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La batalla por la sanidad en USA

No deja de ser  paradójica la circunstancia de que todos los países, incluidos los de la Unión Europea, parece que quieran emular a los Estados Unidos. Es incuestionable que este país destaca en determinados aspectos: la carrera espacial, el cine producido en Hollywood, su despliegue armamentístico, algunas universidades, la Coca-Cola.  Igualmente se daba por sentado que Europa y los Estados Unidos estaban convergiendo en un modelo único “occidental” de capitalismo, también llamado economía de mercado, y un sistema democrático con los Estados Unidos marcando la ruta. La americanización o la globalización, vocablos intercambiables y sinónimos, parecía inevitable. La realidad parece que va por otro lado.  La idea de que los Estados Unidos y Europa van en una misma línea evolutiva histórica, de manera que los europeos se verían inexorablemente abocados a copiar el modelo estadounidense tras un lógico retraso temporal, ya comienza a ser cuestionada. Hoy, los Estados Unidos están  atrapados en una situación mucho más grave, que la de Europa.

            Culturalmente los Estados Unidos tienen unas características muy marcadas. El mito de que todos pueden enriquecerse, aunque observando la existencia de las grandes diferencias socio-económicas, cuando menos debe ser puesto en tela de juicio. La creencia en un mundo mejor se está desvaneciendo, por lo que muchos estadounidenses buscan el refugio en la religión. Su afición por las armas y las prisiones (la Unión Europea tiene 87 presos por cada 100.000 habitantes: en USA son 685). Conviven a la vez  vallas publicitarias en las que aparece  “Ama a tu prójimo”, y tasas de asesinatos muy superiores a cualquier otro país europeo, así como la permanencia de la pena de muerte. Para Washington, a la hora de abordar los conflictos, la guerra en lugar de la diplomacia sigue siendo la primera opción- por ello se decidió atacar a Irak en 2003-. Para la mayoría de los pueblos civilizados-con las excepciones de algunos políticos como Blair y Aznar- es el último recurso.  En Europa la lección, tras las dos terribles guerras mundiales, ha sido aprendida e interiorizada.

            Por otra parte, los Estados Unidos tienen un enorme déficit social, si lo comparamos con Europa occidental. Aquí, a partir del final de la II Guerra Mundial  el Estado proporcionó un amplio tejido de prestaciones sociales: asistencia sanitaria universal, enseñanza obligatoria gratuita, pensiones para la jubilación, seguros de desempleo…  el llamado “Estado del Bienestar”, lo que suponía por primera vez en la historia que el Estado estaba al servicio del ciudadano y no a la inversa.  Este gran avance social no estuvo exento de costos, fue inevitable un sistema fiscal progresivo, pero en contrapartida supuso para los ciudadanos europeos una gran seguridad, y a la que no están dispuestos a renunciar, aunque también son conscientes de la necesidad de pagar impuestos para su financiación. Tengo la impresión de que muchos jóvenes europeos, al  haber nacido con estas prestaciones sociales ya implantadas, no las valoran en su justa medida. De la misma que llegaron podían perderse algún día, ya que no existe ninguna ley histórica que las garantice in saecula saeculorum.

En cambio, en los Estados Unidos la situación es muy diferente. Como indica Tony Judt aquí, según la OCDE, en el año 2.000 un empleado típico trabajaba 1.877 horas, en comparación con las 1.562 de un trabajador francés. Igualmente disfrutan de menos vacaciones que los europeos. Un sueco tiene más de 30 días de vacaciones pagadas al año, un estadounidense debe contentarse entre 4 y 10 días. En la Unión Europea se da un permiso parental por nacimiento o adopción de un niño, con sueldo pagado. En USA no se garantiza nada. Y lo que resulta más sangrante es que alrededor de 46 millones de estadounidenses no tienen cobertura sanitaria (de los países desarrollados, sólo Estados Unidos y Sudáfrica no tienen implantado el seguro universal sanitario) y muchos millones más pagan cantidades desorbitadas por una atención escasa, deficiente y que puede desaparecer si la enfermedad se prolonga en exceso. Otras muchas se ven cotidianamente obligadas a vender sus casas o a reducir su calidad de vida para pagar sus gastos médicos, o renuncian a ser atendidos si no es un caso de urgencia.  Hay casos en los que tienen que suspender los tratamientos contra el cáncer, por no poder pagarlos. Sólo los pobres y los ancianos están mínimamente protegidos por el Estado dentro de dos programas sanitarios (Medicaid y Medicare) que sirven para poco más que afrontar los casos de extrema necesidad. Esos dos programas están en manos de compañías privadas que pasan al Gobierno sumas abusivas por servicios deficientes. Para corregir esta situación dramática, sería explosiva en Europa,  está echando el resto el presidente Obama con su pretensión de alcanzar una reforma sanitaria que garantice una asistencia universal a todos los ciudadanos. Algo que intentaron ya hace casi un siglo Roosvelt y en 1993 los Clinton. "La reforma de nuestro sistema de salud ya no es sólo un imperativo moral, es un imperativo fiscal. Si queremos crear empleos y reconstruir nuestra economía, tenemos que atajar el desorbitado coste de la atención sanitaria este año, en esta Administración", acaba de declarar Obama.  Y no le falta razón. Según la OMS, los Estados Unidos es el primer país en gasto sanitario per cápita y aparece en el 37º puesto en cuanto a la calidad del servicio. Por ende, los estadounidenses viven menos que los europeos occidentales. Está en el 20ª lugar entre los países industriales en mortalidad infantil, una tasa que dobla a la de Suecia, más alta que la de Eslovenia, y supera por poco a la de Lituania.  "Los que se oponen a la reforma dirán cualquier cosa con tal de asustaros sobre lo mucho que costará pasar a la acción", sigue argumentando Obama a sus ciudadanos. De hecho, algunas de las organizaciones privadas que orquestan las protestas populares, como FreedomWorks, están financiadas por grandes empresas como la aseguradora MetLife o la tabaquera Philip Morris y por influyentes familias que apoyan la causa conservadora, como la del millonario Richard Mellon Scaife.

Obama ha defendido que su plan ofrecerá "seguridad" y "estabilidad" a los estadounidenses enfermos y "evitará que las compañías aseguradoras os retiren la cobertura si enfermáis demasiado. Os dará la seguridad de saber que si perdéis el trabajo, os mudáis o cambiáis de empleo tendréis la misma asistencia. Limitará la cantidad que vuestra compañía puede obligaros a pagar de vuestro bolsillo para costes médicos". Además, "cubrirá cuidados paliativos como revisiones o mamografías que salvan vidas y ahorran dinero".

 

La tarea de Obama va a ser complicada. La oposición le ha llegado desde la derecha dura republicana, e  incluso desde algún sector del partido demócrata, las farmacéuticas y las grandes compañías de seguros. Las acusaciones que han recibido el presidente y los demócratas han sido muy duras, acusándoles de que quieren implantar los comités de la muerte para financiar la eutanasia o de solicitar acceso indiscriminado del Gobierno a las cuentas corrientes de los ciudadanos. Como también "¡Con todo el dinero que va a costar esa reforma van a pagarle el seguro médico a todos los musulmanes!".  "No mataréis a niños con mis impuestos". Han aparecido carteles de Obama con un bigote al estilo de Adolf Hitler. Se le acusa de querer implantar el socialismo. Qué una parte importante de la sociedad norteamericana secunde esta campaña, para boicotear el que 46 millones de sus conciudadanos alcancen un seguro de enfermedad, podría resultar sorprendente desde el continente europeo, aunque no desde Norteamérica, ya que aquí todavía no ha calado la idea de que sólo el Estado es capaz de proporcionar con grandes dosis de equidad determinados servicios sociales a la ciudadanía

 

Cándido Marquesán Millán

Algunas impresiones en este verano del 2009

 

            En estos días vacacionales largamente esperados y reconfortantes nos dedicamos a practicar con mayor intensidad todo un conjunto de actividades como: hablar y discutir más con la familia, tomar el sol y practicar la natación en la playa o en la piscina, leer con mayor tranquilidad los periódicos o algunos libros comprados a lo largo del año y que se nos han ido acumulando encima de la mesa, tomar cervezas en los chiringuitos de las playas o en las terrazas de los imprescindibles paseos marítimos, y ver los variados programas de televisión que nos proporcionan las diferentes cadenas…

 

            Cualquiera de las actividades anteriormente citadas son de suficiente enjundia y trascendencia, como para poder escribir un  artículo periodístico sobre ellas, e incluso, hasta un libro. No quiero dedicarme ahora elucubrar sobre las razones por las que estos días de mayor convivencia familiar, desembocan en un incremento de las separaciones y divorcios. Puede que se deba a que la pareja ahora tiene que verse y soportarse todo el día, mientras que el resto del año son sólo unas horas.

