Blogia

dorondon

A nuestros Sres. Diputados

        

  Acaba de darse a conocer la noticia de que una gran mayoría de nuestros diputados, los representantes de la soberanía popular, compatibilizan sus trabajos parlamentarios con otras actividades profesionales remuneradas en el sector privado. En el mes de junio pasado, cuando se constituyeron las Cortes después de las últimas elecciones generales, 305 de los 350 diputados pidieron compatibilidad, alguno al parecer obligado por motivos institucionales, para ejercer actividades al margen del escaño. Ahora, añadidas nuevas peticiones, ya solo quedan 33 con dedicación exclusiva.

En los datos proporcionados por El País  y en el Dictamen sobre declaraciones de actividades de los Excmos. Sres. Diputados elevado al Excmo. Sr. Presidente del Congreso de los Diputados, por el Presidente de la Comisión del Estatuto del Diputado, por D. Francesc Vallès Vives podemos constatar la situación de  compatibilidades de muchos diputados.

Un diplomático en situación de servicios especiales (excedencia) y portavoz de Exteriores, declarando, entre otras actividades, pertenecer al Consejo Asesor de Siconet Ingenieros.

Un caso de hiperactividad: concejal de Palafrugell (Girona), consejero de la Asamblea General de Caixa de Girona, director y administrador de Senconfis Asesoría (consultora de empresas) y socio administrador de Audir (prevención de riesgos laborales).

 Un portavoz de un grupo parlamentario en la Comisión Constitucional incluyendo su participación en las academias de Jurisprudencia y Legislación, de Ciencias Académicas y Financieras, la Aragonesa de Jurisprudencia y Legislación y la Militar de Zaragoza. También, la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País, la Institución Fernando el Católico, el Real Instituto de Estudios Europeos, la presidencia de honor de Ibercaja y Endesa, la Real Sociedad Geográfica, la presidencia de la Fundación Ibercaja, el Consejo Asesor del Instituto de Estudios Europeos y el Centro de Estudios Garrigues. En junio dijo que eran cargos "honoríficos, sin percibir por ninguno remuneración". Nueve meses después, precisó: "Es posible que en alguna de ellas perciba dietas por asistencia". Y añadió su participación en FAES, Aranzadi y la Fundación de Estudios Financieros.

Otro, ex ministro trabajando en el despacho Eius Abogados, que tiene múltiples contratos con ayuntamientos, aunque él no figure directamente en ningún contrato o pleito. El informe aprobado recientemente el jueves le autoriza a ser "coadministrador solidario de la Sociedad Limitada Michavila de Fernando, Family Office, que tiene por objeto asesorar, en su caso desde el punto de vista jurídico, a familias en la mejor gestión de su patrimonio".  

Otro más autorizado para ejercer como abogado para asesorar a una empresa de head hunters (Bao & Partners Siguives Internacional) y, sobre todo, para presidir Petrolífera Ducar cuya actividad es "almacenamiento, compraventa y distribución de combustibles líquidos y sus derivados en Ceuta y Melilla, así como la gestión de Parques de Almacenamiento de Productos Petrolíferos".

Continuamos con otro abogado y consejero de Bodegas Fuenmayor, S.A.,  y al que se le acaba  de autorizar para ser consejero de la sociedad Grupo Santa Mónica Sports S.R.L., dedicada a explotación comercial de los derechos del fútbol y de la publicidad en estadios y de clubes de fútbol.

 

Y otro más que desde junio tiene autorizada la actividad de administrador único de la sociedad limitada Bajoz Mercantil, cuyo objeto social, según el dictamen, es: "Investigación, estudio, dirección, desarrollo de planes y proyectos, consultoría, asesoramiento y prestación de servicios en materia cultural, pedagógica, literaria y artística..La empresa tiene la sede junto al Congreso, para facilitar su compatibilidad. Podríamos seguir con  más y más ejemplos.

 

Como no podía ser de otra manera esta circunstancia ha propiciado muchos comentarios en avezados articulistas políticos, como también en muchas tertulias de los ciudadanos de a pie. Ahora voy a presentar los míos.

Entiendo que no parece excesivo exigir a nuestros representantes, el que dediquen todo su esfuerzo, atención y dedicación a resolver los problemas de la ciudadanía, que para eso pienso que fueron elegidos; o por lo menos, eso nos dijeron en campaña electoral. Mas es harto difícil que puedan hacerlo, si una parte importante de sus horas de trabajo están dedicadas a atender sus gabinetes de abogados, sus asesorías a empresas privadas, a impartir clases en universidades; o cualesquiera otros menesteres. De verdad, con todas las tareas y necesidades que tiene este país, inmersos en una crisis económica profunda,  con lo conveniente que sería hablar con sus votantes, por lo que no estaría de más el que cuando no estuvieran de trabajo en el Parlamento, abrieran algún día a la semana un despacho en la capital de su circunscripción electoral para recoger las quejas y las necesidades de sus votantes; con todos los asuntos que hay que analizar, estudiar, discutir y decidir. ¿Cómo es posible que los parlamentarios puedan estar enfrascados en sus negocios privados? Al Parlamento debería llegarse con la mente fresca y descansada, y no absorta con otras preocupaciones privadas.  Como acaba de expresar con buen criterio, Juan José Millás en El País, “Que no comprendía que sus señorías puedan ser capaces de hacer feliz al pueblo y a sus consejos de Administración a la vez. “Por lo visto, 46 millones de ciudadanos no se merecen 350 representantes a jornada completa. Resulta que el escaño es una llave para abrir puertas, para sacase un sobresueldo”, apuntaba sin disimular su enojo.

            Algunos argumentarán que las remuneraciones de los diputados son exiguas, y que por ello deben complementar sus remuneraciones con otras actividades. Por lo que parece son los parlamentarios peor pagados de Europa, pero sus retribuciones no son míseras. Por los datos que he podido recabar, un diputado raso de Madrid cobra 3.997 euros al mes, y uno de provincias, 4.952, a lo que hay que sumar billetes de avión, tren o barco gratis, 250 euros mensuales para taxis, dietas de 120 euros diarios para viajes dentro de España y 150 si es al extranjero, y 25 céntimos por kilómetro si se desplaza en su automóvil. Si el legislador tiene alguna responsabilidad parlamentaria adicional, portavoz, presidente de comisión o miembro de la Mesa, sus retribuciones aumentan considerablemente.  Por ende, si la remuneración del acta de diputado o de senador no les colma sus aspiraciones, lo tienen muy claro. No se presentan y punto. Seguro que habrá otros muchos, con la suficiente preparación y con ganas de trabajar, que les suplirían convenientemente.

