Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2008.

Los computadores de Raúl Reyes, un filón

 

 

 

La intervención del ejército colombiano en territorio de Ecuador, además de la muerte de Raúl Reyes, nº 2 de las FARC, supuso el decomiso  de 3 computadores, 2 discos duros y 3 memorias USB. Toda esta documentación parece que es inmensa, ya que está compuesta  de 37.872 documentos de texto, 452 hojas de cálculo, 210.888 imágenes, 10.537 archivos multimedia, equivalentes a 610 gigabytes de información. Todo ha sido analizado por un informe de la INTERPOL.

 Para que unas pruebas tengan validez jurídica debe ser recibidas y valoradas convenientemente por las autoridades públicas. De la misma manera la cadena de custodia en su traslado no puede interrumpirse, so pena de comprometer los principios de objetividad e imparcialidad en el proceso judicial. Estos principios son aún más relevantes en épocas de lucha contra el terrorismo, cuando la demanda por resultados positivos puede propiciar errores o trucos que vician la investigación penal. Circunstancia que se ha producido con relativa frecuencia en Colombia.

De esos computadores dependen no sólo la suerte futura de valiosos miembros de la oposición, sino también las relaciones internacionales con Venezuela y Ecuador. Por ende, llama la atención la actuación del secretario general de la INTERPOL al entregar el informe en Bogotá. Se limitó a elogiar la heroica lucha del presidente Uribe contra la guerrilla responsable de la muerte de su padre y a notificar que no había evidencia de manipulación de los computadores.

El informe diferencia dos momentos en la custodia del material incautado: del 1 al 3 de marzo de 2008 en manos del Ejército, y del 3 al 10 de marzo de 2008 en manos de la DIJIN (Grupo Investigativo de Delitos Informáticos de la Dirección de Investigación Criminal de Colombia). Según la INTERPOL  el manejo de las pruebas en el segundo momento se ajustó a las normas internacionales, mientras que no ocurrió así en el primer momento. Según lo consignado en el informe, entre el 1 de marzo de 2008 y el 3 de marzo de 2008 “el acceso a los datos contenidos en las citadas pruebas no se ajustó a los principios reconocidos internacionalmente para el tratamiento de pruebas electrónicas por parte de los organismos encargados de la aplicación de la ley” (conclusión n° 2b).

 

 

 

Los expertos expresan que el acceso directo a los datos objeto de prueba, sin hacer previamente una copia imagen de los mismos, “puede complicar en gran medida el proceso de validación de las pruebas para presentarlas ante los tribunales”.” Se recomienda, en consecuencia, mejorar la formación de los agentes estatales que hallan pruebas electrónicas y quienes “generalmente no reciben la formación adecuada (…)”.

Por las anteriores razones sorprende la conclusión n° 3 del informe, según la cual INTERPOL no encontró indicios de que “se hayan creado, modificado o suprimido archivos de usuario en ninguna de dichas pruebas”. ¿Cómo entender esta deducción pese a la intervención militar de los datos y cuando luego se informa que en uno de los portátiles y dos de los discos duros externos decomisados se encontraron archivos creados con fechas futuras, que van de marzo hasta agosto de 2009.

Con este preámbulo no debería sorprendernos que los computadores de Reyes pudieran servir en el futuro como un filón inagotable e interesado al Gobierno de Uribe. La información electrónica ha desembocado ya en el proceso de la “Farcpolítica”, entre otros contra congresistas como Piedad Córdoba, Gloria Inés Ramírez y Wilson Borja o contra intermediarios de paz como Álvaro Leyva y Carlos Lozano. Podrá servir para encubrir todos los escándalos que afloran hoy. Podrá desencadenarse una cacería de brujas infinita con los 610 gigabytes, de donde se podrá extraer lo que se vaya necesitando para lubricar la maquinaria militar de la Seguridad Democrática. Con el informe de la Interpol, de Mario Uribe apenas se habla y hasta su parentesco se perdió; Yidis se perdió; Teodolindo volvió a escabullirse; y a Luis Carlos Restrepo lo salvó la campana. Mientras tanto, a Uribe le dan el título Honoris Causa en Lima.

