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Conviene no olvidar

                                  

 

 

 

 Tengo la impresión de que los que tenemos “la suerte” de haber nacido en este mundo desarrollado, vivimos en una especie de burbuja, preocupados casi con exclusividad por la evolución de nuestra hipoteca, la preparación de nuestras vacaciones, o si nuestro hijo saca una buena nota de selectividad para poder matricularse en ingeniería o medicina; y nos olvidamos totalmente de los problemas de hombres de otras latitudes más lejanas. Por ello, resulta muy recomendable que de vez en cuando, salgamos a otros países y entremos en contacto con otras sociedades y otros hombres con otros problemas.

 

               Todas las reflexiones, que voy a exponer a continuación,  me han sido sugeridas como consecuencia de un viaje reciente que he realizado a Colombia por motivos profesionales. He visto tantas cosas diferentes a las que mi retina no estaba preparada, que me he quedado noqueado. He venido impresionado. Este viaje me ha servido también para replantear mi escala de valores, y dar importancia a aquellas cosas que realmente la tienen. En primer lugar lo que supone vivir en paz. Allí, los colombianos están inmersos en un conflicto armado, a modo de un túnel interminable, en el que no se vislumbra final alguno. Es muy complejo, ya que se entremezclan en una maraña intrincada los grupos guerrilleros, las fuerzas paramilitares, los narcotraficantes y los políticos corruptos. Las secuelas son muchas, como los 4 millones de personas desplazadas,  que fueron y siguen siendo obligadas a abandonar sus tierras, sus viviendas, y sus medios de subsistencia por la presión de los grupos armados. No podía imaginar que seres humanos, como yo, pudieran sobrevivir en condiciones tan penosas en barriadas infrahumanas en las afueras de Bogotá, Medellín, Cartagena de Indias o Cali; y que a pesar de ellas, siguieran sobreviviendo. O que la edad media de reclutamiento de escolares para los grupos armados sea de 12,8 años. O que en los últimos años hayan sido atacadas más de 100 escuelas y en los 4 últimos se hayan incrementado los asesinatos de los maestros, que, con un sueldo bajísimo de 400 dólares al mes y con escasa consideración en la sociedad, asumen grandes riesgos al comprometerse en su mayor parte y de pleno en ir creando  una cultura de la paz  frente a la de la violencia. Un colega colombiano me decía que la educación en valores era para él algo irrenunciable. ¿Qué sería de Colombia sin la labor ejemplar de los maestros?  Como hace ya mucho tiempo que esa sociedad es consciente de que la salida de este negro túnel es imposible, ha tenido que adaptarse a esta situación. Resulta sorprendente que ante la existencia de un conflicto armado de tal magnitud la sociedad siga funcionando.

 

               De la misma manera el viaje me ha servido también para valorar todo un conjunto de conquistas sociales recientemente alcanzadas en nuestro país, y que se nos ha olvidado que hasta hace no mucho tiempo nos parecían utópicas. Como lo son ahora en Colombia, donde existen muchos chicos sin escolarizar, y unos deben caminar 2 o 3 horas para llegar a su colegio, cuyo único techo es la copa de un árbol. Igualmente los habitantes de ese país precioso, con unas gentes, en su gran mayoría exquisitas en su trato, carecen de asistencia sanitaria, del derecho a una pensión o el seguro de paro. Como todos sabemos, en España disfrutamos de todo un conjunto de derechos: derecho universal a una enseñanza obligatoria hasta los 16 años, asistencia sanitaria universal, pensiones no contributivas, reconocimiento al cobro de una pensión, seguro de paro, y después de la última legislatura, del derecho a la asistencia a las personas dependientes.

 

        Aquellos que rondamos la cincuentena de años, ya que conocemos de donde venimos y hemos vivido en los años 50 o 60 del siglo pasado, deberíamos tener una atalaya privilegiada a la hora de  apreciar en su justa medida toda esta serie de avances sociales, aunque no siempre ocurre así. Por otra parte, no deja de ser paradójico que siendo hoy la época de la Historia de España en que tenemos más cosas, no parece que exista en lógica correspondencia un alto grado de satisfacción en una parte importante de la población.

 

        Tengo la impresión también,  de que las generaciones jóvenes todos estos avances los valoran todavía menos, ya que al haberlos disfrutado desde su nacimiento, han llegado a pensar que han existido siempre. De que piensen así, en buena parte somos culpables las generaciones  que les hemos precedido, ya que deberíamos haber asumido la tarea pedagógica de recordarles de que no siempre ha sido así.

 

     

 

        Los españoles tenemos una gran capacidad de olvido. Todos  debemos estar orgullosos por el hecho de haber ingresado en el círculo restringido de los países que han entrado en el Estado Bienestar. Lo que no deberíamos es emborracharnos del éxito. El recordar es conveniente, para que no nos ocurra aquello que tengamos que dar la razón al refranero popular: El que de trapo llega a toalla, no sabe donde colgalla.

 

 

 

Las dos Bolivias frente a frente

 

                                  

  

 

Los acontecimientos recientes en la Bolivia de Evo Morales son muy interesantes. Llegó al poder con  el 53,7 % del electorado y, desde entonces, el país andino vive una ilusionante transición política. Pretende refundar Bolivia con criterios de soberanía nacional, desarrollo solidario y justicia social. Su Nueva Bolivia se fundamentaba en varios ejes: la elaboración de una nueva Constitución mediante una Asamblea Constituyente, el control de los recursos naturales bolivianos en manos de empresas extranjeras, una reforma agraria, acabar con el secesionismo y el monopolio del poder político de la oligarquía conservadora que siempre ha dominado el país, así como una política exterior opuesta al  imperialismo de los EE.UU.

 

 

De momento, sólo aparece en los medios de comunicación lo relacionado con los intereses de las multinacionales como consecuencia de las nacionalizaciones y ocupaciones de hidrocarburos con las que se inició la nueva Presidencia de la República. O que la Constitución se haya aprobado sin cumplir el trámite reglamentario de los 2/3 tercios, por la oposición frontal de determinados prefectos y del grupo Podemos. La miseria y pobreza en la que ha estado sumida una parte importante de su población, sobre todo, la indígena, nunca ha sido noticia. Como tampoco, que por primera vez, un dirigente político se ha mostrado sensible ante ella.