 

Tampoco sobre esta práctica de tomar el sol en la playa, que si la analizamos con cierta dosis de profundidad, también da mucho juego. Estar largas horas tendidos al sol con un calor insoportable, que supera de largo los 30 o 40 grados, no deja de reflejar cierta dosis de masoquismo. Un día que retornaba al apartamento, tras mi dieta diaria de playa, cargado hasta las orejas con la sombrilla, las dos hamacas, con las zapatillas llenas de arena-da igual que te duches, que nunca desaparece-, tuve la suerte de oír la conversación de dos mayores, que estaban sentados en un banco situado en una espléndida sombra. ¡Qué listos son a la hora de buscar los mejores lugares¡ Uno de ellos decía con gran gracejo:  Todos los que están ahí en la playa, si les obligaran no estarían ninguno. A lo que apuntilló el otro, con no menos gracia: Y todavía menos, si les pagaran un jornal.

 

Tampoco sobre la lectura de los libros. Este año ha sido el más leído Los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson. Como el verano pasado fue Un mundo sin fin, de Ken Follett. Y el anterior La catedral del mar, de Ildefonso Falcones. Todo aquel, que se llame lector, y no haya leído ninguno de ellos, debería sentir una profunda vergüenza y esconderse bajo tierra. Como sé que estas líneas nos la va a leer nadie, voy a ser lo suficientemente osado para decir que yo tampoco los he leído, lo que no debe interpretarse como un  acto de rebeldía ni de snobismo trasnochado. Sencillamente es porque mis intereses lectores van en otras direcciones. Tres libros espléndidos en los que me he enfrascado de lleno estos días han sido Postguerra. Una historia de Europa desde 1945, de Tony Judt; Años interesantes. Una vida en el siglo XX, de Eric Hobsbawm; y A cuerpo abierto, de Manuel Rivas.

 

Tampoco sobre las cañas tomadas en los chiringuitos o en las terrazas. Lo que si parece cierto es que este año estos lugares han estado menos concurridos y que los precios se han contenido algo. Por ende, el gremio de la hostelería ha comenzado a tomar conciencia de los abusos al respecto que se han ido acumulando en años anteriores, lo que ha propiciado que muchos turistas foráneos hayan preferido viajar a otras latitudes como: Turquía, Marruecos, Túnez, o Croacia.

 

Por último quiero acabar con la variada e inteligente programación que nos están obsequiando estos días las diferentes cadenas de televisión. Muchos programas son repeticiones, de algunos ya emitidos. Los nuevos, en la sobremesa de la tarde, horario con gran presencia de niños, son todo un ejemplo de incumplimiento de un código de ética en los medios de comunicación. Los informativos nos han bombardeado con las vicisitudes de la gripe A, por otra parte lógico. Como en estas épocas los periodistas se ven desprovistos de materia informativa, deben recurrir a cualquier noticia. Una de las que me ha exasperado y me ha sacado de quicio es la siguiente. La Policía Local de Ripoll, en Girona, ha puesto 750 euros de multa a dos vecinos por orinar en la calle. Un colectivo de vecinos ha convocado una concentración en la que harán lo mismo que ellos, una especie de 'meada popular' para protestar por la sanción. Toma castaña, y luego todavía se cuestiona la impartición de la asignatura Educación para la ciudadanía. En cuanto a las noticias deportivas, todo tiene un límite. El bombardeo en las diferentes cadenas televisivas con la llegada de Florentino, Cristiano Ronaldo, Kaká, Benzema y ahora con la de Xabi Alonso es de lo que no se olvidan. Entiendo que las privadas, que se mueven por la cuenta de resultados, informen tanto sobre todo lo relacionado con el Madrid, ya que existen muchos aficionados de este club. Mas en TVE, no debería ser así. Televisión española debe informar de todo lo que ocurre en España, y no sólo del Madrid, y algo menos del Barça, para salvar las apariencias. También realizan fichajes el Valencia, el Zaragoza, el Sevilla, el Tenerife… Viendo a María Escario, TVE debería llamarse Canal del Madrid. Esta cuestión no es baladí, si tenemos en cuenta la importancia que tiene el fútbol en la sociedad española.

 

La propaganda del PP

              

 

            La actuación política llevada a cabo desde la oposición por parte de los líderes del PP, desde el 14-M de 2004 hasta los momentos actuales,  pasará a la historia de la ciencia política como el ejemplo más contundente, del uso indiscriminado de cualquier medio, sea perverso e inmoral, con el objetivo de alcanzar el poder cuanto antes mejor, aunque con ello se produzca un gravísimo quebranto de las comportamientos, actitudes e instituciones democráticas. Como la derecha  ha detentado y usufructuado siempre el poder en España, con algunas breves excepciones, ha llegado a interiorizar que tiene derecho a detentarlo per secula seculorum, a instancias de algún mandato divino, gratia Dei. Por ello, si no lo tiene, piensa que es algo antinatural y que le ha sido arrebatado injustamente. Por tanto hay que reconquistarlo con rapidez y como sea. Con esta finalidad diseñaron una estrategia propagandística, una gran campaña ideológica y mediática, perfectamente diseñada y planificada, basada en una serie de puntos que paso a describir brevemente a continuación.

 

Existe un único adversario que es el PSOE, es el gran enemigo, al que hay que sumar también IU, los nacionalistas, etc. Porque en el fondo,  como todos son lo mismo, hay que eliminarnos de la escena política.  Y ese enemigo está personificado en la figura de Rodríguez Zapatero, que es el culpable de todos los males que acosan a España: balcanización de España, pacto con los terroristas, traición a las víctimas del terrorismo, un régimen totalitario y dictatorial, revanchismo de los vencidos de la Guerra Civil rompiendo el consenso de la Transición…  Según González Casanova, en el artículo, “Basura” de Juan José Millas en El País de junio de 2007, aparecen casi todos los calificativos recibidos por ZP: inconsciente, inútil, incapaz, acomplejado, cobarde, prepotente, mentiroso, inestable, desleal, perezoso, pardillo, revanchista, débil, sectario, radical, chisgarabís, maniobrero, indecente, loco, hooligan, propagandista, visionario, chapucero, excéntrico, estafador, agitador, fracaso, mendigo de treguas, traidor a los muertos.. A esta retahíla habría que añadir el reciente de “sindicalista retrógrado piquetero”. Pocos políticos en la Historia de España han sido tan duramente tratados. Ni siquiera, ha llegado a tanto Manuel Azaña. De todas las maneras, cuando los insultos por unas actuaciones políticas llegan de donde llegan, es indicio que se va en buena dirección.

 

Transferir al enemigo  los mismos defectos que ellos mismos tienen. En esto son auténticos maestros. A ZP le acusan de embustero, de tener como único objetivo el poder, de deslealtad, liberticida, totalitario, traidor a España, inquisidor, pancartero.. No deja de ser grotesco que todos estos epítetos hayan salido de la boca de los Acebes, Zaplana, Rajoy, Camps, Cospedal..