Nuevos correos electrónicos obtenidos al parecer de los computadores de Raúl Reyes, fechados en 2002 y 2003, nos dicen que las FARC iban a cometer un atentado en Madrid. Y con eso ya tenemos la noticia, sin contrastarla, como portada en todos los medios españoles y colombianos, de que había un plan para cometer un atentado en la capital española. Incluso, adelantaban que el objetivo del atentado era el actual vicepresidente Francisco Santos porque vivía en España. A ningún medio, ni siquiera a los colombianos, se les ocurrió, antes de reproducir la opinión del gobierno y de su Ministerio de Defensa, pensar que a 25 kilómetros de Bogotá, en el departamento de Cundinamarca, existe un municipio llamado Madrid, con 61.000 habitantes y donde además se encuentra la Escuela de Suboficiales Andrés M. Díaz de la Fuerza Aérea Colombiana y el Comando Aéreo de Mantenimiento Justino Mariño, también de la Fuerza Aérea Colombiana. Las FARC nunca cometieron un atentado fuera de Colombia, sería absurdo venir a Madrid -donde no tienen infraestructura, pueden ser más fácilmente identificados y existen mayores controles de seguridad- a atentar contra un miembro de su gobierno. El objetivo del gobierno colombiano, y de su Ministerio de Defensa en particular, era hacer llegar a España la psicosis del peligro que suponen las FARC para Europa incluso, e implicar a la opinión pública española en esa guerra al sentirse objetivo de un atentado de la guerrilla. No lo tuvieron difícil con el habitual nivel de investigación periodística y el normal servilismo a las fuentes oficiales colombianas.

 

 

 

01/06/2008 18:00 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Lo que está pasando en el PP

    

Todo lo que está pasando en estos momentos dentro del partido popular roza ya el esperpento. Un mediano conocedor de los avatares de la actividad política nos podría indicar que entra dentro de lo previsible el que después de una derrota electoral, en un partido político se desencadenen en su interior todo un conjunto de enfrentamientos, motivados por el hecho de que han de buscarse culpables. Alguien debe pagar los platos rotos. Mas  no es fácil encontrar el culpable del desaguisado. De las victorias todos quieren ser partícipes. No ocurre lo mismo con las derrotas. El juego político es así. Decía Giulio Andreotti que “el poder desgasta, pero que desgasta mucho más la oposición” y parece que tenía razón, a juzgar por lo que pasó en el Partido Socialista Obrero Español, cuando perdió las elecciones en 1996, y con lo que está pasando ahora con el Partido Popular.

Mas lo que era imprevisible es el alto grado de los enfrentamientos entre los populares. Los unos contra los otros, los otros contra los unos, y todos contra todos. Las hachas de guerra se han desenterrado. Las navajas proliferan por doquier. Ni siquiera auténticas vacas sagradas de los populares, como Manuel Fraga, se ven libres de los ataques. El espectáculo que están dando es lamentable.

Aparte del acertado diagnóstico de Andreotti, en todo lo que está ocurriendo en el PP debemos tener en cuenta otra circunstancia novedosa como que, por primera vez, hay líderes de Comunidades Autónomas, con peso específico que pueden hacer sombra al Presidente del partido, como es el caso de Esperanza Aguirre, en la Comunidad de Madrid, o de Francisco Camps, en la valenciana.

