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CAPITALISMO Y DEMOCRACIA

Cándido Marquesán Millán

Una cuestión que suelen plantear politólogos, filósofos, historiadores y demás científicos sociales es la compatibilidad entre capitalismo y democracia, aunque no con la frecuencia que sería deseable. Resulta sorprendente, tal como señala Juan Carlos Monedero en su libro extraordinario El Gobierno de las palabras, lo  mucho que han avanzado últimamente la física, la química, la biología, la neurociencia, la genética, la astronomía, mientras que las ciencias sociales, por el contrario, están estancadas, justo cuando los daños en los sistemas sociales son tan grandes. Quizá  este silencio de las ciencias sociales no es desinteresado. La dirección que ha tomado la ciencia social es al servicio del propio sistema.

 

El mismo que permite a 1500 millones de hambrientos, el que ha destrozado el planeta tierra, el que ha entregado a mafias y grupos privados los medios que antes, en manos de un Estado interventor, buscaban el bienestar colectivo, el que mantiene en el desempleo a millones de seres humanos o el que entrega a unas centenas de personas tanta renta como a la mitad de la humanidad. Se han olvidado sin razón algunos asuntos que, presumiblemente, podrían cambiar el comportamiento social.

Hay miles de tesis doctorales sobre magnitudes monetarias y mercados de equilibrio –que no sirven para predecir crisis económicas– o sobre sistemas electorales que invitan a la obediencia, pero son muy pocas las que cuestionen el estatus de alguna institución, que alumbren caminos alternativos o que inviten a la desobediencia ciudadana. Hay asuntos desechados:  ¿Cómo es posible que en la crisis actual que los ricos sean cada vez más ricos sin que haya una contundente protesta ciudadana? ¿Qué relación hay entre la riqueza del norte y la pobreza del sur? ¿Cuál es la relación entre las desregulaciones llevadas a cabo por gobiernos liberales o socialdemócratas y la crisis financiera? ¿Es compatible la democracia con el capitalismo?

Estas cuestiones no interesan a la academia. Dentro de las ciencias sociales son especialmente los economistas los que especialmente se han puesto al servicio del gran capital. Joaquín Estefanía en su libro “La economía del miedo” indica que en unas declaraciones, el biógrafo canónico de Keynes, Robert  Skidelski, calificaba a los economistas hegemónicos de “mayordomos intelectuales de los poderosos” porque han respaldado las opiniones de estos siempre que ha sido necesario, con el objeto de que se adecuaran a los estados de ánimo dominantes. Todos estos economistas desalmados deberían recordar las palabras de Keynes, el cual siempre creyó en las ideas, persuadido  de que se paga un alto precio por las falsas y que las adecuadas  son aquellas que ayudan a resolver los problemas acuciantes de su tiempo (del nuestro también), el de la pobreza y del desempleo. Al fin y al cabo, la calidad de una teoría se trasluce en la capacidad que tenga de dar alguna luz a los temas que importan de verdad, al incidir sobre el margen de libertad y nivel de vida que disfrutemos.

Hecha esta extensa introducción sobre la perversión y la  carencia de ética en buena parte de los científicos sociales, que se ponen al servicio de los poderes establecidos por un plato de lentejas, lo que no deja de ser una especie de prostitución, entro en el tema del título. En estos momentos de dominio completo de la economía, es sintomático que el término “capitalismo” ha desaparecido de la terminología económica. Tanto para su descripción y crítica como para su ocultación de la realidad, capitalismo es un vocablo caído conscientemente en desuso por completo, siendo sustituido por el de “economía de mercado”, tanto en las conversaciones de la gente común como de los profesionales, y, por supuesto, en los medios de comunicación.

Este camuflaje se explica porque el objetivo es el de ocultar las injusticias del sistema económico vigente, que obviamente es precisamente el causante de la situación actual en la que estamos sumidos. Dice muy bien Emilio Lledó, “si nos acostumbramos a ser inconformistas con las palabras acabaremos siendo inconformistas con los hechos”. El uso del lenguaje nunca es desinteresado.
En cuanto al concepto de democracia teóricamente es un régimen basado en el sufragio universal, el pluralismo político, las libertades de expresión, ideológica, de información; el gobierno de las mayorías frente al de unos pocos o uno solo y capaz de maximizar la autodeterminación política respetando a las minorías.

Según Boaventura de Sousa Santos, el capitalismo concibe a la democracia como un instrumento de acumulación; si es preciso, la reduce a la irrelevancia y, si encuentra otro instrumento más eficiente, prescinde de ella (el caso de China). Ya lo hizo, según Antoni Domenech, cuando el gran capital apoyó al régimen nazi, con el objetivo de desactivar las reivindicaciones de la clase obrera y así producir más beneficios empresariales. Se ha olvidado interesadamente que, además de unos cuantos mamarrachos del partido nazi, en los juicios de Nuremberg fue juzgada –y condenada—como responsable última y beneficiaria principal de los crímenes nacionalsocialistas la crema y la nata de la oligarquía industrial y financiera alemana: los Flick, los Siemens, los von Thyssen, los Krupp, etc., etc.

Como también indica Gerardo Pisarello, en 1975, la Comisión Trilateral, organización internacional surgida a instancias de David Rockefeller, elaboró un informe en el que se decía que la democracia en muchos países estaba en una encrucijada, con una pérdida de legitimidad, ya que muchos regímenes políticos estaban siendo sometidos a un exceso de demandas políticas y sociales por parte de la ciudadanía. A juicio del informe, la solución era: atenuar el alcance del principio democrático, reduciéndolo a la participación esporádica en las elecciones más o menos competitivas, y evitar que los parlamentos pudieran condicionar en exceso la libertad del mercado capitalista. Luego con la caída del Muro de Berlín el ataque al sistema democrático ha sido implacable, sin que se vea cambio alguno en esa dirección.