 

            Con comportamientos como los comentados anteriormente, que no se extrañen nuestros egregios y conspicuos diputados y senadores, que cada vez la ciudadanía tenga menos confianza en la clase política. Como también que a los docentes no nos resulte fácil  la impartición entre los adolescentes  en nuestros institutos de la asignatura de "EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA”.  Y todavía más si tenemos en cuenta,  tal como acaba de señalar Juan Carlos López, en El Diario de Córdoba:   No hace mucho se contaba en los medios de comunicación que un determinado político que hasta ese momento había ocupado puestos relevantes de gestión pública debería pasar a un segundo nivel de responsabilidad para de este modo poder "hacer patrimonio" ya que aún no disponía de él. Le parecía que era lo razonable.

 

Cándido Marquesán Millán

 

Algo huele a podrido en este país

               

El politólogo francés Guy Hermet acaba de afirmar en su libro reciente El invierno de la democracia el deterioro de la práctica democrática, como consecuencia de: el populismo de algunos  de sus líderes occidentales, como Berlusconi -mal debe funcionar este sistema político cuando posibilita que lleguen al poder personajes de tal catadura moral-; el predominio de la gobernanza sobre la política auténtica en la actuación de la mayoría de los gobiernos, preocupados más por la gestión que por la ideología; el atasco institucional de la Unión Europea, que se desvincula del sentir de los ciudadanos; el agotamiento del Estado del Bienestar; la charlatanería barata que reemplaza en las campañas electorales el debate serio, y la mojigatería del lenguaje políticamente correcto. Yo añadiría otro, no menos grave: la corrupción política, que se da de pleno en nuestro país. Sobre ella quiero presentar unas reflexiones.  Raro es el día en el que no podamos observarla en los titulares de los diferentes medios de comunicación. Como son ya tan frecuentes y persistentes estas prácticas  corruptas, a los ciudadanos de a pie ya no nos producen sorpresa, aunque ya vienen de largo. Las hubo en tiempos de la Restauración, como también en tiempos del franquismo. Y desde el inicio de nuestra democracia se han ido sucediendo todo un conjunto de casos, entre los que destacan: Flick, Filesa, Ibercop, Urralburu, Estevill, Salanueva, Roldán, Gal, Naseiro, PSV, Ormaechea, Soller, Pallerols, Marbella, Tabacalera-Alierta, Fabra, Operación Góndola… Podríamos seguir poniendo otros muchos. En toda la costa mediterránea los hay a cientos. La situación se mantiene igual. Ahora están de actualidad otros nuevos casos. El caso Correa que toca de pleno al PP, que ya ha supuesto la dimisión de determinados miembros del partido. El caso del alcalde socialista de Alcaucín. Esto parece el cuento de nunca acabar. Y alguna vez tendrá que llegar el fin. Por lo que parece la clase política, no ha sabido, no ha podido o no ha querido acabar que este auténtico cáncer para nuestra reciente democracia.  De ningún modo los políticos tendrían que utilizarla como arma arrojadiza en la lucha política, para conseguir rentabilidades electorales. Como también deberían tener muy claro que cuando aparecen casos de corrupción en el partido contrincante, el daño no es exclusivo de ese partido, sino que alcanza a todo el sistema democrático. El tú más que yo, no es más que de políticos insensatos, que a lo único que conduce es a prostituir la actividad política, una de las más nobles tareas humanas, siempre que esté dirigida por la justicia social, en aras a la consecución del bien común. Además los políticos deberían ser extraordinariamente escrupulosos en sus comportamientos públicos, ya que son un referente de valores éticos para el resto de la ciudadanía.

Tampoco parecen estar muy interesados los medios de comunicación en acabar con ella. Qué de cosas hemos tenido que oír y leer los días pasados sobre el juez Garzón. Este podrá tener afán de protagonismo, la instrucción de los sumarios podrá tener sus carencias, mas lo realmente importante es que ha sacado a la luz toda una trama de corrupción incuestionable. Esto es lo verdaderamente importante.  

Por ello entiendo que la solución tendrá que venir por otro lado: por el de una ciudadanía responsable e impregnada de unos valores éticos claros y auténticos, que rechacen con contundencia cualquier caso de corrupción. Tarea, por cierto nada fácil, tal como estamos comprobando, porque como acaba de escribir recientemente Jessica Fillol: No me acostumbro a la imagen del pueblo aclamando a su alcalde y concejales corruptos. También hemos constatado que cargos públicos electos, incursos en delitos de corrupción urbanística, al presentarse de nuevo, no sólo no son castigados, es que salen reforzados en las elecciones.  Cuando un candidato nos  ha hecho o nos promete una recalificación injusta de terreno, nos tapamos la nariz, le votamos y punto. Los escrúpulos morales son de otras épocas. Mas no siempre ha sido así, tal como acaba de exponer recientemente el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, Julián Casanova. Una trama de corrupción y sobornos, el escándalo del straperlo, acabó en 1935 con la vida política de Alejandro Lerroux, el viejo dirigente republicano del Partido Radical que presidía entonces el Gobierno. Los ministros radicales tuvieron que dimitir, y cayeron también muchos cargos provinciales y locales del partido. En las elecciones de febrero de 1936, el Partido Radical,  que estaba gobernando desde septiembre de 1933 hasta finales de 1935, se hundió en las elecciones. Quedó reducido a cuatro diputados, noventa y nueve menos que en 1933. Alejandro Lerroux ni siquiera salió elegido en la lista. Todo un buen ejemplo de ejercicio de ciudadanía responsable. Y eso que en aquellas fechas aproximadamente la mitad de los españoles eran analfabetos. Tendrían carencias educativas, pero los principios éticos eran muy claros. En cambio, a los españoles del 2009 nos ocurre todo lo contrario. Tal como observamos  la corrupción en la democracia actual nunca tiene efectos tan inmediatos y devastadores sobre los cargos políticos. Hoy el único y exclusivo valor imperante es el del dinero. Poderoso caballero es un dinero. Por ende, como sigue diciendo Jessica Fillol: En lugar de echar a los alcaldes corruptos a hostias del ayuntamiento, los esperamos y los sacamos a hombros como un torero después de una buena faena. Pues el próximo que venga, que trinque más, que parece que les mola. ¡Me pido primero para trincar! ¡Qué país, este! Es lo que hay.