 Cuando un partido político disfruta del poder las diferencias ideológicas, permanecen soterradas debajo del paraguas del reparto de cargos públicos. Mas cuando a un corral donde están mezclados gallos y gallinas de distinto pelaje, como ocurre en el PP, llegan las derrotas el enfrentamiento es inevitable. Históricamente la derecha sólo se ha mantenido unida cuando ha ostentado el poder, y lo ocurrido en los últimos cuatro años fue una excepción. Con el gobierno de José María Aznar se consiguió una especie de pacto en el que todos se mezclaban, aunque hubiera más halcones que palomas. Aznar fue un halcón y, como tal, ejerció el poder, aunque ganara las elecciones unas veces citando como ejemplo a don Manuel Azaña- por lo que seguramente se removería en la tumba-y otras al mismísimo presidente Bush. Durante cuatro años Mariano Rajoy ha hecho la política de Aznar. Ignoro los motivos auténticos. Puede ser porque quiso, porque no pudo hacer otra cosa o por ambas cosas a la vez. Pero una vez perdidas las elecciones,  Rajoy parece tener muy claro que la única posibilidad de alcanzar algún día el Palacio de la Moncloa es llevar a cabo un viraje hacia el Centro, de ahí el protagonismo dado a Gallardón, además de un acercamiento hacia los partidos nacionalistas moderados del PNV y de Convergencia, por ello su alejamiento del aznarismo, retirando a sus antiguos colaboradores y sólo queda él, como único descendiente. Con su nuevo equipo, parece que el lenguaje está cambiando.

La derecha española necesita, para centrarse, que exista un partido a su derecha. La convivencia bajo unas mismas siglas de la ultraderecha, la derecha y el centro moderado, está condenada al fracaso, como lo demuestra la guerra civil desatada actualmente en el interior del PP. Habrá que estar a la expectativa para ver cuál es el camino definitivo escogido por Rajoy. Todos los indicios nos indican que se va a alejar de los neocons norteamericanos y de Berlusconi -tan queridos por Aznar- y se va acercar hacia los democristianos europeos; o lo que es lo mismo, va a estar más comprometido con el mantenimiento del Estado de bienestar –ahora que viene mal dada la economía- y se va alejar del recetario liberal-conservador, representado por la divina Esperanza.

Desde los sectores más ultramontanos de esa rancia derecha española, depositaria de la esencias españolas, se está desencadenando una guerra a muerte contra Rajoy, con el intento de que no llegue vivo al Congreso. De momento, Mariano está resistiendo a estos embates. De cualquier manera, el esperado Congreso no va a cerrar un debate planteado con tanta virulencia. Se inclinará, quizá, por la opción más moderada, la de Mariano Rajoy, pero los halcones, que tienen poder, lo seguirán ejerciendo. El Congreso no será el último capítulo, sino el inicio de una nueva serie.  Lo que parece claro es que semejantes enfrentamientos tienen que dejar profundas huellas. Van a quedar muchos muertos y heridos en el camino tras una guerra tan cruenta. De ello deberían ser conscientes sus principales dirigentes. Ellos sabrán.

 

 

 

05/06/2008 17:56 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


El compromiso de los historiadores

           

 

 

Prolifera en los momentos actuales cada vez más una casta de historiadores, con gran predicamento en el mundo académico  y universitario, que consideran la historia desde una postura estrictamente utilitarista y mercantilista. Lo que les interesa sobre todo es organizar eventos “históricos” diversos, por los que cobran importantes cantidades de dinero. Dirigen y coordinan publicaciones lujosísimas, organizan exposiciones o imparten conferencias, financiadas sin reparar en medios por parte de las diferentes instituciones públicas o entidades privadas de crédito. Como ansían sobremanera el ser llamados continuamente para estos menesteres culturales, ocultan su falta de compromiso  ético-político con el disfraz de la neutralidad, maquillada con un lenguaje seudoprogresista. Si son requeridos para impartir alguna charla divulgativa en algún pequeño pueblo o para alguna colaboración en una modesta publicación de los numerosos Centros de Estudios, solo acceden con el cheque por delante. Nadie cuestiona su preparación científica en la materia, mas también es cierto que con el tiempo de que disponen, ya solo faltaría que no la tuvieran. Como la docencia directa con los alumnos cuenta poco en el historial académico, por culpa de las instituciones académicas, la tienen en poca estima. Por lo que se sienten profundamente atraídos es por la publicación de artículos en revistas científicas, a poder ser en inglés, pensando exclusivamente en determinados cenáculos especialistas universitarios. No muestran interés alguno en que el producto de su investigación pueda llegar  a los ciudadanos de a pie; salvo cuando pueden servir de potenciales compradores de algún libro que han conseguido colocar en las vitrinas de algunos Grandes Almacenes.