Muy al contrario, el ataque a la democracia se va incrementando cada vez más. Lo estamos constatando en nuestro país, ya que un programa electoral votado por los ciudadanos es arrojado por los gobernantes al cubo de la basura, porque lo exigen los mercados, cuyas voces las defienden determinadas instituciones como la Troika, a las cuales nadie ha elegido. Aduciendo como excusa que está cumpliendo con su deber. Como señala Antoni Domenech, las grandes multinacionales se permiten también amenazar a sus gobiernos con migrar a países más “libres”, si no rebajan la presión fiscal o les ofrecen todo tipo de condiciones favorables –verbigracia: subvenciones públicas—para sus inversiones: así lo hizo a finales de los 90 el presidente de Mercedes Benz, que advirtió expresamente a Schröder que trasladaría toda su producción a los EEUU, de concierto con el gigante automovilístico Chrysler, para conseguir del canciller la destitución fulminante de su ministro de Hacienda, Oskar Lafontaine (quien narra el episodio en sus ácidas e instructivas memorias). Es inadmisible e inmoral que una decisión tomada democráticamente pueda quedar anulada el día siguiente por una agencia de calificación o por una bajada en la cotización de las bolsas.

Por ello, son totalmente válidas las palabras emitidas hace unos años  del escritor norteamericano Gore Vidal: “La democracia es manifiestamente un lugar en el que se da un sinnúmero de elecciones con inmensos costes sin asuntos programáticos de por medio y con candidatos intercambiables”. Si hoy hubiera unas elecciones en España, los programas de los dos grandes partidos serían en lo fundamental idénticos. El PSOE dudo mucho que modificara la reforma laboral, los recortes sociales, la política energética y la política exterior puestas en marcha por  el PP. Ni tampoco se plantearía una reforma electoral, ni constitucional, ni de la Jefatura de Estado. En lo fundamental, insisto, serían programas intercambiables, salvo en pequeños matices para salvar las apariencias, ya que la hoja de ruta está marcada por instituciones no democráticas.

Por ende, fueron premonitorias las palabras expuestas en 1996, del gran filósofo Norberto Bobbio con esa perspicacia que le caracterizaba, planteando la cuestión con claridad: “El capitalismo ha sido hasta hoy el único sistema económico que la democracia haya tolerado. No digo que el capitalismo sea algo incondicional para un ordenamiento democrático, pero lo soporta por ahora. Sin embargo, este abrazo de la democracia y el capitalismo- me lo preguntó- ¿no podría en un cierto momento transformarse, por el contrario, en un abrazo mortal? Y ello porque en un sistema económico de mercado, en el cual todo puede ser reducido potencialmente a mercancía, también sin duda alguna el número de votos se convierte en tal mercancía. Hasta ahora el capitalismo ha sostenido y soportado así a la democracia, pero hoy podría resultar que a lo que aquél lleve sea precisamente a la degeneración de la democracia”.

<a href="http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/opinion/asi-nos-ven-los-buitres_872077.html"><b>Así nos ven los buitres</b></a> ( <a href="http://www.elperiodicodearagon.com">El Periódico de Aragón</a> - 27/07/2013 )

UNA IZQUIERDA ACOMPLEJADA

                              

 

 

Juan Carlos Monedero en  La Transición contada a nuestros padres. Nocturno de la democracia española señala que entonces  la izquierda tuvo que hacer muchas concesiones y asumir que la democracia se inició en España con la Constitución de 1978, y no con  la II República. La izquierda española ha tenido dificultades para respetarse a sí misma y ha carecido de autoestima. La derecha no ha tenido complejo en construir su relato remontándose a tiempos inmemoriales de nuestra historia: Viriato, Pelayo, los Reyes Católicos, Pavía, Lepanto, la Guerra de la Independencia, Cánovas del Castillo, Franco y Juan Carlos I. En cambio, la izquierda miedosa no ha sabido o querido construirlo, cuando no escasean sus aportaciones: la revolución de 1808-1814, el Sexenio Democrático (1868-1874) y la II República en 1931, momento en que la izquierda burguesa y los socialistas guiados por los principios de justicia, libertad e igualdad, trataron de solucionar viejos problemas enquistados en España para modernizarla y democratizarla. Problemas que no los trajo la II República, según Azaña en La Velada de Benicarló “En su corta vida, la República no ha inventado ni suscitado las fuerzas que la destrozan. Durante años, ingentes realidades españolas estaban como sofocadas o retenidas. En todo caso, se aparentaba desconocerlas. La República, al romper una ficción, las ha sacado a la luz.. Entre esos problemas: el agrario, con millones de jornaleros agrícolas sin tierras; el militar, con un ejército golpista; el religioso,  con un asfixiante control de la Iglesia sobre la sociedad; el regional, al negar el autogobierno a algunos territorios; el social, millones de españoles en una pobreza absoluta;  el educativo, el 32% de analfabetos. Los políticos republicanos del 1º Bienio y del Frente Popular elevaron el nivel educativo y cultural de los españoles para hacerlos ciudadanos.  En el ámbito educativo sembraron la geografía española de escuelas, 6.500 en tres años, y de maestros, en el 1º Bienio se crearon 13.580 plazas, en 1934-35 2.575, y en los meses del Frente Popular 5.300; se les subió el sueldo en un 50% y dio una mejor formación. En el ámbito cultural las Misiones Pedagógicas, expediciones que llegaron a muchos pueblos de España con múltiples servicios. El  Coro con canciones y romances populares y obras de grandes compositores. El cinematógrafo con proyecciones de temas agrícolas, geográficos, ciencias naturales y dibujos animados. El Teatro del Pueblo dirigido por Alejandro Casona con obras de Lope de Rueda, Juan de la Encina, Cervantes, Calderón, etc. El Museo Circulante con 2 colecciones  de 14 copias de cuadros del Prado. Bibliotecas escolares y para adultos. En 1934 las nuevas bibliotecas sobrepasaban las 5.000.  

