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Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2009.

La Guerra de los Crucifijos

 

 

Acaba de ser aprobada una propuesta en la Comisión de Educación del Congreso, con el apoyo de PSOE, ERC-IU-ICV y BNG, y el voto en contra del PP y CiU, instando al Gobierno a que se comprometa a trasladar al ordenamiento jurídico nacional la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que da la razón a un particular en su denuncia al Estado italiano por la presencia de crucifijos en un colegio público, ya que indica  "el crucifijo en la escuela pública supone una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones y de la libertad de religión de los alumnos". Que se oponga a esta sentencia Berlusconi, no deja de producir sonrojo.

Como no podía ser de otra manera, en nuestra querida España, vuelven a tronar las voces de los obispos, encabezados por Rouco que ha dicho “la democracia funciona con la libertad, no con la imposición”. Que quiera dar lecciones de democracia precisamente Rouco, tiene su gracia.  Igualmente se han opuesto también diferentes organizaciones católicas: Federación Española de Religiosos de Enseñanza (FERE), la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE),  la Confederación Española de Padres Católicos con su presidente, Luís Carbonel a la cabeza; la Confederación de Familias y Padres de Alumnos (COFAPA), la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) y de la Fundación San Pablo CEU, El Observatorio por la Libertad en la Educación y el Observatorio para la Libertad Religiosa..

Por el contrario, se han oído pocas voces apoyando la propuesta, entre ellas estarían CEAPA. y Carlos López, secretario general de FETE-UGT .

La sentencia del Tribunal de Estrasburgo va en la misma línea que otra reciente, de noviembre del 2008, de un Tribunal de Valladolid según la cual  “la presencia de símbolos religiosos en la escuela vulnera los derechos fundamentales de igualdad, libertad religiosas y aconfesionalidad del Estado recogidos en la Constitución-, y que por ello exigió al Consejo Escolar del colegio vallisoletano Macías Picavea a descolgar los crucifijos presentes en el colegio desde 1930, a lo que el organismo interno ya se había negado en varias ocasiones.  Ante esta sentencia en una homilía el Sr. Cardenal Arzobispo de Toledo en la S. I. Catedral Primada dijo: Sé que me van a criticar -¿qué importa?-, pero nuestra sociedad está enferma, muy enferma y no podemos ocultarlo: ahí tenemos el crimen abominable del aborto, la eutanasia, , o la sentencia de supresión en un colegio de Valladolid de los crucifijos, y otros hechos..

Estas respuestas furibundas en contra de la retirada de los crucifijos, se explican  en parte porque en nuestro país hemos vivido durante mucho tiempo bajo el sistema político-religioso del nacionalcatolicismo, doctrina consistente en considerar que la esencia de lo español radicaba en la religión católica; tal como se contemplaba en el Concordato de 1953 firmado entre el Estado Español y la Santa Sede, y que en su artículo 1º especificaba: La Religión Católica, Apostólica Romana, sigue siendo la única de la Nación española y gozará de los derechos y de las prerrogativas que le corresponden en conformidad con la Ley Divina y el Derecho Canónico. O lo que es lo mismo que la Dictadura franquista se declaraba un Estado confesional. Entonces eran lógicos los crucifijos, las clases obligatorias de religión católica en los colegios públicosHoy está situación es otra muy diferente, tras la aprobación de la Constitución de 1978, tal como se especifica en el artículo 16.3.: Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones. Cualquiera que no esté viciado con prejuicios trasnochados podrá entender lo que significa aconfesionalidad. Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua:  Falta de adscripción o vinculación a cualquier confesión religiosa. Y si el Estado no tiene ninguna religión, no debería permitir que en un centro público, se muestren símbolos religiosos como el crucifijo. Y si lo hace no deja de ser una imposición a los que no son creyentes, o lo son de otras religiones. Como también  lo es el obligar a todos los españoles, creyentes o no creyentes, católicos, protestantes, judíos, musulmanes o de cualquier otra religión, a que tengan que guardar fiesta obligatoriamente todos los 8 de diciembre, día que la Iglesia católica celebra el dogma de fe que nos revela que, por la gracia de Dios, la Virgen María fue preservada del pecado desde el momento de su concepción, es decir desde el instante en que en María comenzó la vida humana. Dogma declarado un 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus, el Papa Pío IX. Actuaciones como las citadas van en  contra del artículo 14. de nuestra Constitución que dice: Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. Todo lo dicho, no supone ningún tipo de animadversión hacia ninguna religión. No cabe confundir a la gente.

Quiero acabar con una pregunta: ¿Quién es más enfermo, aquel que se niega a aceptar la legalidad democrática y constitucional, amparado en privilegios caducos; o quién defiende la independencia del hombre y de la sociedad, y más particularmente del Estado, de toda influencia eclesiástica o religiosa, sin que ello suponga rechazo o simple hostilidad hacia las ideas o prácticas religiosas?

Cándido Marquesán Millán

03/12/2009 20:42 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La Nueva Bolivia de Evo Morales

 

Todo lo que está ocurriendo en la Bolivia de Evo Morales es muy interesante. Llegó al poder en el 2006 con el 53,7 % del electorado y, desde entonces, el país andino vive una ilusionante transición política. Pretende refundar Bolivia con criterios de soberanía nacional, desarrollo solidario y justicia social. Su Nueva Bolivia se fundamenta en varios ejes: una nueva Constitución, que entró en vigor en febrero pasado; el control de los recursos naturales bolivianos en manos de empresas extranjeras, una reforma agraria, acabar con el secesionismo y el monopolio del poder político de la oligarquía conservadora que siempre ha dominado el país, así como una política exterior opuesta al imperialismo de los EE.UU. Hasta estos momentos estos objetivos parece que se van cumpliendo.