 

 

  El gobierno de Evo intenta elevar el nivel cultural de su población, con el Bono Juancito Pinto, para evitar el absentismo escolar y que beneficia a los escolares dándoles 200 bolivianos, para que compren útiles escolares y puedan invertirlo en su educación. El dinero sale de un mes de los hidrocarburos y que ayudará a los sectores sociales más pobres. Se beneficiarán 1.411.091 niños y niñas de 13.070 escuelas de 1º a 6º. de primaria. Evo acaba de anunciar que el bono se ampliará de 6º a 8º de primaria el año 2008.

 

 

 Se ha puesto en marcha un Plan Nacional de Alfabetización, con el objetivo de  que “La educación convierta a esas mayorías excluidas en ciudadanos, con todos los derechos que esto implica”. Hasta el 30 de noviembre de 2007, han sido alfabetizadas 402.247 personas iletradas, 190.981 se encuentran en clases, haciendo un total de 593.228 participantes, desde que la campaña masiva empezó en marzo de 2006. En esta tarea tienen una implicación muy fuerte las Brigadas universitarias de solidaridad y compromiso social. Un profesor sostuvo que “algunos alcaldes, prefectos, no apoyan el programa por problemas políticos, por no estar del lado del gobierno”. 

 

 

Se ha aprobado la Renta Dignidad, un beneficio universal y vitalicio que entró en vigor en enero de 2008 y que establece el pago de 2.400 bolivianos anuales a todos los mayores de 60 años que no reciban una renta mensual y 1.800 bolivianos a aquellos que sí tengan un ingreso. Beneficia a 676.000 mayores de 60 años. Supone un gasto de 215 millones de dólares anuales. El Presidente quiso que la ganancia de los hidrocarburos rescatados de las petroleras y nacionalizados por el Congreso, en el ingreso impositivo que se denomina IDH,  se constituya en la fuente principal de financiamiento.

 

 Además, el Gobierno de Evo ha querido que todos estos derechos queden recogidos en una Constitución, en cuyo articulado se dice, entre otras cosas, que el Estado asume y promueve como principios éticos-morales de la sociedad plural de acuerdo con la cultura indígena: “no seas flojo, no seas mentiroso ni seas ladrón”, “vivir bien”, “vida armoniosa”, “vida buena”, “tierra sin mal” y “camino o vida noble”; así como también que Bolivia se declara un estado pacifista y que promueve la cultura de la paz, y en el que se reconoce a todos el derecho al agua potable, el alcantarillado, la electricidad, la alimentación, la educación, la sanidad y a una vivienda digna…

 

La oposición llega sobre todo de los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Pando y Beni, los más ricos, al presentar públicamente los estatutos para su autonomía, mientras en La Paz miles de indígenas celebraron la nueva Constitución, que les otorga autonomías propias y más poder político, y que deberá ser sometido a referéndum. Los cuatro departamentos autonomistas suman el 42% del Producto Interior Bruto y cuentan con el 85% de las reservas de hidrocarburos.

 

Recientemente acaba de ser aprobado en el Departamento de Santa Cruz el referéndum para  la consecución de un Estatuto de Autonomía. Posteriormente llegarán  los referendos para aprobar los estatutos autonómicos en los departamentos de Beni y Pando —ambos se llevarán a cabo el domingo 1 de junio—, para lo que las autoridades cívicas y prefecturales de estas regiones no han reparado en gastos, y por ello han intensificado sus campañas por el Sí. La estrategia común se centra en llevar su propuesta casa por casa. En la capital pandina, Cobija, los autonomistas pusieron en marcha el programa "Una casa, un estatuto", el que está a cargo de brigadas ciudadanas.

"Ellos van casa por casa entregando una copia del Estatuto Autonómico y resolviendo cualquier duda de las personas. Queremos que no exista ni un solo ciudadano que no conozca su contenido", explicó Federico Aguilar, secretario de Autonomía, Descentralización y Concurrencia de la Prefectura de Pando. Además, con el apoyo de la Universidad Amazónica de Pando, se instalaron 14 puntos para la socialización del Estatuto.

Entretanto, en Trinidad, la capital beniana, las organizaciones cívicas instalaron en la calle María Luisa Becerra una “Casa Autonómica“, espacio desde el cual se organiza la campaña por el Sí.

"Se realiza una caravana diaria por todos los distritos de Trinidad, que se replica en las provincias, llevando afiches y la documentación pertinente sobre los estatutos. La próxima semana se irá puerta a puerta para llegar a todos los vecinos", anunció Zulma Parada, del área de Comunicación de la Prefectura.

Las dos Bolivias enfrentadas parecen claras. Mucho me temo que, como siempre ha ocurrido en esa querida Sudamérica, el triunfo se decante hacia el lado del más poderoso, que, por supuesto, no es de los indígenas, los olvidados de la historia.

Los olvidados de Colombia

                                   

 

 

Acabo de llegar de visita profesional de Colombia, país lleno de contrastes; con una naturaleza riquísima y una gente en su gran mayoría acogedora y hospitalaria, mas aquejada por el cáncer de una guerra larga y que parece inacabable.

            Contemplar los entornos llenos de exuberante vegetación de Bogotá, Medellín, Cartagena de Indias o Popayán es un auténtico privilegio. Igualmente poder charlar con sus gentes muy preparadas y con un dominio de la lengua extraordinario. Su población predominante joven es su gran potencial. Tiene un gran dinamismo económico. Es un país donde pueden contemplarse a la vez manifestaciones de gran riqueza y de gran miseria. En Bogotá o Medellín podemos visitar barrios lujosísimos y dotados de establecimientos comerciales con productos de las mejores marcas, y a la vez otros de población desplazada que viven en condiciones infrahumanas.