Para conocer su obra me refiero a su llegada al pueblo bajoaragonés de Híjar. En agosto de 1934 en las Escuelas de los niños, pronunciaron amenas e instructivas conferencias los funcionarios de Misiones Pedagógicas, Antonio Sánchez Barbudo y Ramón Gaya. Llevaban una colección de copias de cuadros del Museo del Prado y con el cinematógrafo los proyectaron en un telón, explicando cada cuadro y una breve biografía del autor, todo en un lenguaje sencillo y agradable, comprensible aún para los menos versados en el arte pictórico. El público escuchó con verdadera atención, comentando favorablemente el objeto de estas Misiones Pedagógicas..  Sánchez Barbudo colaboró en El Sol y fundó La Hoja Literaria y la Hora de España. En 1938 fue el Premio Nacional de Literatura. Se exilió en 1939 a México, aquí fundó las revistas Romance y El Hijo Pródigo. En 1945 se trasladó a Estados Unidos y enseñó en la Universidad de Wisconsin, Madison, desde 1946 a 1980. Tiene muchas obras sobre Antonio Machado, Unamuno, Espronceda. Ramón Gaya se exilió a Méjico y Francia, fue un extraordinario pintor, con un Museo en su ciudad natal de Murcia. Realizó exposiciones antológicas, como la del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, con motivo de la concesión del Premio Velázquez 2002. Premio Nacional de Artes Plásticas de 1997.

 En marzo de 1934 se inauguraron 2 bilbiotecas: los libros de la biblioteca popular  fueron regalados al Ayuntamiento por la Junta de Intercambio y los de la escolar por el Patronato de Misiones Pedagógicas. El zaragozano Juan Vicéns del Valle como inspector, acompañado por Buñuel estuvo en Híjar para conocer el funcionamiento de la biblioteca, del que cuenta detalles sabrosos. “Encontré la biblioteca abandonada por parte de la Junta. El maestro D. Leoncio, que es el bibliotecario, es el único que se ocupa. Por parte del resto de la Junta hay abandono y hostilidad. La gente pudiente, si se hiciera propaganda de la biblioteca lo consideraría como política subversiva. Tuve una discusión larga y dura con el secretario del Ayuntamiento, miembro de la Junta. La biblioteca era usada solo por un grupito de “gente bien” y se exigía una fianza de 5 pesetas para el préstamo, cuando el sueldo diario en Híjar de un bracero era de 5,50 pesetas. No pude convencerles de que no se debía pedir fianza y la idea de dar libros a los campesinos, pobres, etc, les parecía inadmisible”.  Vicéns fue un personaje de gran talla intelectual, estuvo en la Residencia de Estudiantes, amigo de Ignacio Mantecón, hizo grandes aportaciones a la Biblioteconomía,  y exiliado viajó a Moscú y  China Popular, donde colaboró en el montaje y funcionamiento de las emisoras de Radio Pekín para España y América Latina.

Publicado en El Periódico de Aragón, 13 de julio de 2013

Cándido Marquesán

¿Quiénes son los antisistema?

                   

Una incontrolable avalancha de movimientos de protesta contra los poderes establecidos se está produciendo por todo el mundo. Llega a todos continentes. En Europa, miles de jóvenes ocupando las plazas Sintagma de Atenas, Rossio  de Lisboa, Puerta del Sol de Madrid y Cataluña de Barcelona, contra la injusticia de las políticas neoliberales. Las rebeliones de la “primavera árabe para la conquista de democracia y mejoras en el nivel de vida, que han derrocado gobiernos en Túnez, Libia, Egipto, Yemen,,, El Occupy Vall Streett  contra la especulación financiera. Los movimientos estudiantiles contra la privatización  de la enseñanza en Chile, o en  Quebec la mayor confrontación social en muchos años en Canadá.  En México, el #YoSoy132  iniciado por los jóvenes universitarios para eliminar el plan de la oligarquía nacional y los capitales internacionales para ganar las elecciones presidenciales y así rematar el petróleo, subir los impuestos y privatizar la educación pública. En Turquía en la plaza Taksim de Estambul y en otras ciudades contra el gobierno autoritario de Erdogan, al que sectores laicos y liberales que le apoyaron no lo soportan.

Y ahora las revueltas en Brasil. Se inició con un aumento del precio del transporte urbano. La brutalidad policial hizo el resto, ya que amplificó la protesta.  Pero hay razones: la corrupción,  la pésima calidad de los servicios públicos. Además de ser una sociedad muy fracturada, lo que ha propiciado una poderosa exclusión social.

Estos movimientos al ser urbanos  tienen mayor visibilidad mediática. Sin embargo hay otros ignorados, como los campesinos peruanos de Cajamarca contra las empresas mineras que amenazan con quitarles el agua, los mayas de Guatemala contra las compañías mineras canadienses, de los brasileños contra la construcción de la presa de Belo Monte, de los africanos  contra el acaparamiento de tierras de sus gobiernos para arrendarlas a empresas extranjeras productoras de agrocombustibles. Estos movimientos tienen un organismo internacional de cooperación, La Vía Campesina, creada en 1993 y que  en Yakarta  acaba de celebrar del 9 al 13 de junio su sexta conferencia con representantes de 183 organizaciones de 88 países. Pero fue una noticia marginal. No existió. Existe un prejuicio contra los campesinos: no deberían existir; su desaparición ha sido anunciada como resultado  de la modernización. Pero ahí están. Más de la mitad de la humanidad son campesinos.

Sorprende que los gobiernos se hayan visto sorprendidos por estos movimientos. E Igualmente que, salvo en Brasil, cuya presidenta ha reaccionado con prontitud asumiendo la justicia de las movilizaciones, los gobiernos han tratado  de minimizarlos, y cuando han crecido en intensidad, criminalizarlos. Paradigma de este proceder es  del gobierno de los populares, ya que  a los participantes en los escraches los han calificado de nazis y a los ocupantes de las plazas de “antisistema”. Es gravísimo que una dirigente de un partido equipare a los manifestantes ante las casas de los políticos con las SA, la SS y la Gestapo, responsables de uno de los crímenes más abyectos en la historia humana. ¿En qué colegio y en qué libros ha estudiado historia esta señora?

