consideración el paquete de estimulo económico de US0 mil millones de dólares. Además, Obama tendrá que buscar una manera de estimular el crecimiento económico y devolver el optimismo a los estadounidenses que dejaron de consumir, acosados por la inseguridad laboral y el temor de que las cosas sólo puedan empeorar. Mas lo grave es que ha exportado la crisis a nivel mundial. Todo ello producto de las políticas neoliberales, que preconizaban más mercado y menos estado. Lo cierto es que estamos inmersos todos en una crisis sin precedentes en la historia del sistema capitalista, de la que nadie se hace responsable. En un reciente artículo aparecido en el diario “El Tiempo” de Bogotá, de Elizabet Mora-Mass, se dice al respecto:  En un excelente especial, Lionel Barber, el editor del prestigioso periódico 'Financial Times', hace no solo el balance del 2008 -el año de las grandes quiebras financieras y los ladrones de cuello blanco- en un informe titulado 'Cómo los jugadores quebraron los bancos', sino un análisis para mostrar la forma en que ninguna entidad reguladora de controles oficiales, como el Congreso y el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos, la Casa Blanca, la corona de Inglaterra, la Unión Europea, las juntas y los jefazos de las grandes corporaciones y otras entidades mundiales, prestó atención a lo que estaba pasando con los préstamos para hipotecas en Estados Unidos. Y falló en controlar las nuevas inversiones de las grandes multinacionales de fondos de inversión a nivel global, a pesar de que personajes como el inversionista George Soros y Martin Wolf, el jefe de analistas financieros del mismo 'Financial Times', habían advertido desde principios de año la debacle que iba a azotar a la economía financiera mundial, debido a la falla del dólar como patrón del sistema económico capitalista global…

 

 

En cuanto a la política exterior, todavía es peor. Todo Oriente Medio es un auténtico polvorín, presto a explotar a pedazos, que lleva ocho años sufriendo una pavorosa descomposición y el parón que se observa en su maltrecho proceso de paz, no tiene parangón en la historia. Iniciemos por Irak.  Bush se embarcó en este mar tenebroso al creerse bendecido por Dios para realizar una misión histórica y tener la convicción de estar dirigiendo el país del “Destino Manifiesto”. Bastantes fundamentalistas religiosos americanos le han hecho creer que es el enviado de Dios, en una especie de providencialismo. En la cruzada contra el Eje del Mal, Dios está de su lado y por ello utiliza a Dios como legitimador de determinadas actuaciones políticas. Las armas de destrucción masiva no se encontraron. No las había. Pero en cambio sí apareció algo que viene a ser otra arma de destrucción masiva. Movidos, sin duda, por Al Qaeda, aparecieron en Irak los suicidios de la bomba en la cintura, además de los coches bomba. En consecuencia, todos los días nos vemos sorprendidos con más y más atentados. Los soldados de los ejércitos invasores acumulan millares de víctimas. Los muertos en la población iraquíes no se pueden conocer. Las víctimas, un día son los sunníes otro día son los chiíes. Mas las secuelas destructivas son otras muchas. En Irak hay 4 millones en estado grave de desnutrición; el 70% sin agua potable; el 80% sin atención sanitaria; el 50% en paro; 2 millones de refugiados en países vecinos (sobre todo en Siria; donde para sobrevivir chicas iraquíes trabajan en los prostíbulos); otros 2 millones desplazados dentro del país; violencia diaria que afecta a unos 8 millones y un 45% en la pobreza más absoluta.

Por otra parte, en términos morales la situación es también catastrófica. Lo que debía haber sido un combate por los valores de la democracia, la justicia y la paz se ha convertido en todo lo contrario. El ejército norteamericano es responsable de torturas y actos de crueldad inaceptables, empezando por los ocurridos en la cárcel de Abu Graib, en 2004 y que ha inmortalizado  Fernando Botero. Las imágenes de las torturas conmovieron al pintor colombiano. Ahí comenzó su obsesión y su descenso a los infiernos. Botero no podía sacar de su cabeza tanta humillación. Durante un año, a partir de la lectura de un artículo crítico publicado en el semanario The New Yorker que dio la vuelta al mundo, el artista trabajó para plasmar y denunciar el drama de los abusos que sufrieron los presos. Comenta el pintor colombiano que "Estuve 14 meses pintando, sumergido en una especie de pesadilla. Sentía la necesidad de denunciar aquel horror, que el país que se presenta ante el mundo como modelo de compasión y democracia utilizase los mismos métodos que el régimen de Sadam Hussein". Botero intentó ceñirse a la realidad. Su intención durante todo ese tiempo era reconstruir con absoluta fidelidad a los hechos lo que estaba ocurriendo en aquella cárcel de Bagdad. "No inventé nada, todo lo que aparece en los cuadros (los perros rabiosos, los prisioneros sodomizados, los soldados meándose sobre los reclusos…), lo leí en la prensa o lo vi.  en la televisión", advierte el artista. La única licencia que se permitió es el orondo volumen de todos los personajes retratados, inconfundible rasgo en toda su producción pictórica.