Acaba de producirse un nuevo triunfo electoral de Evo en la más estricta legalidad democrática. La misión de observadores enviada a Bolivia por la Organización de los Estados Americanos (OEA) acaba de señalar el “alto índice de legitimidad democrática” de las elecciones generales del país, que valoró como “muy positivas”. En la misma línea habla la misión de observadores enviada por la Unión Europea (UE) que valoró positivamente el desarrollo de la jornada de votación, donde han detectado incidentes administrativos “menores” en un 15 por ciento de las mesas visitadas. En declaraciones a los medios, el jefe adjunto de la misión de la UE, el español José Antonio de Gabriel, concretó que la valoración general es “positiva”.

 

 Los resultados para el político indígena no pudieron ser más favorables: una cómoda reelección con un 62% de los sufragios y la mayoría en ambas cámaras de su partido político, Movimiento al Socialismo (MAS). Por otra parte, la oposición regional a Morales quedó debilitada: el Presidente ganó en seis de las nueve provincias, incluida Tarija, una de las "opositoras", y obtuvo dos de los cuatro senadores de Santa Cruz. La autonomía regional, uno de los pilares de la nueva Constitución, también recibió un impulso en las urnas al aprobarse los referendos en otras cinco provincias. Esta apabullante victoria cabe entenderla como un incuestionable mensaje de apoyo de las mayorías bolivianas a las reformas económicas y sociales prometidas por Morales. Evo disfruta del que sea quizá el triunfo electoral más holgado de un presidente suramericano en los últimos años.  El pueblo ha dejado bien claro que apuesta por una nueva Bolivia y ha dicho “no” a aquellos que durante décadas sumieron al país en la pobreza. Como también ha aprobado la gestión realizada en esta primera etapa, caracterizada por el desarrollo de programas sociales y económicos a favor de los más pobres, ancianos, escolares, madres en estado de gestación y de los indígenas, olvidados durante décadas, así como por el rescate de los recursos naturales como los hidrocarburos, vendidos por los gobiernos anteriores a las transnacionales foráneas. Con el Bono Juancito Pinto, se beneficia a los escolares dándoles 200 bolivianos, para que compren útiles escolares y puedan invertirlo en su educación, y así combatir el absentismo escolar. El dinero sale de un mes de los hidrocarburos y que ayudará a los sectores sociales más pobres. Se han beneficiado todos los alumnos de Primaria.

Con el Plan Nacional de Alfabetización, se pretendía  que “La educación convirtiera a esas mayorías excluidas en ciudadanos, con todos los derechos que esto implica”. En esta tarea han tenido una implicación muy fuerte las Brigadas universitarias de solidaridad y compromiso social. En la madrugada del día 20 de diciembre de 2008, Bolivia vivió una jornada histórica: el país fue declarado "territorio libre de analfabetismo" y se convirtió en la tercera nación latinoamericana que se proclamaba libre de analfabetos, después de Cuba –en 1961- y de Venezuela –en 2005-. Lo ratificó la Unesco: en un tiempo récord de tres años –los mismos que Morales llevaba en el poder- Bolivia pasó de sufrir un analfabetismo de entre el 15% y el 13% -según las distintas estadísticas- a contar con menos del 4% de analfabetos. Era el gran sueño de Evo Morales. "Quiero ser presidente para acabar con el analfabetismo en Bolivia", le dijo a un periodista, cuando aún era candidato al sillón presidencial. La madre de Evo fue analfabeta. Su padre, semianalfabeto, y varios de sus familiares no sabían leer ni escribir cuando llegó al poder. Evo dijo que se ha tenido que esperar “casi doscientos años de la vida republicana” para acabar con el analfabetismo, pues durante años hubo personas que no querían que el pueblo boliviano supiera leer y escribir. “Yo he leído libros, en los que se cuenta que a los primeros aymaras que aprendieron a leer les sacaron los ojos y a los que empezaron a escribir les cortaron la mano”. “Esto ha terminado”, sentenció Morales. Tras esta primera fase en el proceso de alfabetización, la tarea ha continuado para lograr que los nuevos letrados se puedan graduar a partir de febrero de 2009.

No menos importante es la Renta Dignidad, un beneficio universal y vitalicio que entró en vigor en enero de 2008 y que ha supuesto el pago de 2.400 bolivianos anuales a todos los mayores de 60 años que no reciban una renta mensual y 1.800 bolivianos a aquellos que sí tengan un ingreso. Beneficia a 676.000 mayores de 60 años. Demanda un gasto de 215 millones de dólares anuales. El Presidente quiso que la ganancia de los hidrocarburos rescatados de las petroleras y nacionalizados por el Congreso, en el ingreso impositivo que se denomina IDH,  se constituyera en la fuente principal de financiamiento.

 En mayo pasado se instauró el bono Juana Azurduy de Padilla, con la finalidad de bajar los niveles de mortalidad en Bolivia y  que cubrirá al 74% de las familias que no tienen acceso a la seguridad social a corto plazo. El objetivo central de esta medida es resolver las complicaciones derivadas del embarazo y el parto en Bolivia, evitar la mortalidad infantil, mortalidad materna y desnutrición. Las  mujeres gestantes recibirán 50 bolivianos por cada control prenatal de los previstos y 120 bolivianos si reciben asistencia de los centros de salud del Estado en el parto. Las mujeres percibirán también un pago de 125 bolivianos por cada control bimestral al que presenten a sus bebés hasta los 2 años de edad.