Sobre el calificativo de antisistema recurro a unos fragmentos  del artículo “Los antisistema son ellos”, de Pedro Simón: "Antisistema son los que en privado hacen acopio de lo público. Antisistema son los presidentes de gobierno que no admiten preguntas. Los que utilizan las instituciones como fueraborda y no como salvavidas. Los que con una mano juran la Constitución y con la otra le hacen un tacto rectal. Los que llevan los colores de la bandera de España en una pulsera y luego se llevan el dinero a Suiza. Antisistema son ellos. No usted, ni yo".

En España hay políticos que no conocen qué es una democracia. No se puede con el “tenemos la mayoría absoluta”,  descalificar las manifestaciones en la calle.  Tener una mayoría absoluta no permite el arrojar al cubo de la basura un programa electoral. Hacerlo, eso es una perversión de la democracia. Por ello cuando se da esta hecho, una sociedad democráticamente sana está legitimada  para mostrar su protesta y su indignación en la calle. Esta acción es mucho más democrática que incumplir y falsear un programa electoral.  Es otra forma de democracia; la de movilización que está cuestionando, sin querer suprimirla, la democracia representativa. Según Eric Hobsbawm 'las marchas callejeras son votos con los pies que equivalen a los votos que depositamos en las urnas con las manos'. Y es así, porque los que se manifiestan eligen una opción, protestan contra algo y proponen alternativas. La historia enseña que si no se produjeran estas movilizaciones por causas justas no habría democratización, es decir, no habría la presión necesaria para hacer efectivos derechos reconocidos constitucionalmente, ni la fuerza para crear otros nuevos". Con frecuencia, las sociedades se incomodan con los movimientos y aún los consideran peligrosos y nocivos. Cuando triunfan reconocen sus bondades e integran sus conquistas a la institucionalidad vigentes. A veces se necesitan siglos para alcanzar algunos derechos: jornada laboral de 8 horas, descanso dominical, sufragio universal... En definitiva, con movilizaciones se han civilizado y avanzado las sociedades modernas y democráticas. Los momentos más creativos de la democracia rara vez ocurrieron en los parlamentos. Ocurrieron en las calles.

 

Publicado en El Periódico de Aragón, 6 de julio de 2013-07-06

 

 

 

 

EL GOBIERNO DE LOS PATRIOTAS

Cándido Marquesán Millán

Son conocidas las penalidades que estamos sufriendo la gran mayoría de los españoles, con 6 millones de parados, pensiones congeladas y recortadas con copagos y sobre las que muy pronto se aprobará una reforma brutal siguiendo las directrices de un Comité de Sabios; con sueldos miserables, que todavía serán rebajados y casi 2 millones de trabajadores sin convenio por la susodicha Reforma Laboral de la que se enorgullecen los gobernantes del PP; con más de tres millones en la pobreza absoluta; con cientos de miles sin recibir la asistencia de la dependencia a la que tienen derecho; con muchos miles de niños, cuya única comida es la que reciben en el colegio; cientos de miles de ancianos que han sido expoliados con los productos financieros de las “preferentes”, mientras  las autoridades del Banco de España solo estaban ocupados y preocupados por la moderación salarial; con millares de personas desahuciadas de su vivienda y que quedan encadenadas a una deuda a perpetuidad…

 

Con toda esta situación sangrante, nuestros gobernantes nos acaban de obsequiar con una inmediata y despiadada subida del recibo de la luz, que es un artículo de primera necesidad, dando muestras de unos comportamientos desalmados e inhumanos. De verdad, no puedo entender tal nivel de crueldad. No sé si son conscientes de que la capacidad de aguante de una sociedad tiene un límite.

Cada vez estoy más convencido de que las palabras de Susan George son ciertas “creo que los griegos y los españoles son como ratas de laboratorio para ver qué nivel de castigo y sufrimiento puede ser aceptado por esta sociedad sin que la gente se rebele. Eso puede alentar al fascismo”. Están jugando con fuego. Deberían ser conscientes de que se está  acumulando mucho material inflamable, que puede explotar en cualquier momento. Los grandes incendios se inician con un simple chispazo.

Hecha la advertencia a nuestras élites políticas, quiero detenerme con más detalle en presentar alguna consideración sobre la subida del recibo de la luz que se incrementará el 3,2% en los próximos días. Me parece muy oportuno recordar la noticia de inicios de este año por la que el presidente boliviano Evo Morales nacionalizó cuatro filiales de Iberdrola, en concreto dos de las principales distribuidoras de electricidad en La Paz, 'Electropaz', y en Oruro, 'Elfeo', además de una empresa de servicios y una gestora de inversiones. Como no podía ser de otra manera fue fuertemente criticado por el gobierno de Rajoy y por la gran mayoría de los medios de comunicación españoles.

Era un indio.  Lo que callaron, y no por desconocimiento, es que en La Paz, la tarifa eléctrica urbana en promedio era de 0,63 bolivianos (0,09 dólares) por kilovatios/hora, mientras que en el área rural era de 1,59 bolivianos (0,23 dólares). Según el mismo Evo "Habían hablado con la empresa para que igualase la factura a todos, que asumiera su responsabilidad social llevando el tendido eléctrico a todos los lugares. “Cuatro meses de negociación sin resultado", "Y como no quiso buscar esta equidad, igualdad en el consumo de energía eléctrica, nos hemos visto obligados a nacionalizar”.

Señaló que se decidió expropiar porque según la constitución promulgada en 2009 “los servicios básicos de agua potable, alcantarillado, electricidad, gas domiciliario, postal y telecomunicaciones "son un derecho humano“ y su provisión debe responder a los criterios de universalidad, responsabilidad, accesibilidad, continuidad, calidad, eficiencia, eficacia, tarifas equitativas y cobertura necesaria; con participación y control social, y un derecho humano no puede ser negocio privado". "Esta nacionalización está orientada justamente para buscar la igualdad y acabar con la extrema pobreza". Por ende, tal decisión es además de ética, impecable desde el punto de vista jurídico. No hace otra cosa que exigir el cumplimiento constitucional. Como en nuestra querida España.