            En la última visita de Bush a Irak, y durante la rueda de prensa con Maliki, fue cuando un periodista le lanzó sus zapatos al tiempo que le espetaba en árabe: “Es el beso del adiós, perro”. Mientras las fuerzas de seguridad lo sacaban de la sala aún pudo gritar: “Usted es el responsable de la muerte de miles de iraquíes”. Recuperando la sonrisa tras el incidente –los zapatos no le dieron–, Bush dijo no haberse sentido “para nada amenazado”. Tanto llamar perro a alguien como tirarle un zapato son graves insultos y muestras de profundo desprecio por parte de un musulmán. El profeta Mahoma calificó al perro de "animal impuro", y la sharia prohíbe tenerlos si no es por necesidad (para la caza o la guardia). Lanzar un zapato está relacionado con el rito de la lapidación del diablo, en que se le tiran siete piedras... o zapatos si no las hay a mano.

 

Pero Irak no es el único frente abierto. Luego está el asunto de Afganistán, donde también la OTAN se metió en el avispero. Sería la primera vez en los últimos dos siglos que algún país, incluso grandes potencias, haya ganado una guerra de guerrillas; en España durante la Guerra de la Indepndencia, en Corea y en el Vietnam, los franceses en Argelia y los soviéticos en el mismo Afganistán. Es imposible, en un conflicto asimétrico, derrotar en una guerra convencional a un ejército guerrillero invisible que acecha en todas partes y que no tiene bases permanentes. Como candidato, Obama no descartó enviar más tropas a ese país para controlar la situación. El problema es que el ejército estadounidense está al límite de sus capacidades y sus aliados de la OTAN, no parecen dispuestos a enviar más soldados a esa región, a pesar del resurgimiento del movimiento talibán y la consolidación de organizaciones relacionadas con Al Qaeda..

Y qué decir del actual conflicto entre Israel y los palestinos. Es un auténtico desastre, como consecuencia de los ataques de Israel a la franja de Gaza, con unas consecuencias imprevisibles. Esta situación no se hubiera desencadenado sin el permiso de los EE.UU.  Es de lamentar la tibieza de Obama que guarda silencio sobre los bombardeos israelíes de Gaza porque el "presidente es aún Bush". Esperemos que cuando el presidente sea él, recupere pronto el habla; aunque, quizás, a esas alturas ya sea demasiado tarde. Sin embargo para muchos árabes, el silencio de Obama, es un claro indicio de que sus cambios en política exterior serán menores y lentos. Además critican el hecho de que sí se haya pronunciado por los atentados en Mumbai,  en la India. Los analistas consideran que Israel programó los ataques para impedir que la situación en Gaza se convirtiera en la primera crisis internacional para Obama, entre otras razones.

Otra de las herencias de Bush es la cárcel de Guantánamo que se encuentra en territorio cubano.  Además de cerrar este antro, donde cientos de personas fueron detenidas por años sin una acusación formal, los grupos de derechos humanos piden que se rechacen las prácticas que se instauraron durante el gobierno de Bush con respecto a la tortura y a las "detenciones secretas" que efectuó la CIA

 

 

Terror, muertes de millones de personas, gastos exorbitantes en guerras, cárceles secretas y castigos de índole de la tortura subacuática para extraer información, justifican la repulsión frente a las huellas de este gobierno Por ello, todos debemos darnos por satisfechos si el inquilino de la Casa Blanca retorna a su rancho, de donde no debiera haber salido, y allí podrá observar cómo restañan las innumerables huellas que causó. Desearía que un día no muy lejano rindiera cuentas ante un Tribunal Internacional, más sé que será imposible, ya que los estados elaboran unas leyes para que sus gobernantes sean intocables. Pero si no lo hace en este mundo, cabe esperar que lo haga ante Dios, al que apela constantemente a lo largo de estos años, como lo hizo en el discurso del estado de la nación de 28 de febrero de 2003, dos meses antes de la invasión de Irak: La libertad que nosotros apreciamos no es el don de América al mundo, sino el don de Dios a la humanidad. Nosotros, los americanos, confiamos en nosotros mismos. No pretendemos conocer todos los caminos de la providencia. Sin embargo, podemos creer en ellos poniendo nuestra confianza en el Dios Amor que está detrás de toda vida, de toda historia. Que él nos guíe ahora. Y que Dios siga bendiciendo a los Estados Unidos de América.

 

 

            Los inicios de este nuevo año 2009, como acabamos de ver van a ser duros. Sin embargo, el 2009 entra acompañado de un factor maravilloso: se va George W. Bush, no solo el peor presidente que han tenido los Estados Unidos, sino la peor pesadilla de la humanidad. Con eso basta para llenarnos de optimismo, aunque el cúmulo de dificultades y la cantidad de incendios por apagar que hereda el presidente Obama son muchos.

 

 

            Cándido Marquesán Millán

 

05/01/2009 15:15 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


Algunas claves sobre la masacre de Gaza

 

Se han escrito y dicho tantas cosas en estas tres semanas sobre la masacre que el ejército israelí está llevando a cabo sobre la población palestina en la franja de Gaza, que es complicado decir algo novedoso. Tampoco es esta mi pretensión. Lo único es presentar algunas reflexiones, para poder entender algo mejor lo que está ocurriendo.