Estas actuaciones, muestra palpable de falta de compromiso ético-político, han dejado expedito el campo, para  que determinados seudo-historiadores, se adentren e interpreten con gran descaro de una manera sesgada e interesada acontecimientos trascendentales de nuestra historia reciente. Hecho constatable por los abundantes libros de encuadernaciones lujosísimas, colocados en los anaqueles de las mejores librerías en todas las ciudades españolas. Hoy el daño está hecho. Hoy una parte de la ciudadanía española se ha acercado exclusivamente a la II República y la Guerra Civil a través de estas publicaciones  de los Pio Moá y Cesar Vidal, construidas con una manipulación gravísima. Como han sido muy escasos los historiadores de renombrón, catedráticos o profesores titulares de las Universidades,  que han salido a la arena para poner las cosas en su justo papel, -los de  la enseñanza primaria y secundaria no han podido hacerlo ya que no interesan sus trabajos a las instituciones públicas ni a las editoriales- vivimos en tiempos de revisionismo, por lo que se ha extendido ampliamente la peligrosa idea, además de otras, de que en la contienda civil española ambos bandos fueron igualmente culpables y que la sublevación militar de julio de 1936 fue una consecuencia inevitable de los errores y abusos del régimen republicano. Una excepción ha sido la de Joseph Fontana, que nos ha dicho lo siguiente: Si analizamos lo realizado por cada uno de los dos bandos, nos daremos cuenta que les movían razones muy distintas. Y que es imposible entender lo que significó la Segunda República Española, y los motivos por los que la combatieron los sublevados de 1936, si se pasan por alto diferencias tan fundamentales como ésta: la República construyó escuelas, creó bibliotecas y formó maestros; el "régimen del 18 de julio" se dedicó desde el primer momento a cerrar escuelas, quemar libros y asesinar maestros.

 

Estos historiadores profesionales, que se han mantenido en los cuarteles de invierno a pesar de sus grandes conocimientos históricos, tampoco dan muestras de “compromiso cívico” para denunciar los problemas cruciales de nuestro tiempo, las mentiras y falsedades sobre la marcha exitosa de este mundo globalizado, para ayudar a los hombres y mujeres a entender las razones por las que las cosas son lo que son, y que sólo pueden ser entendidas en una perspectiva temporal e indagando en sus raíces históricas. ¡Qué poco tiempo han perdido en defender frente a esa derecha rancia, determinadas medidas progresistas como: la salida de la Guerra de Irak, la devolución de los papeles del Archivo de la Guerra Civil a Cataluña, el matrimonio de los homosexuales, la asignatura de Educación para la Ciudadanía..!

Estoy seguro que también a esos historiadores profesionales, que consideran la historia como un coto privado de los cenáculos universitarios, les va a molestar profundamente la afirmación de que los historiadores no son sólo los que investigan y publican por su prestigio mediático; también lo son los que enseñan historia en sus colegios e institutos. Y puedo afirmar, por lo que a mi respecta y así como por otros muchos compañeros de profesión, que nos hemos implicado de lleno en nuestras clases de historia, ya que estamos convencidos de que nuestra disciplina es clave en el sistema educativo, porque puede ser, empleada adecuadamente, una herramienta valiosísima para la formación de una conciencia crítica, todavía más en estos momentos de desconcierto ideológico.  