Todas estas medidas realizadas son muy claras de las preocupaciones sociales del Gobierno de Evo. Ahora con la Constitución, -que establece como servicios básicos el agua potable, alcantarillado, la electricidad, el gas domiciliario, el servicio postal y los servicios de telecomunicaciones, estableciendo como una responsabilidad del Estado la provisión de estos servicios, y el acceso al agua y el alcantarillado en derechos humanos- las tareas que le quedan por realizar son muchas y complejas. Evo tiene un paquete de 100 leyes para reglamentar la recién aprobada Constitución, de espíritu socialista. Se habla de medidas autonómicas que les den más poder a los grupos indígenas y socaven la autoridad de los gobernadores provinciales. También  tendrá todo el juego para decidir el diseño del poder judicial y una reforma de la ley electoral. El sector educativo experimentará reformas para fomentar la lengua nativa y se planteará, asimismo, la expropiación de tierras. Deberá combatir el alto porcentaje de pobreza, del 60%,  todavía persistente en la población, y crear un tejido productivo para generar puestos de trabajo, y así librarse de la gran dependencia de los recursos energéticos, cuyos ingresos dependen de la siempre cambiante evolución de sus precios. Es de temer que la ambiciosa lista de promesas económicas y sociales sean difíciles de cumplir si las exportaciones y los precios internacionales del gas están cayendo.  Es posible que muchas de sus iniciativas reactiven las protestas en las regiones opositoras y que terminen por alejar la inversión extranjera. Enemigos de dentro y de fuera no le van a faltar. Lo que sí es cierto el que la mayoría de la sociedad boliviana espera ilusionada una verdadera transformación social.

 

Cándido Marquesán Millán

 

 

08/12/2009 15:45 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


Los Muros de la desvergüenza

 

Se celebró recientemente con gran boato y parafernalia el 20 Aniversario de la Caída del Muro de Berlín. Hubo múltiples actividades: conferencias, artículos, exposiciones, libros, festivales y conciertos. Como no podía ser de otra manera se sumaron a tal evento también los políticos, ya que no suelen desaprovechar la ocasión, si de lo que se trata es de tener protagonismo. La gran mayoría de éstos afirmaron que habían estado presentes fortuitamente en Berlín la noche del 9 de noviembre de 1989, y además que todos tienen en el recibidor de su casa un trozo del muro, lo que no deja de tener ciertas dosis de exotismo. Si todos los que dicen que estuvieron allí aquel día fuera cierto, no hubieran cabido en las calles berlinesas.  Todo esto me recuerda los actos de mayo del 68, en los que la mayoría de nuestros políticos estuvieron también, ya que viene muy bien para su currículo. Al respecto, yo tenía 16 años en aquellos momentos, y además de no estar allí, tampoco pude enterarme mucho. Debo ser la excepción.

            No quiero detenerme ahora en todos los discursos, muchos reiterativos, que hablan de que este fue un acontecimiento sin parangón en la Historia, ya que suponía la conquista de la libertad para todos los ciudadanos que vivían al este del Telón de Acero; por lo que podían ejercitar todo un conjunto de derechos civiles y políticos; sociales y económicos, a través de un sistema democrático y capitalista,  y por ende,  todos debíamos  sentirnos  profundamente felices, y especialmente los habitantes del antiguo bloque socialista. Mas, este nuevo “paraíso” prometido tras el 1989, por todo lo ocurrido en estos últimos 20 años, podemos constatar que no se ha alcanzado. Muy al contrario. Hoy la democracia y el capitalismo están perdiendo apoyo cada vez más en estos países del antiguo bloque socialista, tal como acaba de constatar una reciente encuesta del The Pew Research Center. No obstante, sea bienvenida la desparición de un muro, que divide países, pueblos, familias y personas. Mas esta circunstancia.no debería emborracharnos de éxito, ya que hoy en día existen todavía otros muchos muros, en su mayoría muy poco conocidos.

De alguno de ellos pretendo hablar. El que se levanta entre Estados Unidos y México para evitar el ingreso de inmigrantes indocumentados provenientes de México y Centroamérica. El de Río de Janeiro, “El muro de las favelas”, levantado alrededor de algunos barrios para evitar que las construcciones precarias que caracterizan esas comunidades destruyan la vegetación que las circunda, que en Brasil se conoce como el Bosque Atlántico

El existente entre las dos Coreas en torno al paralelo 38, que data ya de 1953 y que permanece como una secuela de la Guerra Fría. Entre la India Pakistán hay otro, llamado "El muro de Berlín de Asia”, que cubre casi la mitad de los 2.900 kilómetros de línea fronteriza, y desde la India se anuncia la intención de cubrirla prácticamente toda. El de Cachemira, de medio millar de kilómetros de alambrada, que se extiende a lo largo de la disputada Línea de Control en la zona de Cachemira controlada por India. El de la India y Bangla Desh, que la primera está construyendo a lo largo de 4.000 kilómetros en su frontera con Bangla Desh. El de Tailandia y Malasia, que ambos gobiernos en los años 70 acordaron construir a lo largo de parte de su frontera común. El de Brunei, que está construyendo una verja de seguridad a lo largo de sus 20 kilómetros de frontera con la región malaya de Limbang. El de Uzbekistán con alambres de púas, minas y cercas electrificadas, levantado hace 10 años, tras un atentado en la capital, Tashkent, para impedir la entrada de militantes del radical Movimiento Islámico de Uzbekistán.  El de Arabia Saudita, que circunda toda su frontera de 9.000 Km. para defender sus inmensas reservas de petróleo de los países vecinos. El de Baluchistán, que a partir de 2007 Irán comenzó a levantar en su frontera con Pakistán, para detener la proliferación de actividades ilícitas como el contrabando de productos, el tráfico de drogas y la inmigración ilegal. El que se levanta a partir de 1991 entre Kuwait-Irak, un legado de Saddam Hussein, por iniciativa de la ONU, para evitar una invasión iraquí. El de Cisjordania que separa el territorio entre Israel y Cisjordania hecho de vallas, alambradas, zanjas y placas de cemento de hasta 8 metros de alto. El de Egipto y Gaza en el paso de Rafah, entre la Gaza palestina y Egipto, construido por los gobiernos egipcio e israelí tras el tratado de paz que ambos países firmaron en 1979.