Unos, la gran mayoría, culpan de estas atrocidades al estado judío. Otros, los menos, a Hamas, acusándole de ser un grupo terrorista, que lleva ya tiempo poniendo en grave riesgo a la ciudadanía judía a través del lanzamiento de cohetes. Se habla y discute también, sobre quién rompió la tregua. ¿Hamas con sus cohetes o Israel con su bloqueo? Ambas partes culpan a la otra.

Mas la realidad es indiscutible y desagradable. Los muertos entre los palestinos ya se cuentan por centenares, de los que una buena parte son niños. Estremece ver las imágenes de estos cuerpos inocentes ensangrentados, cubiertos en sudarios, y paseados por las calles de Gaza. Como también numerosos edificios llenos de población civil, bombardeados por la aviación israelí, con el pretexto de que allí se esconden miembros de Hamas.

¿Qué persigue el estado judío?  Con esta respuesta belicista se intenta debilitar o acabar con Hamas. Ha prevalecido la presión del Ejército en connivencia con la clase dirigente, contrariado tras el relativo fracaso de su ofensiva contra Hezbolá en Líbano. Desde entonces, los militares no han descansado hasta obtener reparación, es decir, hasta conseguir frente a Hamas lo que no consiguieron frente a Hezbolá. Los jefes militares se han salido con la suya porque Israel es hoy un Estado sin un verdadero Gobierno: Olmert dimitió y los demás están preocupados por las próximas elecciones". Dando una lección a Hamas, se establecerá un cese del fuego y se alcanzará la tranquilidad en la frontera sur de Israel. Luego, podrá seguir buscando un pacto con los palestinos de Al Fatah. La clase dirigente del estado judío parece que no entienden, o puede que sí como veremos más adelante,  cómo funcionan las sociedades árabes. Creen que si golpean a Gaza (o al Líbano) suficientemente fuerte, la población local culpará a Hamas (o a Hezbolá) por traerles la tragedia. Pero no funcionan así. Precisamente es todo lo contrario. La población de Gaza culpa a Israel y cierra filas con Hamas. Como ocurrió ya en el Líbano con Hezbolá. Amos Oz acertó de pleno al vaticinar que la incursión en Gaza provocaría una nueva gran campaña contra Israel: "Está claro que el deseo vehemente de Hamas es inducir a Israel a que emprenda una operación militar. Si en esa operación mueren decenas o centenares de civiles palestinos, inclusive mujeres y niños, el extremismo se reforzará en Gaza y quizá caiga de paso el gobierno de Mahmoud Abbas en Cisjordania, para ser sustituido por los extremistas de Hamas”. Tampoco deberían ignorar los dirigentes judíos la nueva dosis de odio que Israel ha almacenado en su contra, creando en Gaza una nueva generación comprometida con la venganza. Todo niño que haya sido testigo de los ataques militares de estos días es otro recluta para la violencia del futuro. La gran amenaza para Israel no son los cohetes artesanales de Hamas sino la determinación que se está alimentando en miles de adolescentes palestinos que anhelan morir como mártires. Cada día que las primeras planas de la prensa internacional, y en especial del mundo árabe, están llenas de fotografías de niños palestinos muertos en los ataques israelíes, Hamas y sus aliados radicales islámicos ganan nuevos adeptos a su causa contra Israel.

Como acaba de escribir recientemente Mario Vargas Llosa con buen criterio: Que  todo esto lo saben, mucho mejor que yo o que cualquier observador, los dirigentes de Israel, que pueden haber perdido los sentimientos y la moral, pero no la inteligencia. La clase dirigente israelí es de muy alto nivel, bastante más culta y preparada que la del promedio occidental. Y, si es así, ¿para qué desatar una operación militar que no va a acabar con el terrorismo de los fanáticos de Hamas y que, en cambio, va a servir para desprestigiar a un Estado que con acciones punitivas como esta ha perdido ya esa superioridad moral que tuvo sobre sus enemigos en el pasado, por ejemplo cuando Yitzhak Rabin firmó los Acuerdos de Oslo de 1993?

 



 

La respuesta puede estar en clave electoral. Entonces, ¿por qué no hablar claro y decir que el gobierno de Israel está bombardeando para conseguir votos? La inminente elección general del 10 de febrero en Israel. Hasta la semana pasada, Benjamin Netanyahu parecía contar con el apoyo de la mayoría del electorado israelí para retornar al poder. No parece probable ahora que Netanyahu pueda superar fácilmente a la actual coalición gobernante, al menos, a sus halcones de derecha.. Puede que los políticos de Israel busquen una ventaja de corto plazo, al considerar que golpear duro golpear duro a Hamas tiene rentabilidad electoral.  

Igualmente una cuestión a considerar es  el momento elegido, el interregno entre el mandato de Bush y Obama. Es claro que este brutal ataque  no se hubiera producido sin el permiso de los EE.UU.  Es de lamentar la tibieza de Obama que guarda silencio sobre los bombardeos israelíes de Gaza porque el "presidente es aún Bush".   Los analistas consideran que Israel programó los ataques para impedir que la situación en Gaza se convirtiera en la primera crisis internacional para Obama, entre otras razones. Como también que la ofensiva contra Hamas podría afectar las iniciativas a corto plazo de la administración entrante. Internacionalmente, hay más de uno que quiere dejarle claro al nuevo presidente demócrata que es mejor bajarle el tono al discurso del cambio y que, quiéralo o no, tendrá que lidiar con continuidades inamovibles. El primero en enviar de una forma excesivamente clara y contundente este mensaje ha sido Israel.