 

Aprovechar cualquier palabra de ZP para exagerarla, desfigurarla, y tras retorcerla, sacar partido de ella. ZP dijo que el atentado de 4T en Barajas era un accidente. El año próximo estaremos mejor en cuanto al terrorismo. En muchas ocasiones hemos tenido que oír a dirigentes del PP de que es la situación con ZP es la más grave que se ha producido en la historia de nuestra reciente democracia.

 

            La propaganda dirigida al pueblo ha de ser muy simple. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”. Se mueven por eslóganes y frases hechas: ‘‘Váyase, señor González’‘, “Traición a los muertos”, ‘‘El Estatut rompe España’‘,  más de 4 millones de parados, ZP nos va a montar un corralito,  etc.

 

La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas.  Una mentira repetida suficientemente, acaba por convertirse en una verdad. ZP va a quitar los conciertos y la clase de religión.  En esta tarea existe una perfecta armonización entre el PP y determinados medios de comunicación.  (Acebes + Zaplana +  Rajoy + Cospedal+ Jiménez los Santos + El Mundo + ABC + La Razón + Telemadrid+ Heraldo de Aragón+ Libertad Digital+ Intereconomía…)

Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo trepidante de manera que, cuando el adversario responda, el público está ya interesado en otra cosa. Las respuestas nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones. Tras  tres años de la conspiración del 11-M,  sobrevino la "destrucción de la familia". Ahora para ocultar el caso Gürtel, han sacado las escuchas al PP. Un día habla Cospedal, luego Arenas, otro Rajoy…

Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias. Esto lo hacen a menudo los medios afines al PP. Uno levanta un bulo, da igual que sea más o menos creíble o no. El otro la recoge diciendo que ‘‘fuentes fidedignas han comentado que” o ‘‘diversos medios de información acaban de publicar”. Pueden servir de ejemplos: el ácido bórico, el minero Trashorras, la mochila, o la furgoneta Kangoo del 11-M.

Tapar las cuestiones debatidas cuando no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando otras con la ayuda de medios de comunicación afines. De las armas de destrucción masiva no hablan. Rajoy no sabe no contesta sobre el caso Gürtel. Como tampoco Esperanza del espionaje en su Comunidad. En cambio no hablan de la Ley de Dependencia, la Ley contra la Violencia de Género, o la de Igualdad. O del matrimonio de homosexuales.

Diseñar la propaganda teniendo en cuenta un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas. Los populares para fomentar el “patriotismo español”,  han propiciado la catalanofobia en otras regiones, acusándoles de insolidarios y separatistas, y que por ello España se rompe. Han acusado a ZP de perseguir a los católicos, por ello en alguna pancarta se le ha llamado el “Anticristo”.

Llegar a convencer a mucha gente de que piensa "como todo el mundo", creando una falsa impresión de unanimidad. Lo que dicen los dirigentes del PP, es lo que piensan todos los españoles. Rajoy lo repite: ‘‘Todos los españoles saben que …’‘, ‘‘La gente está harta de …’‘, ‘‘España entera pide que …’‘

Toda esta propaganda expuesta brevemente, no tiene nada de nuevo. Tampoco han descubierto el Mediterráneo. Ya se sirvió de ella, el más grande  manipulador de la opinión pública de la Historia.

 

Cándido Marquesán Millán

 

 

La Divina Esperanza, a la Moncloa

   

 

 Raro es el día  en el que la ínclita Esperanza Aguirre no aparece en los medios de comunicación, dando muestras de un afán de protagonismo incuestionable. Cualquier situación le resulta propicia. Unas veces, el triunfo de un ciclista le sirve para mostrar su patriotismo, al entonar  a su manera el himno nacional. Otras veces,  la ruptura del proceso de diálogo social como consecuencia de las posturas intransigentes de la CEOE, para acusar al Presidente del Gobierno de sindicalista piquetero y retrógrado, ejerciendo de ariete de la patronal, en sintonía con la frase emitida por Gerardo Díaz Ferrán de que es cojonuda. Y qué pocas críticas recibe desde la mayoría de los medios de comunicación, sobre todo de los ubicados en la capital de España. Todavía más, todo lo que sale de su boca les parece ocurrente y gracioso.  Qué pocas críticas hicieron también, y qué pronto consiguieron correr un tupido velo para ocultar los turbios procedimientos usados para alcanzar la Presidencia de la Comunidad en 2003, cargando todas las tintas en los diputados socialistas Tamayo y Sáez, sin tener en cuenta el ¿Cui prodest? Obviamente éstos no están libres de culpa, más si alguien se vende es porque alguien les compra.  Y si no se hubiera producido esta circunstancia en aquel año el Presidente hubiera sido Simancas. ¿Podremos conocer alguna vez qué altos intereses urbanísticos había detrás de estos hechos? Aquí tiene trabajo ingente el paradigma del periodismo de investigación. Y también qué pocas críticas han ejercido por el cierre, aprisa y corriendo, de la Comisión Parlamentaria en la Asamblea de Madrid para investigar los casos de espionaje a miembros de su propio partido. Realmente, todos esos medios de comunicación actúan de acuerdo con los dictados de su amo, sin apercibirse que la adulación deforma el espíritu, que al adulador, en el fondo se le desprecia, pero no se le aleja; y que la adulación aumenta por tal debilidad.

 

            Que es muy ambiciosa resulta claro y manifiesto. Por cierto, la ambición no es un defecto, sino virtud, cuando hay equilibrio entre ella y el que la siente. Cuando detrás de la ambición sólo se encuentra vulgaridad, resulta grotesca. Como acaba de escribir recientemente González Casanova. Nada más conocerse los resultados del 9-M, desde los medios de comunicación afines a Esperanza, comenzaron a lanzar la conveniencia de sustituir a Rajoy. Sánchez Dragó desde Tele Madrid, uno de los ejemplos más vergonzosos de uso partidista de una cadena pública. Federico Jiménez Losantos desde la muy católica COPE, aunque muy poco cristiana. La temible y siempre iracunda Isabel San Sebastián en diferentes artículos. Y como guinda, se sumó en esta empresa  el de los vistosos tirantes. Todo parecía estar cantado para que D. Mariano se marchara y llegara en olor de multitudes, la entrañable Espe, también conocida como la “lideresa nacional” o “la guay de Bombay, de donde salió corriendo a toda prisa dejando con el culo al aíre a todos los miembros de su delegación.  Mas no tuvieron en cuenta la máxima del Conde de Romanones de que Quien ocupa el primer puesto, jamás lo abandonará voluntariamente, y menos pasará gustoso al segundo. Por ende, D. Mariano ya el 12 de marzo ante el Comité Ejecutivo del PP, aseguró que en el próximo Congreso del partido, a celebrar en junio de 2008, se presentaría con su propio equipo y con su propio programa, y lo que suponía ser el candidato para el 2012. Rajoy retó a cualquiera a que presentase su propia candidatura, y en su propio discurso le lanzó una pulla envenenada a Esperanza, al decir: “Me presentó porque el PP es independiente, también de algunos que se creen muy influyentes y se ha demostrado que no lo son tanto digan lo que digan, aunque sea desde televisiones públicas”.  A pesar de todo, tengo la impresión de  que Esperanza no se da por vencida, ya que frecuentemente hace gala de buscar un protagonismo que sobrepasa el ámbito de su propia Comunidad. Es una mujer de raza, que tiene muy claro que la política es una batalla continua, en la que no hay que tener miedo a los golpes que se reciben, ni tampoco a devolverlos con la mayor violencia cuando llega el caso.

            En democracia es buena la alternancia. En nuestro país, si no cambian mucho las cosas, después del Gobierno socialista, tiene que llegar el del PP. Mas, si algún día se diera la posibilidad de que llegase a la Moncloa, la divina Esperanza sería como para ponerse a temblar, ya que su ideología política es propia del neoliberalismo, más exacerbado y reaccionario que el llevado a cabo en Inglaterra hace unas décadas por Margaret Thatcher. La hoja de ruta del Gobierno de Aguirre la marca la patronal y el mercado. Uno de los principios básicos, además de otros, de esta ideología es la creencia de que los agentes privados tienden a ser más productivos y eficientes que los públicos y que el Estado debe adelgazarse para ser más eficiente y permitir que el sector privado sea el encargado de la generación de riqueza. De acuerdo con ello podemos entender lo que está ocurriendo en la Comunidad de Madrid, un auténtico desmantelamiento de los servicios públicos básicos como: educación, sanidad… Y también que sea donde más trabas se está poniendo al desarrollo  y puesta en marcha de la Ley de Dependencia.

 

 En el blog Ventanas del Falcón muestran contundentemente cuáles son los objetivos últimos de estas políticas en la Comunidad de Madrid. En el ámbito sanitario, con  la Ley de "libre elección" cada paciente podrá elegir médico de familia, pediatra, enfermero en atención primaria y hospital. Suena bien, pero lleva truco. Detrás de ello están las intenciones del PP de Madrid de privatizar la sanidad. El dinero sigue al paciente. Así, cuando un paciente se mueva de un centro de salud a otro el dinero se va con él y pasa a engrosar el presupuesto del ambulatorio en cuestión. El centro que más "clientes" consiga captar, más recursos tendrá. ¿Qué ocurrirá con los centros menos demandados? ¿Qué pasa si un especialista de renombre o un centro de salud en concreto se ven desbordados de peticiones? ¿Seguirán aceptándolas hasta la saturación? El resultado es que unos servicios concentrarán buena parte del gasto, en detrimento de los menos eficientes y peor valorados que, si ya están mal valorados y cada vez reciben menos recursos, acabarán cerrando. Eso es lo que se pretende: cerrar unos centros públicos y masificar otros (también públicos) para que más gente se vaya a los privados.

 

En el ámbito educativo se van a clasificar los institutos madrileños por estrellas, como la guía Michelín. Podrán tener hasta siete estrellas y 15.000 euros. Las estrellas no se otorgarán a los centros por atender a un alumnado con necesidades de compensación educativa o por tener programas de convivencia escolar, sino por razones arbitrarias como la nota que se haya sacado en el examen censal de 3º de la ESO, que es técnicamente malo, inútil y errático. No se tiene en cuenta el “valor añadido” que incorpora el centro educativo, partiendo del perfil del alumnado que escolariza. Se favorece descaradamente a aquellos que trabajan con una población de extracción sociocultural alta y se penaliza y desmoraliza a los demás. Además, se provoca que los mejores alumnos se vayan de los centros con peores resultados. ¿Por qué no dan una estrella por cada 20 inmigrantes escolarizados o por fomentar la participación de las familias en el centro; por participar en proyectos de innovación educativa o por llevar a cabo programas de mejora de la convivencia escolar o por tener programas de animación a la lectura o por las “buenas prácticas” o por el “valor añadido”,…? Si tenemos en cuenta que, además, los centros públicos han visto reducida la partida de gastos de funcionamiento en favor de los privados-concertados, los cuales se van incrementando en número con la cesión de terrenos públicos para su construcción, llegamos a la conclusión de que se quita a los que más lo necesitan y se les da a los que menos lo necesitan. Esta iniciativa forma parte de un programa perfectamente calibrado y secuenciado para deteriorar, dualizar y privatizar la educación madrileña. En Madrid habrá 3 divisiones: la de los centros privados y privados-concertados, la de los centros públicos "7 estrellas" y la de los centros públicos sin estrellas.

 

             Y qué podemos pensar en otros ámbitos, si alcanza el poder. En buena lógica, desaparecerían las leyes del matrimonio homosexual, de la reforma del divorcio o del aborto.... Como también todo lo que huela a Ciencia: evolucionismo, cambio climático, investigación con células madre....

 

De verdad, con solo pensarlo es como para ponerse a temblar.

 

 

 

Cándido Marquesán Millán

Unos días muy tristes para la provincia de Teruel

                       

 

Estos días de julio de 2009 son y serán recordados por muchos turolenses entre los días más tristes y dramáticos para nuestra querida provincia de Teruel. Lo peor de todo ha sido la muerte de Ramón Conejero, bombero de la Diputación Provincial de Teruel,  que se precipitó por un barranco con el camión que conducía. cuando se dirigía al foco del fuego. Gracias de corazón para tu persona, y un fuerte pésame para tu familia y compañeros. El desastre  ecológico es descomunal. Los miles de hectáreas quemadas, no sé cuántas van ya, de verdad que sobrecogen. Uno de los mayores recursos, sus paisajes naturales, de los pueblos de Valdeltormo, Cirujeda, La Cañadilla, Alloza, La Zoma,  Ejulve, Aliaga ….convertidos en cenizas, y que van a costar mucho tiempo para que recuperen su estado actual. El observar cómo tenían que abandonar sus pueblos todos, chicos y mayores, ante el grave peligro que corrían, verdaderamente encogía el corazón. Como también la solidaridad que han mostrado pueblos como Andorra, Alcorisa, Alcañiz… con todos ellos para acogerlos, es digna de elogio. En esta tierra nuestra hay muy buena gente.

 

 Lo que está pasando ahora recuerda el desastre forestal del verano del año 1994 en el Maestrazgo, cuyas secuelas todavía pueden percibirse.  La diferencia quizá radique en que el ocurrido hace 15 años estaba en un solo lugar, el de estos días está en diferentes lugares. Mas la hecatombe es muy similar.

 

            En cuanto a las causas de los incendios actuales, no me cabe otra opción en mi cabeza en que han sido exclusivamente las condiciones metereológicas adversas: una oleada de calor fortísima, que ha propiciado la irrupción de tormentas cargadas de  numeroso aparato eléctrico; y que una vez iniciado el fuego, el fuerte viento es un factor claro de propagación; y, por último, el que con nuestros propios medios no hemos podido combatirlo, al no poder contar con la ayuda necesaria de otras Comunidades y del Estado, porque bastante tenían con acudir a otros lugares, al estar media España ardiendo también. Parece que en los momentos que estoy escribiendo estas líneas estamos recibiendo ayudas de la Comunidades de Asturias, de Madrid, de Valencia y del ejército.

 

            Lo sentimientos que me surgen en estos momentos son de tristeza y rabia en proporciones descomunales. Nuestra provincia no se merecía esto, si tenemos en cuenta que ha sido una de las más castigadas por la Historia, por una serie de razones que no es el momento oportuno para insistir en ellas. La demografía nos lo demuestra. En el año 2008, nuestra provincia tenía 146.324 habitantes; lo que suponía 106.000 personas menos que en el año 1900. La cifra más elevada la alcanzamos en 1910 con 265.908 , y desde esta fecha hasta 2001 con 135.858, nuestro crecimiento fue negativo. Desde hace unos años hemos remontado, con la llegada de población foránea.

 

            Nuestra provincia parecía estar despegando en estos últimos años. Uno de los recursos que nos había proporcionado la naturaleza era nuestro paisaje, cada vez más solicitado por la sociedad actual, para llenar los amplios espacios de tiempo de ocio. Esperamos que este desastre no suponga un fuerte parón a nuestro importante turismo rural.

 

            Como conclusión, lo ocurrido debería servirnos para hacer unas serias y profundas reflexiones. No pongo en duda que se ha hecho todo lo que se ha podido con los medios de que disponíamos. Mas lo que parece claro es que no han sido los suficientes. También es obligado considerar como atenuante, que cuando se desencadenan estos desastres a la vez en diferentes sitios y en condiciones tan adversas es harto complicado poder acudir a sofocarlos. Admitida esta circunstancia, deberíamos redoblar los esfuerzos tanto humanos y materiales, para que si se presentan hechos como los actuales, estemos en mejores condiciones para prevenirlos, y en el caso de que irrumpan podamos combatirlos de una manera adecuada. Nos va mucho en juego.

 

En definitiva, unos días muy tristes y dolorosos para todos aquellos que amamos profundamente esta tierra turolense.

 

 

Cándido Marquesán Millán

La burbuja de la clase política

                       

                            

            La situación política en la España nuestra está llegando a unos derroteros, que está poniendo al límite la paciencia de los ciudadanos. Sabido es que en estos momentos estamos inmersos en una crisis económica sin precedentes, que ha dejado pequeña a la Depresión de los años 30 del siglo pasado, y que está poniendo a prueba a la hora de explicar sus orígenes y de abordar las soluciones a los más reconocidos economistas del mundo. Toda regla tiene una excepción, en este caso es  la de un expresidente de Gobierno  que acaba de afirmar y se queda tan fresco lo que sigue: Sinceramente, conmigo en el Gobierno no se hubiera producido esta crisis. Una de sus secuelas más dramática es el paro, que se ha convertido en la primera y gran preocupación, de la mayoría de los ciudadanos, y que está rompiendo el proyecto vital de muchos trabajadores, jóvenes y menos jóvenes. A la solución de esta crisis deberían volcarse a conciencia nuestra clase política. Por lo que estamos observando desde el gobierno no se está acertando con las  medidas terapéuticas que está tomando. Por parte de la oposición, los españoles ignoramos cuáles sus soluciones, o si las tiene; a no ser las ya conocidas: reformas estructurales en el ámbito laboral, rebaja de impuestos, y reducción del déficit. Las mismas que se usaron en las legislaturas del Sr. Aznar, sin darse cuenta que la situación actual es mucho más compleja. La oposición parece por su actuaciones en este ámbito de la economía, que se está recreando en la crisis, como si tuviera la firme convicción de que cuanto peor sea, más factible es la posibilidad de desembarcar un día a la Moncloa. Poco ha señaló con buen criterio el periodista Miguel Ángel Aguilar: “El PP tiene que abrir el arco de sus intereses y propuestas en vez de mantenerse siempre agazapado en espera de que sobrevengan desgracias o turbulencias con la vana pretensión de explotarlas a su favor”.  Mas no quiero transitar por este camino, ya que se ha hablado bastante. Quiero volver a la idea de inicio de este breve artículo. A que la paciencia de la ciudadanía pude estar llegando al límite.

            Conocida la problemática que acucia a una parte importante de los españoles de a pie, el espectáculo que nos están proporcionando nuestros ínclitos representantes políticos es una mezcla de tragicomedia y de surrealismo. Hoy  toda la cuestión política gira en torno a: ¿Será procesado el tesorero del PP, el Sr. Barcenas? ¿Qué decisión tomará al respecto el Sr. Rajoy? ¿Lo cesará o no? ¿Camps pagó o no pagó las facturas de los trajes de Milano?, ¿Rita Barberá, la alcaldesa de Valencia recibió o no del Bigotes los bolsos de marca Vuitton?, a lo que ésta replicó con las anchoas de Revilla y que todos los políticos desde el primero al último, reciben regalos; unos de más enjundia que otros, por lo que cabe pensar que los de los ministros serán de mayor tamaño, y que además se va a querellar contra el grupo Prisa. En la misma línea lo van hacer el PP de la Comunidad Valenciana, y el PP nacional. La respuesta desde el PSOE por medio de Leire Pajín ha sido contundente: “Muchos ciudadanos debieron pensar ayer que el PP y su Presidente tienen mucha caradura”, -afirmó-, porque “al PP no le interesa saber si ha existido una trama organizada para conseguir contratos públicos a cambio de regalos; si ha habido espionaje político, o si su propio tesorero ha sido ampliamente recompensado por gestiones que parecen dudosas. Lo único importante para ellos es que no haya filtraciones, y se les olvida que las denuncias del caso Gürtel vinieron de las filas del PP”. Aquí todo vale. El tú más que yo. Política del ventilador. Aquí de lo que se trata no es de combatir la corrupción. Aquí lo que interesa es hacer el mayor daño posible al contrincante, aunque ello produzca secuelas nocivas en nuestro sistema democrático.  Las opiniones de los ciudadanos sobre todas estas vicisitudes anteriormente descritas, las acabo de constatar en un bar, frecuentado por currantes mayoritariamente de la construcción, que todavía mantienen sus puestos de trabajo, desde albañiles, fontaneros, electricistas, carpinteros, etc, que con un tubo de cerveza almuerzan su bocadillo envuelto en papel de aluminio traído de su propia casa. Mientras comían con buen apetito, una cadena de televisión nacional, estaba emitiendo las imágenes de Rita Barberá, Francisco Camps, Dolores Cospedal y Leire Pajín. Las miradas metálicas de los currantes manifestaban una mezcla de asco, hastío, y cabreo impresionantes. En cuanto a las palabras, no quiero mencionarlas eran muy similares. No obstante, me tomo la licencia de citar algunas de ellas, que por cierto no  son las más fuertes: ¡Qué cabrones¡ ¡Son todos iguales¡ ¡Nos tienen hasta los cojones¡  Yo les recomendaría a nuestra clase política, que se dieran de vez en cuando alguna vuelta por aquellos lugares por los que discurre la vida de los españolitos normales. De verdad, que podrían aprender mucho y sacarían provechosas conclusiones. Entiendo que nuestros políticos como no se mezclan con la ciudadanía, salvo en campañas electorales; demasiado apegados al coche oficial, acostumbrados a comer en los restaurantes de bastantes tenedores, a pagar con tarjetas Visa Oro, y a recibir suculentos y desinteresados regalos de las marcas más sofisticadas, viven en una especie de burbuja, totalmente desconectada de la problemática de la gente normal. Por ende, que no se sorprendan del creciente descontento de los españoles hacia la clase política. Aunque por su incorregible comportamiento, tengo la impresión de que tampoco les importa mucho.

 

 

 

Cándido Marquesán Millán

 

Las bibliotecas de la provincia de Teruel hace 75 años

Una de la preocupaciones de los políticos que llegaron al poder a partir del 14 de abril de 1931, fue el elevar el nivel cultural de la población española. La realidad con la que se encontraron era demoledora. En muchos lugares la mitad de los hombres, y seis de cada diez entre las mujeres eran analfabetos. Esta realidad debía servir de escarnio y vergüenza para cualquiera que se sintiera español. Para tratar de corregir esta situación lamentable, además de otras medidas, se crearon las Misiones Pedagógicas, por Decreto de 29 de mayo de 1931, firmado por Marcelino Domingo, primer Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes de la II República. El objetivo que se proponía el Gobierno con la organización del Patronato de Misiones Pedagógicas era:

"Llevar a las gentes, con preferencia a las que habitan localidades rurales, al aliento del progreso y los medios de participar en él, en sus estímulos morales y en los ejemplos de avance universal, de modo que los pueblos todos de España, aun los apartados, participen en las ventajas y gozos nobles reservados hoy a los centros urbanos”.

Se crearon bibliotecas escolares, tanto para el niño como para el adulto. Las bibliotecas serían públicas y se estableció que toda escuela primaria poseería una. En el Decreto de 7 de agosto de 1931 se indicó que el Ministerio de Instrucción Pública destinaba 100.000 pesetas a la creación de bibliotecas (el sueldo diario de un jornalero era de 5 pesetas). Al cerrar la impresión de la memoria de 1934 el número de bibliotecas creadas por el Patronato sobrepasaba las 5.000. Los libros preferidos por los niños eran de Grim, Andersen, Swift, Poe, Mayne, Verne y biografías de hombres ilustres. Los adultos se inclinaban por novelas, siendo los autores más solicitados Galdós, Valera, Pérez de Ayala, y entre los clásicos Quevedo, Cervantes, Dickens, Tolstoi, Víctor Hugo. Poetas como Bécquer, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez. El funcionamiento de las bibliotecas estaba encomendado a Juan Vicens y a María Moliner.

 El articulo que viene a continuación se basa en el trabajo del zaragozano Juan Vicens, basado en la revista Educación y Biblioteca, año 21 n. 169 enero/febrero 2009. Juan  a los 5 años se quedó huérfano, heredero de una considerable fortuna de su padre ingeniero de minas. Muy joven viajó por Inglaterra y Suiza, lo que le permitió hablar el inglés y francés. Estuvo en la Residencia de Estudiantes en los años de Buñuel, Lorca, Dalí, Bello. En 1925 se marchó a París igual que Buñuel. En 1933 opositó al Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos. Es un personaje de una talla intelectual incuestionable. Bibliotecario. Secretario de la Comisión  Gestora del Cuerpo de Archiveros, Bibliotecas y Museos al inicio de la guerra y después miembro del Consejo Central de Bibliotecas. Agregado de Prensa en la Embajada de España en Paris, y Delegado de Propaganda de la República en la misma capital. Volvió a España el 3 de enero de 1939, de donde tuvo que exiliarse con el grueso de la emigración en febrero. Formó parte de la Junta FETE-UGT y del Comité Nacional de Cultura Popular. Especialista en Bibliotecas Populares, y como inspector de Bibliotecas visitó más de 100 pueblos. En los informes  el mismo cuenta las dificultades que encontró para llegar a sus destinos. A Juan no le asustaba hacer kilómetros a pie. Se sincera, a veces, en demasía. Se sentía bibliotecario hasta la medula. Tenia autentica pasión por su trabajo. Sus informes los complementó con fotos y planos de los sitios recorridos. Los originales, tanto de las fotos como de los informes, están en el Archivo General de la Administración de Alcalá de Henares. El dossier es muy importante. Porque aparecen imágenes inéditas; cuenta el nacimiento y consolidación de decenas de bibliotecas en algunos lugares, que luego tardarían muchas décadas a tenerlas; además aparecen personajes muy interesantes: bibliotecarios, políticos, maestros, secretarios de ayuntamiento…A la provincia de Teruel hizo 2 viajes a lo largo de 1934 en diferentes fechas, en uno de ellos le acompañó Buñuel.

El primero lo realizó en una fecha indeterminada entre febrero y junio de 1934. Comenta que todo le ha resultado curioso e instructivo, después de haber visitado Andalucía, lo que permite hacer comparaciones. Esta provincia, sobre todo la parte norte, vulgarmente conocida como Bajo Aragón, se parece  en sus condiciones naturales  a varias comarcas andaluzas, por algo son las dos olivareras.

 

Le sorprende sobremanera lo dividida que está la propiedad en Teruel. Le parece importante este detalle, ya que hay dos tipos de bibliotecas: las paternales se dan en pueblos con propiedad poco dividida y las populares en los de propiedad dividida. Son pocas las paternales en esta provincia. El pueblo de Teruel (sobre todo en el Bajo Aragón) es sano, de fuerte vitalidad y carácter muy expansivo y generoso. Es pueblo rudo y primitivo. Observa que en esta provincia el analfabetismo ha disminuido mucho en los últimos 30 años. Las mujeres, algunas veces, son menos analfabetas que los hombres. El éxito de las bibliotecas ha sido muy grande. Pueblo activo, apenas llegadas han sido abiertas al público e inmediatamente han acudido a leer. Ninguna Junta me ha dicho que el préstamo seria imposible.

 

Comparando con Andalucía destaca un hecho curioso. En Andalucía donde la propiedad esta dividida, suele haber un partido socialista fuerte y un ayuntamiento socialista. En Teruel, en cambio, no hay apenas organización obrera fuera de la CNT, que se ha desarrollado en los últimos años y que generalmente están fuera de la ley. Son escasos los verdaderos jornaleros que no tienen más que sus brazos, por lo que no constituyen clase y menos organizaciones. Lo que ha surgido en los últimos tiempos es una serie de Círculos Radicales o Radicales Socialistas. Asocian a pequeños propietarios, obreros, etc, y en torno al Círculo van surgiendo otros edificios construidos entre los socios a prestación personal, con cooperativas,, y  algún frontón o campo de sport. El sindicalismo ha cobrado una gran fuerza, como se pudo ver en los acontecimientos de diciembre pasado- en este mes de 1933 se produjo una insurrección anarquista en Aragón, Extremadura y Andalucía-, pero lo curioso es que, entre muchos campesinos pobres, figuran  entre los más activos sindicalistas individuos con fortunas importantes.

 

En todas estas bibliotecas es raro que se lea en el mismo local. Es necesario el préstamo, para que el agricultor lea en el tiempo libre. Los libros son devueltos puntualmente y muy bien tratados. Los lectores son muy numerosos y las mujeres participan mucho, mucho más que en cualquier otro lugar. Se lee literatura, historia, cuestiones sociales, y de temas técnicos.

Ha surgido en este viaje un problema interesante. Se trata del recelo que se siente o se teme sentir algún día respecto a dos cosas: a que pueda haber una imposición del Estado respecto al bibliotecario con sueldo alto impuesto legalmente. Y a que pueda haber confusión respecto a la propiedad de los libros no enviados por la Junta de Intercambio. La visita  a la provincia de España que ha recibido más bibliotecas y que tiene más solicitadas, han caído en terreno propicio y parecen desenvolverse muy bien. La mayoría de las bibliotecas de Teruel han sido solicitadas por indicación del señor Iranzo- Vicente Iranzo Enguita, nacido en Cella en 1889, médico y abogado, fue gobernador civil de Teruel, y era miembro de la Agrupación al Servicio de la República, ministro de marina, de Guerra, y de Industria y Comercio-. Podría pensarse que este señor lo había hecho solo por intención política, que la ha habido, pero también para elevar el nivel cultural de la provincia. Es cierto que en algunos pueblos el que haya sido a iniciativa de Iranzo, ha producido algún daño al funcionamiento de la Biblioteca.

En el primer viaje visitó Olba, donde la biblioteca ha caído muy bien. En el auto escuché una conversación entre el chauffeur del auto y el maestro de uno de los barrios. El primero hablaba de los libros que había leído: el maestro le hablaba de la necesidad de los libros y de la dificultad de ir por ellos, y le rogaba se los llevase al pasar el auto; así lo convinieron.

En Villarquemado, funciona muy bien la biblioteca, aunque solo el préstamo. El bibliotecario es un joven muy activo, que aconseja los lectores.. Nota curiosa: se llamaba antes Villahermosa de las Tres Torres. En tiempos de Carlos III hubo un incendio.

 

En Santa Eulalia del Campo, hacía poco tiempo que habían llegado los libros. En la Junta hay elementos valiosos: el médico, que da conferencias; un empleado de la azucarera(señor Malo) muy activo, el maestro, el alcalde y el secretario del ayuntamiento.

 

En Odón, no tienen aun biblioteca, pero tienen todo el expediente completo y sólo falta enviar los libros. En Calamocha el alma de la biblioteca son el secretario del ayuntamiento y el director de la banda municipal. El bibliotecario de la Junta es un notario que fue miembro del Cuerpo facultativo. La intervención del Sr. Iranzo no benefició, por lo que la biblioteca era usada sobre todo por un corrillo. Aquí quieren sobre todo obras de agricultura y de viticultura.

 

En Torrevelilla no hay biblioteca, aunque tienen mucho interés en ella. Ya la habían solicitado, pero dijeron que no tenían un lugar específico para estos menesteres. El secretario del ayuntamiento me dijo que pensaban dividir el salón de sesiones con un tabique incluso postizo.

 

En Aguaviva provisionalmente está instalada en un local cedido por el Círculo radical, pero independiente y sin relación. Esto ocurre mientras el ayuntamiento arregla el nuevo local, para lo que hoy no tiene medios. El bibliotecario es el veterinario, muy entusiasta del pueblo y de la biblioteca.

 

En Mas de las Matas el local de la biblioteca quedó destrozado cuando los sucesos de diciembre y se quemó el Espasa que poseía el Ayuntamiento. La biblioteca no estaba allí y se salvó. Provisionalmente está en el despacho del secretario. La fonda del Chapa(fonda la Única) es renombrada en toda la comarca; es pantagruélica. Cuando ya uno rechaza platos, llora toda la familia y le ofrecen a uno las cosas más diversas.

 

En Alcañiz no hay biblioteca, aunque está solicitada y el expediente está completo.

En Valdeltormo la biblioteca es de las llamadas paternales. A lo que parece el secretario del ayuntamiento y el maestro (cosa lamentable), porque es yerno de aquél, son más bien hostiles a la biblioteca. Vive la biblioteca gracias a otros miembros de la Junta, obreros y menestrales, pero, sobre todo, gracias al alcalde. Creo que ha influido un poco en estas historias la cuestión política, porque el secretario y el maestro son contrarios al partido del Sr. Iranzo. Me presentaron a un dramaturgo y un novelista espontáneos populares. El novelista se llama Aurelio Montañés. El dramaturgo Timoneda.

 

En Calaceite se lee mucho. La biblioteca marcha bien; desde luego a domicilio. Es uno de los pueblos con menos analfabetos entre las mujeres que en los hombres. Puede que sea, porque ha habido mejores maestras  o mas estables que los maestros, pero en general es que a los chicos los mandan antes al campo. El bibliotecario es el alguacil, muy cuidadoso, aunque guiado por la Junta.

 

En Mazaleón es donde mejor impresión me ha producido la biblioteca. La Junta se reunió muy pronto a mi llamada. Siguieron cuanto les dije con mucha atención. Se lee muchísimo. No hay libro que no haya sido leído y muchos, han dado al menos tres vueltas. El presidente de la Junta es el farmacéutico. El ayuntamiento poseía un Espasa y bastantes libros que cede a la biblioteca.

 

En Cretas de la biblioteca muy buena impresión. Tiene un local independiente, modesto, pero muy limpio. La Junta excelente. El presidente es un joven maestro. En la Junta figuran tres muchachas, dos de las cuales son maestras. Aquí leen las mujeres tanto como los hombres. En la reunión pública hablé con una señora, campesina y pobre, pero gran lectora, con poca formación, pero que se está culturizando. Para esta mujer la biblioteca ha sido un regalo del cielo. Una conversación  así compensa de todo el esfuerzo que hayamos hecho.

 

Aréns de Lledó  no tiene todavía biblioteca, pero tienen el expediente ya hecho; no faltan más que los libros. La biblioteca caerá muy bien. Aquí, a pesar de que todavía no hay biblioteca, todo el pueblo sabía lo que era y que estaba solicitada, pero, por el tiempo transcurrido, temían un poco no recibirla. Como en Teruel todo se dice a grandes voces, pude oír sin moverme, ya que los hombres y mujeres se preguntaban: ¿quien es ese que ha venido? Y como se iban respondiendo: “es el que viene por lo de la biblioteca”. Y se propagaba la noticia por las calles desde donde yo estaba, entre gentes a quienes la noticia parecía interesar mucho. También confieso que fue un espectáculo sumamemente agradable.

 

El segundo viaje se realizó en una fecha indeterminada en el mismo año de 1934. El primero lo tuvo que interrumpir súbitamente. En la correspondencia de Vicens con Hernando Viñes y Lulu Jourdain encontramos la siguiente referencia: “Hace poco hice un viaje de bibliotecas a Aragón; allá se me reunieron Luís Buñuel y Maria Luisa González, esposa de Vicens que fueron en auto y volvimos juntos en auto”. Madrid, 8 noviembre 1934.

 

 

Visitó otros lugares aragoneses no turolenses. como: Jaca, Quinto de Ebro, Sástago y Calatayud. En cuanto a los de la provincia de Teruel fueron tres. Merece la pena leer con detenimiento el informe sobre Híjar,  que lo transcribo tal cual es.

 

En Híjar encontré esta biblioteca abandonada por parte de la Junta, la cual no se había reunido desde la inauguración, hecho que se había producido el 5 de marzo de 1934. Gracias a que el maestro D. Leoncio Fernández Gallego, que es el bibliotecario, se ocupa de ella. Este señor es muy entusiasta de las bibliotecas y en Ansó, donde estuvo antes organizó una en sociedad. Aquí es el único que se ocupa. Por parte del resto de la Junta hay bastante abandono y aún casi hostilidad hacia la biblioteca. Parece que la gente pudiente de Híjar, si se hiciera propaganda intensa de la biblioteca, se moviera, se organizaran conferencias, etc, considerarían esto como actividad política casi subversiva.

Tuve una discusión bastante larga y dura con el secretario del ayuntamiento, también miembro de la Junta. La biblioteca era usada solamente por un pequeño grupo de “gente bien” de Híjar y para leer se exigía una fianza de 5 pesetas para el préstamo, cuando el sueldo diario en Híjar de un bracero era de 5,50 pesetas. No había modo de convencerles de que no se debía pedir fianza y por otra parte la idea de dar libros a los campesinos, pobres, etc, les parecía inadmisible, aunque no me lo dijeron así. Vino el clásico diálogo sobre que ese pueblo es muy especial, etc. Entre tanto, yo leía en los ojos del secretario que se estaba preguntando todo el tiempo qué andaría yo buscando, pues no se explicaba que yo tomara aquello con calor, si no era para andar buscando algún provecho personal.

En suma, el ambiente de la dirección de esta biblioteca y el de la gente que podría ayudar a su buena marcha, con excepción del maestro, es deplorable. En cambio, como siempre, la gente desea leer y si no en mayor numero, es porque hay un gran numero de analfabetos.

Creo que la reunión con la Junta fue eficaz; que se dieran cuenta de que la biblioteca no es lo que se habían figurado y de lo que realmente hay que hacer con ella. Lo que ignoro si las cosas cambiaran suficientemente. A lo mas que se puede aspirar es a que sea una biblioteca normal del tipo que he llamado “paternal”.

Mucho de esto se explica, como en otros casos, por el hecho de que, en un país de propiedad tan dividida como el Bajo Aragón, Híjar es uno de los pocos pueblos de propiedad mucho menos dividida.

En esta inspección perdí bastante tiempo, porque el primer día no hubo modo de reunir la Junta y tuve que irme a ver otras dos bibliotecas y regresar para otro día a Híjar.

Temo que la impresión que doy es demasiado pesimista. A la biblioteca no debemos darla por perdida; podemos verla decorosamente instalada en la escuela y el maestro citado la cuida y da libros a los lectores.

 

En Foz Calanda, aun siendo pequeño y modesto  el pueblo, la biblioteca la llevan muy bien. El alma son el bibliotecario, que es un médico, y el secretario del ayuntamiento. La instalación es modesta. El armario es de tablas de cepillar, pero bien distribuido y suficiente. La principal actividad es el préstamo. Viendo esto quisieron hacer un esfuerzo por llevar a la gente a leer y establecieron una sesión especial los domingos y dias de fiesta, turnándose los miembros de la Junta. No dio resultado. Tenían una desiderata y había algunas peticiones consignadas. En suma, muy buena impresión.

 

En Andorra la biblioteca marcha bien. El ayuntamiento esta muy bien dispuesto, y en la Junta hay personas competentes y entusiastas. La lleva un empleado del ayuntamiento, asistido por el secretario. Sobre se lee a préstamo.

Aquí me he encontrado con la dosorientacion producida por los pocos carnets que recibieron.. Les dije que, si no lo consideraban indispensable su uso, no los usaran, y si acaso hicieran tarjetas. El local y muebles son excelentes. En el local se lee poco, aunque los maestros llevan algunos días grandes grupos de niños a leer.

El préstamo es aquí particularmente necesario, porque un gran numero de habitantes pasan frecuentes temporadas hasta de un mes fuera de sus casas en mases por el campo. En resumen, excelente impresión.

 

 

Cándido Marquesán Millán.

 

Los nuevos intelectuales

En el libro de reciente publicación, Sobre el olvidado siglo XX, su autor Tony Judt afirma que de todas las transformaciones de las tres últimas décadas, la desaparición de los “intelectuales” quizá sea la más sintomática. El siglo XX fue el de los intelectuales, vocablo que empezó a usarse a inicios del XX, significando  a personas del mundo de la cultura que se dedicaban a debatir y a influir en la opinión y la política pública, y que estaban comprometidos con un ideal, un dogma o un proyecto. Los primeros fueron los escritores que defendieron a Dreyfus de la acusación de traición, recurriendo para su defensa a valores como “justicia”, “verdad” y “derechos”. Considerando la trascendencia que los intelectuales tuvieron en el siglo XX , a ellos dedica una parte importante de su libro: Arthur Koestler, Primo Levi, Manès Sperber, Ana Arendt, Camus, Althusser, Hobsbawn, Kolarowski, Juan Pablo II y Edgard Said. Todos estos tienen un capítulo específico. Son excepcionales los que tratan de Hobsbawn y Kolarowski.

Puede resultar excesiva la tesis de Tony Judt. Yo me inclinaría a pensar por el contrario, que no se ha producido la desaparición de los intelectuales. Lo que ha ocurrido en España, es su derechización, tal como acabar de escribir poco ha Ignacio Sánchez Cuenca en un extraordinario artículo, La derechización de los intelectuales españoles,  publicado en El País, en el que afirma con contundencia que las ideas liberal-conservadoras son hoy hegemónicas en la esfera pública en nuestro país. En muchos casos son defendidas con ardor por gente que fue progresista en su juventud, y a veces, hasta marxista-leninista. En la misma línea de pensamiento se sitúa Juan Gari en  Público  el pasado 17 de enero 2009, al señalar que algunos artistas y maîtres à penser celtibéricos, después de una vida informada por la coherencia progresista más o menos acusada, han coronado su madurez pasándose con armas y bagajes a las filas conservadoras –donde han sido recibidos, lógicamente, con gráciles alharacas. No se trata de un grupo homogéneo: Albert Boadella, Sánchez Dragó, Fernando Savater o Félix de Azúa, Arcadi Espada…

             Entre los intelectuales dedicados a la disciplina de la Historia en nuestro país, hoy abundan cada vez más una casta de historiadores, con gran predicamento en el mundo académico y universitario, que consideran la Historia desde una postura estrictamente utilitarista y mercantilista. Si son requeridos para impartir alguna charla divulgativa o para publicar un libro, solo acceden con el cheque por delante. Ocultan su falta de compromiso ético-político con el disfraz de la neutralidad, maquillada con un lenguaje seudoprogresista. Estos comportamientos han allanado el camino, para que determinados seudo-historiadores, se adentren e interpreten con gran descaro de una manera sesgada e interesada acontecimientos trascendentales de nuestra historia reciente, por medio de numerosos  libros de encuadernaciones lujosísimas, colocados en los anaqueles de los Grandes Almacenes de todas las ciudades españolas. Hoy el daño está hecho. Hoy una parte de la ciudadanía española se ha acercado exclusivamente a la II República y la Guerra Civil a través de estas publicaciones de los Pio Moa y César Vidal, construidas con una manipulación vergonzosa. Como han sido muy escasos, los historiadores de renombrón, catedráticos o profesores titulares de las Universidades, con alguna honrosa excepción como Julián Casanova o Joseph Fontana, que han salido a la palestra para poner las cosas en su justo papel, vivimos en tiempos de revisionismo histórico, por lo que se ha extendido ampliamente la peligrosa idea, además de otras, de que en la contienda civil española ambos bandos fueron igualmente culpables y que la sublevación militar de julio de 1936 fue una consecuencia inevitable de los errores y abusos del régimen republicano. No es un tema baladí lo que Joseph Fontana señala al respecto: Si analizamos lo realizado por cada uno de los dos bandos, nos daremos cuenta que les movían razones muy distintas. Y que es imposible entender lo que significó la Segunda República Española, y los motivos por los que la combatieron los sublevados de 1936, si se pasan por alto diferencias tan fundamentales como ésta: la República construyó escuelas, creó bibliotecas y formó maestros; el "régimen del 18 de julio" se dedicó desde el primer momento a cerrar escuelas, quemar libros y asesinar maestros.

Estos historiadores “profesionales”, que se han mantenido en los cuarteles de invierno tampoco dan muestras de "compromiso cívico" para denunciar los problemas cruciales de nuestro tiempo, las mentiras y falsedades sobre la marcha exitosa de este mundo globalizado, para ayudar a los hombres y mujeres a entender las razones por las que las cosas son lo que son, y que sólo pueden ser entendidas en una perspectiva temporal e indagando en sus raíces históricas. ¡Qué poco tiempo han perdido en defender frente a esa derecha rancia, determinadas medidas progresistas como: la devolución de los papeles del Archivo de la Guerra Civil a Cataluña, el matrimonio de los homosexuales, la asignatura de Educación para la Ciudadanía..!

Mas este fenómeno de derechización de la intelectualidad no se circunscribe  a España. Ya en octubre del 2002 Le Monde Diplomatique publicó un texto de Maurice Maschino sobre los intelectuales que dominan con su presencia los medios de comunicación en Francia. La prestigiosa publicación, que reúne, mes a mes, a las voces más destacadas de la izquierda, declara  con ello la guerra a los intelectuales que llama con desdén, en la cabeza del artículo, "los nuevos reaccionarios".  Circunstancia nueva que contrasta con lo que han sido los intelectuales franceses desde hace más de 100 años, afirma Maschino, "la vanguardia del combate por la justicia y por la libertad". Hugo condenó la intervención de su país en México; Zola denunció los atropellos del Ejército en el caso Dreyfus; Gide criticó el colonialismo en el Congo; Malraux luchó a favor de la república española; incluso, Mauriac levantó la voz contra las torturas cometidas por los soldados franceses en Argelia.. "Es difícil hoy --concluye-- imaginar el impacto que tuvo sobre la opinión pública y sobre los poderes establecidos una movilización semejante de los grandes espíritus de la época".

            Afortunadamente todavía quedan intelectuales comprometidos, que sacuden las conciencias de los pueblos, ya que son los que hacen a estos tomar conciencia de su realidad social para, posteriormente, asumir el compromiso de transformarla. Uno de ellos es Saramago, que nos sorprende con sus nuevas novelas llenas de profundo humanismo y de grandes valores literarios. Pero Saramago no sólo escribe novelas, sino que con su pluma mordaz cuestiona con coraje a la izquierda y también a él mismo; algo que debería ser característico de un hombre que se llame progresista. Recientemente, con fecha de 9 de junio, en su Cuaderno del Blog de la Fundación José Saramago,  escribió unas breves líneas bajo el título de Paradoja. Son contundentes, y que para todos aquellos que sean, además de llamarse, de izquierdas, deberían servir de profunda reflexión. Son tan claras, que cualquiera puede entenderlas. Ahí van: Otras veces me he preguntado dónde está la izquierda, y hoy tengo la respuesta: por ahí, humillada, contando los míseros votos recogidos y buscando explicaciones al hecho de ser tan pocos. Lo que llegó a ser, en el pasado, una de las mayores esperanzas de la humanidad…, asemejándose más y más a los adversarios y a los enemigos, como si esa fuese la única manera de hacerse aceptar….Al deslizarse progresivamente hacia el centro, movimiento proclamado por sus promotores como demostración de una genialidad táctica y de una modernidad imparable, la izquierda parece no haber comprendido que se estaba aproximando a la derecha. Si, pese a todo, fuera todavía capaz de aprender una lección, ésta que acaba de recibir viendo a la derecha pasarle por delante en toda Europa, tendrá que interrogarse acerca de las causas profundas del distanciamiento indiferente de sus fuentes naturales de influencia, los pobres, los necesitados, y también los soñadores, que siguen confiando en lo que resta de sus propuestas. No es posible votar a la izquierda si la izquierda ha dejado de existir…

 

Cándido Marquesán Millán