El construido en 2003 entre Botswana-Zimbabwe, que según el gobierno del primero es para protegerse de la fiebre aftosa del ganado, aunque probablemente es de los inmigrantes. El del Sahara Occidental, de 2,720 Km., con paredes de arena y piedras, con zanjas y minas, iniciado por Marruecos en 1980 y finalizado en 1987 para protegerse de los saharahuis.

Los anteriormente citados nos pueden resultar lejanos en la distancia. Mas, también los tenemos aquí, en Europa, la cuna de la civilización. El de  la isla de Chipre, (conocido como Green Line, Línea Verde)  una construcción de 180 kilómetros que separa a los turcochipriotas de los grecochipriotas desde 1974. El de Irlanda del Norte, las llamadas sarcásticamente  "línea de paz" que se iniciaron hace 40 años para separar a los protestantes y los católicos, y que continúan todavía en pie, usándose como reclamo turístico.

Y en esta nuestra querida España, que a lo largo de la historia ha sido país de emigrantes,  tenemos desde finales del siglo pasado las vallas de Ceuta y Melilla, con la finalidad de imposibilitar la entrada masiva de inmigrantes africanos sin permiso de residencia.

Todas estas barreras infranqueables, llenas de alambradas, espinos, minas, son una auténtica vergüenza para el ser humano, ejemplo manifiesto de la imposibilidad de convivir en paz con sus propios semejantes. Y eso que nos llamamos animales racionales. No le faltaba razón, cuando hace 2.200 años ya, el escritor clásico Plauto, dijo aquello de que "homo homini lupus" , "el hombre es un lobo para el hombre".  Frase y pensamiento que sería popularizado por el filósofo del siglo XVII llamado Thomas Hobbes, que consideraba que una de las notas características de la esencia humana es el egoísmo, a través  del cual el hombre mismo termina siendo su propio verdugo, es decir, un lobo para el hombre. Y por si me hubiera podido surgir alguna duda todavía sobre la veracidad de las afirmaciones tan contundentes de estos grandes pensadores, me acaba de ser disipada totalmente, con la siguiente noticia: En la frontera entre Venezuela y Colombia, el presidente Hugo Chávez amenaza con levantar una barrera infranqueable.

 

Todos estos muros  físicos a los que me he referido son una vergüenza.  Sin embargo, no deberíamos olvidar,  como poco ha señalaron muy bien los alumnos de 4º de Diversificación del IES de Fuentesnuevas de Ponferrada, hay otros peores, no visibles: ¿Cuáles son peores: los de alambre y hormigón o los muros invisibles que nos dejan sin trabajo, sin familia, sin hogar, sin educación y sin derechos? Estos muros que no vemos nos cortan el camino sin darnos cuenta: son el egoísmo (pared que nos impide ver más allá de nosotros mismos); la violencia (es el muro que aplasta vidas y esperanzas); la intolerancia y el racismo (enormes fosos que nos separan y distancian de otros seres humanos). Muchos de nosotros somos ciegos ante estos muros invisibles.

 

 

Cándido Marquesán Millán

 

 

13/12/2009 10:33 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La manifestación de los sindicatos

 

 

 

             Acaba de celebrarse en Madrid la manifestación convocada por los sindicatos C.C.O.O. y U.G.T., que ha tenido, según todos los datos, una importante participación de la clase trabajadora. Como era de esperar, desde determinados medios de comunicación ha sido considerada un fracaso, como también desde otros un extraordinario éxito. No voy a perder el tiempo en esta cuestión, que nos llevaría a una discusión bizantina.

 

            Lo que pretendo es reflejar algunas impresiones a vuela pluma sobre el acontecimiento mencionado. Desde los habituales medios de comunicación de la derecha mediática, se han lanzado críticas durísimas contra la manifestación, acusándola de inoportuna, como también que no estuviera dirigida contra el Gobierno. Estos mismos medios llevan ya tiempo señalando la conveniencia de la convocatoria de una huelga general, pero no es con la finalidad de defender los intereses de la clase trabajadora; lo único que les interesa es para desgastar cuanto más mejor al Gobierno de Zapatero. Como también, no lo dicen explícitamente, aunque por sus adentros se retuercen de gozo, a medida que se incrementa la cifra del paro. Ahora bien, si se les espeta esto a la cara, se encabritan de una manera furibunda aduciendo de que cómo podemos decir eso precisamente a ellos, que son profundamente patriotas-palabra que proviene etimológicamente de patrimonio-.

 

Dicho lo cual retorno al tema de la manifestación. Desde la Razón ha sido calificada:  "El Gran circo sindical. UGT y CC.OO. cargan contra la patronal y no critican al Gobierno en la manifestación de Madrid".   En la editorial del ABC se dice: La concentración, no muy nutrida, alcanzó niveles de esperpento con el protagonismo de ciertos iconos del supuesto «progresismo» cultural.. Así pues, resulta lamentable el papel que juegan en plena crisis unas organizaciones que falsean las funciones genuinas que les corresponden en una sociedad democrática.  En el mismo periódico una periodista nos cuenta: No es extraño que la izquierda galopante española clame por la memoria histórica. En el fondo, muchos de ellos son un remedo de lo peor de nuestro pasado. Los sindicatos son un ejemplo. Como una réplica de la piedra Rosetta.. El sarcasmo es tal que hasta se buscaron ayer un acompañamiento de purpurina para blindar al Gobierno y castigar a los emprendedores: Pilar Bardem y Wyoming, que actuaron de teloneros..