De todas las maneras, la clase dirigente israelí supongo que habrá meditado las consecuencias futuras de esta política a corto plazo. Con ser grave todo lo que está aconteciendo, lo es más todavía que no se vislumbra luz alguna. Todo lo contrario, el horizonte se presenta cada vez más negro y sin esperanza alguna. Y nada hay más grave que vivir sin esperanza.

Cándido Marquesán Millán

 

 

11/01/2009 22:56 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La Guerra del gas. Una secuela de la Guerra Fría

 

 

 

En el  inicio de este nuevo año muchos nos hemos visto sorprendidos, yo por lo menos, por la guerra del gas. Como consecuencia de determinadas desavenencias entre Rusia y Ucrania, se ha producido un desabastecimiento de esta energía básica en buena parte de Europa.. Desde que Moscú ordenó suspender el suministro de gas natural, cientos de miles de familias europeas debieron soportar las inclemencias del invierno en su peor momento, con lo cual quedó demostrado lo vulnerable que es Europa frente a los designios del Kremlin. Sobre todo, han sido  los ciudadanos de Rumania, la República Checa, Eslovaquia, Bosnia-Herzegovina, Bulgaria, Croacia, Italia, Grecia, Hungría, Serbia o Austria,  los que lo han sufrido con mayor intensidad. España afortunadamente no se ha visto afectada, ya que por nuestra localización geográfica nos abastacemos de esta energía de otras latitudes, especialmente de Argelia.

            El problema ha surgido como consecuencia de que el gasoducto que, procedente de la antigua Unión Soviética, condujo por décadas gas natural hacia el occidente, quedó ahora atravesando el territorio de Ucrania, antiguo miembro de la URSS, que en su condición de nuevo país independiente no mantiene las mejores relaciones con Moscú. La provisión, los precios y los pagos del gas que se queda en Ucrania en virtud de complicados acuerdos bilaterales, se confunden fácilmente con la corriente que sigue su camino hacia los consumidores de otros países.

Un problema económico bilateral degenera en problema político y termina por convertirse en asunto de importancia estratégica. Sin dejar de tener en cuenta los aspectos humanitarios de una crisis en la que la gente siente en lo más íntimo de su hogar los rigores de desacuerdos ajenos, todo es una consecuencia de la desaparición de la Unión Soviética. En ciertos aspectos a Europa le iba mejor en otra época, bajo el orden de la Guerra Fría, en cuanto Rusia jamás se atrevió a tocar la llave del gas como elemento de su permanente disputa con el bloque contrario.

Moscú alega que la interrupción fue necesaria porque Kiev viene pagando precios bajísimos por el gas que les compra, y que es fuente del 25% del total del consumo de Europa. Alega, además, que Naftogaz, la compañía ucraniana que sirve de puente para el combustible, se ha quedado con cientos de millones de dólares en utilidades por la venta de gas ruso a sus clientes en Europa. Ucrania, por su parte, niega estos argumentos y acusa a Rusia de abusar de su monopolio energético para obtener ganancias políticas. Los dos países tienen parte de la razón. Ucrania paga 179 dólares por unidad de gas, a pesar de que es más alto el precio del mercado, y Rusia exige un pago más acorde con la realidad -al menos el doble-, pues debe compensar la reducción cercana al 50% de los ingresos por la venta de petróleo y gas, derivada de la caída de los precios del crudo en el último año.

 Sin negar la importancia de la cuestión económica. Las causas del problema son además otras de mayor calado. Algunos  analistas consideran que Putin también trata de mostrar los dientes para recordarle a Europa y a sus vecinos lo que pesa todavía Rusia en el contexto geoestratégico actual. Por un lado, se trata de un mensaje para Ucrania y otros países que insisten en ingresar a la Unión Europea y a la OTAN pese a las objeciones rusas. De hecho, aunque Italia y Francia sintieron el cierre del grifo, fueron las ex repúblicas soviéticas las que más sintieron su efecto por su gran dependencia del gas ruso. Según Fabio Liberti, del Instituto para las Relaciones Internacionales, con sede en Washington, Putin les está recordando a los europeos que sentirán las consecuencias si apoyan esas aspiraciones, respaldadas por EE.UU. Putin podría haber tomado la decisión en represalia por el ascenso, este mes, de la República Checa a la presidencia rotativa de la Unión Europea. "El Primer Ministro quiere que Europa entienda que Rusia es una potencia que no puede ser ignorada y que su posición en los temas más importantes para la política mundial y regional, debe ser tenida en cuenta en aras de la armonía -sostiene Fabio Liberti.