 

Cándido Marquesán Millán

 

 

 

El turolense Matías Pastor Sancho, el Pablo Iglesias aragonés

Que Matías Pastor Sancho fue uno de los fundadores de las agrupaciones socialistas zaragozanas, tanto del Partido Socialista Obrero Español,  como del sindicato de la UGT, en los finales del siglo XIX es conocido por todos aquellos que se dedican a la historia del movimiento obrero. Lo que ya no era conocido es que nació en la provincia de Teruel, en el pueblo de Urrea de Gaén  el 24 de febrero de 1866. Hasta hace unos días, se pensaba que era de Santander, y que luego pasó al País Vasco, y de allí llegaría a Zaragoza en 1889. El importante dato, extraído del Padrón Municipal de Zaragoza de fecha 31 de diciembre de 1914, que da origen a esta breve reseña, ha sido posible gracias a la labor encomiable e incansable de investigación, realizada por el jubilado ugetista, y miembro de la Fundación Bernardo Aladrén, José Butera. Gracias por tu trabajo, que es todo un ejemplo de cómo se puede llenar el tiempo tras abandonar la actividad laboral.

            El a partir de ahora, destacado personaje urreano, es todo un referente del socialismo histórico aragonés. Antes ya Matías Pastor en Bilbao había tenido un importante protagonismo en el movimiento socialista. Según señala en un artículo su amigo Isidoro Achón:  La vida de Matías Pastor, como la de todo luchador de aquella época, está llena de vicisitudes y heroísmos. ¡Quién ignora el poder del amo en aquellos tiempos! No se le podía perdonar que allí donde estuviera organizase la Sociedad de resistencia de su oficio y ayudase a organizar las de los otros trabajadores.[…] Luego continúa… […] La juventud de Pastor coincidió con el periodo heroico y fue compañero luchas y fatigas de los dos líderes que honraron al Socialismo español con la espiritualidad de su gran talento y la fortaleza de su  acción. Pablo Iglesias y García Quejido eran íntimos amigos de Pastor, a quienes ayudó cuando pudo en aquella primera, difícil y dura actuación. El nombre de Pastor era conocido en toda España, y como todo luchador sufrió también persecuciones por la justicia […] Y efectivamente, el 2 de abril de 1888 fue elegido secretario 1º del Comité de la agrupación socialista bilbaína. Por ello se encargará de la correspondencia con El Socialista, donde aparecen algunas cartas con su firma. Pocos días después, el 22 de abril era detenido en Sestao con Manuel Sánchez, miembro también del Comité bilbaíno, cuando fijaba carteles y repartía convocatorias para un mitin socialista en dicho pueblo. Tuvo también una importante participación en la huelga que más de 200 canteros, mantuvieron en la capital vizcaína en julio de 1888.

            A primeros de 1889 llega a Zaragoza, donde se casaría con Carmen Gascón Salvador, cuatro años más joven que él; tuvieron cuatro hijos; el primero de ellos una niña, -de nombre Carmen nacida en 1896, que llegó a ser  maestra en Torrijo del Campo y que sería depurada y represaliada por el franquismo-, después llegarían tres hijos varones nacidos en 1900, 1903 y 1905. Nada más llegar se convertirá durante bastantes años en el hombre clave del socialismo aragonés. Desde enero de este año se hace cargo de la correspondencia administrativa de El Socialista. Su llegada supuso una reactivación del movimiento socialista zaragozano. El 15 de marzo de 1890 se fundó la Sociedad de Obreros Canteros de Zaragoza, en la que tuvo un papel destacado, ya que fue su primer secretario. Su influencia se plasmó en la orientación de la sociedad, ya que se vinculó a la opción socialista. Luego se adhirieron a la manifestación del 1º de mayo y, dos meses después entran en la UGT.

            El 17 de febrero de 1891, algunos obreros de diversos oficios, en su mayoría tipógrafos, se reunieron para constituir la Agrupación Socialista de Zaragoza. Presidió Matías, y también fue nombrado Presidente del Comité interino. El 18 de marzo los socialistas conmemoraron el aniversario de la Comuna. Dos días después, constituían la agrupación definitiva, donde fue ratificado como Presidente. En 1894 asistió en Madrid a los congresos IV de la U.G.T. y P.S.O.E., respectivamente, en representación de las sociedades ugetistas y agrupación socialista de Zaragoza. En 1900 se constituyó la Federación Local de Sociedades Obreras de Zaragoza, al frente de la cual Pastor se opondría acérrimamente a la huelga general revolucionaria, táctica defendida con firmeza por los anarquistas, siendo partidario, en cambio, de un evolucionismo revolucionario acomodado a la situación de infradesarrollo socioeconómico y cultural del país. En octubre de 1905 abandonó definitivamente la presidencia de la Federación Local y toda labor directiva a nivel sindical y político, dando paso a gente más joven, sin que ello supusiera desvinculación del sindicato y partido, para dedicarse de pleno a trabajar en otras instituciones de fuerte compromiso social, entre las que cabe destacar a la Junta Local de Reformas Sociales, en cuyo seno desarrolló una brillante actividad en favor de la clase obrera. Además de otras. En la esquela de su muerte acaecida en Zaragoza el 12 de diciembre de 1921, cuando tenía 55 años, se muestran los cargos que entonces estaba desempeñando en la capital del Ebro: Presidente de la Junta Municipal del Censo Electoral, Secretario y Vocal de las Juntas Provincial y Local de Reformas Sociales, Secretario del Patronato de Colonias Escolares, Vocal de la Junta de Protección de la Infancia y Represión de la Mendicidad, y Vocal de la Caja Nacional de Previsión.

            En le reseña necrológica, aparecida el 13 de  diciembre de 1921 en El Heraldo de Aragón, se indica: Cuando los organismos a los que perteneció se encontraban con dudas y dificultades de interpretación, la clara inteligencia de M.P. resolvía de plano el obstáculo y su afinado dictamen era el que prevalecía…

Era el alma de las colonias escolares, cuyas expediciones preparaba con el cariño de un padre, y completaba luego, acompañando a los niños hasta dejarlos instalados en la costa o en la montaña, para recogerlos después y reintegrarlos a sus familias con la legítima satisfacción, de quien algo positivo ha hecho por la salud infantil...Era un hombre sencillo y llano, que siempre se mostró con la misma modestia y humildad, que cuando se dedicaba a sus trabajos de obrero y a su misión de propaganda del movimiento socialista..

 

            Por todo lo expuesto, queda claro que nos encontramos ante un personaje de una talla humana extraordinaria, así como que también podríamos calificarlo como el Pablo Iglesias aragonés. Por ende, su provincia, comarca y pueblo natal, deben sentirse plenamente satisfechos. Como también que debería hacérsele un reconocimiento como realmente merece. En Zaragoza ya se le ha hecho dedicándole una calle el Actur. Su tierra natal no debería ser menos.

 

 

Cándido Marquesán Millán

 

Un socialista sectario e inculto

Acostumbro a escribir con relativa frecuencia un artículo semanal, que se publica normalmente en determinados medios de comunicación impresos y digitales. Procuro que sean de diferentes asuntos de actualidad. No me resulta fácil la tarea, lo reconozco. Sólo se da cuenta de la dificultad de escribir, aquel que tiene esta práctica saludable. El que voy a escribir hoy, soy plenamente consciente de que me va a suponer un gran esfuerzo, además de un profundo dolor. Por ello,  me he resistido a iniciarlo durante varios días. Mas, finalmente me he decidido a ello por razones éticas.

El alcalde “socialista” de mi ciudad, se ha empecinado en dedicar una calle a San Josemaría Escrivá de Balaguer, por lo que se ha producido un profundo malestar, así como sorpresa, en amplios sectores progresistas de la ciudadanía, tanto a nivel local como en el conjunto de nuestra Comunidad Autónoma de Aragón. Como también en el Estado español.

Dedicar una calle a una persona no es un tema baladí, pues ello debe suponer el reconocimiento de las cualidades que el homenajeado simboliza y, por ello, ser un digno ejemplo y modelo para la ciudadanía de la población que lo incorpora a su toponimia urbana. De este modo, se honra a aquellas personas que han  destacado por su esfuerzo, por su dedicación y  por sus méritos en el mundo de las artes, de la política, del deporte, de la literatura o de la ciencia… Mas, como acaba de escribir con acertado criterio Antonio Aramayona,  “Un personaje lleno de toda clase de prejuicios, contra la mujer, contra los pobres, además de mostrarse intransigente frente a los avances científicos, y que apoyo incondicionalmente la dictadura franquista. ¿De qué y para quién puede ser modelo Escrivá?”. En la misma línea acaba de expresarse  Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza y desde 2007 Hijo Adoptivo de Zaragoza: "Los miembros del Opus Dei y Escrivá tuvieron muchos privilegios durante la dictadura y nunca les importó que se violaran los derechos humanos".

Como era de esperar, dentro de su mismo Partido se han levantado algunas protestas, aunque deberían haber sido más numerosas, y sobre todo en el  aparato del Partido. Con ser ya sorprendente la decisión tomada, lo es más todavía los argumentos esgrimidos un tanto peregrinos para justificarla: tomar una decisión como ésta es un ejemplo de “cultura”, y el oponerse a la misma supone, según nuestro alcalde, una actitud “sectaria”. Por ende, a los socialistas de su propio Partido que se opongan, entre los que me encuentro, nos ha llamado públicamente  “sectarios” e “incultos”. Considero que el alcalde, inteligente que lo es, decir lo que ha dicho no puede ser más que producto de un desvarío pasajero, ya que de no ser así, sería para preocuparnos seriamente.

 En el caso de que fuera una decisión perfectamente consciente y meditada, me gustaría conocer las causas auténticas de la misma: ¿Qué se esconde detrás? ¿Qué obligaciones tiene contraídas? ¿Y con quién?.  Han tenido que ser muy fuertes y poderosas. Ya que, a nuestro alcalde no le ha importado enfrentarse  abiertamente y de lleno a los militantes de su propio Partido, así como el arriesgarse a asumir a un grave desgaste electoral que le puede pasar factura a la hora de valorar en su justa medida su gestión municipal, lo cual podría interpretarse como que no tiene la intención de presentarse como candidato para la alcaldía de Zaragoza en las próximas elecciones. En el caso de que esta última apreciación fuera equivocada, y tuviera la intención de volver a presentarse a la alcaldía, supongo que no le habrá pasado por la cabeza la idea de que con la dedicatoria de esta calle va a rascar votos por la derecha. Al respecto, me viene a la memoria el refrán: Quien da pan a perro ajeno, pierde pan y pierde perro.

Pienso que dedicar una calle al fundador del Opus Dei,  a San Josemaría Escrivá de Balaguer, que tantas actitudes sectarias y connivencias con la dictadura franquista tuvo,  eso sí que es una muestra de sectarismo, máxime cuando el cambio de la toponimia urbana se ha justificado como consecuencia de la aplicación de la Ley de la Memoria Histórica, lo cual, referido al pensamiento sectario y reaccionario de Escrivá de Balaguer, a quien el general Franco le concedió el título de “marqués de Peralta”, resulta un sarcasmo y una ofensa para los valores y objetivos que la referida Ley pretende. Y, además, esta “alcaldada” tiene muy poco de socialista: en cambio,  sí que sería socialista, además de poco sectario, el dedicar una calle a Bernardo Aladrén,  Teniente-Alcalde en el Ayuntamiento de Zaragoza por el PSOE, en tiempos de la II República, que luchó durante toda su vida en defensa de  la clase trabajadora, guiado por sus ideales de justicia, libertad y solidaridad, y que precisamente por ser socialista, sería asesinado en los primeros días de agosto de 1936 por miembros del ejército que se levantaron contra el Gobierno legítimo de la II República.  Por lo que acabo de ver su nombre no está  en el listado de 43 personas, a los que se les va a dedicar una calle en nuestra ciudad de Zaragoza, pese a que el Ayuntamiento de la capital aragonesa asumió públicamente ese compromiso para con la digna memoria de Bernardo Aladrén en el año 2008.

 

 

Cándido Marquesán Millán (El artículo lo rubrican también José Ramón Villanueva Herrero y Hermino Lafoz Rabaza)

 

Algunas reflexiones sobre la POLÍTICA

 

 

 

 

El espectáculo que destacados dirigentes del Partido Popular nos están obsequiando estos últimos días a todos los españoles es de los que no se olvidan. Si un día nos sorprenden con lo del espionaje, al día siguiente con la corrupción. Mas, lo más sorprendente es que ellos echan balones fuera, y para justificar lo injustificable, sacan de nuevo a la palestra la teoría de la conspiración. El argumento es sabido. Todo obedece a que nuevamente desde el Gobierno, en vísperas de unas elecciones autonómicas, se ha instado al Fiscal General del Estado a que investigue los aledaños de las instituciones gobernadas por miembros del PP. A partir de ahí viene el incombustible juez Garzón. Para acabar de enmarañarlo todo, se saca a la luz la jornada cinegética de Bermejo con el juez mencionado. Nada nuevo bajo el sol. Estamos acostumbrados los ciudadanos españoles a estas tácticas, de tratar de enmascarar todo. No cabe más que recordar la teoría de la conspiración del 11-M. Los dirigentes populares son puros e inmaculados, sobre todo la divina Esperanza, la de luz y taquígrafos. Ellos no tienen culpa de nada.  En un aviso a navegantes, si las instituciones gobernadas por el PP estuvieran limpias de polvo y paja, no deberían preocuparse de una investigación judicial. Aquel que está libre de culpa, no teme ningún tipo de investigación. Sólo la teme, aquel que tiene algo que ocultar. Por ende, los dirigentes del PP si fueran consecuentes con todo lo que han dicho hasta ahora, deberían abrir las puertas y ventanas de todas las instituciones que gobiernan, para que el Garzón investigara todo, sin ningún tipo de trabas, en lugar de poner obstáculos e impedimentos. Todo esto es tan diáfano, como el agua clara. Mas no quiero escribir más en esta dirección, sobre la que ya he expresado claramente mi opinión. Mi pretensión es otra. Presentar algunas reflexiones sobre la actividad política, que en estos momentos está cayendo por los suelos, por comportamientos como los anteriormente citados.

 

De entrada, lo realmente grave, no sé si son conscientes los componentes de la clase política, es que la actividad política es una de las más desprestigiadas entre la sociedad española, ante la que cualquier ciudadano español, medianamente consciente e interesado por la cosa pública, tiene que sentir una mezcla de asco, hastío y un profundo malestar. Habiendo tenido que esperar tantos años para disfrutar de un sistema democrático, no nos merecemos esta cuadrilla de políticos desalmados. Todos ellos insultan, ensucian y denigran la política, una de las actividades más importantes que puede llegar a desempeñar el ser humano.

 

Ya decía Azaña que la actividad política es compleja. El político está siempre al borde del precipicio. Y si se cae, la gente dice: “Se le está bien empleado, era un majadero”. Además la política no admite experiencias de laboratorio, no se puede ensayar, es un caudal de realidades incontenibles, no admite ensayo, es irrevocable, es irreversible, no se puede volver a empezar. Y otro problema añadido en la política  es el acertar a designar los más aptos, los más dignos, los más capaces. Tarea ardua. Era frecuente el fracaso en los regímenes autocráticos, cuando el llamado a elegir el más apto era o la voluntad de un príncipe, o de la querida de un príncipe, o la del barbero de un príncipe. Ahí tenemos el ejemplo de Rasputín en el régimen zarista, o Godoy en la corte de Carlos IV. En cambio, la democracia es probablemente y en teoría el mejor sistema para elegir a los más dignos. Aunque nunca es perfecta esta elección. Lo estamos constatando de una manera fehaciente.

 

 Con todos estos condicionantes, sigue indicando Azaña, lo que parece incuestionable es que la actividad política es una de las actividades humanas más excelsas, ya que exige la aplicación más amplia, más profunda, y más completa de las capacidades del espíritu, donde juegan más las dotes del ser humano, tanto las del entendimiento como del carácter. Por otra parte, aquel que tiene vocación de político, de político de verdad, debe llegar a ella exclusivamente para prestar un servicio a la sociedad, en aras a conseguir una sociedad más justa y solidaria. Además los auténticos móviles de la política, los de verdad son, deberían ser la percepción de la continuidad histórica, de la duración, la observación directa y personal del ambiente que nos circunda, observación respaldada por el sentimiento de justicia, que es el gran motor de todas las innovaciones de las sociedades humanas. De la composición y combinación de los tres elementos sale determinado el ser de un político. He aquí la emoción política. Con ella el ánimo del político se enardece como el ánimo de un artista al contemplar una concepción bella, y dice: vamos a dirigirnos a esta obra, a mejorar esto, a elevar a este pueblo, y si es posible a engrandecerlo. Y cuando ha conseguido esto, el político de verdad vibra, alcanzando un grado de felicidad, que es muy difícil encontrar una experiencia humana equiparable. Cuando un Consejero/a de Educación inaugura un colegio o instituto, que permite el que muchos chavales reciban más y mejor formación, siente una satisfacción harto difícil de mejorar. Por otra parte, el político debe tener la cabeza muy bien amueblada y tener las cosas muy claras, así como también el saberse rodear de buenos asesores, que le indiquen sus errores, cuando los cometa,  y que no siempre le estén halagando, diciéndole que todo lo está haciendo bien. La escasez de buenos asesores es lo que conduce a muchos políticos a  desconectar de la realidad cotidiana de los ciudadanos y a cometer errores imperdonables que les llevan a la ruina política. Acabamos de constatarlo con la decisión de dedicar una calle en Zaragoza a San JoséMaría. Además las autoridades electas en un sistema democrático, deberían serlo por tener una trayectoria recta e intachable. Deberían ser personas que sirvieran de ejemplo para el resto de la sociedad.

 

            Este es el ideal del político. Mas entiendo, así como la mayoría de los ciudadanos, por los recientes acontecimientos, que muchos de los dirigentes del partido popular están muy alejados de este ideal. Han llegado a la política con otros planteamientos, con otra escala de valores. Entre ellos estarían. El afán de mando, ya que el mandar tiene su erótica. Que tus decisiones tengan que ser obedecidas sin rechistar por todo un conjunto de personas, para algunos de los que llegan a la política les puede resultar una motivación suficiente. Cierto donjuanismo, entendido como el afán de lucirse, de estar continuamente en candelero, por lo que tus actuaciones aparecen siempre en los medios de comunicación, es otro ingrediente no despreciable. Como también el deseo de medrar, el instinto adquisitivo, y así algunos destacados políticos populares lo han afirmado sin reparo alguno, aduciendo que ellos han llegado a la política para enriquecerse. Y lo cierto, es que la mayoría de ellos al abandonar la vida política   sus patrimonios se han visto fuertemente reforzados.

 

Deberían los políticos populares actuales hacer un profundo examen de conciencia sobre sus comportamientos, ya que son todo un ejemplo de lo que nunca debiera hacerse por parte  de aquel que quiera engrandecer el arte de la política. Tendrían que  dedicar todas sus energías en presentar propuestas para resolver la gravísima crisis económica que aqueja a la sociedad española. Por lo que estamos observando, tengo la impresión de que ésta les importa poco. Es más, les conviene, ya que cuanto más se agrave, están convencidos que más posibilidades tendrá alguno de ellos de llegar al Palacio de la Moncloa, tras desalojar a Rodríguez Zapatero. Mientras sigan actuando así, que no se sorprendan de que la ciudadanía española no les tengan respeto alguno. Como quieren que les respetemos, si ni siquiera ellos mismos se respetan. Lo dicho, dicho está. Espero que estas líneas deslavazadas, le sirvan a algún político de motivo de reflexión. Si lo consigo, me sentiré plenamente satisfecho.

 

 

Cándido Marquesán Millán

 

Un mundo esquizofrénico

Este mundo en que vivimos es una mezcla de drama  y de esquizofrenia. Estas valoraciones tan negativas te podrán parecer excesivas, estimado lector.  Si lees el artículo hasta el final, podrás comprobar que están justificadas.

Los datos, que provienen del informe anual de 2008 del Instituto Internacional de Investigación para la Paz (Sipri), con sede en Estocolmo, nos indican que los gobiernos destinaron casi 850.000 millones de euros a gasto militar, de los que Estados Unidos, por sí solo, representó el 45%, seguido de países como Reino Unido, China o Francia. Este gasto ha aumentado, además, en 45% en todo el mundo en los últimos diez años, mucho más que el gasto en la lucha contra el hambre. Por el contrario, en la pasada cumbre de la FAO los países se comprometieron a aportar apenas 4.500 millones para luchar contra las hambrunas, cuando según la misma organización el número de hambrientos superó en 2008 los 963 millones, mientras Médicos sin Fronteras advirtió que si la situación no mejora, 55 millones de niños menores de cinco años seguirán estando en peligro de muerte. Los datos son tan contundentes que se comentan por sí mismos. La idea de que cada vez vamos hacia un mundo mejor debe ser rechazada. Mas la sinrazón no acaba aquí.

Con ser ya grave la existencia de tantos conflictos bélicos en el mundo, lo que resulta dramático es que en ellos se vean implicados de lleno los niños, sin que los países hagan nada o en todo caso muy poco por evitarlo.  En el reciente séptimo informe sobre los niños y los conflictos armados presentado al Consejo de Seguridad (A/62/609-S/2007/757), el Secretario General documentó abusos graves contra niños en países como Afganistán, Burundi, Chad, República Centroafricana, Côte d’Ivoire, la República Democrática del Congo, Haití, Irak, Líbano, Territorio palestino ocupado/Israel, Nepal, Somalia, Sudán, Uganda, Myanmar, Sri Lanka, Filipinas, y Colombia.

El número de bajas entre la población civil es ahora desproporcionadamente superior al registrado en cualquier otro momento de la historia de las guerras. Y entre ellas están los niños. El uso de armas de efecto indiscriminado, como las municiones de racimo, en ataques llevados a cabo en zonas donde se concentra la población civil tiene consecuencias graves para los civiles, en particular los niños, incluso mucho después de haber finalizado los conflictos. Los lugares que deberían suponer un refugio seguro para los niños (escuelas y hospitales) son, cada vez más uno de los principales objetivos de los ataques de los grupos armados. Acabamos de contemplarlo en Gaza. Se calcula que más de 2 millones de niños han muerto en situaciones de conflicto armado, que otros 6 millones han quedado discapacitados de por vida y que más de 250.000 siguen siendo explotados como niños soldados. Cada vez más, los niños y las mujeres son las principales víctimas de la guerra.

 

 

Por si todavía no fuera bastante, es que además los niños están hoy en primera línea de los conflictos, ya que son reclutados para la lucha armada. Para Amnistía Internacional, la razón por la cual se lleva a cabo esta práctica es por considerarlos "baratos y prescindibles", además de ofrecer una obediencia incondicional. La mecánica que siguen los grupos armados habitualmente es la del secuestro. Éste se lleva a cabo en escuelas, orfanatos, centros de refugiados y barrios marginales, en forma abierta y deliberada. Luego, son enviados a campos de instrucción en donde los entrenan en tácticas de guerra, y después de un corto tiempo ya son puestos en el frente de combate. Pero es necesario destacar que, paralelamente al reclutamiento forzoso, existe el reclutamiento voluntario: "Se sabe de niños que han ingresado voluntariamente en las filas del ejercito o de grupos políticos armados tras haber sido apartados de su familia y verse expuestos a la pobreza y a la quiebra de servicios sociales básicos como los centros educativos y de salud.".

La amplia disponibilidad de armas pequeñas y armas ligeras ilícitas en las zonas de conflicto y en áreas problemáticas sigue siendo un importante factor que permite el reclutamiento de niños soldados. Esas armas son cada vez menos costosas, de simple utilización y pueden transportarse fácilmente, con lo que se pueden entregar a niños y enseñarles a usarlas.

En su mayoría son menores de 15 años, y existen datos que indican que también son reclutados niños de hasta 7 y 8 años, violando de esta manera lo establecido por los organismos internacionales que intervienen en cuestiones de derechos humanos. Las tareas a los que son sometidos son muy variadas: carga de armamento, municiones y víveres, guardaespaldas de los superiores, entre otras cosas, y lo que es peor aún de "avanzadilla" para detectar campos minados y así evitar la mutilación o muerte de un soldado más "útil". No sólo los varones son obligados a integrarse a estos grupos, las niñas generalmente son utilizadas como "esclavas sexuales" y sometidas a abusos y vejaciones de todo tipo.

La participación de niños en conflictos armados es una realidad incuestionable, que muchas veces pasa desapercibida para la opinión pública internacional. Lo cierto es que miles de niños son reclutados por ejércitos regulares y por grupos paramilitares o guerrilleros para la lucha armada. Uganda, Burundi, Colombia, Costa de Marfil, República del Congo, Sierra Leona, Sudán, Somalia, además de otros países, están siendo escenario de conflictos bélicos internos en los que los niños son utilizados como soldados. Esta situación es vergonzosa. Algo debería hacerse y pronto.

 

Cándido Marquesán Millán

Podemos salir de la crisis

La palabra más usada hoy en las tertulias radiofónicas, en las conversaciones de las barras de los bares, y en cualquier rincón de cualquier ciudad o pueblo español es la de “Crisis”. Hace poco más de un año estaba fuera de nuestro vocabulario, cuando borrachos por      el éxito, todos estábamos inmersos en una época de gran crecimiento económico. Todo era consumo desmesurado y un optimismo exacerbado con respecto a nuestro futuro. La situación existente se plasmaba en: compra constante de pisos, adquisición de todoterrenos, las vacaciones a Praga nos parecían ir a la vuelta de la esquina, por lo que necesitábamos ir la República Dominicana, a Acapulco o a Birmania. Nos creíamos que nunca necesitaríamos paraguas, ya que íbamos a disfrutar de un sol perpetuo, y además que todo esto nos lo merecíamos. Mas llego finalmente la verdad desagradable: la denostada e inesperada Crisis.

              Conspicuos economistas han señalado que el origen ha estado en las hipotecas basura de los Estados Unidos, aunque matizan que la crisis de nuestro país, es mucho más grave por nuestro gran endeudamiento exterior y el de las familias por un consumo desenfrenado; así como por la explosión de la burbuja inmobiliaria. Las consecuencias todos las conocemos: paro, en bastantes ocasiones infundado; falta de liquidez de las empresas por haber cerrado el grifo del crédito las entidades financieras; aumento del déficit público, como consecuencia del descenso la recaudación de los impuestos, y el aumento del gasto social, y de las inversiones públicas para reactivar la economía, etc. Mi pretensión ahora no es de fijarme en estas causas. Como tampoco en sus consecuencias incuestionables.  Quiero mirar hacia el futuro.

Tengo la impresión de que, como consecuencia de la crisis, en buena parte de la sociedad española se ha extendido como una marea negra un pesimismo paralizante, propiciado en buena parte por numerosos medios de comunicación.  Nadie cuestiona su misión de informar, lo que ya no me parece conveniente es el presentar un panorama truculento, así como un horripilante futuro de nuestra economía. Leer hoy un periódico, escuchar un programa de radio o televisión, supone inevitablemente que si un día está mal, al siguiente la situación es peor. Estas visiones tan pesimistas, y en numerosas ocasiones sesgadas, entiendo que tienen una clara intencionalidad política, cual es el desacreditar cuanto más mejor al actual gobierno socialista, con el objetivo de desalojar en un futuro próximo a Rodríguez Zapatero del Palacio de la Moncloa. Esos interesados comentaristas, podrán alardear de patriotismo, podrán decir lo que quieran, pero tal como transmiten las malas noticias económicas, denotan un regocijo y un regodeo insultantes. Como también pueden oírse en algunos ciudadanos comentarios parecidos a éste: Que se jodan aquellos que se han quedado sin trabajo, eso les está bien merecido por haber votado a los socialistas. No quiero dedicar una línea a comentar estos comportamientos. Se comentan por sí mismos. El equilibrio, el pensamiento reflexivo no suele ser lo habitual en el alma española.

Sin negar la gravedad de la crisis, cuyo mayor síntoma es el aumento del paro, lo que no debemos olvidar es que en el sistema capitalista crisis económicas las ha habido y las seguirá habiendo. Ahí tenemos la Depresión de los años 30 del siglo pasado, en la que se produjo una reducción de la producción industrial, caída de la bolsa, quiebras bancarias, así como un incremento del paro. Y se salió de ella. Como también se saldrá de esta. Porque, como dice el refranero popular: No hay mal que cien años dure.

Mas para remontar esta situación, debe producirse un consenso general en la sociedad española, de que se puede salir de ella. Ya vale de pesimismo. El mundo no se acaba. Hay que ver el futuro con otra perspectiva más positiva. Con autoflagelarnos no conseguimos nada. Como tampoco con echarnos la culpa los unos a los otros sobre el desencadenamiento de la crisis. El gobierno culpa a los bancos. Los bancos y la oposición al gobierno. Los españoles al gobierno, a los bancos, a los empresarios, y a nosotros mismos por haber gastado más de la cuenta, por lo que estamos endeudados hasta las orejas. Por este camino no se llega a ninguna parte. De momento, el gobierno no da con la receta, a pesar de los numerosos intentos, para detener el paro ni el resto de los síntomas de la crisis, lo que tampoco parece preocuparle mucho a la oposición. Debe erradicarse de una puñetera vez el  que se utilice la crisis como arma arrojadiza en la batalla política. Deberían tener muy claro las principales fuerzas políticas que es más importante el sacar al país de la crisis económica, que el ganar las próximas elecciones. Por ello, las dos principales fuerzas políticas deberían hacer un acto valiente de patriotismo. Desde el Gobierno reconocer, si es necesario, que no sabe qué medidas tomar ya para hacer frente a la crisis y solicitar propuestas de la oposición. Desde esta presentarlas, si las tiene, y no sentarse a esperar a  ver pasar el cadáver de su enemigo, además de torpedear cualquier iniciativa gubernamental. Mas esta tarea no sólo es de  las fuerzas políticas, sino que también debe pedirse  la colaboración de los agentes sociales y de toda la sociedad. Si hay que repetir los Pactos de la Moncloa, pues se repiten. Y además también esperanza en nuestro futuro. De otras peores, hemos salido. Hoy, sería conveniente que alguien con capacidad de liderazgo inyectara ilusión al españolito de a pie, como lo hizo Franklin D. Roosevelt en 1933 a los norteamericanos al decir: " A lo único a lo que debemos tener miedo es al miedo mismo.

Cándido Marquesán Millán

Otro mundo es posible

          Estos días pasados acaban de celebrarse 2 acontecimientos de trascendencia mundial, para reflexionar sobre la crisis económica y social actual  y  sus posibles soluciones para afrontarla, pero desde unos planteamientos totalmente diferentes. En Davos, la ciudad alpina suiza, se ha celebrado la 39 edición del Foro Económico Mundial, a la que asistieron 40 Jefes de Estado y de Gobierno, además de 2.500 invitados. Al Foro Social Mundial, muchos miles de asistentes, los altermundistas, como gustan llamarse los que rechazan el capitalismo dominante, convergieron de todos los rincones del planeta al gran encuentro realizado en Belem do Pará, en el corazón de la Amazonia brasileña.

En Davos no hubo la pompa y boato de  ediciones anteriores, cuando los principales gobernantes, los representantes de las grandes empresas y de la gran banca del mundo proferían discursos llenos de autocomplacencia sobre el crecimiento económico del sistema capitalista, así como para hablar de utópicas medidas para erradicar la pobreza del mundo. En la edición de 2009, todos los allí presentes, se han mirado a los ojos los unos a los otros, sin que ninguno haya tenido el coraje de declararse culpable de la lamentable situación económica mundial. Ha cundido el despecho y la amargura porque nadie supo explicar cómo el gasto de miles de millones de dólares no ha podido detener la crisis y el descalabro. Las conclusiones no han podido ser más pesimistas, advirtiendo que como consecuencia de la crisis podrían originarse reacciones sociales violentas, por el incremento del paro, así como también la negativa posibilidad del resurgimiento del egoísta proteccionismo. Soluciones contundentes no se han presentado ninguna, y parece dejarse todo hasta la próxima reunión  del G20. Ha sido una cumbre triste y deslucida, como consecuencia del negro panorama económico que se divisa en el horizonte.

            En Belem se mantuvo en alto, en medio de una alegría desbordante y un compromiso solidario, el lema fundamental: “Otro mundo es posible”, que ha servido de santo y seña. Más de 2.000 seminarios y conferencias de centenares de organizaciones presentes fueron programados en los cinco días de este Foro. Frente a la crisis, los temas de debate se centraron en las alternativas al modelo de desarrollo imperante, la búsqueda de salidas para el cambio climático, la preservación de la floresta amazónica, la defensa de los derechos de los pueblos indígenas. Esta vez el éxito político del FSM fue contundente en Sudamérica, pues contó con la mayoría de los presidentes de la región. En una desbordante asamblea estaban los Jefes de Estado de Brasil, Bolivia, Venezuela, Ecuador y Paraguay.  Todos ellos dijeron cosas interesantes, a la hora de construir un mundo mejor y diferente. Mientras los mandatarios Rafael Correa, de Ecuador, y Hugo Chávez, de Venezuela, dijeron estar construyendo el "socialismo del siglo XXI" como única solución a la crisis, apoyados en la condena al capitalismo por parte de Evo Morales, de Bolivia, Lula defendió los acuerdos comerciales para aumentar las exportaciones, la regulación financiera y las inversiones estatales para evitar la recesión y el desempleo.

Chávez llamó a que en el Foro se preparase una ofensiva contra el neoliberalismo. Estamos, dijo, en tiempos de ofensiva; no de trincheras, y el Foro puede ayudar a impulsar esa lucha política, ideológica y económica que necesita la humanidad para producir los cambios. El gobernante venezolano expresó que en Brasil se reúne un conjunto de movimientos que Fidel Castro en otros años había calificado como la manifestación del mundo nuevo. “Mientras en Davos (Suiza) se reúne el mundo que muere, aquí se reúne el que nace”.

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, dijo que espera que la alternativa al sistema neoliberal venga del Foro Social Mundial y de América Latina. “El sistema ha colapsado (…) y el foro es parte de la solución”, agregó. Además se preguntó quién iba a decir hace diez años que cinco jefes de Estado estarían participando en el Foro Social. En su arenga recordó que durante estos años “se fueron cayendo como un castillo de naipes los gobiernos seguidistas del Consenso de Washington y levantándose los pueblos del sur”.

Lula recordó que la crisis fue originada por los ricos y rechazó que el pueblo vaya a "pagar" por una situación "creada por los banqueros". En una breve conversación con periodistas, Lula reiteró: "No desistí de ir a Davos porque no anuncié que iba. Fui a Davos cuando creí que era interesante ir y vine al Foro Social porque lo creí más interesante". Ya sobre la noche y con un cielo encapotado que prometía un inminente aguacero amazónico, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva cerró el heterodoxo quinteto de presidentes latinoamericanos con una frase que infló el ánimo militante de todos los presentes: “Estoy cansado de hablar con yuppies que dicen lo que tenemos que hacer en Brasil y ni saben dónde queda”, arremetió en su rol de anfitrión continental y cosechó satisfecho una tonelada de aplausos. “Esta crisis no nació por causa del socialismo bolivariano de Chávez, o por Evo, sino porque en los años ’80 y ’90 el Consenso de Wa-shington estableció que nuestros Estados no debían intervenir para nada”, dijo, en la misma línea que los otros cuatro presidentes presentes.

"Si no se construye una alternativa, el capitalismo destruirá el mundo", afirmó Evo Morales. El boliviano propuso cuatro campañas mundiales, una por "justicia y paz", para que este sea el siglo del "fin de las guerras imperiales", otra por un nuevo orden económico, de "complementariedad entre naciones", una tercera para "salvar la Madre Tierra" del capitalismo y sus patrones de consumo, y una cuarta por el “respeto a la identidad y diversidad cultural.”

El presidente paraguayo, el ex obispo Fernando Lugo, por su parte, aprovechó su último día en el Foro Social para asistir a un acto con ideólogos de la Teología de la Liberación, una corriente nacida en la Iglesia católica latinoamericana, condenada por El Vaticano y de la que dijo que "salvó" su fe. Lugo y los teólogos brasileños Leonardo Boff y Carlos Alberto Libanio Christo "Frei Betto" condenaron lo que calificaron como "cultura del consumo" y propusieron la alternativa de "vivir simplemente, para que simplemente todos puedan vivir". La consigna fue propuesta por Boff en un acto en el que el ex obispo Lugo le reconoció como su "padre espiritual" al afirmar que, al introducirlo en esa línea teológica, lo "salvó de acabar convertido en un burócrata de los santos oficios". En el mismo acto, celebrado en una universidad de Belén, Frei Betto elogió a Lugo y comparó la "persecución" que sufrió en la Iglesia católica cuando decidió dedicarse a la política con la que tuvo como víctima al propio Jesús. "Jesús fue detenido, sometido a un juicio político, torturado y condenado a muerte. Siguiendo ese ejemplo, los cristianos siempre han hecho política, aunque algunos en favor de los oprimidos y otros en favor de los opresores", declaró Frei Betto. Boff, en su turno, afirmó que "hoy más que nunca los pobres sufren y gritan" por "una crisis que alcanza a la mayoría de la humanidad", y criticó que "los poderosos" sólo busquen salidas para "salvar su propio futuro", "el sistema" y "sus riquezas".

Desde 1999, los altermundistas alertaron de que las tesis defendidas en Davos tendrían consecuencias dramáticas "y eso se confirmó, pero no queremos apenas decir que teníamos razón. Queremos construir fuerzas sociales y políticas capaces de implantar esas alternativas", afirma Candido Grzybowski, uno de los fundadores del Foro.

CÁNDIDO MARQUESAN MILLAN