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Mas, por si no fuera ya bastante, se ha sumado a la guerra la presidenta de la Comunidad de Madrid,  Esperanza Aguirre, que ha calificado de «broma patética» la manifestación celebrada ayer en la capital contra los empresarios y que convocaron los sindicatos CC.OO. y UGT. Aguirre ha declarado que «está muy contenta» como presidenta de la Comunidad de Madrid porque los manifestantes, llegados ayer de diferentes comunidades autónomas, «habrán hecho compras y habrán comido en restaurantes» pero, a su entender, los manifestantes «no han hecho nada» contra la crisis ni por el empleo.

 

Estas perlas sacadas al azar son todo un ejemplo de la derecha que tenemos, que todavía no ha entendido qué es la democracia, como tampoco los valores de nuestra Constitución, de la que sólo hablan para lanzarla,  como arma arrojadiza contra el Estatuto de Cataluña. Cada cual puede decir lo que le parezca oportuno, y más en un medio de comunicación. No obstante, las palabras se califican ellas mismas. Lo que no me parece de recibo, que una Presidenta de una Comunidad Autónoma pueda emitir estos juicios. Porque si lo hace, y cabe pensar que lo seguirá haciendo, demuestra una falta de sensibilidad democrática lamentable. No obstante, yo le recuerdo el artículo 28.1 de nuestra Constitución: Todos tienen derecho a sindicarse libremente. Como también debería conocer la existencia de la Ley Orgánica 11/1985, de 2 de agosto, de Libertad Sindical.

            Mas yendo al fondo de la cuestión, sobre la oportunidad de la convocatoria, cabe recordar que los sindicatos están para defender los intereses de la clase trabajadora, que, por cierto, está sufriendo en propias carnes de una manera dramática el trauma del paro. Y del paro creciente, una de sus secuelas es que ya quisieran algunos cobrar 1.000 euros. Hoy, existen muchos trabajadores que se ven obligados a aceptar contratos temporales  con sueldos muy por debajo de la cifra anteriormente mencionada, con horarios interminables, y que si no los aceptan van a la puñetera calle. Esta situación, en una sociedad sana y solidaria, sería intolerable. Deberíamos sentir todos una profunda vergüenza. ¡Qué cantidad  de juventud  muy preparada y con ganas de trabajar, no puede hacerlo, y cuando lo hace, es en las condiciones mencionadas, por lo que se ven impedidos de plantearse con seriedad un proyecto vital! Mientras tanto desde las élites político-empresariales todavía nos hablan de la necesidad de reformas estructurales en el ámbito laboral, tratando de desmontar las principales conquistas sociales de la clase trabajadora. Como también desde determinados medios de comunicación. ¿Qué pretenden?  Volver a la situación de la clase trabajadora de mitad del XIX.  Para evitarlo se hizo la manifestación de los trabajadores.

 

Cándido Marquesán Millán

 

13/12/2009 20:46 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

¡Ya vale! ¡ya está bien!

 

 

 

 

La situación política en esta nuestra querida España está llegando a unos límites, que está poniendo  a prueba la paciencia de los ciudadanos. Sabido es que en estos momentos estamos inmersos en una crisis económica sin precedentes, cuya secuela más dramática es el incremento del paro, sobre todo en el sector juvenil y femenino, que ha dejado pequeña a la Depresión de los años 30 del siglo pasado, y que los más reconocidos economistas del mundo se ven sometidos a graves dificultades a la hora de explicar sus orígenes y de abordar las soluciones. Toda regla tiene una excepción, en este caso es  la de un expresidente de Gobierno  que no tuvo empacho en afirmar, y se quedó tan fresco, lo que sigue: Sinceramente, conmigo en el Gobierno no se hubiera producido esta crisis. Todavía más, nos dijo y sigue diciendo que tiene la receta para combatir la crisis. ¡Coño si la tienes porque no la dices!   Conocida la problemática que acucia a una parte importante de los españoles de a pié, el espectáculo que nos están proporcionando nuestros ínclitos representantes políticos es una mezcla de tragicomedia y de surrealismo. Parece que estuvieran levitando, desconectados totalmente de la realidad. Entiendo que como no se mezclan con la ciudadanía, salvo en campañas electorales, demasiado apegados al coche oficial, acostumbrados a comer en los restaurantes de bastantes tenedores, a pagar con tarjetas Visa Oro, y a cobrar sin ningún problema a primeros de mes su nómina, viven en una especie de burbuja, totalmente desconectados de la problemática de la gente normal. Son como unos autistas. Yo les recomendaría que se dieran de vez en cuando alguna vuelta por aquellos lugares por los que discurre la vida de los españolitos normales: cafeterías, el metro, lugares de trabajo… De verdad, que podrían aprender mucho y sacarían provechosas conclusiones.