            Otro análisis muy interesante es del periodista chileno Raúl Sohr, que presenta tres posibles teorías al respecto. Una, la favorita de muchos analistas políticos, es que Rusia quiere castigar a Ucrania por varias razones. La primera es el deterioro de las relaciones con Kiev desde la "revolución naranja", en 2004, que llevó al gobierno a fuerzas pro-occidentales. Luego están los anhelos de dicho gobierno de integrar su país a la OTAN, algo a lo cual Moscú se opone en forma vehemente. También irritó a Rusia el respaldo brindado por Kiev a Georgia durante el breve conflicto entre ambos países. Una segunda teoría es que Moscú desea eliminar a Ucrania como una ruta de paso para el transporte de su gas. Hay, finalmente, los que creen que Rusia tiene problemas de abastecimiento y está buscando una excusa para cubrir su falencia. Vladimir Putin, el primer ministro, niega todo lo anterior e insiste que se trata de un problema comercial: los ucranianos deben pagar lo mismo que el resto de Europa y no tienen bases para aspirar a un precio preferencial.

 Por lo que parece  Moscú y Kiev acaban de llegar tras maratonianas negociaciones, a un acuerdo de tarifas para el carburante ruso destinado a Ucrania.  El acuerdo alcanzado supone "un descuento del 20% para la compra de gas natural ruso, si se mantiene la tarifa preferencial de tránsito por Ucrania de 2008", anunció Putin en una comparecencia conjunta ante la prensa con su homóloga ucraniana. No obstante, "a partir del 1 de enero de 2010 adoptaremos íntegramente un establecimiento de precios y tarifas de bombeo de gas ruso en total conformidad con los estándares europeos, sin cortes ni descuentos", puntualizó, y enfatizó que la fórmula europea será aplicada "tanto al tránsito como al precio del carburante".

Sea lo que fuere, lo que parece cierto es que  es urgente insistir en la construcción de otras líneas alternativas de suministros, que sean más confiables y no estén sometidas a los vaivenes de una relación bilateral inestable, que mezcla sin duda el asunto del gas con otras cuestiones anteriormente mencionadas. Todo lo ocurrido  ha  servido para mostrar de una manera contundente la inseguridad energética de varios países, en especial del centro y sur de Europa. Con ello obliga a repensar cuáles serán las fuentes energéticas cara el futuro que alimentarán a buena parte del viejo continente. Ya que, la energía que utiliza un país es una cuestión estratégica que afecta de pleno a su seguridad nacional. Cabe pensar que tomarán buena nota.

 

Cándido Marquesán Millán

 

18/01/2009 22:10 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

¿Una nueva era de Obama?

 

                                  

 

En pocas ocasiones se ha esperado con tanta ansiedad e ilusión la llegada de un gobernante al poder, como la de Barack Obama a la Presidencia de los Estados Unidos, en este pasado 20 de enero de 2009. Explosiones de esperanza retumbaron en todo el mundo para darle la bienvenida. Aquellos que apelan a la historia dicen que habría que retroceder al mítico John Kennedy para recordar a un ser humano que alcanza la presidencia de la nación más poderosa del planeta, con tantas expectativas y en medio de tantas tensiones. Este martes, a 146 años de la proclamación hecha por el presidente Abraham Lincoln aboliendo la esclavitud; casi medio siglo después de que el doctor Martin Luther King pronunciara su histórico discurso exigiendo respeto y derechos para toda la gente sin distinción de razas, y 45 años después de que el presidente Lyndon Johnson prohibiera la discriminación racial, un estadounidense de raza negra accedió al puesto político más alto al que puede aspirar un ciudadano. El hecho está lleno de trascendencia histórica.

 

            La sobria ceremonia y su tradicional puesta en escena confirmaron que, en los 220 años ininterrumpidos de posesiones presidenciales en Estados Unidos, la forma es tan importante como el fondo. La democracia norteamericana reafirmó nuevamente una de sus características más singulares: la combinación de fiesta, solemnidad patriótica y continuidad. Y también la capacidad de reinventarse, al pasar, en una elección, del pesimismo y la división de los últimos años a una ilusión colectiva de esperanza y unión. En contraste con el optimismo mundial y como muestra de lo impredecible del comportamiento de los mercados, el Dow Jones bajó 4%.

Los comentaristas se han fijado sobre todo en el contenido del discurso. Las valoraciones han sido múltiples. Unos han dicho que lo que ha prevalecido en las palabras de Obama ha sido una bien elaborada fraseología cuya finalidad no fue nunca comunicar, sino conmover. Y eso está bien. Los discursos políticos no son herramientas de gobierno; son convocatorias a la emoción. Y la gente se emocionó por dos razones. Escuchó frases prodigiosas en un momento propicio. Fueron a emocionarse y a convencerse de su acierto electoral. No se equivocaron en elegir al hombre cuya palabra reunió como nunca jamás al mundo en torno de la oratoria.  Otros en cambio, han dicho que fue un discurso pronunciado en un tono monocorde y distanciado. Sin recurrir a ademanes, con un mínimo de retórica en el mal sentido de la palabra. Evitando utilizar fórmulas que pueden parecer seductoras, del tipo "No pregunte lo que su país puede hacer por usted, sino lo que usted puede hacer por su país", pero que resultan. Igualmente, se abstuvo de citar a Churchill, o de imitarlo, absteniéndose de sobredramatizar de la crisis. Pero reactivó a su pueblo al recordarle que, a pesar de todo lo que el Gobierno puede realizar, lo esencial depende de la determinación de todos. Fue un discurso sobrio y dirigido a la inteligencia, más que a la emoción.