Por lo visto, para Iberdrola estas peticiones del gobierno de Evo eran inasumibles cuando su presidente Ignacio Sánchez Galán, ganó 17 millones en 2008 entre sueldos y gratificaciones. ¡Vaya ejemplo de solidaridad! Lo que no quita que al mismo tiempo en su página web, aparezca en lugar relevante su participación en la Campaña de UNICEF “Cumpledías contra la malnutrición infantil”. Vaya ejercicio de hipocresía.

Por otra parte, existe una gran diferencia entre un gobernante que nacionaliza un servicio básico para rebajar la factura de la luz y beneficiar a la ciudadanía, y otro que permite una subida de más del 3% para todos los españoles. Con el nivel de sufrimiento que está acumulando la sociedad española, sorprende la insensibilidad social de un gobierno que permite tal injusticia. En el artículo de Jesús Mota, titulado

El yugo de la tarifa eléctrica, que deberíamos leer todos los españoles preocupados por la cosa pública y el que no lo esté, aunque solo fuera por su bolsillo, se indica que el sistema que regula las subidas del recibo de la electricidad en España es pieza básica la subasta CESUR (la subasta de Compra de Energía para el Suministro de Último Recurso, tótem inapelable que determina cuánto pagan los comercializadores por la electricidad y, en consecuencia, los ciudadanos de a pie), que no es sino una convención de empresas que juegan a subirse los precios durante las fechas y plazos prefijados para calcular el precio final. No es una subasta, a la que acuden productores por una parte y compradores por otra, sino que las propias empresas y sus filiales compran, venden y encharcan los precios hasta modular a conveniencia las subidas.

Algo parecido a la ruleta de la fortuna en el Far West que el mañoso crupier frenaba o aceleraba mediante un mecanismo pedestre para desplumar a los incautos. La responsabilidad política de este desaguisado energético post PP (que fue quien lo creó) tiene nombres., José Montilla, Joan Clos y Miguel Sebastián, y ahora José Manuel Soria, ministros del ramo, sin interés, sin capacidad o sin poder político para reformar el mercado eléctrico.

Mas el expolio no sólo es en la factura eléctrica, también es en los 25.000 millones que el Estado “debe” a las eléctricas, lo que supone deuda pública, que hay que financiarla y pagarla todos los españoles, con los consiguientes recortes sociales. Esta cuestión daría juego para otro artículo. Mas, lo que no puede ser no puede ser y además es imposible. Seguirá todo igual. Veámoslo. “Prestigiosos” políticos forman parte como consejeros o asesores, con remuneraciones suculentas, de los consejos de administración de las grandes empresas eléctricas. Ángel Acebes es consejero de Iberdrola, y durante el primer semestre del 2012, por el trabajo de dos meses, periodo en que se celebraron dos consejos de administración y una junta general de accionistas, percibió 145.000 euros.

Iberdrola Ingeniería fichó como consejero al marido de Cospedal, Ignacio López del Hierro. Endesa a Miquel Roca Junyent. Gas Natural y Endesa a Felipe González y José María Aznar por lo que cobrarán respectivamente 126.500 euros al año, y 200.000. Estos casos son un ejemplo del efecto “puertas giratorias”: el trasvase permanente del mundo de la alta política al de la alta empresa y viceversa.

Muchos políticos mientras están en activo, aprovechan sus contactos con el mundo empresarial, para prepararse unas buenas colocaciones para el futuro. Así se entiende que los gobiernos de turno estén al servicio incondicional de los jefes de las eléctricas, bancos o grandes empresas. Y luego todos estos caballeros van alardeando de patriotismo, y además nos exigen sacrificios al resto de los españoles para salir de la crisis. Nos piden estos sacrificios estos caballeros que han pretendido darnos lecciones de patriotismo, que además de esquilmar presuntamente los dineros públicos, se los llevan a los paraísos fiscales.

Son los mismos que nos acusaron de antipatriotas por secundar una huelga contra una reforma laboral abusiva. ¡Vaya patriotismo! Para estos, patriotismo es sinónimo de patrimonio. Como también el envolverse en la bandera y besarla con pasión, el festejar la fiesta del 12 de octubre --sin saber qué se celebra, si es la Fiesta de la Hispanidad, la de la Raza, de España, de la Virgen del Pilar--, el presenciar desfiles militares, o descorchar botellas de champán con el triunfo de la Roja. Este es un patriotismo muy pobre. Ser patriota es otra cosa. Es poner lo público por delante de lo privado. Es querer lo mejor para tu país y tus conciudadanos, lo que se consigue entre otras cosas pagando los impuestos. Así se empieza a ser patriota.

Para Maurizio Viroli "patriotismo" es la capacidad de los ciudadanos de comprometerse en la defensa de las libertades y de los derechos de las personas. Es querer que ningún ciudadano, ninguna ciudadana quede expuesto a la miseria ni abandonado a su suerte en tiempos de desventura; que todos tengan exactamente los mismos derechos, los mismos deberes y las mismas libertades y oportunidades, de verdad, sea cual sea su cuna o su sexo; que cada persona esté protegida en sus necesidades elementales; que todo el mundo adquiera tanta cultura, tanta educación y tanta formación como sea posible, para vivir mejor, para ser útiles y para ser difíciles de manipular y someter; que la justicia sea igual para todos, y que las cargas y alivios sociales sean escrupulosamente proporcionales a las posibilidades de cada cual; y que, en caso de duda, nos pongamos siempre de parte de los débiles. Este es el verdadero patriotismo.

También es muy apropiada la definición de patriotismo expresada por Samuel Johnson en El Patriota. Discurso a los electores de Gran Bretaña en el año 1774. “Patriota es el hombre cuya conducta pública está sometida a un principio único: el amor por su país; quien, en su actividad parlamentaria no alberga esperanzas o temores personales ni aguarda favores o agravios, sino que todo lo somete al interés común”. “Patriota es quien siempre está dispuesto a apoyar causas justas y alentar esperanzas razonables en el pueblo, recordándole sin tregua sus derechos y animándoles a reconocer y prevenir sus abusos”. “El patriota es consciente de haber sido elegido para promover el bien público y defender a sus electores, junto con el resto de sus compatriotas, no sólo del daño que otros puedan infligirle, sino del que pudieran hacerse a sí mismos”:  Por todo lo expuesto está claro que estamos en manos de patriotas de postín.