Todo este preámbulo parece muy pertinente para la situación ocurrida recientemente en el Senado. Me estoy refiriendo a la reunión de los Presidentes de las comunidades autónomas, representantes de las organizaciones sociales, el gobierno, todos ellos presididos por la suprema institución de la Corona, en la figura del Rey y el Príncipe, que todavía ignoro a qué fueron. Tras 12 largas horas de reunión nuestros políticos han sido incapaces de llegar a un acuerdo mínimo sobre una política de empleo, con lo que está lloviendo. Y si han ido tan tranquilos a sus casas. Resulta alucinante. No sé quién, pero alguien debería haber obligado a todos los allí presentes, antes de iniciar las negociaciones, a firmar un documento en el que se comprometiesen a no salir de allí hasta que no se hubiera generado un documento básico para combatir el problema del paro. Como acabamos de comprobar nada de nada. Los unos acusan a los otros. Los otros acusan a los unos. Solamente ha habido algún intento de llegar a un acuerdo, por parte de dos presidentes de comunidades autónomas, por cierto, ninguno de ellos pertenece a los dos grandes partidos. En concreto han sido, el Presidente de la Comunidad de Canarias, Paulino Rivero de Coalición Canaria, y el Presidente de la Comunidad de Cantabria, Miguel Ángel Revilla del Partido Regionalista de Cantabria. Por parte de los dos grandes partidos no han sacado nada en limpio. La ocasión ha servido para más de lo mismo. A lanzarse los trastos a la cabeza. Culpándose el uno al otro. Desde el partido socialista se ha dicho que los populares seguían una consigna de la calle Génova, y que a pesar de habérsele aceptado el 80% de sus propuestas no han querido firmar el documento de política para el empleo. Desde el partido popular que la documentación se les presentó aprisa y corriendo, por lo que no tuvieron tiempo de estudiarlo convenientemente, y que el gobierno lo único que pretendía era hacerse una foto, en una operación de puro marketing. Yo no sé quién tiene razón. Es lo que menos me importa. Tengo la impresión de que por parte del gobierno se ha hecho un mayor esfuerzo por llegar a un acuerdo, al presentar un documento que recogía la mayoría de las propuestas de los populares. Cada vez estoy más convencido, y como yo otros muchos españoles, de que a la cúpula dirigente de los populares, mientras gobierne Rodríguez Zapatero, le interesa muy poco, o todavía más, nada en absoluto, el  encontrar alguna solución a la crisis económica, ya que piensan que cuanto más profunda y traumática sea, tanto mejor para llegar al Palacio de la Moncloa. Los ideólogos de la calle Génova no se andan con exquisiteces. Lo tienen muy claro. Se han hecho las siguientes preguntas: ¿Cuál es la manera más segura de alcanzar el poder? ¿De qué manera podemos desgastar mejor a Rodríguez Zapatero? La respuesta es contundente: cuanta más crisis, más paro, y, por ende, más votos en las próximas elecciones. Así de simple. Por ello, al enemigo ni agua. Por ende, no deben prestar ayuda alguna al gobierno que posibilite abrir un rayo de luz en este largo túnel.

Mas quiero acabar con una advertencia. No sé de quién es la culpa. Deberían darse cuenta de que están haciendo un flaco favor a la situación económica, deteriorándola cada vez más. Deben olvidarse de las próximas elecciones. Se pongan de acuerdo, porque si no lo hacen, están produciendo un grave daño al país, que esperemos no sea irreparable. Además están agotando la paciencia de la ciudadanía. Por tanto, que no se sorprendan del creciente descontento de los españoles hacia ellos. Aunque por su incorregible comportamiento, tengo la impresión de que tampoco les importa demasiado ¡Ya vale! ¡Ya está bien!

Cándido Marquesán Millán

16/12/2009 23:57 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Los obispos en la Navidad

 

 

De nuevo los obispos lanzan sus voces tronitonantes. En esta ocasión, ha sido el arzobispo de Granada, Monseñor Francisco Javier Martínez, quien ha vuelto a ponerse en el ojo del huracán por sus ataques furibundos a la nueva Ley del aborto. Llueve sobre mojado. Siendo obispo titular de la diócesis de Córdoba, mantuvo enconados enfrentamientos con varios sectores de la sociedad, pero su ‘enemigo’ público número uno fue Miguel Castillejo, ex presidente de Caja Sur, donde la Iglesia es accionista mayoritaria, además de criticar con dureza a los cargos públicos y dirigentes del Partido Popular asistentes a la boda que el vicepresidente primero del Gobierno Francisco Álvarez Cascos, celebró en esta ciudad andaluza. Ya en Granada siguió en la misma línea.  Hace unos meses opinaba que el uso masivo de los preservativos no ha detenido los contagios del virus del sida en África, sino que lo ha propagado, una realidad que, a su juicio, está perfectamente constatada,  en sintonía con las declaraciones de Benedicto XVI. Fue llevado a los tribunales por coacciones y una falta de injurias contra un sacerdote que lo denunció, aunque luego la causa fue archivada.  En  cuestiones litúrgicas parece estar más cerca de Trento que del Vaticano II, al considerar que “los coros rocieros no eran apropiados para las celebraciones litúrgicas», rezaba en las iglesias de la ciudad. Una mera anécdota que sorprendió a algunas parejas de novios y dividió a los sacerdotes. Luego puso en peligro el certamen de guitarra de La Herradura al negarse a que se celebrara en el interior de la iglesia de la localidad, como venía haciéndose en los últimos veintidós años. Sin embargo, en esta ocasión, rectificó dos días después, aunque no sin señalar que había «locales alternativos y más apropiados». Finalmente impuso su criterio y el festival pasó al Auditorio Municipal. Cortó relaciones con la prestigiosa Facultad de Teología de Granada, regentada por jesuitas, y se llevó a los seminaristas a un nuevo instituto que él mismo había creado, ya que según palabras del arzobispo "la situación de la Iglesia en el contexto cultural actual requiere que los seminaristas se formen en un centro propio de la diócesis". Dejó sin oficios religiosos a la localidad de Albuñol, porque sus vecinos se manifestaron en contra del traslado de su párroco, Gabriel Castillo,  “cura de los senegaleses”. 

En junio de 2005, Monseñor Martínez demostró  que no estaba alejado de la política, participando en las manifestaciones en contra de las bodas entre homosexuales. Pero no sólo participó, sino que fletó veintidós autocares para que todos los fieles que quisieran pudieran participar de la marcha en Madrid. Señaló entonces que esta movilización se hacía por una «causa justa y de extrema gravedad». Para Martínez, el proyecto, que luego se convertiría en ley, era burlón, y creía que discriminaba a los «matrimonios verdaderos y ofende a la inteligencia».