 

 Entramos en el discurso propiamente dicho. Tras una breve alusión a Bush, al que agradeció su servicio a la nación, así como la generosidad y la cooperación demostrada a lo largo de la transición, entró a bocajarro en materia, reconociendo la gravedad de la situación heredada: A veces el juramento se hace en medio de nubarrones y furiosas tormentas. Nuestra nación está en guerra frente a una red de gran alcance de violencia y odio. Nuestra economía está gravemente debilitada como consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos. Así como también una pérdida de confianza y liderazgo de nuestro país.. Pocas, pero contundentes palabras para reflejar la situación de partida. Todas las cartas puestas encima de la mesa. Para hacer frente a esos retos: Hemos elegido la esperanza sobre el temor, la unidad de propósitos sobre el conflicto y la discordia. Palabras que parecen impregnadas del espíritu de Franklin Delano Roosevelt cuando en los momentos de la Gran Depresión dijo: De lo único que tenemos que tener miedo es del propio miedo.

 

Para combatir la crisis económica, y crear puestos de trabajo, se compromete a construir puentes, carreteras, redes eléctricas, líneas digitales; potenciar la ciencia y con los adelantos tecnológicos mejorar la calidad de la sanidad y la educación; así como usar nuevas energías como la solar o la eólica. Todas estas realizaciones, se sobreentiende que requerirán grandes inversiones públicas, en una línea económica claramente keynesiana. Además en relación a la economía manifiesta claramente  que, aun reconociendo que el mercado no tiene rival para generar riqueza, lo que ha demostrado fehacientemente esta crisis que el mercado puede descontrolarse y que una nación no puede prosperar durante mucho tiempo si favorece sólo a los ricos. Es además de una declaración de intenciones, una crítica a las doctrinas neoliberales que preconizaban la libertad plena de las fuerzas económicas en el mercado, y la mínima intervención del Estado.

 

Para quienes apostaban a referencias específicas en el segmento dedicado a la política exterior, como al conflicto en Gaza, prefirió marcar sus diferencias claramente con la doctrina Bush. Obama habló del "falso dilema" entre seguridad y los ideales de libertad, en abierta alusión a los argumentos del gobierno Bush para suspender derechos humanos en su guerra contra el terrorismo y darle patente de corso a la tortura como política oficial. La peregrina tesis de que el fin justifica los medios o la doctrina del mal menor, carecen de validez para un gobierno que se toma en serio los derechos humanos. Mucho menos la hipocresía y el doble juego tienen lugar en un discurso en el que la honestidad y la transparencia son valores supremos. La nueva administración reconoce que "nuestro poder no nos protegerá ni nos autoriza para hacer lo que nos da la gana". Estas palabras, en boca del líder de Washington, es un buen augurio para los espacios multilaterales.

Afirmó que los E.E.U.U.  tienen que desempeñar un papel fundamental  en aras a construir una nueva era de paz. Para ello, con viejos amigos y antiguos contrincantes se comprometió a trabajar para reducir la amenaza nuclear y hacer retroceder el calentamiento del planeta.  Tendió la mano al mundo musulmán, tema clave en las relaciones internacionales, buscando un nuevo camino, basado en el interés y el respeto mutuo. También mostró su preocupación por las naciones más pobres; reconociendo que las naciones ricas no pueden permanecer indiferentes ante esta circunstancia.

Entiendo que ha sido un discurso lleno de profundo calado ideológico, e impregnado por los valores de justicia, libertad e igualdad. Ha sido un discurso coherente, bien construido, conciso y dicho con gran elegancia, por un hombre capaz de transmitir sus convicciones. Decir tanto en tan poco tiempo es difícil. La ilusión que ha transmitido a los ciudadanos norteamericanos, y a los de buena parte del mundo ha sido grande. Mas la tarea que se vislumbra en el horizonte es complicada y los escollos serán muchos. Lo que tampoco debemos olvidar que no es más que un discurso político. Y esto lo deberíamos tener claro  los ciudadanos de a pie. Tanto nos han dicho, tantos cielos nos han puesto al alcance de la mano y tantas estrellas nos han bajado los políticos con su retórica y oratoria, que todos inevitablemente debemos estar en una prudente expectativa.

            Las primeras decisiciones parece que van en buena dirección. Congeló los salarios de los funcionarios más altos de la Casa Blanca, ajustó y endureció las reglas que aplican a los grupos de lobby y estableció un nuevo estándar para generar un gobierno más abierto y transparente. Si las familias se están apretando el cinturón, dijo el nuevo presidente, lo mismo debería hacer Washington. La nueva ‘era de la responsabilidad’ ha empezado.

En el plano internacional, el Presidente hizo sus primeras llamadas telefónicas a varios líderes en el Medio Oriente, entre ellos al presidente de Egipto, Hosni Mubarak; al primer ministro de Israel, Ehud Olmert; al rey Abdullah de Jordania y al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas. Todo dentro de una diplomacia que, como ya había prometido durante su campaña, se basará más en el diálogo y la concertación que en el uso de la amenaza y la coerción.  La otra decisión, de fundamental importancia, la tomó el martes en la noche. El cese inmediato de todos los juicios militares por crímenes de guerra que se adelantan en contra de varios sospechosos de terrorismo detenidos en Guantánamo. El objetivo será, durante los 120 días que durará el cese, revisar cuidadosamente la situación de los presos en Guantánamo, como un paso inicial pero contundente hacia el cierre definitivo de este centro de detención.