Quiero terminar estas breves reflexiones con unas palabras del gran socialista, Pascual Marco, todo un ejemplo para los que nos sentimos socialistas, recogidas en el libro Socialistas en tiempos difíciles. PSOE, UGT y JSE en Zaragoza bajo la Dictadura franquista  de VILLANUEVA HERRERO, José Ramón: Los intelectuales son los hombres que despiertan a los pueblos, ya que son los que hacen a estos tomar conciencia de su realidad social para, posteriormente, asumir el compromiso de transformarla. Esa era la gran labor social, que Marco confiaba que asumieran los maestros y la intelectualidad en general, tal como había ocurrido durante la II República, debía tener un carácter marcadamente pedagógico, ya que “al pueblo hay que hablarle como lo entiende”, dejando de lado todo tipo de pedantería o elitismo.

 

 

 

09/06/2008 22:32 dorondon Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

La Izquierda europea adormecida

                       

 

 

 

Estamos contemplando en las últimas fechas, todo un conjunto de acontecimientos que me producen gran desasosiego y malestar. Un gran incremento de los precios de alimentos básicos, del petróleo y del euribor.

 

Los alimentos suben, se nos dice, porque se dedican cada vez más tierras a la producción de biocombustibles, las sequías, la reducción de las tierras de cultivo, y porque en la India y China, como consecuencia de su elevación del nivel de vida, están cambiando sus hábitos de consumo, por lo que consumen más alimentos… Al haber más demanda es lógico que suban los precios. Sin negar lo que de cierto pueda haber en lo anterior, lo que se nos oculta es que grandes sumas de capital especulativo se han refugiado en los mercados mundiales de materias primas.

 

            La subida del petróleo nos señalan los argumentos de siempre: que si la guerra de Irak, que si un conflicto tribal en Nigeria, que si los indios y los chinos consumen más por haberse incorporado al desarrollo. No puede negarse que si el oro negro sube es porque hay una demanda creciente, una oferta estancada y una depreciación del dólar importante.  Lo que no se nos dice o se nos oculta es que el petróleo se ha convertido en un valor refugio, parecido al de las materias primas. El dólar ya no es negocio, por lo que con el petróleo especulan los fondos de pensiones, los países productores, inversores y el propio sistema financiero que busca colocar el dinero en productos con futuro rentable.

 

Por lo que hace referencia a la subida continua e inmisericorde del euribor, desde el Banco Central Europeo y determinados medios de comunicación, se nos dice que es para contener la inflación, ya que si el dinero fuera barato y abundante, se consumiría más, y ello conllevaría la elevación de los precios y perderíamos competitividad. Que millones de españoles tengan que pagar cada vez más por su hipoteca parece que le preocupa poco a Jean Claude Trinchet.

 

 Estos tres ejemplos analizados someramente, todos ellos tienen en común, el que los grandes perjudicados son la mayoría de la población; mientras que los grandes beneficiados son unos pocos, una élite financiera y empresarial. Por ende, desde los primeros se está produciendo un trasvase impresionante de rentas a los segundos. En el caso de los alimentos, las grandes beneficiadas son las multinacionales Nestlé, Quaker, General Foods, compañías que monopolizan el negocio de alimentos. Cargill controla un tercio del mercado mundial de granos. De las subidas vertiginosas del precio del petróleo,  quienes se benefician son las grandes compañías petrolíferas: Exxon Mobil, Chevron, BP, Total y Royan Dutch Shell. Tampoco deberíamos olvidarnos de Repsol y Cepsa. Además de las compañías petroleras estatales controladas por los gobiernos de los países ricos en petróleo, que administran 90% del petróleo mundial. De las 20 mayores compañías petroleras (en términos de reservas de gas y petróleo), 16 son compañías estatales. Aramco, la compañía de Arabia Saudita, tiene más de 10 veces las reservas de Exxon. En cuanto a la subida continua del euribor, los grandes beneficiados son las entidades bancarias. Este fin de semana el Sr. Botín acaba de afirmar que el Banco de Santander este año aspiraba a tener “sólo” unos beneficios de 10.000 millones de euros.