AUNQUE SOLO SEA POR DIGNIDAD, TENEMOS QUE REACCIONAR

Cándido Marquesán Millán

Una de las cuestiones que me preocupa profundamente es el que se haya extendido como un tsunami la idea de que las políticas económicas puestas en marcha por el gobierno de Rajoy son inevitables, al ser las únicas posibles. Si alguien tiene la osadía de cuestionarlas puede verse sometido a furibundos ataques desde los grandes medios  de comunicación tanto públicos como privados, en perfecta connivencia con los poderes económicos dominantes, a  los que se prostituyen los poderes políticos. Ese es el gran triunfo del neoliberalismo, el haber negado cualquier posibilidad de alternativa. Obviamente un sistema político sin alternativa no es una democracia, ya que esta presupone la negación del pensamiento único. Pero naturalmente que hay alternativas.

 

Se puede combatir el déficit público en lugar de por la vía de la reducción del gasto por la del incremento de los ingresos, combatiendo el fraude fiscal- para conocer su importancia es muy pertinente la lectura del libro de Roberto Velasco Las cloacas de la economía-  o haciendo una reforma fiscal para que contribuya el capital en el mismo porcentaje que el trabajo-al respecto nos acaba de anunciar nuestra vicepresidenta del Gobierno que un Comité de sabios tendrá para el próximo febrero preparada una.

Esperemos que no sea su composición como el Comité de “Expertos” que elaboraron el Informe sobre la reforma de las pensiones públicas. En lugar de reducir el gasto social, se puede reducir el gasto militar. En septiembre de 2012, se aprobó un Real Decreto para aprobar un crédito extraordinario de 1782 millones y así hacer frente a unos compromisos de gastos militares. En unos momentos que se estaban haciendo brutales recortes sociales y que el presidente del Gobierno, y  el ministro de Hacienda nos decían que no había dinero, y lo decían  así, con toda claridad: no había dinero.

No había dinero para nada; no había dinero para sanidad, no había dinero para educación, no había dinero para dependencia, no había dinero para políticas activas de empleo, no había dinero para políticas de infraestructuras, pero sí había dinero para el presupuesto de Defensa aumentando un 30%, disparando, nunca mejor dicho, ese presupuesto sin ningún precedente, para eso sí que había dinero. En lugar de las actuales políticas de austeridad -que según un estudio del FMI sobre 173 casos de austeridad fiscal registrados en los países avanzados entre 1978 y 2009 confirmaba que las consecuencias fueron mayoritariamente negativas: contracción económica y aumento del paro- existe una opción  por las de crecimiento. Podríamos poner otros ejemplos.

Por ello, me sorprende que la sociedad acepte sumisa las políticas dominantes. Mas todo tiene una explicación. Desde arriba a la gran mayoría la han inoculado unas dosis inmensas de miedo, lo que desactiva cualquier espíritu crítico y  reivindicativo. Es un miedo aterrador, propiciado por el bombardeo de continuos mensajes en los medios de comunicación. "Rajoy: "Lo que viene es muy difícil". "Estamos en el 27% de parados”". "La Seguridad Social ha tenido que hacer uso del fondo de reserva para poder hacer frente a la paga extra de los pensionistas". “Hay que modificar el sistema de pensiones públicas, de lo contrario hará crack”. "El miedo regresa a los mercados". Así se entiende que todos estemos atemorizados por nuestro futuro, cada vez más negro.

Se esfuman todas las certezas, ya no tenemos garantía de nada, todo supone precariedad y desasosiego. Bauman habla de sociedad líquida, la sociedad contemporánea es aquella en la que nada permanece; todo es precario, vacilante e incierto. Hay un temor generalizado: los que tienen un trabajo a perderlo y a no tener garantizada una pensión en el futuro; los parados a no tenerlo nunca; y los que quieren tenerlo  tienen que aceptar cualquier condición impuesta por el empresario-hoy a nadie que vaya a una entrevista de trabajo le pasa por la cabeza el preguntar cuánto va a cobrar-, los jubilados a no poder mantener el nivel adquisitivo de sus pensiones; y todos a la perdida de las prestaciones del Estado de bienestar.

Ya no existe confianza en el Estado para protegernos de los ataques implacables de un mercado desbocado, ni tampoco en los partidos políticos ni en los sindicatos. Además nos han impuesto y lo hemos interiorizado un sentimiento de culpabilidad, como si fuéramos los únicos responsables de la crisis actual. Esto nos pasa por "haber vivido por encima de nuestras posibilidades". Nosotros somos los culpables: el parado por no buscar trabajo o no aceptar un salario de miseria, el desahuciado de su vivienda por haber suscrito una costosa hipoteca. Somos los culpables, y tenemos que pagar por ello. Tenemos que hacer penitencia por nuestros pecados.

Y así cualquier medida que nos impongan por dura que sea, se acepta con el argumento “todavía podía haber sido peor”. También nos han generado y hemos asumido la insolidaridad y un egoísmo individualista, del "sálvese quien pueda", viendo en los otros a unos peligrosos rivales que nos pueden perjudicar nuestro nivel de vida. El que trabaja en la empresa privada se alegra de la reducción del sueldo o del despido de los empleados públicos; los que trabajan o los pensionistas se quejan del subsidio de desempleo para los parados; estos ven como rivales a los emigrantes. La construcción de un enemigo exterior nos impide ver que los intereses de unos y otros, de los inmigrantes, de los trabajadores, de los parados y de los pensionistas son comunes y así no surge una conciencia de solidaridad entre ellos. Por ende, se ha desactivado cualquier conato de lucha o de reivindicación para mantener nuestra situación, a mejorarla hace tiempo que hemos renunciado.