 Y este pasado domingo día 20 de diciembre en la catedral de Granada, en una homilía titulada La humanidad retrocede ante este genocidio espantoso ha vuelto a levantar la polémica, al señalar que tras la aprobación de la nueva Ley del aborto, se va a poner a miles de profesionales (médicos, enfermeras,…) -sobre todo, a ellos- en situaciones muy similares a las que tuvieron que afrontar los médicos o los soldados bajo el régimen de Hitler o de Stalin, o en cualquiera de las dictaduras que existieron en el siglo XX y que realmente establecieron la legalidad de otros crímenes, menos repugnantes que el del aborto. …El mundo puede llamarlo estupidez. Yo lo llamo valor. Pero matar a un niño indefenso, ¡y que lo haga su propia madre! Eso le da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer, porque la tragedia se la traga ella, y se la traga como si fuera un derecho: el derecho a vivir toda la vida apesadumbrada por un crimen que siempre deja huellas en la conciencia y para el que ni los médicos ni los psiquiatras ni todas las técnicas conocen el remedio…Además adereza sus ofensas con una apología de la Edad Media y un elogio de los cruzados porque eran tan valientes que mataban a los infieles de dos en dos.

La dureza de estas palabras sólo puede compararse con la de las emitidas poco ha en la pastoral del pasado 18 de octubre, del obispo de Huesca, Monseñor Jesús Sanz, recientemente nombrado arzobispo de Oviedo, de lo que debemos sentirnos todos satisfechos, -por cierto un cristiano oscense me decía cómo se añoraba en la diócesis al anterior Monseñor Javier Oses-, en la que, entre otras cosas, decía: Junto al infanticidio horrendo se da al mismo tiempo el matricidio fatal. Lo intentarán disfrazar como derecho de la mujer (innombrable subterfugio de la irresponsabilidad machista), y dirán que es una demanda social, y que no se quiere la cárcel de la madre, todo ello lugares tópicos, nunca mejor dicho, para propiciar un cruel fusilamiento en un paredón entre algodones cuya fosa común será luego un vulgar cubo de basura

Tengo la impresión de que cuanto más duros e intransigentes son en sus palabras y en sus juicios nuestros purpurados contra cualquier Ley aprobada por los gobiernos socialistas, más posibilidades tienen de escalar en el cursus honorum eclesiástico. Sería ético que esa beligerancia fuera siempre igual, independiente del color político del gobierno de turno.  Tampoco nos debe coger por sorpresa, si tenemos en cuenta que desde la desaparición del cardenal Tarancón, los obispos nombrados por Juan Pablo II, y el actual Benedicto XVI,  se han destacado por su profundo carácter ultraconservador, muy alejados del espíritu aperturista y conciliador del Vaticano II. Un buen ejemplo podría ser el hasta hace poco obispo de Huesca, Monseñor Jesús Sanz, que ha acumulado méritos suficientes para su ascenso, como cuando publicó una Carta Pastoral iniciada con una alusión a la obra de Thornton Wilder, titulada “Los idus de marzo”, fecha en la que  fue asesinado Julio César. En esta novela, nos dice el obispo,  se muestra cómo hay hombres movidos por el heroísmo, la generosidad y la virtud; así como otros, lo hacen por el egoísmo, la traición y la deslealtad.

Los unos son las víctimas del terrorismo y las gentes sencillas que asistieron por enésima vez a una concentración en la calle, ciudadanos que no quieren asistir impávidos al espectáculo que dan algunos gobernantes. Los segundos son los socialistas, a los que acusa de sacarse de la chistera el resentimiento la Memoria Histórica; que montan como adolescentes operaciones económicas para costear favores inconfesables con el dinero más ajeno, y así lavar las deudas de su propia corrupción; que manchan el nombre de la paz y el de la piedad, llegando a pervertir un sentimiento noble como es el perdón a fin de camuflar el chantaje  del que son rehenes ellos mismos, y nos hacen víctimas a todos los demás; y que mandan mensajes de haber salvado a De Juana por piedad, con la excusa del derecho a la vida. Esta última declaración de defensa de la vida, proferida por quien miente de manera habitual, le sirve de pretexto al obispo, para exigir a los socialistas que estén en contra de la eutanasia que viene, para que no pongan obstáculos para saber la verdad de la maraña confusa del 11-M, para que respeten la libertad de quienes no quieren un Educación para la Ciudadanía, para que no jueguen a romper la familia con sus leyes para amiguetes, y para que defiendan la vida del no nacido.

Que en un sistema democrático exista  la libertad de expresión es esencial. Y que por ello, cada cual puede manifestar sus opiniones sobre temas diferentes, incluido el del aborto. Las jerarquías católicas pueden descender a la arena política y opinar de lo divino y lo humano, como lo pueden hacer otras instituciones, pero lo que no pueden los obispos es reclamar privilegio alguno.  Sería recomendable que usaran unas palabras y unas formas equlibradas, y más todavía, en estas fechas navideñas, ya que las reflejadas en los documentos anteriormente citados no parecen las adecuadas para sembrar la paz. Entiendo que comparar la legislación aprobada sobre el aborto con las de los regímenes de Hitler y Stalin, no puede ser producto más que de un desvarío pasajero, y que además no sería descabellada la intervención de la Fiscalía para analizar tales palabras. Si  hubieran sido emitidas por el presidente de una ONG o un ciudadano no purpurado, es probable que se produjera tal intervención. Los obispos deberían entender que son ciudadanos como los demás, con derechos y deberes. Y si deciden mezclarse en temas políticos, deberían empezar a acostumbrarse a responsabilizarse de lo que dicen, y a que pueda ser contestados por aquellos juicios que hayan emitido. Algo que parece obvio para cualquiera que se sienta demócrata, no lo es para las jerarquías católicas, especialmente las españolas. Y no lo es porque están muy acostumbradas a hablar desde el púlpito, a donde no se puede dirigir réplica alguna. Tampoco estaría de más que comenzara a darse en algunas iglesias cuando se emiten determinadas homilías.  Es lo que yo acabo de hacer en estas breves líneas.