 

Ojalá  que este 20 de enero de 2009 sea un día recordado para bien, y no como el fracaso de una gran ilusión. Ojalá, este primer presidente de raza negra, consiga, por lo menos, una parte importante de todo lo que nos ha prometido. Si lo consigue, todos deberíamos sentirnos plenamente satisfechos.

 

Cándido Marquesán Millán

22/01/2009 22:44 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Cuanto peor, mejor

                                  

           

 

 

Tengo la costumbre de visitar el bar diariamente al acabar la tarde, para tomar alguna caña con los amigos, con la sana y exclusiva intención de olvidarme de los problemas cotidianos. Algunas veces leo el periódico. Otras veces, me limito a escuchar a la ciudadanía. Algunos afirman que la esencia del pueblo se manifiesta tal cual es en la barra de un bar con una caña o un vino en la mano. Vale la pena estar con oído presto para escuchar a nuestros ciudadanos de a pie. De verdad, que podemos sorprendernos con nuestra sabiduría. Yo por lo menos, aprendo todos los días.

 

 Es muy típico de nosotros el que hablemos todos a la vez, fuerte y además parece que nos entendemos, lo cual no deja de ser milagroso. Como también que no hay tema por arduo y complejo que sea, que se nos resista. Nos da igual. Si se trata de fútbol todos somos expertos, y dejamos en mal lugar a Luís Aragonés, y eso que ha conseguido que nuestra selección haya sido campeona de Europa. Mas nuestras competencias no se reducen al ámbito futbolístico. Como somos expertos en todo, tenemos soluciones para todo. Nos da igual: la educación, la sanidad, las pensiones, el paro… Además que sabemos de todo es que, por si no fuera todavía bastante, somos contundentes en nuestros juicios. Estamos enseñados a discurrir partiendo de premisas inconciliables. Juan es alto o bajo; la pared es blanca o negra. Los segundos términos, los perfiles indecisos, la gradación de matices, no son de nuestra propia moral, de nuestra política, de nuestra idiosincrasia. Cara o cruz, muerte o vida, resalte brusco como el granito arrancado de una cantera.

 

            Como no podía ser de otra manera, uno de los temas de más actualidad en nuestras conversaciones es el de la crisis económica. Aquí mostramos todos los aspectos anteriormente expuestos.  A Keynes o Krugman los dejamos en mal lugar. Se oye a algunos que los responsables exclusivos de esta grave situación económica son: sobre todo Rodríguez Zapatero, y en menor medida, Pedro Solbes. Se les acusa de haber ocultado la crisis en el período electoral. Como también que no hacen nada para salir de ella. Y punto. Aquí no caben matices. Que haya una crisis financiera mundial producto de la ingeniería financiera, que ha proporcionado una década dorada imaginando nuevas formas de endosar y comercializar el riesgo de las hipotecas de alto riesgo (subprime), para distribuirlo mediante los CDO (collateralized debt obligation) entre un mayor número de inversores, algunos especializados y otros incautos, eso no les importa. Que se haya cocinado en las cloacas espirituales de Wall Street, todo ello motivado por la sed de dinero, la avaricia y el afán desmedido de lucro de unos tipejos, que han sido los menos perjudicados de la crisis, eso tampoco les importa. Los culpables de la crisis actual en España son única y exclusivamente Rodríguez Zapatero y Pedro Solbes.  Y punto. Aquí pasan por encima de fenómenos de la globalización.

 

            Además de esa carencia manifiesta por parte de algunos, a la hora de observar y valorar los acontecimientos desde distintas perpectivas, así como para la gradación de matices, he observado otra circunstancia, que me parece mucho más preocupante. Entre el colectivo de aquellos, que  tienen la gran suerte  de disfrutar de unas rentas fijas y seguras, merced  a que disponen de puestos de trabajo vitalicios o de pensiones garantizadas, hay algunos que muestran gran regocijo y euforia a medida que van surgiendo malos datos sobre el devenir de nuestra economía. Cuanto peor, mejor. Lo que no parece ser un ejemplo de patriotismo. Poco ha, a uno de estos le oí emitir con una sonrisa llena de ironía y de regodeo, las siguientes palabras textuales: En el año pasado se han incorporado a las estadísticas 1,28 millones de parados, 609.100 solo en el último trimestre. Es la subida más acusada en el menor periodo de tiempo que recuerdan las estadísticas. En diciembre, la EPA sumaba ya 3,2 millones de personas sin trabajo. ¡Y ahora qué Zapatero! Y no terminaba ahí, es que además se atrevía a decir que la situación todavía sería peor en un futuro próximo. De verdad, estas palabras desprendían un gran regocijo y euforia. Llegue a pensar un momento, pero sólo un momento, que tanta alegría estuviera motivada exclusivamente por razones políticas. Cuanto peor, mejor. Cuanto más paro y más crisis, más cercana se vislumbraba la posibilidad de desalojar a Rodríguez Zapatero de la Moncloa. Cuando ya estaba a punto de borrar de mi mente estos pensamientos por descabellados, de repente uno de los contertulios profundamente enfadado le replicó: Parece que te alegras con estas malas noticias. No hubo réplica. Posteriormente un tercero apuntilló: Tengo la impresión de que para algunos dirigentes, como también votantes, de determinado partido político, que se llenan la boca con palabras de patriotismo, cuanto peor sea la situación económica, les parece mejor; y por ello no les importaría que se llegara a la cifra de 5 o 6  millones de parados, si con ello podían llegar a la Moncloa.  A pesar de oír estas últimas palabras, me resistía a aceptar que haya “españoles” que se alegren con estas malas noticias, porque no quiero llegar a pensar que fuera cierto lo que dijo el político español más egregio de la II República: Por desgracia, superamos a todos en el humor suicida de nuestra cólera. Otros pueblos ambiciosos o semibárbaros dirigen su furor contra el extranjero. España es el único país que se clava su propio aguijón. Quizá el enemigo de un español es siempre otro español. Se salta un ojo con tal de cegar a su enemigo.

 

 

Cándido Marquesán Millán

25/01/2009 01:26 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La dimisión del concejal del PP de Calatayud

 

Acabo de conocer la buena noticia de la dimisión del edil del grupo popular, José Luís Cerralbo, en el Ayuntamiento de Calatayud, como consecuencia de no estar de acuerdo con la línea de su partido, que contribuyó con la abstención de sus siete de sus nueve ediles a que no saliera adelante la moción presentada por el partido socialista de retirar  la medalla de la ciudad a Franco, que le fue otorgada en 1951 por el Ayuntamiento bilbilitano. En el discurso leído entonces por la comisión municipal, según informó el PSOE, se hacía mención a los “méritos y virtudes” que hizo el dictador para salvar la “patria”. El grupo socialista justificó la moción ante el hecho de que varios concejales bilbilitanos fueron “fusilados”.

Obviamente, desde la portavocía del PP del Ayuntamiento se le ha querido restar importancia al hecho, por ende se ha comentado que a partir de ahora comenzará el proceso habitual y la dimisión deberá ser aprobada por la junta electoral central. Le sucederá en el cargo otro miembro de la lista. Y aquí no ha pasado nada. Mas el hecho me parece de tal trascendencia, como para no pasar sobre él de puntillas.

Lo lamentable es que se haya tenido que esperar 34 años de democracia, para que se presentara una moción de tales características. Por ello, aunque tarde, debe ser  bien recibida. Ejemplo que debería extenderse a otras instituciones a lo largo y ancho de la geografía española, ya que todavía podemos comprobar numerosas lápidas en muchas iglesias con la inscripción “Muertos por Dios y por España”, así como nombres de calles y distinciones a personajes implicados directamente en el Golpe de Estado de 18 de julio de 1936.

Si ya la tardanza comentada es lamentable, resulta más todavía que a determinadas fuerzas políticas, con un fuerte respaldo electoral en la población española, les esté costando tanto cortar el cordón umbilical con el franquismo. Si no lo hacen es porque no quieren hacerlo. Y si no quieren hacerlo, puede deberse a que como se sienten herederos sociológicos del franquismo, se sienten orgullosos  de todas sus realizaciones y por ello no les pide el cuerpo condenarlo. Este comportamiento lo estamos constatando también con todas las trabas que están interponiendo para buscar, desenterrar y dar cristiana sepultura a miles de republicanos que fueron asesinados, y que permanecen todavía esparcidos por muchas cunetas de la geografía española. Entiendo que deberían modificarse estas actitudes, ya que mientras no lo hagan, la Transición Democrática en nuestro país, podemos considerar que no está finiquitada.

Ignoro desde la distancia, si ha habido otros motivos en la comentada dimisión.  Por sus palabras se deduce que ha sido por motivos de conciencia. Por ello es de valorar el coraje y la valentía demostrados  por Cerralbo, que ha afirmado: “La gente igual no le da importancia a este asunto, pero es un símbolo que molestaba”, remarcó sobre la medalla a Franco. “Yo soy una persona de centro-derecha que siempre ha intentado defender ideas de libertad y democracia. Era ir contra lo que he defendido toda mi vida”. Si la dimisión realmente se ha producido realmente por las razones que se derivan de las palabras expresadas, ellas tienen la suficiente fuerza y contundencia como para que  nadie, si además de llamarse se siente demócrata, se atreva a cuestionarlas, y todavía menos que le puedan sorprender. No obstante por lo que acabamos de ver, la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Calatayud aseguró estar “sorprendidísima” con la decisión de su ya excompañero de partido. Esta sorpresa es lo que es verdaderamente grave. Probablemente pueda deberse a que comportamientos como el de José Luís Cerralbo, son todavía muy poco frecuentes en representantes políticos del partido popular. Sería recomendable que se dieran con más frecuencia, ya que si así lo fuera, cada vez se sorprenderían menos.

 

Cándido Marquesán Millán

 

 

 

30/01/2009 18:39 dorondon Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.


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