Mientras el miedo lo tengamos los de abajo, los de arriba están tranquilos. Lo ha dicho muy bien  el gran maestro de historiadores Josep Fontana,  en su reciente libro El Futuro en país extraño. Una reflexión sobre la crisis social de comienzos del siglo XXI “, aunque ya lo dijo en 1994 en otro libro suyo Europa ante el espejo “Desde 1789 hasta el hundimiento del sistema soviético las clases dominantes europeas convivieron con unos fantasmas que atormentaban su sueño: jacobinos, carbonarios, anarquistas, bolcheviques…, revolucionarios capaces de ponerse al frente de las masas para destruir el orden social vigente.

Este miedo, infundado o no, estaba ahí, les obligó a hacer concesiones que en la actualidad, como no hay ninguna amenaza que les inquiete- todo lo que puede ocurrir son pequeñas escaramuzas fáciles de controlar- no tienen que mantener”. Esto es tan claro como el agua cristalina. El Estado de bienestar instaurado en buena parte de Europa occidental tras la II Guerra Mundial, se explica por el temor a una revolución social, en el Este estaba “el modelo comunista”, y en el oeste, los partidos comunistas de Francia o Italia, eran cada vez más potentes. Hoy la clase dominante no tiene ningún fantasma que la inquiete.

Por ello no hay necesidad de hacer concesiones. De esta minoría que se enriquece cada vez más a costa del empobrecimiento de muchos otros, no cabe esperar nada para una mejora del conjunto de la sociedad. Y es así porque como pronosticó ya en 1996 Christopher Lasch en su libro La rebelión de las élites y la traición a la democracia, los grupos privilegiados del ámbito político y financiero, han decidido liberarse y despreocuparse de la suerte de la mayoría y dan por finalizado unilateralmente el contrato social suscrito tras la II Guerra Mundial que les unía como ciudadanos, aunque no lo hicieron por sentido de solidaridad, sino por miedo a la rebelión de los trabajadores. Hoy las élites han perdido la fe en los valores, mientras que las mayorías han perdido interés en la revolución.

Hoy aquellas andan crecidas, nada más hay que oír a empresarios que todavía hablan de flexibilizar más las relaciones laborales. Casi dos millones de trabajadores se van a quedar sin convenio, por lo que quedarán a los pies de los caballos de los empresarios. Y todavía quieren más.  En la misma línea acaba de decirlo Rafael Poch  “De momento es obvio que la oligarquía se ríe de la calle. Su goleada es total. Le basta y sobra con la guardia urbana. Por eso sus trucos y discursos se repiten con una desvergüenza insultante. Y esa desvergüenza dice mucho de lo sobrada que va. En España un “comité de sabios” dictamina sobre las vías para reducir las prestaciones de las pensiones. Su desvergüenza se asienta sobre la pasividad de la mayoría que consiente y no ejerce su legítimo derecho a desobedecer al robo”. Me sorprende la escasa preocupación que por esta cuestión muestran las encuestas de opinión y la pasividad de las asociaciones de jubilados.

Esta es la situación. Han sido extraordinariamente hábiles los que han diseñado esta estrategia. Mas debemos tener claro que, como la voracidad de esas élites es insaciable, lo peor aún estar por llegar. No caben ante esta situación anteriormente descrita mas que 2 opciones: o la sumisión o la rebelión. Personalmente me inclino por la segunda, lo que hace imprescindible, aunque también es difícil,  eliminar el miedo desmovilizador, recuperar la capacidad crítica y el sentido de solidaridad perdidos en estos momentos. Soy bastante escéptico que puedan liderar esta ingente tarea los actuales partidos políticos, más preocupados por los réditos electorales que de los problemas de los ciudadanos. De ahí su gran descrédito entre la ciudadanía.

Entiendo que la intelectualidad tiene un papel muy importante, y dentro de ella la vinculada a la disciplina de la historia. La Historia es una llamada a la acción, para despertar las conciencias, tal y como la entiende Josep Fontana.: "Desde 1945 a esta parte, la historiografía se ha dedicado a convencer a la gente de que todo intento de cambiar las reglas sociales conduce al desastre, lo cual es una lección de resignación incomparable”. Pero eso no es lo que la historia debe hacer, en algún momento debe mover hacia el cambio”. Y por supuesto, la sociedad tiene que salir de este sopor, tiene que organizarse, tiene que rebelarse a nivel civil y sindical para evitar esta regresión que nos retrotrae a los años 30 del siglo pasado. Tiene que hacerlo si le queda algún vestigio de dignidad. ¡Qué menos que dejar a las generaciones futuras los mismos derechos que nos legaron las que nos precedieron!  En nuestras manos está.

La España del esperpento

ándido Marquesán Millán

 

Son tantos y tan variados los acontecimientos y personajes de esta crisis económica que nos invade, sobrecoge y está hundiendo en la miseria a la gran mayoría de los españoles, que podrían servir tanto de argumento para una gran novela como para elaborar concienzudos trabajos de sociología política. Material hay más que suficiente.

 

 Solo quiero fijarme en personajes vinculados con la política. Un monarca que, insensible a las penalidades de sus conciudadanos,  se divierte muy bien acompañado cazando elefantes en países exóticos, siendo a la vez presidente honorífico de una organización reconocida en todo el mundo por sus esfuerzos para proteger la fauna salvaje. ¡Viva la coherencia! Miembros de la familia real con todo tipo de prebendas y puestos de trabajo muy bien remunerados en compañías de telefonía, al pensar que sus privilegios les garantizaban la impunidad absoluta, han amasado grandes fortunas organizando eventos para instituciones públicas, incumpliendo toda la normativa vigente. Cuando son requeridos a declarar por estas actuaciones “presuntamente” delictivas ante los tribunales de justicia por alguno de los cada vez más escasos jueces independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley, estos se ven sometidos a todo tipo de trabas desde el Ministerio Fiscal, cuya misión es promover la acción de la justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por la ley. Y cuando en el proceso de investigación el juez requiere a Hacienda documentación relacionada  con las ventas de unas fincas de otro de los miembros de la familia real, surgen una serie de hechos, muy similares a los esperpentos de Valle Inclán y más propios de una república bananera que de un país medianamente serio, entre los que sobresalen los de  un ministro que tarde y mal tratando de justificar lo injustificable, da unas explicaciones mezcla de comedia y tragedia en una nota de prensa, faltando al respeto de toda la ciudadanía, como ya lo hizo con la “amnistía fiscal” denominada como regularización de activos tóxicos. ¡Manda huevos! 