 Podrá argumentarse que todo esto es absolutamente legal, lo que ya no lo parece que sea muy ético.

Por si todavía no fuera bastante, nuestros eurodiputados nos obsequian con la posibilidad de que los trabajadores europeos puedan tener una jornada laboral de 65 horas semanales; y a su vez, con la directiva de la vergüenza, por la que todo emigrante ilegal podrá ser tratado como un delincuente y ser encerrado en una cárcel hasta 18 meses. Esta no es mi Europa. Europa no puede, no debe construirse con criterios estrictamente economicistas y en el miedo, sino que debe ser una Europa social, basada en el respeto escrupuloso a los derechos humanos. Y luego, los Sarkozy, Berlusconi, Merkel…. se sorprenden por el “no” de los irlandeses al Tratado de Lisboa.

Pienso que todos hechos mencionados son de tanta gravedad, como para que desde la izquierda europea, política y sindical, se produzca una respuesta contundente. Sin embargo parece que está dormida. Desde las corrientes neoliberales, durante varias décadas, se ha estado sembrando la idea, para que la interiorice la clase trabajadora, de que ya se ha acabado esa concepción de la historia, por la que cada generación tendría que vivir inexorablemente mejor que la anterior.  Hoy, muchos trabajadores no sólo han renunciado ya a mejorar su situación, por lo que se sienten satisfechos con mantenerse como están, e incluso, a renunciar a parte de las conquistas sociales que con tanto esfuerzo consiguieron los que les precedieron. Todavía más, a muchos trabajadores europeos nos quieren convencer, de que la culpa es de los “otros”: los empresarios asiáticos que producen a bajo precio porque pagan salarios de miseria o de los inmigrantes que nos quitan nuestros puestos de trabajo. La construcción de un enemigo exterior viene muy bien para ocultar el hecho de que los intereses de los inmigrantes y de los trabajadores europeos son los mismos. Y así se evita que surja una conciencia de clase. Divide y vencerás.

La situación me parece grave. Como colofón de todo lo expuesto, resultan muy ilustrativas las palabras del gran historiador Joseph Fontana: “Desde 1789 hasta el hundimiento del sistema soviético las clases dominantes europeas han convivido con unos fantasmas que atormentaban frecuentemente su sueño: jacobinos, carbonarios, anarquistas, bolcheviques…, revolucionarios capaces de ponerse al frente de las masas para destruir el orden social vigente. Este miedo les llevó a hacer concesiones que hoy, cuando no hay ninguna amenaza que les desvele—todo lo que puede suceder son explosiones puntuales de descontento, fáciles de controlar---, no necesitan mantener.”

 

24/06/2008 18:17 dorondon Enlace permanente. sin tema Hay 2 comentarios.

¿El nuevo PP?

           

 

 

 

Este fin de semana pasado el congreso del PP ha merecido la atención de los principales medios de comunicación del país, ya que en buena lógica, todo lo relacionado con el liderazgo del principal partido de la oposición, es cuestión de suficiente calado para el presente y el futuro del país. Mi única pretensión es exponer algunas reflexiones sobre este evento.

