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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2008.

Democracia e Iglesia católica





El advenimiento del sistema democrático a España supuso la quiebra “definitiva” del nacionalcatolicismo, doctrina consistente en considerar que la esencia de lo español radica en la religión católica; tal como se contempla en el Concordato de 1953 firmado entre el Estado Español y la Santa Sede, y que en su artículo 1º especificaba: La Religión Católica, Apostólica Romana, sigue siendo la única de la Nación española y gozará de los derechos y de las prerrogativas que le corresponden en conformidad con la Ley Divina y el Derecho Canónico.

La nueva situación democrática y constitucional supone para la institución católica en España el tener que enfrentarse con la problemática de su ubicación y su misión específica en una sociedad pluralista, algo que no supo resolver durante la II República.

Como señala Rafael Diaz-Salazar, la democracia supone que la Iglesia pasa de ser una institución de la sociedad a ser un grupo social específico. En el franquismo fue una institución de la sociedad, que tenía la misión, a la que se prestó gustosa y por la que recibió prebendas, de vertebrar y orientar a toda la comunidad nacional y suporte importante del sistema político. Compartía una especie de cosoberanía con la autoridad política; mientras que hoy, como grupo social específico tiene que convivir y compartir el espacio público con otros muchos.

En las sociedades democráticas la ciudadanía se encuentra ante un pluralismo de cosmovisiones, ideologías, éticas, etc., y una opinión pública diversa. Las teodiceas religiosas ya no son las únicas fuentes de explicación de la realidad y de orientación moral. Este pluralismo tiene un efecto secularizador, como también la privatización de la religión y el progresivo debilitamiento de la presencia e influencia de ésta en la sociedad. En una democracia no es legítimo tratar de imponer, a toda la sociedad los planteamientos morales propugnados por una institución, aunque ella esté convencida de estar en posesión de la Verdad objetiva y de la definición monolítica de la realidad. Por ello, la democracia es laica, es decir, crea el espacio para que todas las instituciones y grupos sociales puedan difundir sus verdades y ninguna pretenda imponerse a las otras por medios coercitivos desde el Estado o desde una ideología o religión, por muy mayoritarias que puedan ser. La institución católica no puede ni debe tratar ya, como lo hizo durante la dictadura, de imponer su Verdad, su Moral, o sus planteamientos políticos. Ni tampoco argumentar que la democracia está en grave peligro, y que el ordenamiento jurídico español ha dado marcha atrás con respecto a la declaración de Derechos Humanos de la ONU, si el Gobierno de turno no acepta sus planteamientos.

Las sociedades modernas, pluralistas y secularizadas reintroducen el mensaje y los planteamientos de la institución católica y del resto de las instituciones ideológicas y morales en un escenario de mercado cultural competitivo, en el que nada puede ser impuesto. De ahí el profundo malestar de los dirigentes y de algunos sectores de las bases de la institución católica en España.
Hoy la institución católica ya no tiene a toda lo sociedad detrás, por ello debe apoyarse en algunos sectores de la misma, y además esta cada vez más desamparada por el Estado, que no legisla según sus propios deseos. Por ende, intenta crear un grupo de presión ético-político de inspiración religiosa con la finalidad de que los gobiernos legislen según su Verdad objetiva que está depositada en la institución católica y es interpretada correctamente por su autoridad jerárquica. Como sigue diciendo Rafael Díaz-Salazar, pretende articular cultural, social y políticamente a los católicos para que su mayoría relativa en la sociedad se traduzca en mayoría política o en grupo condicionante del acceso al poder de uno u otro partido. Incluye una estrategia de presencia pública en la sociedad basada en dos ejes: 1) una intensa actividad de la jerarquía de la institución en los debates y proyectos políticos y legislativos; 2) la articulación unitaria de sus bases e infraestructuras, marginando a la disidencia católica y formando un bloque ideológico y social fiel reproductor de las directrices jerárquicas. Se trata de la estrategia de fondo ensayada en otras épocas de la historia (finales del XIX y primeros 30 años del siglo XX) para crear un movimiento católico enfrentado al laicismo y al modernismo.

El bloque católico defiende un proyecto unitario, sin fisuras, diseñado básicamente por la autoridad jerárquica de la institución. Son los obispos, intelectuales orgánicos (teólogos, pensadores laicos católicos, periodistas, jueces), organizaciones de masas (CONCAPA, Opus Dei, ACNP y los nuevos movimientos eclesiales: Comunión y Liberación, Camino Neocatecumenal, Legionarios de Cristo, Focolores, E-cristians,etc.), medios de comunicación y partidos de clara y vinculante inspiración católica.
Otros movimientos católicos progresistas no cuentan. Las congregaciones religiosas tampoco. Lo que se necesita son líderes laicos en la política, los medios de comunicación y el poder judicial, así como organizaciones laicas católicas de masas con presencia fuerte en la vida pública y con capacidad de movilización en la calle.

La institución católica se está equivocando y, además, lo sabe. Sus intereses son más políticos que espirituales. Lo lógico, como ocurre en Francia, sería aceptar la existencia de ese mundo plural y la diversidad de universos simbólicos, y difundir su mensaje sin buscar el amparo del Estado ni pretender imponer a toda la sociedad su moral. Y, por supuesto, dialogar con otros grupos e instituciones; y adaptar su mensaje a la cultura contemporánea.

Cándido Marquesán Millán




01/01/2008 10:46 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Solidaridad de la Unión Europea

  

            En estas dos últimas décadas España se ha visto sometida a un desarrollo económico sin precedentes en la historia. Las razones son varias. Una de ellas incuestionable es la llegada masiva de pobladores de otras latitudes. Otra es nuestra entrada en la Unión Europea. Quiero ahora referirme a la segunda.

En el año pasado se publicó el libro “La mayor operación de solidaridad de la historia: crónica de la política regional de la Unión Europea en España”, elaborado por los profesores José Luís González Vallvé y Miguel Ángel Benedicto, con el patrocinio  de la Comisión Europea. Para los autores, los últimos 20 años han convertido a España en el país del mundo que “históricamente más se ha beneficiado  por una corriente de solidaridad” proveniente de otros Estados.

En el prólogo de la obra se dice con una claridad meridiana: Las carreteras, las ciudades, los pueblos y los campos de toda España se han llenado de obras durante los últimos 20 años, al lado de los cuales podía leerse un cartel como el que sigue: Esta carretera ha sido cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Rural (FEDER), la línea de alta velocidad de ferrocarril por el Fondo de Cohesión o el curso de peluquería por el Fondo Social Europeo. Estos mensajes nos recordaban constantemente que estas actuaciones, su planificación, ejecución y su pago, ha salido no de los bolsillos de los políticos sino de de los bolsillos de numerosos europeos anónimos. Con estas ayudas se han podido colmar las carencias españolas en infraestructuras, enseñanza y sanidad  públicas, industrias, servicios urbanos o media ambiente.  De este modo las autopistas, autovías, líneas de ferrocarril, puertos, aeropuertos, depuradoras, polígonos industriales, parques tecnológicos, universidades han sido cofinanciados con en España con ayudas europeas, en tiempos que, a veces, parecen más bien insolidarios.

            La entrada de España a la Unión Europea, a primeros de 1986, con el Gobierno de Felipe González, ha supuesto a nivel económico un saldo económico extraordinariamente positivo. Hemos recibido desde entonces 118.000 millones de euros, o lo que es lo mismo, 20 billones de las antiguas pesetas. Las cantidades recibidas en este período representa una cifra tres veces superior a lo que supuso el Plan Marshall de USA, en los países de Europa Occidental.

            Todas estas ayudas han supuesto que España pasara de un nivel de renta per cápita del 72% de la media europea en 1986, a tener el 97,6% en el 2006.

La mayoría de este dinero no ha ido a parar al Estado, sino a las administraciones autonómicas, municipales o diputaciones, las cuales han gestionado directamente entre el 40% y el 70% de las ayudas.

Andalucía ha sido con mucho la Comunidad más beneficiada, ya que se ha llevado una 1/5 del total. Galicia con el 8,7%. Castilla y León con el 8%, la Comunidad Valenciana con el 7%.

Nuestra Comunidad Autónoma entre 1986-1999, recibió de Fondos Estructurales; 225.051, y de Fondos de Cohesión, 96.965: lo que hace un total de de 322.016 millones de pesetas. En el período 2000-2006, recibió de Fondos Estructurales, 548 millones, y de Fondos de Cohesión, 355 millones, lo que hace un total de 903 millones de euros. Como ejemplos de recepción de fondos podrían servir los 2,07 millones de euros, de un total de 5 millones de euros para la creación de un Centro de Servicios de Innovación Empresarial, como el ITA(Instituto Tecnológico de Aragón). Par la creación del Centro de la Piel y del Calzado en Illueca se recibieron 240.000 euros, sobre un total de 481.000. Para en el Plan Urban II de Teruel entre 2000-2006 de un total de 21 millones de euros de presupuesto, se recibieron 10,5 millones de euros.

Como no podía ser de otra manera, debido a nuestro aumento de renta y a la ampliación de la Unión Europea con nuevos miembros como Bulgaria y Rumania, las ayudas se van a reducir de una manera importante, en relación al período anterior. Así, mientras que entre el 2000 y 2006 la media de fondos comunitarios asignados a España llegaba a los 8.900 millones de euros al año, entre 2007 y 2013 la cifra rondará los 4.500 millones. Pese a la reducción, seguiremos siendo el segundo país receptor después de Polonia, con 27.300 millones de euros de Fondos Estructurales y unos 3.250 del Fondo de Cohesión. En este período, España mantendrá un saldo positivo con la Unión Europea(16.000 millones si se mide en pagos, y 9.000 si miramos los compromisos.

Los datos precedentes son contundentes. Sin embargo, todavía hay en nuestro país euroescépticos.  Mucha gente se ha acostumbrado y ha visto como normal que llegasen esos dineros de Europa. Los agricultores a las subvenciones agrícolas. Los Ayuntamientos, Diputaciones y Comunidades Autónomas a otras muchas.

Tengo la impresión que la sociedad española no es consciente de la importancia que han tenido estas ayudas en el extraordinario desarrollo económico de los últimos 20 años. Como prueba de lo que digo es que el 50 aniversario del Tratado de Roma ha pasado prácticamente desapercibido en nuestro país.  Todos deberíamos ser conscientes de lo que debemos a Europa y no solo en el aspecto económico. Es de bien nacido el ser agradecido.

  

Cándido Marquesán Millán

  
02/01/2008 12:44 dorondon Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.


Todo tiene un límite



La paciencia mostrada por los dirigentes del PSOE con respecto a las actuaciones de los prelados católicos, supera con creces a la del bíblico JOB. Han soportado sus dicterios de todo tipo. Nunca como en esta legislatura habíamos podido disfrutar, de manifestaciones- todo un espectáculo, que, seguro, a Buñuel o a Lerroux les hubiera agradado sobremanera contemplar- encabezadas por los purpurados: contra el matrimonio de los homosexuales o contra la LOE..
Y qué decir de la COPE, a la que los obispos españoles no han tenido el suficiente coraje de poner freno ante la estrategia de envenenamiento que determinados comentaristas de la cadena están llevando a cabo, que contradice y repugna abiertamente los valores evangélicos y los de la convivencia democrática. Si la CE ha mantenido en esta línea la emisora no son por razones eclesiales, sino de beligerancia política.
Y qué decir ante el hecho de que determinados sectores de la C.E. se hayan alineado, a ciegas, con la derecha en determinados planteamientos políticos, como en el tema de los nacionalismos, argumentando que está en peligro la unidad de España. Hemos visto cómo Cañizares, ha querido justificar teológicamente la unidad de España.
Y qué decir del documento, de la C.E, Orientaciones morales ante la situación actual de España, en el que se afirma que después de la Transición basada en el consenso de todas las fuerzas políticas, la reconciliación está amenazada, ya que la sociedad vuelve a hallarse dividida y enfrentada, como consecuencia de la “Memoria Histórica”, guiada por una mentalidad selectiva, que abre de nuevo viejas heridas de la Guerra Civil y aviva sentimientos encontrados que parecían estar superados.. Por cierto, mientras emite semejantes juicios, la Iglesia católica eleva a los altares en Roma, con gran pompa y boato a 498 beatos. No debemos tampoco olvidar las invectivas proferidas en los días previos al viaje a la ciudad de Valencia del papa Benedicto XVI. En este contexto, cualquier recién llegado a esta nuestra querida España que oyera los lamentos proferidos por las jerarquías católicas, podría llegar a pensar que la Iglesia católica española, está siendo sometida a una persecución, parecida a la que sufrieron los primeros cristianos en tiempos de Diocleciano. Muy al contrario, debe señalarse, en un aviso a navegantes, que la Iglesia católica española goza de todo tipo de prebendas y privilegios. Si alguno lo duda puede leerse los Acuerdos firmados entre el Vaticano y el Estado español en 1976 y 1979. Por ellos se pagan los sueldos de obispos y sacerdotes, a los profesores de religión, el mantenimiento del patrimonio artístico de la iglesia, ventajas fiscales, etc. Cualquiera podrá comprobar que en ningún país del mundo está mejor tratada la iglesia católica. ¿Qué le ha hecho a la iglesia el gobierno socialista, para mostrarse tan dolorida? Siempre que llega al poder la izquierda la iglesia se solivianta. Mientras que cuando llega la derecha todo es quietud y sosiego. Ha sido siempre así. No hay más que estudiar nuestro pasado reciente.
Mas lo de este fin de semana pasado, en castellano castizo, es que los purpurados se han pasado de castaño oscuro. Todo lo que han dicho, perfectamente conjuntados, ha sido de órdago. El arzobispo de Valencia, monseñor García Casco ha considerado "la cultura del laicismo", como "un fraude" que "sólo conduce a la desesperación por el camino del aborto, el divorcio express y las ideologías que pretenden manipular la educación de los jóvenes", y por lo que "nos dirigimos a la disolución de la democracia". Le siguió el cardenal y arzobispo de Toledo, monseñor Cañizares, afirmando que la familia está bajo "amenazas claras y ataques de gran calado", que suponen un "ataque grave para el futuro de la sociedad". Y como colofón, el organizador del acto, el arzobispo de Madrid, monseñor Rouco Varela, se atrevió a decir: "Constatamos tristemente que el ordenamiento jurídico español ha dado marcha atrás con respecto a la Declaración de Derechos Humanos de la ONU".
Semejantes palabras y tales desatinos se desacreditan per se. Por ello, pienso que los dirigentes socialistas deberían haber hecho caso omiso. Aunque también, entiendo que todo tiene un límite. Por ende, su Ejecutiva acaba de dar a la luz un comunicado con el título “Las cosas en su sitio”. En él argumentan que estos últimos cuatro años, nuevas leyes han avanzado en la extensión de derechos y políticas sociales, precisamente a favor de las familias: medidas para promover la natalidad, para conciliar la vida laboral y familiar, para dignificar a las familias de jubilados con pensiones más bajas, para apoyar a las familias con personas dependientes y para que las familias con menos recursos dispongan de más becas para el estudio. Igualmente han argumentado que se han producido cambios legislativos para dar más derechos a más personas, sin quitárselos a nadie: para la igualdad entre hombres y mujeres, para reconocer el derecho a contraer matrimonio a todas las personas, sin discriminación alguna basada en su orientación sexual, y para poner fin, en ejercicio de la libertad, a una relación conyugal rota sin tener que sufrir dilaciones injustificadas.
Como no podía ser de otra manera, el secretario de Libertades Públicas, Seguridad y Justicia del PP, Ignacio Astarloa, ha acusado a los dirigentes socialistas de cargar contra la Iglesia católica, con una reacción absolutamente desmesurada y radical.

Cándido Marquesán Millán





02/01/2008 23:00 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Oriente Medio cada vez peor




Los territorios de Israel, Líbano, Irak, Irán, Afganistán y Pakistán, además de albergar el 60% de las reservas petroleras mundiales, son un auténtico polvorín, y con el agravante de que no se vislumbra solución alguna. En el conflicto judío-palestino, hemos tenido tantas decepciones, como en Camp Davis y Oslo, que de Annápolis ahora, poco puede esperarse. En el Líbano, como sus países vecinos Israel, Siria, Irán, creen tener el derecho a dirimir sus diferencias allí, una posible salida de la crisis es utópica; sin descartar una nueva guerra civil, tal como se están desarrollando los acontecimientos. Bush, al creerse bendecido por Dios para realizar una misión histórica y estar dirigiendo el país del “Destino Manifiesto”se embarcó en Irak para “defender la democracia”, y ahora no sabe cómo salir de ese lodazal, donde está depositando hombres, armas y su prestigio internacional. El ejército estadounidense anunció que en 2006 se registraron 3.300 deserciones, comparado con 2.357 desertores en el 2004. La confrontación con Irán permanece en compás de espera. Aunque la probabilidad de un ataque militar contra Teherán sigue vigente, hoy aparece menos inminente.
En Afganistán se necesitan cada vez más fuerzas militares y más dinero. El presupuesto para el mantenimiento del gobierno de Karzai está cubierto por dinero extranjero y EE.UU. paga directamente la mayoría de los gastos del ejército nacional afgano. Mas el deterioro actual es muy parecido al que precedió al desastre soviético de los años ochenta. Además existe hoy un gran resentimiento ante las tropas invasoras, que es explotado por las fuerzas de la resistencia y sus apoyos exteriores. El esfuerzo de EE.UU. y la OTAN demuestra ser inútil. Cada día, portavoces de Al Qaeda instan a los afganos a la rebelión contra las tropas extranjeras infieles y, en consecuencia los talibanes están cobrando cada vez más fuerza. Los estrategas occidentales saben que no sólo no es posible una victoria, sino que en territorio afgano incluso una derrota es factible. La OTAN, que inició el envío de tropas en junio de 2006, ha desplegado unos 46.000 efectivos en dicho país. Cantidad pequeña, si se tiene en cuenta que los soviéticos desplegaron más de 300.000 soldados tras su invasión de 1979. Una década más tarde, un abatido Ejército Rojo se replegaba, dejando tras de sí al menos 12.000 víctimas enterradas. En la actualidad, el objetivo de las fuerzas de la OTAN es neutralizar a unos 6.000 insurgentes talibanes, que fueron desalojados del Gobierno en 2001, luego del ataque de E.E.U.U. en combinación con los afganos de la Alianza del Norte. E.E.U.U sabe por experiencia propia que es imposible vencer a los talibanes sin sellar la frontera con Pakistán. Mientras los insurgentes tengan un santuario para reclutar y entrenar nuevos cuadros en el vecino país, tendrán las mismas dificultades que los soviéticos hace dos décadas. El ejército paquistaní, por su parte, ha mantenido desplegados unos 80.000 hombres a lo largo de la montañosa línea fronteriza. Incluso en las circunstancias más ventajosas, es difícil controlar los vastos territorios que por siglos han sido controlados por los clanes locales. Pero las condiciones son adversas, puesto que el Ejército paquistaní cuenta con numerosos efectivos que se sienten más próximos a los talibanes que al Gobierno de Musharraf. Las deserciones son frecuentes y las órdenes a menudo son acatadas sin celo alguno. En Afganistán también debe contarse con el cultivo de la droga. Occidente recoge lo que sembró. Tras la invasión soviética, en diciembre de 1979, el ex director de la CIA en Afganistán, Charles Cogan, admitió que su agencia había sacrificado la guerra contra las drogas a favor del combate en el marco de la Guerra Fría: "Nuestra misión principal era infligir el máximo daño posible a los soviéticos. No teníamos realmente los recursos o el tiempo para dedicarnos a investigar el tráfico de drogas Pero el objetivo principal se cumplió. Los soviéticos salieron de Afganistán". Por ello, este país es hoy responsable del 94% de la producción mundial de amapola. Ello equivale a un valor estimado de exportación de cuatro mil millones de dólares.
Para acabar de enmarañar la situación, tenemos el magnicidio de Benazir Bhuto en Pakistán. Su muerte sólo exacerba los ya muchos problemas del país. Ella era la única solución, ya que era un gigante político en una tierra de pigmeos políticos y acólitos de los militares. Su desaparición ha dejado un enorme vacío político en el corazón de este estado nuclear, que parece resbalar en el abismo de violencia y del extremismo islámico.
Tras los atentados de las Torres Gemelas, Bush inició la "guerra contra el terrorismo internacional" con el propósito de establecer democracias estables y erradicar a los fundamentalistas seguidores de Osama Bin Laden. Este discurso político a favor de la democracia pierde credibilidad ya que Washington está obligado a respaldar a los protagonistas que sirven a sus intereses, como Musharraf o la monarquía saudita, que nada tienen de democráticos. Y ya no digamos el de erradicar al fundamentalismo islámico. El recurso a la fuerza militar, en ausencia de un plan político claro, para lo único que ha servido es para debilitar el papel de Estados Unidos en esta crítica región. Por ende, Oriente Medio es hoy una región mucho más violenta y mucho menos pacífica que cuando Bush inició sus intervenciones. Esta es la realidad.

Cándido Marquesán Millán





07/01/2008 18:10 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Azaña y Zapatero, casos similares

     

Pocas veces en la historia de España, un gobernante democrático, como Rodríguez Zapatero, ha sido sometido a ataques más duros. Recuerda el caso de  Azaña en la II República. Hoy constatamos que el político republicano preconizó todo un conjunto de avances: emancipación política de la mujer, asunción de un Estado aconfesional, reconocimiento del autonomismo a determinas regiones, del derecho a la educación y de un medio digno de vida para todos los ciudadanos, subordinación del poder militar al poder civil. Por ello, fue considerado como un demonio por determinados sectores de la sociedad española. Sin embargo, hoy políticos de la derecha española pretenden apropiarse del patrimonio de Azaña, es el caso de José Mª Aznar. Este intento me produce sonrojo e insulta a  la inteligencia de cualquier persona sensata.

            Hoy Rodríguez Zapatero es atacado también por numerosos y poderosos  medios de comunicación: ABC, El Mundo, la Razón, la COPE, Antena 3, y la jerarquía eclesiástica…

            Analicemos la obra  política del gobierno socialista en esta legislatura. En cuanto a la economía, ha sido una época llena de bonanza: crecimiento continúo, creación de puestos de trabajo, saneamiento de las finanzas públicas. Todos estos logros se han negado sistemáticamente. Zapatero sólo es culpable de un repunte reciente de la inflación, sin tener en cuenta la subida del precio del petróleo. Los logros son una herencia de la época de gobierno popular. ¡Qué dosis de sarcasmo y de cinismo!

            En política terrorista, Zapatero ha hecho lo mismo que Aznar. Ambos, en un ejercicio de responsabilidad, trataron de solucionar una de las mayores lacras que han acosado a nuestra democracia. Negociaron. Fracasaron. Todos sabemos quiénes han sido los responsables de la ruptura de la tregua.

En política territorial, a Zapatero se le ha acusado de romper la unidad nacional. Todo el proceso que condujo a la aprobación del Estatuto de Cataluña, fue escrupulosamente democrático. El 88% de de los diputados catalanes aprueban un reforma del Estatuto, se lleva a las Cortes Generales que retocan determinados artículos, es devuelto a Cataluña, para finalmente ser aprobado por referéndum por el pueblo catalán.

Nunca un gobierno de la joven democracia española había llevado a cabo una legislación social más avanzada. Toda ella impregnada de principios de justicia, libertad, y solidaridad. La Ley de Promoción de la Autonomía Personal y de Atención a las Personas Dependientes, con la pretensión de profundizar y extender el Estado de Bienestar. Todo ello va a permitir que personas dependientes, que no se valen por sí mismas, puedan ser atendidas convenientemente.

La Ley Integral contra la Violencia de Género  era necesaria. Una sociedad sana no puede permitir una de las lacras más dramáticas, que supone una flagrante violación de los derechos humanos,  cometida contra las mujeres, por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia.

 

La Ley de Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres con el objeto  de hacer efectivo el principio de igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres, en particular, mediante la eliminación de la discriminación de la mujer en cualesquiera ámbitos de la vida y, singularmente, en las esferas política, civil, laboral, económica, social y cultural para alcanzar una sociedad más democrática, más justa y más solidaria.

 

            Era imprescindible el establecimiento de un marco de realización   personal que permitiera que aquellos que libremente adoptan una opción sexual y afectiva por personas de su mismo sexo puedan desarrollar su personalidad y sus derechos en condiciones de igualdad. Con esta finalidad  se aprobó la Ley, por la que se modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio. Así como también la Ley, reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas.

             La Ley del Divorcio de 1981  fue un gran avance en la sociedad española,  mas con el tiempo mostró ciertas carencias y disfunciones, como en los casos de procesos de separación o de divorcio que, antes que resolver la situación de crisis matrimonial, han terminado agravándola. Se necesitaba una reforma de la legislación vigente. A tal efecto se aprobó la Ley, por la que se modifican el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de separación y divorcio. De acuerdo con el artículo 32 de la Constitución, la Ley persigue ampliar el ámbito de libertad de los cónyuges en lo relativo al ejercicio  de la facultad de solicitar la disolución de la relación matrimonial, agilizando los trámites y abaratando los costes.

            Todo este repertorio legislativo no quita derechos a nadie. Todo lo contrario, los amplía a otras personas. Lo lamentable es que cada intento de ganar espacios de libertad en España ha chocado con la intolerancia católica. A esta circunstancia ya estamos acostumbrados. Lo que es inconcebible que un partido político cuestione estas leyes que lo único que han hecho ha sido extender derechos y ampliar, por tanto, la anchura de la dignidad. Unas leyes que han acercado el ordenamiento a los latidos de la calle y, lo que es más importante, a las demandas de muchos ciudadanos y ciudadanas.

            Los acontecimientos históricos necesitan perspectiva para ser valorados en toda su magnitud. Tengo la certeza que con el tiempo Rodríguez Zapatero será valorado como realmente se merece, como ocurre con Azaña. Tiempo al tiempo.

 

Cándido Marquesán Millán

             

           

                                  

   
10/01/2008 12:43 dorondon Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

Institucionalización de la mentira


Esta legislatura, que está a punto de terminar, pasará a la historia parlamentaria como una de las más duras y rudas, como señaló recientemente el Presidente del Congreso de los Diputados, Manuel Marín. En un periódico aragonés, un insigne catedrático acaba de publicar un artículo en el que califica a esta legislatura como “maldita”. El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española entre sus diferentes acepciones de la palabra “maldito” aparecen entre otras las de: Perverso, de mala intención y dañadas costumbres; condenado y castigado por la justicia divina; de mala calidad, ruin, miserable.
Esta bronquedad se ha visto propiciada por los resultados electores del 14-M. El partido perdedor no estaba preparado para la derrota., al considerar que su triunfo era inapelable. Mas no fue así. Al final, es el pueblo en el acto soberano de depositar su papeleta en la urna, quien tiene la última palabra. Ahora no es el momento, ya se ha escrito y hablado bastante, de por qué ganaron los socialistas. Ganaron porque ganaron, ya que el pueblo español decidió, no entro en las razones, concederles la victoria. Así de simple. Unos dirigentes de un partido que no acepten esta premisa que no se llamen demócratas. Atribuir el resultado electoral-“cambiar el curso político de España”- al terrorismo y no a la respuesta ciudadana al terrorismo ha sido un gravísimo error político por parte del PP.
Como no estaban preparados para la derrota los dirigentes del partido popular, consideraron que el gobierno de Rodríguez Zapatero no era legítimo. Semejante aseveración es gravísima, ya que supone pasar por encima de la voluntad de la soberanía popular. Mas ese ha sido el sustrato de todo el comportamiento posterior de los populares durante estos casi 4 años. No permitieron tregua alguna a Rodríguez Zapatero. Utilizaron todos los medios a su alcance para atacarle y desgastarle. En esta empresa contaron con la ayuda incondicional de determinados medios de comunicación, sobre todo la COPE y El Pueblo. No tuvieron complejo alguno en institucionalizar la mentira. Primero, fue la teoría de la conspiración del 11-M. Las palabras de Aznar en la comisión parlamentaria lo muestran: Los que idearon estos atentados yo creo que no están ni en desiertos remotos ni en montañas lejanas. Al final la sentencia del Gómez Bermúdez zanjó la cuestión. Posteriormente, fue la ruptura de la unidad de España, como consecuencia del Estatuto de Cataluña. El Estatuto ha sido aprobado y sigue existiendo la unidad de España. Continuaron con la política antiterrorista con la falacia de que ZP había claudicado ante los terroristas. ZP hizo lo mismo que Aznar, negociar con la banda antiterrorista, era su obligación, en un intento de acabar con una de las lacras más cruentas en nuestra reciente democracia. La crítica por la cuestión del matrimonio de los homosexuales, han sido fuegos de artificio. Ya que Rajoy, si llega al poder no tendrá arrestos de cambiar nada de la legislación socialista en este punto.
Fallidos los intentos de erosionar al gobierno en estos frentes, los dirigentes del P.P. iniciaron una nueva ofensiva contra la política económica del Gobierno de España. Resulta harto complicado a sesudos economistas discernir el inicio y el final de un ciclo económico. Sin embargo, conspicuos y perspicaces dirigentes del P.P. con una exactitud matemática nos acaban de señalar el inicio del periodo de prosperidad del ciclo actual: marzo de 1996, o sea, cuando llega al poder el Sr. Aznar. Y por si todavía no fuera bastante, nos dicen también con no menos precisión milimétrica-casi matemática- que tal período de prosperidad se ha terminado. Y su prolongación durante el Gobierno de Rodríguez Zapatero, se ha debido a la buena herencia económica dejada por los populares. Y se quedan tan anchos. Ahora en estas fechas recientes ZP es culpable también de la subida de la inflación en último año. Aunque los últimos datos son malos, es un dato sobre el que el gobierno tiene muy poco control. Los dos grandes factores inflacionarios son alimentos y energía. El precio de los alimentos se rige por las fluctuaciones del mercado global, sobre todo de los cereales. Está totalmente fuera del control del gobierno, ya que dependen de la política agraria común (UE), malas cosechas en determinados países, y en los últimos años, de las absurdas subvenciones al etanol del gobierno federal americano. En cuanto al precio petróleo ocurre lo mismo: Zapatero no controla la demanda de China o de la India de crudo, y tampoco fue el que invadió Irak metiendo incertidumbre a espuertas en los mercados. Tales críticas en relación a la política económica del gobierno socialista podrían deberse a que en la calle Génova debe estar camuflado algún economista, dotado de tales cualidades mágicas, cual taumaturgo, que sería lamentable que no fuera candidato para el próximo premio Nóbel de Economía. Méritos, de verdad, los tiene.

Una estrategia política no puede construirse en la mentira continua y permanente. Tales comportamientos traen consecuencias negativas en los resultados electorales. El pueblo es mucho más listo y perspicaz que algunos políticos. Tiempo al tiempo.
Como colofón de una manera fortuita me acaba de llegar a la memoria una cita del Conde de Romanones: Hay hombres que mienten a todos y también se mienten a sí mismos. Éstos llegan a estar convencidos de que la mentira forjada por ellos es la verdad, y la defienden con mayor empeño que la verdad misma. Por eso son los más peligrosos en la política.

Cándido Marquesán Millán


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12/01/2008 23:50 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

El desembarco político de Pizarro


El fichaje de Manuel Pizarro por Mariano Rajoy ha sido recibido por los poderes mediáticos, vinculados con el PP, con gran alegría. Quieren transmitir la sensación de que las elecciones se decantan inexorablemente hacia la derecha. Sin embargo, las cosas son más complicadas. Nadie puede cuestionar que Pizarro tiene una gran experiencia en el mundo empresarial, aunque para moverse en la política ese bagaje no parece suficiente.
Durante su gestión al frente de Endesa, no está de más recordar cómo, cuando se produce la primera Oferta Pública de Adquisición (OPA) de Gas Natural, las acciones de Endesa languidecían ante la indiferencia del universo inversor: las recomendaciones de compra eran escasas, no había catalizador, ni plan estratégico, ni idea de negocio. Si hubo una OPA sobre Endesa es porque alguien, llámese como se llame, percibió que estaba barata y que, la razón de que la firma cotizara a esos bajos ratios, era consecuencia de una mala gestión. Nadie está dispuesto a pagar una prima si no puede rentabilizarla. Pero Pizarro entendió que la OPA que la catalana Gas Natural lanzó en 2005 sobre Endesa era fruto de un acuerdo político que suponía quedarse con la eléctrica "por un precio ridículo".
A partir de ahí comenzaron los procesos judiciales. Para cortar el paso a la empresa catalana, controlada por La Caixa, negoció con el gigante alemán E.ON. El Gobierno intentó evitarla por un decreto-ley que le permitiera reforzar las competencias de la Comisión Nacional de la Energía (CNE). La pugna por Endesa se cerró en octubre de 2007 tras más de dos años de proceso.
Pero el acontecimiento más conocido de este nuevo personaje político fue cuando, el 17 de septiembre de 2005, salió en tromba ante los medios de comunicación con un ejemplar de la Constitución para denunciar que la OPA era inconstitucional alegando que en España no había seguridad jurídica y que había que ir a buscarla a Nueva York..
Muchos accionistas de Endesa le están agradecidos porque elevó un 112 % el valor de las acciones de la empresa. A buen seguro que el PP también lo recordará para ensalzar su capacidad de gestión.
Ahora Pizarro deja el mundo empresarial para saltar a la política, es decir, la carrera contraria a la de su amigo Rodrigo Rato, que es uno de los consejeros mejor pagados. Pizarro dejó Endesa con una indemnización de unos 12 millones de euros, tras duplicarse el sueldo en 2006 y ganar 3,2 millones. Además, obtuvo cuatro millones por la venta de acciones. Quizá ya ha ganado dinero suficiente y ahora sólo le motiva el poder.
Que finalmente haya sido atraído por Rajoy a la esfera política, a primera vista podría parecer un tanto sorprendente, si tenemos en cuenta que en declaraciones no muy lejanas en el tiempo a la COPE, la había descartado de pleno, aunque afirmó que ayudaría a lo que creyera que era mejor para el país. También indicó, sobre su paso a la política, que "las vocaciones tardías son como los amores otoñales".
De lo que ya no podemos extrañarnos tanto es que dado este paso, lo haya hecho hacia la derecha. Es nieto del general Manuel Pizarro Cenjor Gobernador Civil y Jefe Provincial del Movimiento en Teruel, cargo que ocupó desde julio de 1947 hasta 1954, así como también Jefe de la V Región de la Guardia Civil, que llegó a la provincia con el mandato expreso de Franco de sofocar el movimiento guerrillero, al igual que había hecho antes en las provincias de León y Granada. Se consideraba, estrecho colaborador del general Franco, tuvo un carácter duro, autoritario e implacable. Y realmente cumplió la misión que se le había encomendado. Es por ello que podemos imaginar la posición del nieto del general Pizarro en un tema de tan candente actualidad como es el de la recientemente aprobada Ley de la Memoria Histórica.
Por otra parte, es sabido que ha estado siempre cerca del PP. De hecho, en 1996 ya recibió la primera oferta para incorporarse al Gobierno, pero prefirió quedarse "en la retaguardia", como él decía. Esta posición le permitió mantenerse en la empresa privada, donde ha ganado un patrimonio más que razonable y desde donde ha utilizado sus múltiples contactos políticos. Nunca ha ocultado su amistad con el ex presidente José María Aznar, y se ha convertido en un controlador del poder económico para el PP, además de ponente habitual en los cursos organizados por la FAES. A todos los asistentes a una conferencia suya impartida en el Colegio Mayor de San Pablo sorprendió al mencionar los comienzos de su actividad intelectual en el seno de un pequeño grupo de liberales convencidos, reunidos en la calle Zorrilla tras las sesiones del Congreso. Este selecto grupo estaba formado en gran parte por diputados del Grupo Popular, como el entonces desconocido José María Aznar, Esperanza Aguirre, Rodrigo Rato, Loyola de Palacio, o el mencionado Pedro Schwartz y surgió a principio de la década de los años 80 como reacción al entonces pensamiento único socialista e intervencionista en el ámbito económico, comenzando a oponer a las ideas keynesianas reinantes las tesis liberales del recién fallecido, Milton Friedman. Los componentes de este grupo gestaron el cambio liberal en España.
Como era de esperar Pizarro ha sido recibido con los brazos abiertos por los empresarios, tras hacerse público su fichaje como «número dos» de Mariano Rajoy en la candidatura del PP por Madrid. Para el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, Pizarro «ha sido un magnífico gestor» al frente de Endesa, y se mostró convencido de que «lo hará muy bien en la política». Muy al contrario que en Cataluña, ya que antes de dar la empresa a una compañía española radicada en Cataluña prefirió un comprador alemán. En este aspecto Mariano Rajoy arriesga mucho, ya que un partido aspirante a gobernar en toda España no debe arriesgarse a convertirse en una fuerza casi testimonial en Cataluña. Pizarro, que hace alarde de su condición de aragonés (y turolense), suponemos que, en sus nuevas tareas políticas será un firme defensor de su tierra y, por ello, se opondrá con la misma energía de la que hizo gala como presidente de Endesa ante las Opas que consideraba hostiles para su compañía, a los intentos, presentes y futuros, de trasvasar el Ebro, aspecto éste que, defendido por Rajoy e incluido en el programa electoral del PP, sería un factor de desvertebración territorial de España.

Fallidos los intentos de erosionar al gobierno en los frentes del terrorismo, del territorial o el educativo, los dirigentes del PP iniciaron una nueva ofensiva contra la política económica del Gobierno de España. Rajoy se encaminaba hacia las próximas elecciones sin ningún peón de prestigio en el ámbito económico con el que oponerse al consistente y sesudo Solbes, lo que le vaticinaba un auténtico suicidio electoral. Lo que le hacía necesario tomar una decisión a la desesperada. Por ello, la batalla electoral sobre el campo de la economía se aventura de alto nivel.


Cándido Marquesán Millán y José Ramón Villanueva Herrero


17/01/2008 17:39 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Algunas consideraciones sobre la Política





La tarea más importante y sublime del ser humano es la política. Si tenemos en cuenta que Manuel Azaña ha sido uno de los más destacados políticos de la Historia de España, su pensamiento sobre esta actividad puede resultarnos muy valioso. Para él, la política es la aplicación más amplia, más profunda, y más completa de las capacidades del espíritu, donde juegan más las dotes del ser humano, tanto las del entendimiento como del carácter. La política, como el arte, como el amor, no es una profesión, es una facultad, que no tiene nada que ver con la elocuencia. Ya que ha habido eminentes políticos que no han dicho jamás esta boca es mía, y que hay ruiseñores y canarios de flauta que ha sido funestos políticos. La facultad política se tiene o no se tiene, y el que no la tenga, inútil será que se disfrace con todos los afeites exteriores del hombre político, y el que la tiene, tarde o temprano es prisionero de ella. Un hombre político tiene que sentir emoción delante de la materia política. La emoción política es el signo de la vocación, y la vocación es el signo de la aptitud. También tiene muchas servidumbres. El político está siempre al borde del precipicio La política no admite experiencias de laboratorio, no se puede ensayar, es un caudal de realidades incontenibles, no admite ensayo, es irrevocable, es irreversible, no se puede volver a empezar. Los auténticos móviles de la política, los de verdad son la percepción de la continuidad histórica, de la duración, es la observación directa y personal del ambiente que nos circunda, observación respaldada por el sentimiento de justicia, que es el gran motor de todas las innovaciones de las sociedades humanas. De la composición y combinación de los tres elementos sale determinado el ser de un político. He aquí la emoción política. Con ella el ánimo del político se enardece como el ánimo de un artista al contemplar una concepción bella, y dice: vamos a dirigirnos a esta obra, a mejorar esto, a elevar a este pueblo, y si es posible a engrandecerlo. El problema de la política es el acertar a designar los más aptos, los más dignos, los más capaces. Tarea ardua.

De la misma manera nos puede resultar enriquecedora la opinión sobre la política del filósofo, economista, jurista, historiador, politólogo y sociólogo alemán, Max Weber. Tal actividad no se hace solo con la cabeza, no responde sólo a la prudencia, requiere también, tal vez en igual medida, convicción y pasión, un punto de locura razonada y pide para la vocación política una combinación de pasión ardiente y mesurada frialdad. ¿Quién tiene derecho a inscribir su nombre en la rueda de la historia? pregunta Max Weber. Quien sienta que forma parte de una tradición que le precede y que continuará cuando haya desparecido, quien con la fuerza que da conocer esa tradición quiere agrandarla o corregirla, quien, en suma, tiene plena conciencia que su emoción política no le coloca por encima del resto de sus semejantes.


Todo este largo prólogo está motivado por los acontecimientos recientes producidos ante la negativa de Mariano Rajoy a que Alberto Ruiz Gallardón y Esperanza Aguirre fueran en la lista de candidatos al Congreso de Diputados por la circunscripción de Madrid. Resulta muy adecuada para juzgar estos hechos la frase emitida por Rodolfo Martín Villa en 2003, cuando Rajoy fue designado como candidato a la Presidencia del Gobierno: Todo el mundo a tierra que vienen los nuestros. ¡Cuántas carreras políticas se echan a perder por no saber esperar! El camino más corto no es siempre el mejor en política, ya que los obstáculos se salvan con rodeos. ¡Qué espectáculo nos han proporcionado los Mariano Rajoy, Alberto Ruiz Gallardón, Esperanza Aguirre, Ángel Acebes! ¡Que elenco de cuchilladas! Tales comportamientos, se miren por donde se miren, son todo un ejemplo de lo que nunca debiera hacerse por parte de aquel que quiera engrandecer el arte de la política. La pretensión de Gallardón, como de la divina Esperanza, de ir en las listas al Congreso, no era para trabajar en beneficio de la ciudadanía, sino el estar bien colocados cara a una posible sucesión al frente del PP, ante la más que posible perspectiva de un fracaso de Rajoy en las elecciones del 9-M. A ninguno de los dos les importó lo más mínimo el dejar en la estacada a todos los ciudadanos madrileños, faltándoles escandalosamente al respeto a todos sus votantes que les habían llevado, hace unos meses a la Alcaldía de la capital de España y la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Por lo que parece, a los dos el poder que tenían les sabía ya a poco. Aspiraban a más. Mandar es un verbo de eterna conjugación. Es la pasión dominante en los hombres… y en las mujeres. En política resume la suprema aspiración de cuantos la ejercen. Y luego hay políticos sorprendidos de que en todas las encuestas sean ellos, los que aparecen en el escalafón más bajo, en cuanto a valoración por parte de la ciudadanía.
Para nuestros personajes resultan muy adecuadas unas citas del Conde de Romanones. Para Esperanza: La ambición no es defecto, sino virtud, cuando existe equilibrio entre ella y el que la siente. Cuando detrás de la ambición sólo se encuentra vulgaridad, resulta grotesca.
Y para Alberto: Cuando un hombre abre su corazón para confesar sus desdichas, sus desencantos, sus desesperanzas y su cansancio a quienquiera que fuese, es que se siente perdido. No abras tu corazón a nadie, y mucho menos en política.
Hemos comenzado con Azaña y con el mismo vamos a finalizar. Cada vez me sorprendo más por la hondura y calado de su pensamiento político. Como muestra impresionante, pueden servir estas palabras: Mas, con bastante frecuencia hay numerosos políticos cuyos móviles les llevan a la política, entre ellos pueden ser: el deseo de medrar, el instinto adquisitivo, el gusto de lucirse, el afán de mando, la necesidad de vivir como se pueda y hasta un cierto donjuanismo. Mas, estos móviles no son los auténticos de la verdadera emoción política.


Cándido Marquesán Millán
19/01/2008 20:06 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Los obispos en campaña electoral

                           

Los  obispos  han decidido implicarse de lleno en la campaña electoral del próximo 9-M.  Primero fue la concentración en la Plaza Colón a favor de la familia cristiana,  ahora con determinados documentos pastorales. Como muestra puede servir el dado a conocer por la Asamblea de los obispos andaluces, celebrada en Córdoba, los días 22 y 23 de enero pasados: Orientaciones pastorales de los obispos de Andalucía sobre las próximas elecciones generales y autonómicas.

 

La iglesia católica, como cualquier otra institución en un sistema democrático, es libre de manifestar su opinión sobre cualquier asunto público, incluidas unas recomendaciones sobre unas elecciones. Mas, lo que no parece de recibo es decir que se es neutral en política, y sin embargo, bajar a la arena política de una manera clara y manifiesta. Como prueba fehaciente de lo que estoy afirmando, vamos a examinar lo más enjundioso del mencionado documento pastoral.

 En el prólogo se indica que “Las elecciones de 9 de marzo, son una ocasión de preguntarnos todos serenamente por el tipo de comunidad humana y política que queremos para nosotros y para el futuro, y que la Iglesia alaba y estima la labor de quienes, al servicio del hombre, se consagran al bien de la cosa pública aunque, sabe también que ellos son particularmente responsables, ante Dios y ante los hombres, no sólo de la honradez de su gestión, sino también de unas políticas que favorezcan o dificulten una vida humana mejor, más libre, y más capaz de orientarse libremente hacia la verdad y hacia el bien.”   Prosigue con “Los inmensos medios que el poder pone hoy en manos de los responsables políticos hace que la tentación de manipular a la sociedad, y de reducir el gobierno de los hombres a un control cada vez más minucioso y estricto de todas las dimensiones de la vida, incluso de la conciencia, sea una tentación muy fuerte, a la que se cede con frecuencia. La libertad es un bien frágil. El peligro del totalitarismo, aún con apariencia democrática, es un peligro muy real en nuestro mundo, al que están expuestos todos los partidos políticos, y no sólo en España.  Criterios decisivos para juzgar las diversas opciones políticas los constituyen la tutela de la vida desde su concepción hasta su fin natural, y el apoyo a la familia y al matrimonio basado en la unión entre el hombre y la mujer. Los proyectos, más o menos explícitos, de ampliar la ley del aborto o de abrir el camino a la eutanasia, deben ser claramente rechazados en el plano cultural y político.  Es especialmente preocupante, como ha señalado la Conferencia Episcopal Española, que se haya introducido “en el sistema educativo español una nueva asignatura obligatoria, conocida como «Educación para la ciudadanía», cuyo objetivo es la formación de la conciencia moral de los alumnos. (...) El Estado no puede suplantar a la sociedad como educador de la conciencia moral.”   En la parte final los obispos hablan también de cuestiones económicas, con claras implicaciones políticas  Además, hemos de señalar que la coyuntura económica, tal como aparece en este momento, es también motivo de preocupación. Las dificultades por las que pasa el ramo de la construcción, hacen temer seriamente un gran incremento del paro, y especialmente en la población inmigrante. Esta situación, en una coyuntura difícil, puede dar lugar a un aumento notable de la delincuencia y de la inseguridad social. Igualmente, en estos momentos son precisas políticas de inmigración más ponderadas, por el bien de todos, también de los inmigrantes.  Con estas reflexiones invitamos a los fieles y a todos los ciudadanos a afrontar la llamada a las urnas con la conciencia de que la construcción de una sociedad mejor, además de expresarse en el voto, al que somos reclamados cada cierto tiempo, requiere también de un compromiso constante y cotidiano en la contribución a la vida común.”  

No hace falta ser muy perspicaz para apercibirnos que están pidiendo a los fieles castigar en las urnas a los partidos que puedan apoyar el aborto, la eutanasia o ciertas políticas educativas y que den el voto para el PP. “Su apoyo al PP ya es un descaro. Es inaceptable”, afirma Juan Cejudo, portavoz regional de Redes Cristianas. Juan José Tamayo, fija este sentir colectivo en una frase: “El mensaje de la jerarquía y el del PP coinciden al 110%”. ¿Es una maniobra orquestada? “Es posible”, responde Tamayo. “Lo que está claro es que desde 2004 van juntos, y que la derrota del PP en 2004 supuso el fracaso del proyecto nacional-católico de la Iglesia”.

 

            Que en estos momentos actúen así, no debe producirnos extrañeza, si tenemos en cuenta la persecución obsesiva episcopal contra el Gobierno de Rodríguez Zapatero durante esta legislatura con los temas del aborto, la eutanasia, la Educación para la Ciudadanía, los matrimonios de los homosexuales, etc. mientras que han sido insensibles a asuntos tan importantes como: la extensión de los derechos humanos y coberturas sociales  a personas dependientes, homosexuales, mujeres maltratadas, etc.

 

 No deja de ser paradójico que se opongan con tanto ahínco al aborto ahora y no dijeran nada en los 8 años de Gobierno del Partido Popular. Y que  tampoco entonces presionaran al gobierno para que derogara la ley del divorcio que ahora tanto critican. Y en cuanto a la Educación para la Ciudadanía es una asignatura que se imparte en casi todos los países de la Unión Europea. A todos aquellos que la critican, no les vendría mal que la cursaran.

 

Como vemos, nada nuevo bajo el sol. Siempre ha sido así a lo largo de la historia.

 

Cándido Marquesán Millán

 
28/01/2008 17:43 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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