            Está inmerso en un conflicto armado, en el que no se vislumbra final alguno. Es muy complejo, ya que se entremezclan los grupos guerrilleros, las fuerzas paramilitares, los narcotraficantes, los políticos corruptos. Como hace ya mucho tiempo que la sociedad colombiana es consciente de que la salida de este negro túnel es imposible, ha tenido que adaptarse a esta situación. Resulta sorprendente que ante la existencia de un conflicto armado de tal magnitud la sociedad siga funcionando.

No quiero fijarme en los orígenes, ni el desarrollo de este conflicto armado. Solo pretendo hacerlo en una de sus secuelas más graves y que está pasando desapercibida fuera de Colombia. Me estoy refiriendo a la población desplazada,  que fue y sigue siendo obligada a abandonar sus tierras, sus viviendas, sus medios de subsistencia, por la violencia y las amenazas de guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes, incluso por oscuros personajes deseosos de quedarse con sus propiedades, y que tiene que ubicarse en las afueras de las grandes ciudades de su propio país en habitáculos indignos, auténticas chabolas. Su diferencia con los refugiados radica básicamente en que los primeros no salen de sus países de origen o residencia, mientras que los segundos buscan la protección en otros Estados.  En las montañas que circundan la ciudad de Bogotá, podemos contemplar llenos de desplazados los barrios de Suba o Soacha. En Medellín, el del Pacífico. O en Cartagena de Indias, el de Nelson Mandela y El Hoyo. Contemplar la situación -sin alcantarillado, ni agua corriente, ni servicios sanitarios y con deficientes atenciones educativas- en que viven estas casi 4 millones de personas es una experiencia difícil de olvidar. Sus calles empinadas están llenas de niños/as mendicantes, con olores nauseabundos al agolparse en compartimentos descubiertos las basuras, con casas construidas de planchas de hojalata que no protegen de las inclemencias meteorológicas, y con grandes problemas de seguridad pública, ya que la policía no se atreve a adentrarse estos lugares.

            Ante el problema  de los desplazados en Colombia no solo no se vislumbra solución alguna, sino que cada vez se agrava. Recientemente el alcalde de Bogotá señalaba que en su ciudad cada día se suman 200 personas desplazadas, y que las autoridades municipales se ven desbordadas.

            El Centro de Control de Desplazamientos Internos acaba de presentar en la sede de ACNUR en Ginebra unas estadísticas alarmantes sobre el crecimiento de la población desplazada en todo el planeta. Los principales países afectados por este drama son los siguientes: Sudán con 5,8 millones, Colombia con 3,940.164, Irak con 2,7, R.D. Congo con 1,4 y Somalia con 1.

            Según este Informe, Colombia fue durante 2007 el único país de América con un crecimiento del problema de desplazamiento interno, donde la población desplazada sigue sufriendo una crisis de falta de protección. “En Colombia se da una contradicción. El país tiene una de las legislaciones más avanzadas a favor de los desplazados y de respeto de los principios internacionales, pero se da una falta de aplicación de la legislación”, acaba de afirmar la secretaria general del Consejo Noruego de los Refugiados, Elisabeth Rasmusson.

            El documento constata que el conflicto interno de Colombia ha forzado a un promedio de 200.000 personas a huir de sus casas cada año en las dos últimas décadas, cifra que se elevó a 320.000 en el 2007.

            Los desplazados internos, son los más pobres entre los pobres, y junto a los refugiados serán los más perjudicados por la crisis económica. El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Antonio Guterres, dijo que la situación será, aún si cabe, mucho más grave de lo que reflejan los datos; si tenemos en cuenta la actual desaceleración económica global y la subida de los precios de los alimentos manifestada en la XXX Conferencia Regional de la FAO.

            Los Gobiernos no sólo no brindan a esta población desplazada la atención adecuada, sino que además la tratan como si ella fuera la culpable de desplazamiento. Como tampoco se preocupan, como deberían hacerlo, de desarrollar planes para facilitar el pronto retorno de los desplazados o, en caso de no poder hacerse, para la reubicación de estas personas en otras zonas de sus países, en las que estén en condiciones similares a las que tenían entes de tener que dejarlo todo atrás. Su tragedia no tiene el poder político que tienen otros dramas colombianos. No existe un consenso internacional en su favor. Los líderes de otras naciones los ignoran. No hay en su apoyo manifestaciones multitudinarias, ni velitas en las ventanas. Su drama no es analizado ni denunciado a diario por los medios. No tienen nombre. No tienen familias importantes que los respalden, ni tienen amigos en el Congreso. Su pobreza les condena.

 

Cándido Marquesán Millán

 

Los españoles sabemos de todo

                                    

Procuro, siempre que me lo permiten mis obligaciones profesionales, practicar el sano ejercicio de la lectura. Es una de las mejores alternativas a la hora de llenar el ocio, así como también una fuente inagotable de sensaciones, placeres y conocimientos. El hábito de la lectura inmuniza contra el aburrimiento. Las ventajas son otras muchas. Mas ahora no es el momento de hablar de ellas.

            Recuerdo ahora una parte del discurso, que leí recientemente, pronunciado por Manuel Azaña en la sesión de las Cortes de 27 de mayo de 1932 sobre el Estatuto de Cataluña. Tal año, en los meses precedentes se produjo en toda España con motivo de la  posibilidad de conceder la autonomía a Cataluña un gran movimiento de protesta, sembrando grandes dosis de alarma y agitación, como si España estuviera al borde de un cataclismo cósmico. Ante tal situación, Azaña no tuvo otra opción que acudir con argumentos: Yo creo que esta alarma, esta protesta y esta propaganda son mucho más extensas que profundas; pero a nadie le puede parecer mal, ni al Gobierno, que esas demostraciones de carácter político se produzcan: eso es salud, y todas las ocasiones son buenas para que España medite y recapacite sobre sus grandes problemas internos, y esta ocasión es buena como ninguna. Pero yo creo, como opinaba el otro día el señor Lerroux que el 90% de los que protestan contra el Estatuto no lo han leído, y suscribo y subrayo la segunda parte de la opinión del señor Lerroux en este particular, es a saber: que si lo hubiesen leído tal vez no protestarían.

            Estas palabras de Azaña, como español que me siento, me han servido para meditar y recapacitar un poco, algo que no viene mal de vez en cuando. Considero que tal discurso no ha perdido vigencia. Se podría extrapolar a muchos acontecimientos de la actualidad española. Hemos podido comprobar fehacientemente en esta pasada legislatura la campaña orquestada desde determinada fuerza política y algunos medios de comunicación contra el Estatuto de Cataluña. Dudo mucho que entre todos los que  profundamente apesadumbrados han protestado lo hayan leído el 10%. Lo mismo podría decirse en relación a las posturas contra Educación para la Ciudadanía. Mucho me temo también que ha sido una minoría muy reducida la que se ha molestado en leer los contenidos curriculares de dicha asignatura. Haciendo un pequeño inciso, para varios docentes colombianos con los que mantengo relación por motivos profesionales, les resulta incomprensible tales protestas y que una parte del pueblo español esté en contra de educar ciudadanos. ¿Cuántos de los que han estado y siguen estando en contra de la Ley de la Memoria Histórica se la han leído? Es posible que alguno de estos que han protestado vehementemente contra ella, tengan todavía algún pariente enterrado en una cuneta de una carretera merced a la represión franquista; u otro que muriera en algún campo de concentración nazi; o, finalmente, familiares que tuvieran que exiliarse al acabar la Guerra Civil. Los que se quejaron contra el traslado de determinados documentos catalanes del Archivo de la Guerra Civil de Salamanca a Cataluña, sabían realmente qué era lo que se trasladaba o que lo que se trasladaba quedaba microfilmado convenientemente, y que además el Archivo iba a ver incrementada su documentación con determinados papeles remitidos desde Cataluña. Podríamos seguir con más y más ejemplos. No merece la pena. Lo que parece claro es que para hablar de algo con propiedad hay que conocerlo convenientemente. Parece obvio. Mas lo cierto es que los españoles por nuestro comportamiento cotidiano, negamos la obviedad. Somos así, en comparación a los habitantes de otras latitudes, tenemos unas peculiaridades inconfundibles. Estamos dotados de una idiosincrasia especial. De entrada, somos y nos creemos diferentes y además los mejores, dotados de todo un acervo de virtudes. Nos creemos  unos sabelotodo, otra cosa muy diferente es que lo seamos. Porque, como declaraba el académico Francisco Ayala “el español acostumbra a creer que lo sabe todo.” Pero lo más sospechoso es que nadie se sorprende de tal desfachatez. En una barra de un bar, con una caña y un vino en la mano, no hay tema que se nos resista a los españoles. Nos da igual el fútbol, los toros, la política, la educación, la historia, la literatura, el cine…De todo manifestamos nuestra opinión, que, por supuesto, es siempre la mejor. Cuestionamos y damos lecciones a los diferentes profesionales de la medicina, de la enseñanza, del derecho, de la historia…¡Y ay de aquel que se atreva a discrepar de nuestras afirmaciones! Al ser  todos tan sabios, tenemos solución para todos los problemas, por arduos o complejos que sean estos. Los españoles nos creemos auténticos Mesías del destino nacional. Nuestro discurso preferido podría ser más o menos así: Si yo fuera Presidente del Gobierno, lo arreglaba todo en dos días. A algunos, es posible que nos sobraran aún 24 horas.

            Además de hablar de todo y mucho, por si todavía no fuera bastante, lo hacemos fuerte, a gritos, como si nuestros interlocutores fueran sordos, con lo que ya nos creemos estar en posesión absoluta de la verdad. Y esto debe ser así, porque al ser grandes devoradores de libros, tenemos unos criterios profundamente formados. Somos tan cultos porque somos los padres de El Quijote, el libro que más citamos, pero que menos hemos leído. Avergüenza reconocerlo, pero es así. Somos así, sobre todo unos sabelotodo. ¡Y que nadie se atreva a cuestionarlo!

  

La situación de Irak es muy buena










Para estos días de vacaciones de Semana Santa, había hecho el firme propósito de dedicarme a hablar con la familia, pasear por la playa, disfrutar de una buena comida y sumergirme en el placer indescriptible de la lectura. No quería escribirme una línea. Por ello, me había pertrechado con gran gozo de 3 libros: España laica de Rafael Díaz-Salazar; El altar y el trono de Francisco Colom y Ángel Rivero; y por último, Discursos políticos de Manuel Azaña, edición de Santos Juliá. Metido estaba de lleno en estos menesteres, cuando no tuve otra opción que renunciar a mis intenciones, al verme tristemente sorprendido por las desafortunadas manifestaciones, por decirlo de una manera suave, de un expresidente del Gobierno, relacionadas con la Guerra de Irak. Me produjeron una mezcla de asco y de hastío. De verdad, no tienen desperdicio. Son así. No piensen que se han producido en una emisora de tres al cuarto. Nada más lejos de la realidad. Han sido emitidas en la BBC. En ellas afirma que “la situación actual de Irak, sin ser idílica es muy buena”, “ya que existe libertad en el país y mayor seguridad que antes de la acción militar”, “el mundo es mejor sin los talibanes y sin Sadam Hussein”. A la pregunta, ¿están todos los problemas resueltos? Contesta que “No, pero el mundo es mejor, que no sea mejor es responsabilidad de los líderes locales”. A la pregunta sobre la cumbre de las Azores, señaló que fue “muy sencilla, muy breve y muy tranquila”. Recuerdo aquel encuentro con gran intensidad por la trascendencia que tenía para el mundo, para la gente y para nosotros en estos momentos”. Sigue diciendo, “Era nuestra responsabilidad y el destino de Oriente Medio era de extrema importancia para los europeos”, y aseguró que “volvería a hacer lo mismo”. Estas declaraciones se han producido después de las de Bush, que ha calificado la guerra de Irak como “noble, justa y necesaria”. “Esta guerra ha tenido un coste alto en vidas y dinero, pero es el precio a pagar por una victoria sobre nuestros enemigos”, añadió. Por cierto, el tercer protagonista de la foto de las Azores, el Sr. Blair, mucho más inteligente, no ha dicho nada al respecto en este triste quinto aniversario.
Los otros dos han querido hablar. No han desaprovechado la ocasión. Si lo que pretendían era pasar a la historia, pueden estar seguro que lo han conseguido. Vaya que si lo han conseguido. Estas manifestaciones no reflejan arrepentimiento alguno. Todo lo contrario, se reafirman en sus actuaciones. No muestran duda alguna. A pesar de que fue una guerra ilegal, montada en una sarta de mentiras: las armas de destrucción masiva y la conexión de Bin Landen con el régimen de Sadam Husseín. También se aderezó con la introducción de la democracia al Oriente Medio. Con ser ya grave el inicio, son más todavía las secuelas derivadas. A un gobernante se le debería exigir el tener conciencia de cuáles pueden se las consecuencias previsibles, derivadas de sus decisiones. Tendrían que haber previsto que los acontecimientos podrían desarrollarse en la dirección que han tomado. Como no lo hicieron, hoy este país es un auténtico lodazal, del que no se sabe ni cómo ni cuándo se va a poder salir. Irak está sometido hoy a lo más parecido a un martirio interminable, que puede desembocar en su desaparición como país. Y qué decir de las cifras escalofriantes de víctimas mortales, que pueden estar entre las 500.000 y 1,2 millones, según organismos internacionales. Cuatro millones han tenido que abandonar a sus casas. Más de dos han tomado el camino del exilio. Sobre 50.000 están en las cárceles. Hoy, este país es uno de los más peligrosos del mundo, en el que cada día mueren más y más. El día siguiente es siempre peor que el anterior. Esta carnicería, si sigue todo igual, solo terminará cuando ya haya desaparecido la especie humana. El 70% de su población carece de agua potable y tiene que vivir con unos ingresos de un dólar diario. El nivel de desnutrición infantil ha empeorado en relación a la etapa de Sadam Hussein. El desempleo ronda el 50%.
Los Estados Unidos han superado las 4.000 víctimas mortales. Otros 60.000 han tenido que ser repatriados con heridas físicas y psicológicas que no desparecerán durante toda su vida. Muchos ciudadanos americanos desconocen el alto porcentaje de desertores de sus ejércitos desplegados en Irak. El inglés creó una nueva palabra: Awol, que es la sigla correspondiente al concepto absent without leave o ausente sin permiso. El ejército estadounidense anunció que en 2006 se registraron 3.300 deserciones o Awol, y en el primer trimestre de 2007 desertaron 1.871 soldados. Algunos casos se han hecho célebres. El de Agustín Aguayo, paramédico del ejército de USA condenado, en marzo de 2007, por un consejo de guerra a ocho meses de prisión por negarse a participar en la guerra, como objetor de conciencia. El del sargento de 28 años, Camilo Mejía, hijo del cantautor y activista sandinista Carlos Mejía Godoy, que fue puesto en libertad el 15 de febrero de 2005, después de ser condenado a un año de prisión militar por negarse a volver a Irak. O el de Pablo Paredes, de 23 años, condenado por negarse a embarcar en la nave USS Bonhomme Richard, que se dirigía a la región del Golfo, el 6 de diciembre de 2004. Hay otros muchos: Abdulá Webster, Kevin Benserman, etc.
En cuanto a las perdidas económicas resultan difíciles de calcular. Han sido valoradas entre tres y cinco billones de dólares, incluyendo aquí reparaciones e indemnizaciones sociales, costos macroeconómicos, entre los que están los elevados precios del petróleo o los intereses de la deuda. En definitiva, Irak se ha convertido en un pozo sin fondo de sangre y dólares para los Estados Unidos, donde además ha perdido también todo su prestigio. Sólo cabe fijarnos en las detenciones arbitrarias, las torturas, y en la falta de respeto a los derechos humanos llevadas a cabo por las tropas norteamericanas, con la aquiescencia y beneplácito de sus mandos.
Con todo lo ocurrido en estos 5 años, que unos gobernantes profieran unas manifestaciones como las expresadas en los párrafos anteriores, no pueden ser producto más que de mentes calenturientas, enfermas o simplemente idiotas. Así de simple.






Algunas lecciones del 9-M

                           

Pasada una semana aproximada de la celebración de las elecciones, parece ya un tiempo prudencial para llevar a cabo un análisis sosegado de ellas, y sacar unas conclusiones, que nunca dejaran de ser provisionales. Si expertos sociólogos y politólogos discrepan a la hora de enjuiciarlas y no se ponen de acuerdo, no voy a ser yo el que deje zanjado el tema. Mi única pretensión es la de valorarlas desde la perspectiva de un ciudadano de a pié.

 

            No quiero hablar de aspectos que se han comentado ya por activa y por pasiva: el porcentaje de participación, la victoria del PSOE y la consiguiente derrota del PP, que llevó a Mariano Rajoy a plantearse su renuncia a seguir liderando el partido de los populares, y que provocó una lucha fratricida, en la que tuvieron gran protagonismo importantes medios de comunicación, inclinados por la figura de la divina Esperanza Aguirre.

 

            Pretendo fijarme en un aspecto concreto, cual es en los votos que han dado el triunfo a Rodríguez Zapatero. Han sido 11.064.524 de votos; unos 30.000 más que en las elecciones de 2004. No es desdeñable destacar que tras cuatro años de gobierno, que suele producir un lógico desgaste, haya visto incrementados sus votos. Dato que tampoco puede conducir a la autocomplacencia. Todavía más si tenemos en cuenta que el PP ha alcanzado aproximadamente 400.000 votos más con respecto a las elecciones de 2004.

 

            Los dirigentes del PSOE deberían reflexionar profundamente en estos datos y también tratar de indagar la procedencia de sus votos. Si, como parece, una parte importante de los votos perdidos por Izquierda Unida y por partidos nacionalistas radicales, han ido a parar a la candidatura de Rodríguez Zapatero; esta circunstancia nos indica que ha perdido votantes del 2004. Por otra parte, los alrededor de 400.000 votos nuevos del PP, cabe pensar que habrán sido captados en el centro político, ya que a su derecha es imposible, ya que no hay nada.

 

La pregunta clave es clara. ¿Por qué ha recibido votos de Izquierda Unida? La respuesta podría ser, de que I.U. se ha quedado arrinconada sin espacio político, merced a la política de profundo calado social, llevada a cabo por el gobierno de ZP, como Ley de Dependencia, Ley de Igualdad, de Violencia de Género, reformas en el proceso del divorcio y el matrimonio de homosexuales, que han sido más valoradas allende de nuestras fronteras que aquí, como suele ocurrir con relativa frecuencia.

 

En cuanto a la recepción de votos por el PSOE, procedentes de partidos nacionalistas radicales, como Esquerra Republicana, Eusko Alkartasuna, Chunta Aragonesista, aceptando que la respuesta es compleja y que una explicación concluyente podría resultar difícil, me atrevo a lanzarla. El gobierno socialista durante esta legislatura ha sido criticado duramente por parte del PP, e incluso, por algunos políticos de su propio partido, acusándole de estar haciendo concesiones excesivas a los nacionalistas radicales, y que por ello estaba troceando España. A las pruebas me remito. España sigue existiendo, con la ventaja añadida de que los nacionalistas radicales han visto sensiblemente reducidos sus apoyos en sus territorios respectivos. Veámoslo: Esquerra Republicana ha pasado de los 636.000 votos del 2004, con 8 diputados, en buena parte explicables por la política de nacionalismo español excluyente de Aznar, a 289.000 con 3 escaños. En Euskadi, Eusko Alkartasuna ha pasado de los 80.000 votantes y 1 diputado del 2004, a los 50.000 del 2008, que ha supuesto la pérdida del escaño. En cuanto a Chunta Aragonesista,  de los 93.865 votantes  y 1 escaño del 2004, a los 37.995 votantes y sin representación parlamentaria. Sólo han salvado los muebles el BNG, que ha conservado sus  2 escaños, y ha pasado de los 205.000 votos del 2004, a los 209.000 en el 2008. Situación semejante podría ser la de Nafarrai Bai en Navarra, que ha aumentado en 2.000 votos, y por ello ha conservado su escaño del 2004.

 

Por lo que hace referencia a los partidos nacionalistas, moderados desde un punto de vista social, también han reducido sus votantes. Convergencia i Unió ha pasado de los 829.000 votantes a los 774.000.  El PNV de los 417.000 a 303.000 votantes, con la pérdida de un escaño.  Coalición Canaria sigue la misma tónica, ya que ha pasado de 221.000 votantes a 164.000, con la perdida de un escaño. La única excepción sería del PAR aragonés, que ha incrementado sus votantes en 2 millares, aunque sigue sin representación parlamentaria.

 

Esta es la realidad. El PSOE no sólo ha obtenido una victoria histórica en Cataluña y Euskadi, sino que la ha alcanzado venciendo claramente a las formaciones soberanistas en ambos territorios. Y ZP lo ha conseguido con una política territorial inteligente de compatibilizar la unidad con la diversidad, de reformas estatutarias con el intento de profundizar el estado de las Autonomías, con lo que no sólo no ha roto España, sino que por el contrario la ha mantenido más unida; al neutralizar y reducir el peso de los partidos nacionalistas radicales y no radicales, partidarios de la secesión de España. Todo lo contrario, a la actuación política de hostigamiento del Gobierno de Aznar a los partidos soberanistas entre 2000 y 2004, con lo que contribuyó a reforzar de forma extraordinaria a los nacionalistas más radicales en Cataluña y Euskadi, como pudimos constatar en el éxito del PNV en las elecciones autonómicas del 2001 y el crecimiento de Esquerra en las municipales y autonómicas del 2003 y las generales del 2004. Ahora, en este 9-M constatamos que los elementos más extremos del PNV y ERC se han visto deasautorizados en las urnas, donde deben serlo.

 

Deberían hacer una profunda reflexión los futuros dirigentes del Partido Popular al respecto. Difícilmente se puede llegar al Palacio del Moncloa, sin tener una representación importante en Cataluña y Euskadi.  La derecha española debería hacer un profundo esfuerzo, intentando entender que en la Historia de España se han arrastrado y se arrastran una serie de problemas. Uno de ellos es el de la vertebración territorial. Y especialmente lo es  el incardinar Cataluña y Euskadi en el Estado español. Sin embargo, pienso que nunca la derecha española, ni la de la dictadura franquista ni la de democracia actual han hecho un esfuerzo serio y generoso para entender el problema de Cataluña y de Euskadi, que está revoloteando, hace mucho tiempo ya y  de gran complejidad su resolución, por otra parte. No  ha caído a nosotros de una teja el 14-M. Para el Sr. Rajoy no ha existido tal problema, y si lo hay la solución es fácil, concentrando a sus correligionarios ante la Puerta del Sol, para proclamar la unidad de España. De verdad, la cuestión catalana y vasca es más compleja. Hay que negociar, pactar, y dialogar. Lo que debe hacerse es tender puentes entre Cataluña y Euskadi con España y no dinamitarlos a cañonazos verbales, como se ha hecho desde determinados medios de comunicación, impregnados de un nacionalismo español excluyente, sobre todo capitalinos, tanto hablados como escritos. No se puede defender la indisolubilidad de la nación española atacando a los nacionalismos periféricos, lo que consiguen es hacer un flaco favor a la unidad de España, ya que muy al contrario  la están agrietando. En Cataluña y Euskadi, la mayoría de los catalanes y vascos lo tienen muy claro. Lo ha podido comprobar el Sr. Rajoy en los resultados electorales del 9-M.

La mejor manera de defender la unidad de España es con el diálogo, no con la confrontación. Cabe pensar que aprenderán cara el futuro. Es su obligación.

   

           

Paisaje después de la batalla electoral

   

Los resultados electorales de las recientes elecciones del 9-M me sugieren una serie de comentarios. La idea extendida por expertos politólogos de que a los españoles no les interesa la política se ha desvanecido, si tenemos en cuenta el alto porcentaje de participación, (75,32%). Esta circunstancia podría deberse a que esta campaña electoral ha sido  de las más duras y tensas de toda la reciente democracia española, por lo que la ciudadanía se ha visto empujada inexorablemente a ejercer su derecho al voto.

 

Se ha producido el triunfo indiscutible del PSOE, aunque sin alcanzar la mayoría absoluta, algo que entraba dentro de lo previsible, si tenemos en cuenta toda la legislación social aprobada en los últimos 4 años y la buena marcha de la economía. Es posible que esos aspectos positivos hayan sido contrarrestados en determinados sectores de la sociedad por su política territorial y antiterrorista. También en estos buenos resultados ha contribuido el voto útil. Parece que el miedo a la llegada del PP, ha propiciado una recepción importante de votos de Izquierda Unida y de Esquerra Republicana por parte de los candidatos socialistas. Aunque este dato habría que matizarlo. El PSOE ha incrementado sus votantes en unos 38.000. Izquierda Unida ha pasado de 1,3 millones a 963.000 votantes. Y Esquerra Republicana de 652.000 a 296.000. Por tanto, si el PSOE ha recibido numerosos votos de Izquierda Unida y Esquerra, habrá sido a costa de haber perdido votantes del 2004. Este dato parece claro.

 

El otro partido, el PP, cuyo candidato aspiraba a ocupar el Palacio de la Moncloa, ha salido derrotado. Se podrá argumentar que ha aumentado los votos, el número de diputados, mas la realidad desagradable asoma, que por segunda vez ha sido vencido por el PSOE. Es cierto que ha incrementado sus votos alrededor de 400.000, aunque sería interesante averiguar su procedencia. Entiendo que habrán sido captados en el centro político, ya que a su derecha es imposible, ya que no hay nada. Entiendo que Rajoy y todo su equipo debieran llevar a cabo una profunda reflexión sobre cómo encarar el futuro político de su partido. Un candidato derrotado en dos ocasiones seguidas, no parece un buen bagaje para unas próximas elecciones. No obstante, doctores tiene la iglesia.

 

Han salvado los muebles los partidos nacionalistas moderados como el Convergència i Unió, y el PNV. En cambio, los nacionalistas radicales han sido los grandes damnificados, como  Esquerra Republicana, que ha pasado de 8 a 3 diputados, por lo que ya han tomado determinas decisiones, al abandonar el gobierno de la Generalitat,. Joan Puigcercós, para dedicarse a las tareas estrictamente de partido.

 Estas elecciones han sido letales para Izquierda Unida. También era previsible, si tenemos en cuenta la indefinición de su programa, así como el haber sido Gaspar Llamazares el mejor portavoz del Gobierno socialista. Las decisiones no se han hecho esperar, ya que Llamazares no se presentará a las próximas elecciones. La coalición no da más de sí y necesita replantearse su futuro. De esta debacle sacará beneficio Gaspar Llamazares, que no tardará mucho para llamar a la puerta del Partido Socialista. Allí le espera López Garrido entre otros compañeros que han contribuido a dinamitar la coalición. 

La consecución de un escaño por parte de Rosa Díez, también es digno de destacar, aunque habrá que estar a la espera en cuanto a su consolidación en próximas elecciones.

 

En cuanto a los resultados en la Comunidad Autónoma de Aragón ha significado una contundente muestra del bipartidismo. La irrupción de la figura de Pizarro, pareció en un momento que podría suponer cambios importantes en la evolución del voto en nuestra Comunidad. Nada más lejos de la realidad. Ni siquiera en la provincia de Teruel, donde los socialistas han superado a los populares con creces, en relación a anteriores elecciones. El PSOE ha sido el vencedor nítido, ha aumentado sus diputados, de 7 ha pasado a 8; en votos absolutos ha crecido en unos 30.000; y en porcentaje del 41,68% al 46,25%. En cuanto al PP ha perdido votos, en una cantidad de 2.000; aunque no el porcentaje ya que ha pasado del 36,48% al 37,12%. El fracaso de los populares tiene varias explicaciones.  Rajoy ha considerado que vender el trasvase en Valencia, Murcia y Almería era rentable electoralmente, aunque supusiera perder votos en Aragón. Por ende, es probable que sus dirigentes aragoneses hayan recibido directrices de su Ejecutiva Nacional, de tragarse el sapo del trasvase, cambiando el nombre por trasferencias. ¡Qué papelón ha tenido que asumir Gustavo Alcalde! Este nuevo fracaso está suponiendo ya revueltas orgánicas en el partido, tal como acaba de manifestarse Manuel Blasco, el Presidente del PP en la provincia de Teruel, exigiendo renovación y que no se puede seguir en la misma línea.

 

Otro dato a destacar es que el Partido aragonés se ha convertido en la tercera fuerza política de la Comunidad, aumentando sus votos en 2.500, y su porcentaje ha pasado del 4,68% del 2004 al actual del 5,25%.

 

Lo ocurrido a la CHA es semejante a lo de otros partidos nacionalistas de izquierda. El declive manifestado nítidamente en las anteriores elecciones municipales y autonómicas continúa de una manera incontrolable. El voto útil, y el no encabezar la lista por Zaragoza José Antonio Labordeta, puede explicar en parte el que haya perdido 57.000 votos con respecto a las elecciones generales del 2004, pasando del 12,07% de votos a un raquítico 5%. Sus dirigentes sería conveniente que llevasen a cabo una profunda reflexión, ya que, de lo contrario, podría llegar a desaparecer del espectro político aragonés, algo que no sería deseable.

 

En cuanto a Izquierda Unida los votos y porcentajes han sido los mismos que en el 2004, por lo que el repunte que se manifestó en las autonómicas y municipales últimas se ha visto frenado, aunque es factible que el voto útil les haya perjudicado.

 

Merece la pena destacar que la UP y D, de Rosa Díez ha alcanzado una cifra de votos de  8.680.

 

En definitiva, Rodríguez Zapatero ha sido refrendado electoralmente por la ciudadanía, para que siga llevando a adelante su proyecto político. Así de clara la conclusión.

  

Cándido Marquesán Millán

     

Los cuidadanos tienen ahora la palabra


Mi única pretensión es transmitir en estas líneas las impresiones que me ha sugerido la celebración de los dos debates entre ZP y Rajoy.
Durante 15 años a la ciudadanía se le había escatimado este derecho, donde cada uno expusiera sus puntos de vista sobre la política española; y ha tenido que ser el actual Presidente del Gobierno, ZP el que lo ha permitido, y que, tal como iban las encuestas, con su realización tenía más a perder que a ganar. A pesar de ello, ha tirado para adelante, en un ejercicio democrático. Sin embargo, Aznar, lleno de prepotencia y engreimiento en el 2000, no se lo permitió a Almunia. Ni Rajoy, convencido de su victoria inapelable, a Zapatero en el 2004. Como decía Bertolt Brecht: corren malos tiempos cuando hay que explicar lo obvio.
Los debates han servido para acentuar el bipartidismo, de lo que se han quejado amargamente y con razón otras fuerzas políticas.
Sociólogos perspicaces nos habían transmitido con demasiada frivolidad que a los españoles no les interesaba la política. Nada más lejos de la realidad. Los dos debates han tenido una cuota de pantalla superior a cualquier programa de televisión, incluidos los partidos de la selección española. El segundo tuvo una audiencia media de casi 12 millones de espectadores, un millón menos que en el primero.
Cada vez estoy más convencido de que los medios de comunicación en este nuestro país no están a la altura del pueblo español. Resulta sorprendente que para comentar el debate, lleven a determinadas contertulios. En una televisión, estuvieron presentes personajes destacados del PSOE y del PP. Tras el final el presentador les preguntó sobre el debate. La respuesta obvia, el del PSOE dijo que ZP ha estado sereno, convincente, con propuestas, y ha sido claramente el vencedor. Si es del PP, no hace falta ser muy perspicaz para imaginarnos la respuesta. Para este viaje no hacían falta alforjas. Tras estas aportaciones tan valiosas, el presentador les interrumpió, ya que se acababan de recibir las portadas de los periódicos del día siguiente. Más de lo mismo. Si es La Razón o El Mundo, será una; si es El País o Público, será otra muy diferente. Ambas son imaginables. Intuyo que antes del debate estaban ya preparadas. Entiendo que tras los medios de comunicación existen determinados grupos de presión de carácter político, social o económico, y que pretendan condicionar la opinión pública en determinada dirección. Mas, no me parece de recibo el que piensen que el pueblo español es gilipollas.
Los debates han sido tensos, ante las cámaras, pero por lo que parece también detrás. Según la moderadora, Olga Viza, "en el intermedio", cuando el debate se cortó para dar paso a la publicidad, el silencio" entre los dos candidatos "se cortaba con cuchillo", aunque ambos estuvieron "cordiales”.
Rajoy ha ejercido nuevamente de Rajoy, como en toda la legislatura. A estas alturas, no era previsible cambio alguno. Ha sido bronco y durísimo. Ha acusado a ZP de no haber hecho nada. Ha presentando una España al borde del abismo, como si estuviera a punto de sobrevenir algún cataclismo cósmico. Todo desastre. Se rompe España. Estamos vendidos ante ETA. La inmigración es una fuente de conflicto. Las propuestas de futuro han brillado por su ausencia. La estrategia popular para captar votos, se ha construido más en la descalificación del contrario, que en propuestas ilusionantes.
ZP ha ejercido de ZP. Mostró, menos relajado que de costumbre, un talante más correcto, más cercano, más educado y más dialogante. Tras el primer debate, balance de sus 4 años de gobierno, en el segundo manifestó una batería de propuestas. Se podrá decir que no nos gustan. Mas lo que no se podrá decir nunca, a no ser a costa de faltar a la verdad, es que ZP no las ha hecho.
En el ámbito de la economía se comprometió a crear 2 millones de empleos. Más estables y 1, 2 mil millones para mujeres. Subir las pensiones mínimas y 710 euros para las viudas, y el 30 % el salario mínimo hasta los 800 euros. Su objetivo es el del pleno empleo. Para combatir la desaceleración económica que se está produciendo a nivel mundial a convocar a sindicatos y empresarios para firmar un gran acuerdo social. Contra la recesión inmobiliaria: adelanto del plan de infraestructuras, la construcción de 150.000 viviendas, planes de reciclaje y recolocación para los parados del sector de la construcción….
A nivel social propuso que al final de 2010 todos los grandes dependientes estarán atendidos; a igual trabajo, igual salario, y la ampliación el derecho de paternidad y maternidad. La plena escolarización de 0 a 3 años. El 15% de la actividad en las aulas va a ser en inglés, así como mejorar la formación del profesorado y su autoridad"
En política antiterrorista propuso que el PSOE apoyaría al Gobierno que saliera de las elecciones sin condiciones en la lucha antiterrorista contra ETA.
En cuanto a política exterior que ningún soldado español saldría hacia una guerra ilegal.
Prometió trabajar por la cohesión territorial de los españoles, por ello en la próxima legislatura propondría la celebración de tres conferencias de presidentes autonómicos que versarán sobre violencia de género, educación y cambio climático.

Las valoraciones desde una perspectiva electoral han sido variadas. Antes de los debates, se dijo que uno de los dos arrebataría una importante cantidad de votos indecisos; otros que el pescado estaba ya vendido. Pues yo no me atrevo a emitir un juicio sobre el particular. Al final, será el pueblo soberano, que sabe mucho, quien decidirá. Es la enjundia de la democracia.

Cándido Marquesán Millán