 

 

Cándido Marquesán Millán

 

24/12/2009 16:59 dorondon Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

Por la boca muere el pez

 

 

  En estos días navideños tan familiares, todos los españoles hemos podido ver una serie de imágenes vergonzosas, además de imborrables. Las de millares de emigrantes sudamericanos: ecuatorianos, peruanos, colombianos…aparcados, tirados cual si fueran animales,  desesperados en el aeropuerto de Barajas, algunos de ellos acompañados con sus hijos pequeños, y que tras largos años de estancia en nuestro país, y haber conseguido con un gran esfuerzo un billete para poder pasar estas vacaciones con sus familiares, tenían que sufrir largos días de espera para tomar un avión. Han sido imágenes que sobrecogían, para cualquier persona que tenga una mínima dosis de sensibilidad social. Lo que yo he sentido además de un profundo pesar,  ha sido una mezcla de rabia, asco y cabreo mayúsculos. Por experiencia propia, en cierta ocasión que tuve que viajar por motivos profesionales a Colombia, pude comprobar como al aterrizar el avión proveniente de Madrid en al aeropuerto de El Dorado de Bogotá, todos los habitantes originarios de este bellísimo país, con lágrimas en los ojos explotaban llenos de emoción en un grandioso aplauso.  En el largo viaje, algunos de ellos me comentaban que llevaban 4 o 5 años sin ver a sus familiares más allegados: padres, hijos, o hermanos..

El causante de este desastre ha sido D. Gerardo Díaz Ferrán, propietario de Air Comet, que tras haberles cobrado religiosamente el billete, no ha sido capaz de proporcionarles un avión para que marcharan a su tierra, y que no tuvo inconveniente en afirmar que el no hubiera elegido Air Comet  para volar a ningún sitio, conociendo la situación de la empresa. Además de dejar colgados a más de 600 trabajadores. Los calificativos que podrían darse a este comportamiento me los guardo, cada cual puede usar los que quiera. El ínclito D. Gerardo es el Presidente de la CEOE, y que por lo tanto, cabe pensar que es un importante referente de la clase empresarial española. Si todos los empresarios son así, qué Dios nos coja confesados. Si este es el que debe estar en la mesa de negociación en el proceso de diálogo social, es como para ponerse a temblar. Como era de esperar,  el no se siente responsable de la quiebra. Los culpables son un juez británico, los bancos, y la crisis económica, aunque  no está de más recordar cómo en cierta ocasión poco ha, cometió un desliz al manifestarse con los micrófonos cerrados y afirmar con contundencia que el "problema" de la actual situación económica en España no era la "grave crisis" internacional sino "los años" de Gobierno del presidente José Luís Rodríguez Zapatero. Las palabras 'extra', no quedaron ahí. Dijo más cosas todavía.  Según pudo recoger la cadena SER, durante la ponencia de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, D. Gerardo hizo una 'apreciación' sobre la líder autonómica sin saber que se estaba escuchando su conversación: "Si es que es cojonuda". No sé si es cojonuda Esperanza, lo que sí es cojonudo el  dejar a miles de emigrantes tirados como una colilla en un aeropuerto.

Tampoco es mal momento  para recordar las declaraciones que D. Gerardo, hizo en junio de 2007, recogidas en Expansión, defendiendo a ultranza el liberalismo económico. “La mejor empresa pública es la que no existe”. Con estas palabras, expuso su declaración de principios ante la Asamblea de la confederación empresarial. Consecuente con estas palabras, pidió la gestión privada de “todos” los servicios públicos, porque “funcionan mejor, dan mejores prestaciones a los ciudadanos y reduce el gasto que puede dirigirse a otras áreas”. El nuevo presidente de CEOE reclamó a las Administraciones que fomenten “más libertad de empresa, más mercado, más desregulación y más competencia”. ¡Qué paradoja! Ahora ha tenido que ser el Estado tan denostado por parte de los empresarios, porque  según ellos devora de una manera desaforada los impuestos de los españoles, que coarta la iniciativa privada, el que ha tenido que salir a resolver el desaguisado, dando todo un ejemplo de sensibilidad y de justicia social. D. Gerardo, como representante de los empresarios, que siempre nos ha estado machacando con la idea de que hay que controlar el gasto público, mira por donde, que  con sus acciones va a contribuir a incrementarlo, ya que según las últimas noticias nos va costar a todos los contribuyentes unos 4,5 millones de euros, aunque cabe pensar que D. Gerardo, impregnado de un profundo sentimiento patriótico, los reembolsará de su patrimonio particular.  

En los años de las vacas gordas, que ganaban los dineros a espuertas, la responsabilidad era exclusivamente de la clase empresarial, ya que todo era consecuencia de su espíritu emprendedor. Cuando han llegado los malos momentos, inevitables en el sistema capitalista,  toda la responsabilidad recae únicamente sobre el Gobierno de Rodríguez Zapatero. No obstante, ya estamos acostumbrados a actuaciones como éstas por parte de la clase empresarial, que desean verse libres del Gobierno cuando prosperan, pero que solicitan su protección cuando les vienen mal dadas. Así lo hizo ya nuestro ínclito D. Gerardo en septiembre del 2008, realizando una insólita defensa del intervencionismo gubernamental para que la tormenta económica amainase: "Creo en la libertad de mercado, pero en la vida hay coyunturas excepcionales. Se puede hacer un paréntesis en la economía de libre mercado”.  Por la boca muere el pez

 

 

Cándido Marquesán Millán

 

29/12/2009 12:18 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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