            Nada más producirse la derrota de los populares en las elecciones del 9-M, se puso en marcha una campaña, sin precedentes en la historia reciente de nuestra democracia, para desbancar a Mariano Rajoy. Nada mejor para conocer a fondo las miserias humanas que la vida política. Desde poderosos medios de comunicación, encabezados por El Mundo  y la COPE, con el apoyo incondicional de personajes destacados entre los populares, como Esperanza Aguirre, José María Aznar,  Ángel Acebes.. se maquinó una conjura para desbancarle. ¡Qué bien se preparó todo! Las dimisiones estaban programadas. Un día era Eduardo Zaplana, otro era Ángel Acebes, al siguiente María San Gil… Mientras tanto, desde las primeras horas de la madrugada el pequeño talibán de sacristía y el director del gran periódico, paradigma de la investigación, calentaban el ambiente. El objetivo era que no llegase vivo al Congreso. Como no podían provocar su dimisión, se acuñó el término de que sería un Congreso a “la búlgara”. Han sido tantos y tan ruidosos los ataques que ha recibido Mariano, que cualquiera en su lugar hubiera dimitido. Mas ha mostrado un temple y un coraje, que me ha impresionado. Tengo la impresión de que Rajoy debía conocer  las siguientes palabras del Conde Romanones: Quien no sabe salir de las dificultades, quien carece de recursos para hacer frente a los momentos graves y difíciles, quien carece de sentido práctico, no pretenda ser gobernante.  Sus opositores al constatar que llegaba vivo a la ciudad del Turia, tuvieron que cambiar de estrategia. Todavía intentaron que se produjera la dimisión. Las intervenciones de Acebes, Mayor Oreja y Aznar fueron durísimas. Todos ellos insistieron en que Mariano había traicionado los principios del PP, y por ello remarcaron la ausencia de María San Gil.

            Había hecho el firme propósito de no dedicar una línea a la figura de D. José María Aznar después de la foto de las Azores. Mas, me tomo la licencia de hacer una excepción, ya que estas deslavazadas líneas van a ser leídas por muy pocas personas. Tras ser transportado por un avión de un empresario guatemalteco, se presentó en medio del Congreso interrumpiéndolo para sentirse protagonista. Saludó fríamente a Rajoy. En cuanto al discurso vale más no mentarlo. No dijo nada nuevo, que no hubiera previsto cualquier novato analista político. Estuvo por encima del bien y del mal. Impartió doctrina. No se disculpó por haber metido a nuestro país en la Guerra de Irak.  Los discursos sin contradictor, en realidad no son discursos, sino sermones: sermonear es más fácil que discutir, porque es sólo dogmatizar. Después de haber dicho lo que le pareció oportuno, se largó para hacer turismo en la ciudad de Valencia, sin esperar a escuchar el discurso de Rajoy. Tal actuación es de una indignidad, y más todavía en alguien que es el Presidente de honor del partido.

            Al producirse el triunfo de Rajoy en el Congreso, con un aceptación del 84% de los compromisarios, los medios de comunicación antimarianistas, tuvieron que cambiar el mensaje. Al no servir ya  el término de Congreso a la “búlgara”, tuvieron que  titular: Nunca hasta ahora en un Congreso del PP se habían producido tantos votos en blanco. Rajoy ha tenido muy claro que el que sabe esperar en política tiene ya parte del triunfo conseguido y que una vez alcanzado este, llegará la posibilidad  de desquitar y castigar a los enemigos. De esta máxima debiera tomar buena cuenta Dª Esperanza.

            La política es una batalla continua. En ella no hay que temer a los golpes que se reciben, ni tampoco a devolverlos con la mayor violencia cuando llega al caso. Tengo la impresión que Rajoy ha ganado la primera batalla política, aunque no la guerra.  Sus enemigos poderosos seguirán al acecho. Están encabronados. Los ataques en las ondas radiofónicas de la COPE y en los titulares del periódico “El Mundo” cada día son más crueles.

            Todos los que nos sentimos progresistas, hemos dicho en numerosas ocasiones que para el buen funcionamiento de la política española, resultaba imprescindible una derecha moderna, equiparable a la francesa o alemana. Entiendo que este es el propósito de Rajoy, con el cambio de personas y de mensajes. Conseguirlo será tarea ardua y compleja. Por lo menos, así yo lo veo.

 

25/06/2008 21:51 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris