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Education for citizenship and human rights

                       

El espectáculo que estamos observando en estos primeros días de comienzos del curso escolar en la Comunidad Valenciana, como consecuencia de la impartición de la asignatura de Educación para la Ciudadanía con dos profesores, cuando menos: uno de historia o filosofía y otro, especialista al inglés, podríamos calificarlo de esperpéntico, cuando no grotesco.

Esta ocurrencia del gobierno de Camps, debemos encuadrarla en el contexto del boicot preconizado, con la aquiescencia y apoyo incondicional de las altas jerarquías católicas, por las Comunidades gobernadas por el PP contra esta materia. No obstante, en un acto impregnado de cinismo, el consejero de Educación Font de Mora, argumenta que esta iniciativa por su novedad pedagógica, será muy pronto seguida en otros lugares, al comprobar sus grandes ventajas, ya que al final de la ESO los alumnos dominarán tres lenguas. Ha asegurado que el inicio de las clases en inglés de Educación para la Ciudadanía "marca un giro copernicano en la enseñanza en inglés en los sistemas públicos educativos de España", y no es una "ocurrencia" ni un "capricho”. Ya podemos estar bien preparados en toda España. ¡Llega la revolución Font de Mora!  Ahora no podemos ser conscientes de la trascendencia de esta medida, hace falta perspectiva histórica, pero no sería de extrañar que el nombre de Font de Mora en un no muy lejano futuro lo veamos incorporado al reducido grupo de grandes pedagogos como: Paulo Freire, Jan Amos Comenius, Rousseau, Piaget, el padre Manjón o María Montessori.

Para la puesta en marcha de esta novedad pedagógica se dictó una Orden en cuyo preámbulo se argumenta que el conocimiento de los idiomas es un elemento esencial del desarrollo personal y profesional. Por ello, la Comisión Europea encargó la redacción del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas, con la finalidad de conseguir una Europa plurilingüe; y como complemento nació el Portfolio Europeo de las Lenguas. Además considera que esta disciplina por tener una terminología limitada y poco especializada, de fácil comprensión para el alumno, favorece la adopción de su enseñanza en inglés. Ignoro quién o quiénes habrán redactado este Orden, pero demuestran un cinismo escandaloso. Dudo mucho que ellos tengan mucho interés en que los alumnos/as valencianos/as aprendan realmente el inglés. Si de verdad, lo tuvieran, habrían formado de una manera conveniente a los profesores de historia o de filosofía para que pudieran impartir esta disciplina en inglés. Como no lo han hecho así, han tenido que sacar una Resolución en el DOCV de 15 de septiembre, estableciendo los procedimientos para su impartición en inglés, en la que se establece que el profesor/a que tenga atribuida la docencia podrá contar con la presencia simultánea del profesor/a especialista de ingles, que será el que deberá vehicular la impartición de la materia, de acuerdo con las orientaciones del que tenga atribuida la docencia. Los alumnos que cursen esta disciplina en la Comunidad Valenciana, no se van a aburrir, por supuesto.  Las clases vendrán a ser muy parecidas a uno de los “gags” más famosos del dúo, Tip y Coll, en el que explicaban en español y francés cómo se llenaba un vaso de agua. Eso sí,  ambos profesores deberán coordinarse semanalmente para distribuir contenidos, uso de materiales, criterios de evaluación… Las pruebas escritas, podrán efectuarse indistintamente en castellano, valenciano e inglés.  Toma castaña, como muy bien acaba de escribir Miguel Ángel Robres Martínez, ¿si contestan en valenciano, quién corrige?, el de valenciano por supuesto, salvo que los otros tengan la competencia lingüística suficiente, pero lo que no sabemos es si este tiene los conocimientos adecuados. Esto supone que un tercer profesor debe sumarse a la feria, salvo que lo hagan en inglés, que le correspondería al profesor del área, el cual deberá traducir al de filosofía o de historia para objetivar la nota, pues su conocimiento es menor que el del asesor y entre ambos tienen que filtrar las deficiencias atribuibles a la impericia en la lengua inglesa de las imputables a la falta de conocimientos. Si por el contrario se opta por el castellano, escaso interés tiene darla en inglés, aunque habrá que ver si los alumnos de 2º de la ESO van a entender una clase en esa lengua, o si por el contrario precisarán de aclaraciones y traducciones al castellano, que desconocemos de qué modo y en qué casos se harán, pues el profesor de inglés, escasamente perito en la materia, puede cometer errores de bulto que pasarán desapercibidos para los profesores ayudantes de filosofía o historia, salvo que sepan la lengua extranjera, en cuyo caso por qué tiene que darla el de inglés. Si los alumnos, como parece natural, no reclaman traducción al castellano o valenciano, puesto que les da igual, cómo sabe el asesor lo que se dice. Una solución es que lo explique el docente en ambas lenguas, pero si la mayoría no domina la de allende nuestras fronteras seguro que desconecta en la parte donde tiene dificultad y esperará, en el mejor de los casos, a que llegue el turno en su lengua materna, eso si no se dedica a alborotar ante tanta desvergüenza y despilfarro. Mas todavía no acaban los problemas, y si el alumno ha elegido como primer idioma el francés, ¿debe sumarse un cuarto profesor a atender la diversidad? Eso sin contar a los que no saben ninguna de las enumeradas porque vienen de países, como dirían los de Gomaespuma, muy extranjeros. En cuanto a los materiales  que la Consejería de Educación ha colgado en su página web es "absolutamente inútil, porque los alumnos no lo pueden entender". Así de contundentes se muestran los profesores de inglés de varios institutos de Alicante que consideran que "parece mentira" que la consejería apruebe unos contenidos para segundo de ESO (con textos y gramática elemental) y luego en Educación para la Ciudadanía requiera un nivel de segundo de Bachillerato "con un excelente de nota". "Los textos de la prueba de acceso a la Universidad son más fáciles que los de esta nueva asignatura", asegura un grupo de docentes del IES de Mutxamel que compara el material didáctico. Los textos de Educación para la Ciudadanía son complejos semánticamente y gramaticalmente, explican. Contienen oraciones pasivas, condicionales, tipo de correctores o palabras específicas que están "lejos de su alcance". Los alumnos de segundo de ESO tienen 13 años y los de Bachillerato 17.

El circo que han montado las autoridades educativas en la Comunidad Valenciana es impresionante. Muchos profesores no saben cómo realizar la impartición. Eso sí, han sido movilizados todos los inspectores para vigilar el cumplimiento de la Orden. De esta histórica batida quedaron excluidos los centros concertados pese a ser competencia de la misma inspección educativa. Estos colegios, como corroboró el asesor jurídico de Escuelas Católicas -entidad que agrupa al 86% de las aulas de la concertada en la provincia- han empezado a impartir la polémica asignatura con la misma "lógica" que emplean los centros públicos: "con sentido común y pedagógico tratando de que los alumnos aprendan la materia y mejoren su inglés, con el apoyo y coordinación del departamento y ajustándonos a las instrucciones de la consejeria".La única diferencia radica en que el profesorado de la concertada no protesta

Supongo que los inventores de semejante disparate didáctico -y de un no menor desprecio hacia los fundamentos de la ética- deben estar muertos de risa, descojonados, vamos, por su éxito en boicotear la asignatura. El problema es que no sólo boicotean la asignatura, sino también boicotean sus contenidos, desprecian a los alumnos, se burlan de los profesores y se mofan del sistema educativo público.

 

             Pero aquí no acaba la cosa. Las intenciones del consejero de Educación, Alejandro Font de Mora, de impartir también en inglés otra nueva asignatura como es la de Ciencias para el Mundo Contemporáneo "responde a las críticas de la Confederación Nacional Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos (Concapa) que ha mostrado su intención de objetarla, como han querido hacer con la de Educación para la Ciudadanía, y no por cuestiones pedagógicas para mejorar los conocimientos lingüísticos de los estudiantes" recordó ayer a Levante-EMV, tras leer el anuncio, el membro de la ejecutiva de la Federación de Enseñanza de CC OO, Luis García Trapiello.

 

Si bien, ésta no es una campaña que tengan activada en estos momentos, ya que en la actualidad promueven la objeción a las asignaturas de Ciudadanía y de Educación Ético-Cívica de la ESO, los padres católicos se han mostrado en desacuerdo con contenidos de Ciencia para el Mundo Contemporáneo de primero del Bachillerato. En la materia, impartida por especialistas en Física, Química o Biología, se enseñan aspectos científicos a los alumnos de letras y algunos se refieren a la experimentación con células o a la fertilización asistida.


 

Algo está cambiando en Sudamérica

 

 

 

Bolivia se ha convertido en un país protagonista desde hace unos años en el panorama internacional, tras la llegada al poder de Evo Morales. Antes no era noticia. La pobreza, la miseria y la explotación a la que estaban sometidos la mayoría de sus habitantes no merecía la atención de los medios de comunicación. Esta dinámica ha cambiado sustancialmente, tras llegar al poder Evo con el 53,7% del electorado- recientemente refrendado con casi el 68%-, y desde entonces este país está inmerso en un ilusionante futuro, que tratan de dinamitarlo determinadas oligarquías económicas.

 

            Esta Nueva Bolivia que se pretende construir se fundamenta en los principios de soberanía nacional, desarrollo solidario y justicia social. Por ende, se quiere elaborar una nueva Constitución, controlar los recursos naturales en manos de empresas extranjeras, realizar una reforma agraria, controlar el secesionismo y el monopolio del poder político detentado desde siempre por una oligarquía conservadora- cuando no fascista-, y llevar una política exterior autónoma sin injerencias norteamericanas. Obviamente el órdago de Evo es grande, ya que supone tocar los privilegios de una minoría, que está echando toda la carne en el asador para que nada cambie. Hasta recientes fechas, a trancas y barrancas se iba construyendo ese futuro esperanzador para la gran mayoría de los bolivianos. No hay más que fijarse en todo un conjunto de medidas, basadas en estrictas razones de justicia social.

 

Para elevar el nivel cultural de su población, se aprobó el Bono Juancito Pinto, y así evitar el absentismo escolar, y que beneficia a los escolares, dándoles 200 bolivianos, para que compren útiles escolares y puedan invertirlo en su educación.

 

 Para que la educación convierta a esas mayorías excluidas en ciudadanos, con todos los derechos que esto implica” se ha puesto en marcha un ambicioso Plan Nacional de Alfabetización.

 

 Para que toda la población mayor tenga una vejez digna se aprobó la Renta Dignidad, un beneficio universal y vitalicio que entró en vigor en enero de 2008 y que establece el pago de 2.400 bolivianos anuales a todos los mayores de 60 años que no reciban una renta mensual y 1.800 bolivianos a aquellos que sí tengan un ingreso. Beneficia a 676.000 mayores de 60 años. El Presidente quiso que la ganancia de los hidrocarburos rescatados de las petroleras y nacionalizados por el Congreso, en el ingreso impositivo que se denomina IDH,  se constituyera en la fuente principal de financiamiento de estas políticas sociales.

 

Además, el Gobierno de Evo ha querido que todos estos derechos queden recogidos en una Constitución, así como también que Bolivia se declare un estado pacifista y promotor de la cultura de la paz, y en el que se reconoce a todos el derecho al agua potable, el alcantarillado, la electricidad, la alimentación, la educación, la sanidad y a una vivienda digna…

.La oposición ha venido siempre, como era de esperar,  de los departamentos más ricos, de la Media Luna, de Santa Cruz, Tarija, Pando y Beni, donde radican los grandes recursos de los hidrocarburos, que recientemente aprobaron unos estatutos para su autonomía y que en estos días han intentado derribar por la fuerza al gobierno de Evo por medio de un golpe cívico-prefectural.  Al observar estos acontecimientos, no puedo menos que acordarme del gobierno de la Unidad Popular de Allende, y que bajo el lema de la vía chilena al socialismo, se vio derribado hace 35 años por un golpe militar, ya que con sus decisiones políticas estaba amenazando a la jerarquía tradicional del país, lo mismo que está haciendo Evo hoy en Bolivia. Afortunadamente  parece  que los tiempos están cambiando. Mientras que el inicio de esa larga noche tenebrosa en Chile se produjo a instancias de los Estados Unidos, hoy los gobernantes de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela, así como el canciller de Perú y los representantes de Surinam y Guayana acaban de mostrar su  unánime apoyo al gobierno democrático de Evo,  en la cumbre extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas, UNASUR, realizada en Chile. Los presidentes acordaron para solucionar la crisis de Bolivia, la creación de tres comisiones: una para investigar la masacre cometida en Pando -una auténtica matanza ejecutada por sicarios promovidos por la Prefectura y que se cobró ya una treintena de muertos y decenas de heridos producto de la emboscada en la localidad de Tres Barracas del municipio del Porvenir, saldo luctuoso que dejó al prefecto Leopoldo Fernández al margen de la ley-, otra de apoyo y asistencia a Bolivia y una tercera que apoye la mesa de diálogo, todas coordinadas por Bachelet en su calidad de presidenta de la instancia. La mandataria dijo que tras este encuentro la UNASUR quedaba más consolidada. La declaración aludió también al golpe de Estado ocurrido en Chile el 11 de septiembre de 1973, a modo de antecedente de lo que está ocurriendo hoy en Bolivia. Morales se mostró sorprendido y emocionado por la solidaridad de los doce gobiernos que firmaron la declaración y destacó que "esta es la primera vez en la historia sudamericana" que la región se ocupa de sus propios problemas sin la injerencia de terceros. Todo un aviso a navegantes.  Por ello era previsible la reacción desde el país del norte, acostumbrado a considerar que toda América es su patio trasero, tal como acaba de expresar en una editorial el diario  The  Whashington Post, acusando de todo lo ocurrido a Evo, y que está conduciendo a su país hacia "la desintegración o a la guerra civil”. El rotativo indicó que Morales intenta importar "el modelo de socialismo autoritario de (el presidente de Venezuela) Hugo Chávez" lo que, agregó, "ha polarizado al país en facciones geográficas y étnicas, y lo ha puesto en riesgo de desintegración o guerra civil". Por este lado, nada nuevo bajo el sol.

 

 

 

 

 

 

CUESTIÓN DE DIGNIDAD

                                   

 

Todo lo que está pasando en esta nuestra querida España en relación al tema de la “Memoria Histórica” me produce un profundo malestar. Entraba dentro de lo  previsible que la iniciativa del juez Garzón de reclamar información a las instituciones, Gobierno, Conferencia episcopal, algunos ayuntamientos, más de veinte mil parroquias..., sobre los fallecidos como consecuencia de la Guerra Civil de hace setenta años, originase reacciones de toda especie: desde los entusiastas a los descalificadores. Que un numeroso conjunto de personas quieran dar a los cuerpos de sus ascendientes, que reposan todavía en cunetas, descampados o junto a tapias de cementerios, una digna sepultura, y un legítimo reconocimiento, les parece inadecuado a determinados sectores de la derecha española: medios de comunicación y algún partido político. Estos presentan diferentes argumentos: que se reabrirán heridas, que en ambos lados se cometieron desmanes; o que hay que mirar hacia adelante en lugar de mirar hacia atrás. Dirigen sus dicterios a Garzón, acusándole de afán de protagonismo, y a Rodríguez Zapatero, de tratar de ocultar la crisis con esta cuestión que no interesa nadie en la sociedad española. Estas actitudes me resultan harto complicado entenderlas.  Como acaba de señalar Manuel Rivas: ¿Por qué despierta tanta hostilidad la Memoria Histórica en la derecha española? Creo que es una pregunta que concierne a todos, pero especialmente a quienes se sitúan en esa órbita ideológica y política. Esa derecha que gira al centro, que se pretende homologable con los gobernantes franceses y alemanes, que sí asumen la memoria de la resistencia antifascista, esa derecha tan justamente comprometida con la memoria de las víctimas del terrorismo político en el País Vasco, ¿por qué hace una excepción con la dictadura franquista, una de las más crueles y prolongadas de la historia? Que los dirigentes de un partido, al que votan más de 10 millones de españoles, muestren tal animadversión hacia la Memoria Histórica, a todos los que nos sentimos demócratas nos debería producir una honda preocupación.

No quiero replicarles con argumentos ya presentados, porque considero que para la cerrazón de determinadas personas o instituciones no van a servir de nada. Entiendo que si nuestra democracia está plenamente asentada, tras un período de Transición, que hemos pretendido presentarlo como modélico y exportable a otras latitudes, no debería tener problema alguno para digerir nuestro pasado por duro y tenebroso que esté haya sido. Como acaba de señalar brillantemente Ángel Viñas: ¿Qué tiene el pasado español para que su escrutinio deba permanecer cerrado a cal y canto? ¿Qué debe ocultar una democracia que tanto se enorgullece de serlo? ¿Es que acaso tenemos genes que nos hagan incapaces de afrontar nuestro pasado? Los sudafricanos, los chilenos, los argentinos, los rusos, por poner unos cuantos ejemplos, han dejado ya en pañales a quienes nos enorgullecíamos de una transición presentada como modélica.

            Para ser consecuente con lo dicho, pretendo exponer todo un conjunto de acontecimientos de ese pasado tenebroso, sin ocultar nada, para que las generaciones jóvenes los conozcan. La mentira o el ocultamiento de la verdad no pueden ser unos cimientos firmes para construir una sociedad democrática.

            Es cierto que en el bando republicano se cometieron desmanes y que hubo una represión injustificada sobre terratenientes, sacerdotes, políticos de derechas.. Mas, lo que parece incuestionable es que fue muy diferente en ambos bandos. Uno de los motivos por los que triunfó el golpe fue por la extrema violencia con que fue acometido por los rebeldes y las contundentes amenazas dirigidas a quienes no apoyaran el movimiento. El general Queipo de Llano, en uno de sus mensajes a la prensa, el 24 de julio de 1936, lo dejaba muy claro: ¿Qué haré? Pues imponer un durísimo castigo a esos idiotas congéneres de Azaña. Por ello faculto a todos los ciudadanos a que, cuando se tropiecen con uno de esos sujetos, lo callen de un tiro. O me lo traigan a mí, que yo se lo pegaré.

El general Mola, en sus Instrucciones de 25 de mayo de 1936 decía: Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo. Puede servir de ejemplo la actuación del teniente coronel Yagüe, en las matanzas de la plaza de toros de Badajoz. A primeras horas de la mañana del día 15 de agosto de 1936, se emplazaron ametralladoras en las contrabarreras del toril que abrieron fuego sobre la multitud de hombres y mujeres de izquierdas allí concentrados: republicanos, socialistas, comunistas, anarquistas y simples hombres de campo, jornaleros, campesinos y demás paisanos fueron cayendo tronchados por el fuego de las ametralladoras.

             En la zona republicana las muertes se produjeron a pesar de los esfuerzos de las autoridades (República, Euskadi, Generalitat) por impedirlas, en cambio en la zona nacional recae sobre las autoridades la responsabilidad directa y expresa, tanto de los fusilamientos como de los paseos. De Barcelona zarparon barcos enteros, franceses e italianos sobre todo, pero también de otras nacionalidades, fletados exclusivamente para evacuar personas amenazadas, pero, como ha dicho Joseph Benet, "de la zona rebelde no salió ningún barco”.

            El dirigente del PSOE, Indalecio Prieto, en las páginas de El Socialista, el 9 de agosto de 1936, intentaba parar la represión que ya había dado comienzo en territorio republicano: Por muy fidedignas que sean las terribles y trágicas versiones de lo que está ocurriendo en tierras dominadas por nuestros enemigos...no imitéis esa conducta, os lo ruego, os lo suplico. Ante la crueldad ajena, la piedad vuestra..ante los excesos del enemigo, vuestra benevolencia generosa..¡No los imitéis!. O también Azaña en La velada de Benicarló, escrita 2 semanas antes de los acontecimientos de mayo de 1937: Con una diferencia importante. En esta zona, las atrocidades cometidas en represalia de la sublevación, o aprovechándola para venganzas innobles, ocurrían a pesar del Gobierno, inerme e impotente, como nadie ignora, a causa de la rebelión misma. En la España dominada por los rebeldes y los extranjeros, los crímenes, parte de un plan político de regeneración nacional, se cometían y se cometen con aprobación de las autoridades. Estas claras diferencias en cuanto a las represiones en ambos lados la corroboran reconocidos historiadores nacionales como Julián Casanova, Santos Juliá, Reig Tapia… e internacionales como Paul Preston, Helen Graham…

Por si no fuera ya suficiente con lo ya dicho, la represión ejercida por los rebeldes no se acabó con la guerra. Muy al contrario, prosiguió hasta el final de la Dictadura con la máxima dureza. El régimen estableció la Causa General, que se puede definir como todo lo contrario de las actuales comisiones de la verdad creadas en varios países del mundo. En la Causa General poco importaba la verdad y la reconciliación. De lo que se trataba era de castigar a los “rojos, aunque se hubiera de adulterar la verdad. Tarea a la que se prestaron miles de españoles denunciantes por convicciones políticas, prejuicios sociales, oportunismo o por miedo.

Y qué decir de la  Ley de 9 de febrero de 1939 de Responsabilidades Políticas. Una auténtica aberración jurídica. De lo que se trata es justificar jurídicamente la persecución a la disidencia. Acusar de subversión a aquéllos que precisamente defienden el régimen democrático vigente, no deja de ser un hecho lamentable. Y aquellos que  se sublevan son los que dictan la Ley. El mundo al revés. Las víctimas convertidas en verdugos. Se declara la responsabilidad política de las personas, aunque hubieran sido ya asesinadas- ni en las tumbas los dejaban descansar-, que desde 1º de octubre de 1934, y antes del 18 de julio de 1936, contribuyeron a crear o a agravar la subversión de todo orden de que se hizo víctima a España y de aquellas otras que, a partir de la segunda de las fechas, se hayan opuesto o se opongan al Movimiento Nacional con actos concretos o pasividad grave. Además quedan fuera de la Ley todos los partidos y agrupaciones políticas y sociales que, desde la convocatoria de las elecciones celebradas el 16 de febrero de 1936, han integrado el Frente Popular. Todos estos partidos y agrupaciones declaradas fuera de la Ley, perderán todos sus derechos y todos sus bienes.

Y qué decir del hecho, menos conocido, de que Franco no puso reparos cuando los nazis le propusieron despojar de la condición de prisioneros de guerra a los miles de republicanos que se hallaban en su poder, accediendo de este modo a que estos “españoles” fueran enviados de los stalags (campos de prisioneros de guerra) a los campos de concentración. Fue esta negativa del régimen de Franco a reconocer la nacionalidad española de los prisioneros lo que abrió la vía a la deportación. En efecto, el régimen nazi anunció su política el 25 de septiembre de 1940, durante su visita a Alemania de Serrano Suñer. A partir de entonces los republicanos españoles fueron recluidos en campos de concentración, en los que murieron alrededor de 10.000.

Produce auténtico pavor y escalofrío comprobar que España estuviera durante 40 años en manos de personas de esta catadura moral.

Todo esto ocurrió. Todo esto se debemos conocerlo los españoles. Como también, que todos estos españoles represaliados sean reconocidos como merecen, y descansen en paz en una tumba, que lleve su nombre. No creo que sea pedir tanto.

 

 

 

 

 

Entre todos la matamos y ella sola se murió

 

 

           

                       

 

 

Me resulta harto difícil encontrar algún adjetivo adecuado, para calificar la situación socio-laboral a la que hemos llegado, propiciada por la pasividad de las organizaciones políticas y sindicales, y la sociedad civil. Siempre se había pensado que una empresa era pujante, en función del número de trabajadores que tenía o de sus ventas con su lógica posibilidad de beneficios. Y por ende, estas circunstancias se reflejaban en su cotización de las acciones en bolsa. Hoy es todo lo contrario. Hace años estamos constatando lamentablemente que en bastantes empresas, cuantos más obreros mandan a la a calle, más suben sus cotizaciones en bolsa al día siguiente. Como también que otras cotizan más, no porque vendan mucho, sino por razones en numerosas ocasiones meramente  especulativas. Son las leyes del capitalismo. Y que nadie se atreva a cuestionarlas, porque de hacerlo será lanzado al Averno.

 

Hecha esta introducción, solo quiero referirme al factor trabajo, que me parece muy pertinente en estos momentos que se está produciendo un crecimiento del paro. Hace ya tiempo que todos nos hemos habituado con pasmosa facilidad a que en numerosas empresas, sobre todo en las multinacionales del sector servicios, haya cada vez menos trabajadores y menos atención para el consumidor. La causa de escribir estas líneas ha sido la de haberme visto poco ha inmerso en unos hechos, que paso a contar a continuación.

 

En una reciente visita a unos grandes almacenes, creo que de capital francés, a donde me había dirigido para comprar un frigorífico, ya que me había enterado de su buen precio a través de un folleto de propaganda, que probablemente algún estudiante o extranjero habrá depositado en el buzón de mi casa. Una vez dentro de la gran superficie comercial, voy directo al sector de electrodomésticos y encuentro fácilmente el producto deseado. No tengo ninguna duda, quiero comprarlo. Tengo la tarjeta de crédito preparada en ristre. Oteo el horizonte y no diviso ningún empleado. Espero un tiempo prudencial hasta que pueda divisar alguno. Transcurridos unos 5 minutos, consigo interceptar y hablar con uno, bastante joven, que iba aprisa y corriendo hablando por el teléfono móvil, y le pregunto con mucha amabilidad: ¿Me puede atender? A lo que me contesta que debo esperarme 20 minutos, ya que la persona encargada del departamento está disfrutando del descanso. Me quedo estupefacto. Después de preguntarle de nuevo,  se reafirma en lo ya dicho. Molesto me dirijo a un mostrador cercano, y la chica que lo atiende, me dice lo mismo con mucha amabilidad. Yendo a quejarme encolerizado hacia las oficinas centrales, me encuentro a otro empleado, que parecía un mando intermedio por su aspecto, y que iba hablando con otro móvil. Consigo  interceptarlo. A duras penas me escucha. Le expresó mi queja. Parece no creerse lo ocurrido. Se disculpa, y me dice que  en unos minutos  seré atendido. Nueva espera. Finalmente llega el mando intermedio. Y  aprisa y corriendo rellena una hoja para recoger el pedido. El pago, me dice, que lo haré a la recepción del artículo. No me atrevo a preguntarle por las instrucciones, porque sigue recibiendo llamadas.

 

 A continuación necesito aprovisionar mi coche de combustible, cada vez más barato, sobre todo en las grandes empresas multinacionales de hidrocarburos. Sería deseable que reflejaran en los surtidores con la misma prontitud las bajadas que las subidas de la cotización del  petróleo en los mercados internacionales.  Tengo que echarme yo mismo la gasolina, tras descolgar la manguera, que por cierto, sufre continuas interrupciones; y en una de ellas me mancho el pantalón, con el consiguiente olor a gasoil o gasolina. Después, tengo que ir, no tengo otra opción, como un cordero sumiso a la oficina a pagar al empleado, después de sufrir una larga espera en la fila. Me ha pasado por la cabeza el solicitar un descuento por mi trabajo y que le he ahorrado a la multinacional.  De verdad, me siento, yo por lo menos, especialmente maltratado y un tanto gilipollas.

 

Llego por fin a casa un tanto cariacontecido. Mas tengo que hacer una llamada telefónica a la compañía, no la nombro al ser todas iguales, ya que no me funciona bien la televisión por cable. Llamo a un número que me ha costado dios y ayuda encontrar en las papeles del contrato, y que además parece ser gratuito. Espero. Me contesta una voz atiplada: En estos momentos todos nuestros agentes están ocupados. En breves momentos le atenderemos. [SILENCIO]. De nuevo: Nuestros agentes siguen ocupados, no se retiren por favor.Diez minutos después, con la oreja empapada de sudor y con la cantinela de nuestros agentes están ocupados, desisto y cuelgo. Pasado un buen rato, armado de paciencia, vuelvo a llamar y otra voz no menos dulce, me contesta: “Bienvenido al servicio de atención preferente de X.  [SILENCIO].  Hola buenas tardes le atiende XXXX en qué puedo ayudarle.” Incrédulo y contento como chico con zapatos nuevos, digo por mis adentros:  Será posible. Lo he conseguido. OH DIOS OH DIOS existe y lo he encontrado … por fin existe y lo he encontrado. Todavía no recuperado de la fuerte emoción, contesto con candor: Hola buenas tardes quería poner una reclamación, ya que no recibo bien determinados canales. Una voz que sigue siendo muy bonita: Si por favor dígame el nombre y el CIF de la empresa. Contestó con rapidez: Me llamo fulano de tal y mi número de DNI es el 000000000. De nuevo: Disculpe ¿es usted un cliente residencial? Tras decir que sí:  Mire tiene que llamar al teléfono que le aparece en la factura, es el 902 465 317. De verdad, no puedo más. No sé qué hacer. Además, me llega el olor a gasolina.  ¿Busco la factura? Me digo por mis adentros: Tranquilidad y no perder la calma. Prefiero  ir a la nevera, coger una cerveza e irme al ordenador a escribir estas líneas un tanto deslavazadas. Es lo que hay. Entre todos la matamos y ella sola se murió.

 

 

 

Matar la gallina de los huevos de oro

 

                       

 

 

            Este verano nos hemos visto salpicado todos por la irrupción de la “crisis económica”. Un día sí y otro también, hemos podido constatar en los diferentes medios de comunicación, comentarios de todo tipo. En general, ha prevalecido la tendencia en señalar y culpar a Zapatero de haberla ocultado en campaña electoral. No importa el hecho de que estemos en un mundo global, y que el inicio se produjera en los Estados Unidos, como consecuencia de la crisis de las subprime. El culpable es Zapatero. Desencadenada la crisis,  nadie se ha atrevido en poner encima de la mesa unas medidas claras y convincentes para combatirla. El culpable de la continuidad de la crisis por su tardanza y tibieza a la hora de proponerlas es Zapatero.

 

Que tras haber explotado la burbuja inmobiliaria, el sector industrial no haya servido de colchón para contrarrestarla, el culpable es Zapatero. Que el sector turismo, la joya de la corona de nuestra economía, haya iniciado un proceso de retroceso tiene un culpable, Zapatero.

 

No tengo la pretensión de hablar sobre la crisis económica, inevitable dentro del sistema capitalista. Las ha habido y las seguirá habiendo. Incluso, algunos neoliberales las consideraban provechosas, ya que sanean la economía, al eliminar del mercado a todo un conjunto de empresas enfermas y mantenerse las fuertes. A lo que quiero referirme es a este incipiente retroceso del sector turístico., cuyo culpable es Zapatero.

 

Que a España este año hayan venido menos turistas europeos, de Gran Bretaña, Francia, Alemania.., parece que les ha cogido por sorpresa a determinados empresarios del sector, que se habían mal acostumbrado a pensar que el sol y la playa eran motivos más que suficientes para que todos los años se incrementara la presencia de visitantes foráneos. Mas, éstos buscan además otras cosas. Una de ellas  son unos precios razonables. Y durante estos últimos años muchos empresarios se han pasado a la hora de cobrar sus servicios. Como el movimiento se demuestra andando, quiero exponer unos hechos que he comprobado y sufrido personalmente en estas últimas vacaciones veraniegas. En una visita reciente a Barcelona, tuve la intención de visitar la Casa Batlló, sita en el Paseo de Gracia, obra muy importante del gran arquitecto modernista Gaud. No quise hacerlo, al contemplar el billete de entrada. En un primer momento, me pareció que era de 1,65 euros. Nada más lejos de la realidad. El precio exacto era de 16,50 euros por persona, eso sí, con una audioguía incluida en el precio de la entrada y en siete idiomas. Cada entrada supone 2.745 pesetas. Por lo que, una familia de cuatro miembros, si quiere conocer la obra de Gaudí, tiene que invertir 10.980 pesetas. Para empezar el día, no está nada mal.

 

Otro botón de muestra en la misma dirección. Un miembro de mi familia quiso obsequiarnos en un pueblo de la costa catalana, de cuyo nombre no quiero acordarme ni citar, para no granjearme enemistades con determinadas personas allí conocidas, con una paella en un restaurante de nivel medio. Todos los ingredientes del gran ágape fueron los que paso a enumerar: 2 platos pequeñísimos de ensalada, cuatro raciones de paella marinera(donde están contados todos sus componentes: arroz, 1 langostino, 2 mejillones, 1 trozo de sepia por ración), 2 cervezas y un botellín de medio litro de agua(siempre me ha intrigado porqué nunca ofrecen de 1 litro), supusieron un precio de 90 euros. O lo que es lo mismo, 15.000 pesetas. Lo cortés no quita lo valiente, estaba buena la paella.

 

En la misma población fuimos a una heladería. y 4 vasos medianos nos supuso un gasto de 20 euros. O lo que es lo mismo, 3.200 pesetas. Podríamos seguir poniendo más y más ejemplos. Pienso que por este lado  se ha perdido el Norte.

 

Otra de las cosas que buscan los turistas foráneos es amabilidad y profesionalidad, que cada vez más brillan  por su ausencia. Podría poner ejemplos numerosos sobre esta circunstancia. Los malos modos de los camareros son cada vez más frecuentes, probablemente porque los sueldos que reciben son escasos. Hoy en día llegar a una cafetería y que te sirvan una consumición pronto y bien es cada vez más infrecuente. Como me gusta exponer hechos contundentes. Ahí van. Tras pedir un tubo de cerveza, me sorprendí que se pretendía llenarse de una botella medio vacía. Pedir más pan en una comida, y traer una barra debajo de las axilas. Servirte una cerveza casi caliente. Esperar varios minutos hasta que se te atienda. Entrar en los servicios de un bar, y tras comprobar su aspecto asqueroso, quitársete las ganas de satisfacer tus necesidades fisiológicas. Y más y más ejemplos.

 

Y luego, algunos empresarios se quejan de cada vez vengan menos turistas. Lo sorprendente es que sigan viniendo tantos. Lo normal es que se vayan a Túnez, Croacia, Marruecos… Entiendo que se está matando la gallina de los huevos de oro. No hará falta decir que de todos estos hechos hay un culpable, que se llama Zapatero.

 

Cuando en los años anteriores los constructores, las inmobiliarias, los empresarios turísticos ganaban los dineros a espuertas, y además en una buena parte en negro, los culpables eran ellos, ya que eran empresarios dinámicos. ¿A dónde han ido a parar todas esas ganancias? ¿Dónde están? ¿Qué ha sido de ellas? Ahora que las cosas vienen mal dadas, el culpable es Zapatero. Es lo que hay.

 

Bolivia tras el referendo revocatorio

 

 

 

 

 

 

 

 Una de las noticias de este verano ha sido el referendo revocatorio en Bolivia. Para entender mejor su importancia, resulta pertinente hacer un poco de historia. Morales llegó al poder con  el 53,7 % del electorado y, desde entonces, el país andino se ha visto inmerso en una ilusionante transición política. Se pretende refundar Bolivia con criterios de soberanía nacional, desarrollo solidario y justicia social. Se basa en varios ejes: la elaboración de una nueva Constitución mediante una Asamblea Constituyente, el control de los recursos naturales bolivianos en manos de empresas extranjeras, una reforma agraria, acabar con el secesionismo y el monopolio del poder político de la oligarquía conservadora que siempre ha dominado el país, así como una política exterior opuesta al  imperialismo de los EE.UU.

 

Hasta hoy, sólo ha aparecido en los medios de comunicación lo relacionado con los intereses de las multinacionales como consecuencia de las nacionalizaciones y ocupaciones de hidrocarburos con las que se inició la nueva Presidencia de la República. O que la Constitución se haya aprobado sin cumplir el trámite reglamentario de los 2/3 tercios, por la oposición frontal de determinados prefectos y del grupo Podemos.  O que Evo mantenga unas buenísimas relaciones con Chávez. La miseria y pobreza en la que ha estado siempre sumida la mayoría de su población, sobre todo, la indígena, nunca ha sido noticia. Como tampoco, que por primera vez, un dirigente político se ha mostrado sensible ante ella.

 

            El gobierno de Evo ha mostrado claramente cuáles son sus preocupaciones. Elevar el nivel cultural de su población, con el Bono Juancito Pinto, para evitar el absentismo escolar y que beneficia a los escolares dándoles 200 bolivianos, para que compren útiles escolares y puedan invertirlo en su educación.

 

            Se ha puesto en marcha un Plan Nacional de Alfabetización, con el objetivo de  que “La educación convierta a esas mayorías excluidas en ciudadanos, con todos los derechos que esto implica”.  

Se ha aprobado la Renta Dignidad, un beneficio universal y vitalicio que entró en vigor en enero de 2008 y que establece el pago de 2.400 bolivianos anuales a todos los mayores de 60 años que no reciban una renta mensual y 1.800 bolivianos a aquellos que sí tengan un ingreso. Beneficia a 676.000 mayores de 60 años. Supone un gasto de 215 millones de dólares anuales. El Presidente quiso que la ganancia de los hidrocarburos rescatados de las petroleras y nacionalizados por el Congreso, en el ingreso impositivo que se denomina IDH,  se constituya en la fuente principal de financiamiento de estas políticas sociales. De ahí, la oposición de los departamentos de la Media Luna, que es donde radican los grandes recursos de los hidrocarburos. Ahí radica, el quid de la cuestión.

 Además, el Gobierno de Evo ha querido que todos estos derechos queden recogidos en una Constitución, así como también que Bolivia se declare un estado pacifista y que promueve la cultura de la paz, y en el que se reconoce a todos el derecho al agua potable, el alcantarillado, la electricidad, la alimentación, la educación, la sanidad y a una vivienda digna…

La oposición ha  llegado de los departamentos de la “media luna” oriental de Santa Cruz, Tarija, Pando y Beni, los más ricos, que han aprobado unos estatutos para su autonomía, mientras en La Paz miles de indígenas celebraron la nueva Constitución, que les otorga autonomías propias y más poder político, y que deberá ser sometido a referéndum. Los cuatro departamentos autonomistas suman el 42% del Producto Interior Bruto y cuentan con el 85% de las reservas de hidrocarburos.

 Como las posturas estaban tan encontradas, parecía que se había llegado a un callejón sin salida. Morales ha cogido el toro por los cuernos,  apelando de nuevo a la voz del pueblo, por medio del referendo revocatorio. Los resultados han sido los que han sido. Ni los dirigentes más optimistas del MAS, ni los analistas más informados de la realidad boliviana previeron el contundente triunfo de Morales del pasado 10 de agosto, ya que fue ratificado en su cargo con un 67,8% de los votos. A su vez, fueron revocados los mandatos de dos importantes prefectos opositores, los de La Paz y Cochabamba. Morales aunque fue derrotado en la llamada "media luna" oriental, ganó la votación en 19 de las 34 provincias que conforman estas regiones autonomistas, principalmente en sus zonas rurales.

Bolivia se encuentra hoy dividida, existen grandes diferencias interclasistas, indígenas y mestizos (o "blancos"), entre lo rural y urbano; todo ello potenciado por una escenificación territorial de estos conflictos que dividen al país entre una zona occidental altiplánica mucho más retrasada, por un lado, y una oriental más próspera, por otro. El razonamiento más escuchado previo al referendo revocatorio era que se profundizaría la división política en Bolivia o, en el mejor de los casos, dejaría todo en el mismo lugar. Ello no ha sido así, pues la claridad y contundencia de los resultados de la consulta han abierto un nuevo escenario político. Por un lado, corresponde al Gobierno y al MAS administrar con inteligencia este significativo apoyo y abrir una etapa de diálogo que permita cerrar, en parte, las brechas que hoy dividen a los bolivianos. Una señal positiva en este sentido la hizo Morales en la noche del triunfo, con un discurso conciliador en el que llamó a integrar en un solo texto el proyecto de nueva Constitución Política con los marcos autonómicos que se han ido definiendo y aprobando vía plebiscitaria en los cuatro departamentos de la "media luna". Por su parte, la oposición autonomista debería tener en cuenta en sus próximos pasos el apoyo que hoy tiene Morales en la sociedad boliviana. Persistir sólo en una línea de intransigencia e ingobernabilidad puede conducirla al aislamiento y marginalización. Por otra parte, el discurso autonomista tiene la seria dificultad de no poder ofrecer un proyecto de país que incluya la diversidad de la sociedad boliviana. La oposición autonomista tiene dos opciones: moderar sus demandas y entrar de manera sincera a una fase de diálogo con el Gobierno, o bien optar por radicalizarse en una línea de escisión territorial. Esta última altamente peligrosa no sólo para Bolivia, y que puede encontrar un dique de contención no sólo en el Gobierno del MAS, sino, por razones obvias, en las Fuerzas Armadas bolivianas.

           

El futuro más próximo de Bolivia se presenta altamente interesante. Todos aquellos, que tienen un protagonismo político importante deberían estar a la altura de las circunstancias.

 

Diferentes represiones

                                  

 

 

 

            Las vacaciones estivales se usan para llevar a cabo todo un conjunto de actividades, irrealizables en el resto del año, como son: hablar con la familia o divorciarse, viajar, pasear por la playa o por la montaña, comer y beber a destajo, contemplar en televisión las hazañas de Pau Gasols, Rafa Nadal … Hay otra que no he citado a propósito, a la que me quiero referir en las líneas que siguen a continuación: la lectura. En estas fechas al disponer de más tiempo, podemos leer a conciencia dos o tres periódicos. Por lo menos así acostumbro hacerlo. También procuro que sean de posturas ideológicas diferentes. La verdad no es de nadie, si alguno pretende monopolizarla estamos ante un dogmático. En lo que llevamos de mes las noticias más relevantes han sido: el enfrentamiento entre Rusia y Georgia en relación a Osetia del Sur, la crisis económica sobre la que se han lanzado dicterios el Gobierno y la oposición, como no podía ser de otra manera; la financiación de Cataluña… No quiero profundizar  en ellas, bastante nos han bombardeado con ellas durante estos días. También podemos disfrutar con algunos libros de enjundia y calado, que han sido publicados recientemente. Uno de ellos es el titulado L´òmnibus de la mort: Parada Falset, del periodista catalán, nacido en el pueblo tarraconense de Falset, Toni Orensanz, y que versa sobre las correrías en el verano del 36, del grupo de la Brigada de la Muerte, vinculada a la FAI, la corriente más extremista del anarquismo. Este grupo cometió numerosos tropelías, bajo el paraguas de la revolución, asesinando a muchos vecinos, por el simple hecho de ser católicos, sacerdotes, terratenientes, o de derechas, en numerosos pueblos de Cataluña y Aragón, como  Caspe, Fabara, Maella, Gandesa, Mequinenza, Albalate del Arzobispo, Samper de Calanda, Calanda, Híjar, Bot, Flix, Ascó, Ribarroja, Mora de Ebro y Reus. Toni ha conseguido rastreando con gran esfuerzo numerosos archivos,  y orientado por uno de los mejores historiadores aragoneses actuales, José Luis Ledesma, el que podamos conocer la vida y obra del cabecilla de esa caravana de la muerte, a Pascual Fresquet, incluso físicamente a través de una foto realizada en Caspe el 25 de julio de 1936, proveniente del libro de Ledesma Los días de llamas de la revolución: violencia y política en la retaguardia republicana de Zaragoza durante la Guerra Civil. Es un documento gráfico impresionante, donde aparecen todo un grupo de milicianos que, armados hasta los dientes y  con numerosos objetos religiosos como imágenes o crucifijos, eufóricos tras la toma de Caspe, se están mofando de toda la simbología religiosa. En el centro aparece Fresquet, que antes del estallido de la Guerra Civil había cometido ya atracos y asesinatos diversos en la Cataluña de los años 20, por lo que estuvo en diferentes ocasiones en la Modelo de Barcelona. Para hacernos una idea del perfil de todos estos desalmados, es que a lo largo del verano del 36 más de la mitad habían contraído la sífilis, y en cuanto a Fresquet el que le arrebatase la novia a su propio hijo, cuando este le visitó al sur de Francia, donde se había refugiado. Todo está escrito de una manera amena, lo que es de agradecer, todavía más, si tenemos en cuenta que los profesionales de la historia no acostumbramos a ser especialmente amenos a la hora de presentar nuestros relatos históricos.

Lo auténticamente valioso de este trabajo es que muestra de una manera contundente quiénes y cómo ejercieron la represión en los primeros meses de la Guerra Civil en el bando republicano, aprovechándose del vacío de poder, ya que no existía propiamente aparato estatal, y que tanto daño haría a la causa republicana.  Una vez restablecida la autoridad se cortaron de cuajo estos desmanes represivos. Muy diferente fue la actuación por parte de los rebeldes, ya que la represión estaba perfectamente planificada, se mantuvo durante y después de la Guerra Civil. Uno de los motivos por los que triunfó el golpe fue por la extrema violencia con que fue acometido por los rebeldes y las contundentes amenazas dirigidas a quienes no apoyaran el movimiento. El general Queipo de Llano, en uno de sus mensajes a la prensa, el 24 de julio de 1936, lo dejaba muy claro: ¿Qué haré? Pues imponer un durísimo castigo a esos idiotas congéneres de Azaña. Por ello faculto a todos los ciudadanos a que, cuando se tropiecen con uno de esos sujetos, lo callen de un tiro. O me lo traigan a mí, que yo se lo pegaré.

El general Mola, aunque parece increíble, podía llegar a ser aún más cruel. En sus Instrucciones de 25 de mayo de 1936 decía: Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo. Y continuaba el 19 de julio: Hay que sembrar el terror... dejar sensación de dominio eliminando sin escrúpulos a todos los que no piensen como nosotros. Para terminar con la siguiente guinda: Yo veo a mi padre en las filas contrarias y lo fusilo.

La actuación del célebre, teniente coronel Yagüe, en las matanzas de la plaza de toros de Badajoz.  Como nos cuenta Alberto Reig Tapia en Memoria de la Guerra Civil. Los mitos de la tribu. A primeras horas de la mañana del día 15 de agosto de 1936, se emplazaron ametralladoras en las contrabarreras del toril que abrieron fuego sobre la multitud de hombres y mujeres de izquierdas allí concentrados: republicanos, socialistas, comunistas, anarquistas y simples hombres de campo, jornaleros, campesinos y demás paisanos fueron cayendo tronchados por el fuego de las ametralladoras. Según el testimonio de Justo Vila: Hubo moros y falangistas que bajaron a la arena para jalear a los prisioneros, como si de reses bravas se tratase. Las bayonetas, a modo de estoque, eran clavadas en los cuerpos indefensos de los campesinos con el beneplácito de jefes, oficiales y suboficiales. Luego abrían fuego las ametralladoras; los cuerpos eran retirados en camionetas y carretas y el ruedo comenzaba a llenarse de nuevo. Se calcula que murieron en los primeros días, entre combate y represión, más de 9.000 personas en Badajoz. De éstas, más de 4.000 perecieron en las tristemente famosas matanzas de la plaza de Badajoz.

 Hoy existe una tendencia a considerar que en ambos lados se cometieron abusos, por lo que los dos lados son igualmente  responsables, y que lo más conveniente es hacer tabla rasa de ese triste pasado. Es el mensaje de los Pio Moa y César Vidal, y que en buena parte han conseguido sus propósitos.

Mas, la cuestión me parece más compleja. No hay que mezclar churras con merinas. Egregios historiadores nacionales como Julián Casanova, Santos Juliá, Reig Tapia… e internacionales como Paul Preston, Helen Graham… han distinguido claramente las diferencias de una y otra represión. Ya lo dijo Azaña en La velada de Benicarló, escrita 2 semanas antes de los acontecimientos de mayo de 1937: Con una diferencia importante. En esta zona, las atrocidades cometidas en represalia de la sublevación, o aprovechándola para venganzas innobles, ocurrían a pesar del Gobierno, inerme e impotente, como nadie ignora, a causa de la rebelión misma. En la España dominada por los rebeldes y los extranjeros, los crímenes, parte de un plan político de regeneración nacional, se cometían y se cometen con aprobación de las autoridades.

 

 

Obama, más de lo mismo

 

 

 

Después de haber visitado Obama, el candidato demócrata a la Presidencia de los Estados Unidos,  diferentes países en Oriente Medio como Afganistán e Irak, donde está empantanado el ejército norteamericano, llegó a Europa rodeado de pompa y boato, cual si fuera ya Presidente en su país, aunque falta mucha tela que cortar todavía. Su presencia en Alemania, Francia y Gran Bretaña ha servido para que esté cobrando cada vez más pujanza mediática en el viejo continente. Los diferentes medios de comunicación no han escatimado los elogios hacia Obama, y especialmente después de su discurso en Berlín, tratando de compararlo en cuanto a trascendencia al pronunciado por Kennedy en 1963, cuando dijo aquella frase histórica: Yo también soy berlinés. Conspicuos periodistas han señalado que la pretensión fundamental de este viaje ha sido la de recuperar el espacio diplomático y político internacional que han perdido los Estados Unidos, como consecuencia de la política errática de Bush. Es bastante probable que si las elecciones norteamericanas se dilucidasen en Europa, Obama ganaría a McCain por goleada. Mas, no es aquí donde se van a resolver. Son los estadounidenses los que con su voto van a decidir.

 

El todavía candidato abrió su discurso con una frase muy impactante: Vengo a Berlín, como muchos de mis compatriotas lo han hecho antes, no como candidato a presidente, sino como ciudadano, un orgulloso ciudadano estadounidense y un ciudadano más del mundo.” Realmente sus asesores de imagen anduvieron listos a la hora de prepararle estas palabras, que  hubieran sido difíciles de imaginar que pudieran salir de la boca de Bush.  

Desde la Columna de la Victoria, habló sobre la historia reciente de la ciudad, y utilizando como hilo conductor hechos históricos recurrentes como la caída del muro y la reunificación alemana, habló de temas de profundo calado como: la unidad entre Europa y EE UU, ecologismo, la lucha contra el terrorismo y la paz, de seguridad y prosperidad, de acabar con el hambre y devolver el futuro a nuestros hijos...Una parte muy importante fue su alusión a lo nefasto que resultan los muros: "No deben alzarse muros entre los viejos aliados a ambos lados del Atlántico. No deben alzarse muros entre los países que tienen y los que no tienen. No deben alzarse muros entre razas y tribus, entre nativos e inmigrantes, entre cristianos, musulmanes y judíos.” Se estaba refiriendo  al Muro de Berlín, el símbolo más prominente de la Guerra Fría, también conocido como el "muro de la vergüenza" porque durante 28 años mantuvo dividida a Alemania. Las palabras de Obama tenían la pretensión de ganar los corazones de los berlineses. Ignoro si cuando hablaba de derribar muros, estaba pensando también en el que divide a México y Estados Unidos. En contraste con lo que dijo en Berlín, Obama se ha manifestado —al igual que su rival, John McCain— en favor del reforzamiento del muro al sur de la frontera de EEUU, aduciendo que es indispensable para detener tanto a los inmigrantes indocumentados como a posibles terroristas. Ambos candidatos han hecho caso omiso de los numerosos efectos negativos del muro: desde los daños ambientales y los cientos de indocumentados muertos al intentar pasarlo, hasta las pérdidas millonarias que se generan por la lentitud en los cruces. Se niegan a reconocer, asimismo, la ineficacia de esa barrera, y deberían tener muy claro que  ningún muro podrá detener a unos inmigrantes desesperados y ansiosos de encontrar una vida mejor en este país, si aquí les ofrecen trabajo. Es también iluso pensar que el reforzamiento de una valla con México pueda impedir el paso de los terroristas. Éstos, como se ha visto hasta ahora, han llegado por avión y con visa a este país.

Tengo la impresión de que en el personaje de Obama hay mucho de fachada. Le están comparando con John F. Kennedy – ambos son creaciones, productos de los medios de comunicación, que saben vender muy bien aquello que les interesa. Venden candidatos como si fueran bienes de consumo.  El compararlo con Kennedy,  si no nos quedamos sólo en la superficie, en lugar de favorecerle debería perjudicarle profundamente, no, en vano fue él, el presidente que invadió Vietnam del Sur, el que lanzó un ataque terrorista en Cuba, así como el responsable del establecimiento de una dictadura neonazi en Brasil, aunque se produjera ya muerto, él puso las condiciones y que supondría una terrible época de represión en toda América Latina. Mas, Kennedy se convirtió en un mito intocable, y todavía más despues de su asesinato en Dallas.

Como acaba de señalar Noam Chomsky en una entrevista realizada por el catedrático Vicenc Navarro,  los asesores de Obama, los dirigentes de su campaña, han creado una imagen, que básicamente es una hoja en blanco. En sus discursos, todos ellos muy bonitos, suenan palabras como esperanza, cambio, unidad -slogans totalmente huecos pronunciados por una persona agradable, con buen aspecto y que comunica bién- los expertos en comunicación hablan de “retórica en alza”, y cada cual puede escribir lo que le parezca en esa hoja en blanco. Mucha gente está escribiendo sus deseos por un cambio de progreso. Mas en la campaña, como acaba de señalar el Wall Street Journal, no se ha hablado nada de los temas importantes, los que de verdad interesan a la gente, como pueden ser los de educación y sanidad entre otros.  El apoyo que está recibiendo Obama es un reflejo de la alienación y alejamiento de la gente de las instituciones. La gente se agarra a Obama como a un hiero ardiendo, ya que ven en él una pequeña posibilidad de que pueda defender aquello que quieren. Es cierto que Obama habla de cambio, aunque no está nada claro qué es lo que va a cambiar exactamente. De hecho, las instituciones financieras, que son sus mayores contribuyentes, piensan que ya está bien; por tanto, no parece nada claro que se pueda producir cambio alguno.

 En definitiva muchas palabras huecas, vacias de contenido, que no son más que un reflejo del funcionamiento de su sistema político. Pienso que debería ya cuestionarse esa tendencia que trata de divulgarse desde determinados ámbitos europeos, en considerar el sistema político norteamericano como el paradigma de la democracia. Los Estados Unidos son  un país muy libre, pero todo esta muy controlado, es muy difícil salirse de la ortodoxia; que marcan unas élites empresariales, perfectamente en connivencia con la clase política. Existe mucho miedo a los cambios profundos. Por ende,  las campañas electorales están llenas de mucho ruido y alharaca, en las que se habla de cuestiones superficiales, y no de los temas importantes.  Si en los Estados Unidos existiera una democracia que funcionase, hace décadas que disfrutaría de un sistema de sanidad pública nacional, que es lo que quiere realmente la gente. Lo mismo podríamos decir en relación a la política exterior, con la que están en desacuerdo una parte importante de la población. Desde los años 70 del siglo pasado, determinadas encuestas muestran que dos tercios estarían de acuerdo en restablecer relaciones diplomáticas con Cuba. Igualmente, opinan una gran mayoría de que se debería utilizar más la diplomacia  que las amenazas en las relaciones exteriores.  

En definitiva, en los Estados Unidos, todo está tan medido, tan estudiado, y tan controlado, que los cambios trascendentales son utópicos. Por ello, pienso que los norteamericanos van a seguir teniendo los mismos problemas, sea el que sea, el que salga elegido tras las elecciones del 4 de noviembre. Tiempo al tiempo.