 

 

Un presidente de Gobierno que, al arrojar al cubo de la basura su programa electoral, escupe sobre las urnas en las que los ciudadanos de buena fe depositaron sus votos,  y así pervierte y corrompe el sistema democrático; que cobarde se esconde tras la pantalla de un plasma para no explicar sus decisiones políticas, algo que si los medios de comunicación conservaran algún rasgo de profesionalidad y dignidad debería ser intolerable; que cuando obligado por las circunstancias, en conferencias de prensa conjuntas con gobernantes extranjeros, tiene que dar la cara responde con evasivas o con palabras “que he cumplido con mi deber, no con mi programa, y estoy orgulloso”, que nos recuerdan aquellas otras de "soy responsable ante Dios y ante la Historia”. Que a su vez ha permitido en su propio partido unos niveles de corrupción vergonzosos, que serían intolerables en una ciudadanía digna y crítica, como se presupone en una democracia.

 

Una Presidenta de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y Secretaria General del Partido Popular que mientras imparte lecciones de ética urbi et orbi, es capaz de salir en una conferencia de prensa para emitir tales palabras insultando a todos los españoles “Como se pactó una indemnización en diferido en forma efectivamente de simulación o de lo que hubiera sido en diferido, en partes de lo que antes era una retribución, tenía que tener la retención a la Seguridad Social”.  Que tiene la osadía de equiparar a grupos de ciudadanos que indignados por la política brutal de los desahucios y otras injusticias sociales se manifiestan ante los domicilios de algunos políticos, con los miembros de la SS, la SA y la Gestapo que fueron responsables de 6 millones de muertes de judíos en los campos de concentración. Emitir tal juicio solo es posible que provenga de una mente aquejada de alguna grave patología. ¿En qué libros estudió historia? Si lo que dice no lo piensa es gravísimo, pero lo es más todavía si realmente lo piensa.

 

Un tesorero de un partido político, según RAE “Persona encargada de custodiar y distribuir los caudales de una dependencia pública o particular”, que, aprovechándose de las donaciones “altruistas” de las grandes constructoras a cambio de la concesión de numerosas obras públicas con costos supervalorados en perjuicio del erario público, repartía presuntamente sobresueldos entre los principales dirigentes de la cúpula de su partido, precisamente esos que nos daban lecciones éticas de austeridad, y como el que parte y reparte se queda la mejor parte, el susodicho tesorero mientras llevaba en su pulsera la bandera española  fue capaz de amasar una gran fortuna depositada en cuentas opacas en paraísos fiscales, gracias a la cual llevaba un nivel de vida con todo tipo de lujos: esquiar en las mejores estaciones alpinas, comidas en los mejores restaurantes de París, viviendas en lujosísimos barrios residenciales, etc. Mas, a medida que se le ha ido descubriendo tanto robo, tanta corrupción y tanta podredumbre, en sus recientes apariciones ha mostrado actitudes chulescas y prepotentes. Afortunadamente está encerrado en la cárcel, donde cabe esperar que permanezca una larga temporada, aunque vistos los antecedentes debemos ser precavidos.

 

Una vicepresidenta del Gobierno, cuyas intervenciones además de justificar, como no podía ser de otra manera al ser la supervisora de todos los ministerios, todas las políticas de ajustes brutales que están desmontando nuestro incipiente Estado de bienestar, pretende sin conseguirlo dar la imagen de transparencia, no en vano recientemente presentó y defendió en el Congreso una Ley de Transparencia,  aduciendo que estamos ante una ley necesaria e inaplazable, … La primera institución que se incorporará en la norma será la Casa Real…. Esta ley será una de las más avanzadas de nuestro entorno. Acaba de dar todo un ejemplo de transparencia  en su última intervención tras la reunión del Consejo de Ministros cuando a la pregunta por el encarcelamiento de Bárcenas, respondió con evasivas. Empezaríamos los españoles a creer que al PP le interesa de verdad la transparencia si alguien contestara de una puñetera vez a estas preguntas: ¿Dónde está la auditoría externa de la contabilidad que prometieron hace más de tres meses? ¿Por qué le pagaban a Luis Bárcenas si ya no trabajaba para el PP? ¿Qué políticos del PP han cobrado sobresueldos, perdón, sueldos de manos del tesorero del PP? Por último, la madre de todas las preguntas, un misterio mayor que los de Fátima, ¿qué quiso decir exactamente la señora Cospedal con aquello de que la indemnización que se pactó fue una indemnización en diferido y, como fue una indemnización en diferido, en forma efectivamente de simulación, de simulación o de lo que hubiera sido en diferido en parte de lo que antes era una retribución, tenía que tener la retención a la Seguridad Social, etcétera? Mientras estoy escribiendo estas líneas leo que la ínclita Dolores de Cospedal acaba de afirmar en Alcalá de Henares que “no conozco ningún partido que haya hecho un esfuerzo de strip-tease como el  PP”.  Y se queda tan ancha. Tiene la cara de cemento. Es tonta o se hace. ¿Nos toma a los españoles por giliopollas? Ya vale. La paciencia tiene un límite. 

 

 

 

 

 

Un ministro de Economía y Competitividad, teniendo en cuanta que proviene de Lehman Brothers, podemos entender cuáles son sus intereses a defender. Están muy claros en esta respuesta a la pregunta: ¿el dinero de qué bancos se está salvando con el rescate de Bankia? Contestó: “no es una información esencial, aunque sabemos que la mayoría son inversores extranjeros”.

 

Un ministro de Justicia, que antes de llegar al ministerio no tuvo problema ético alguno en abandonar la alcaldía de Madrid, despreciando a todos aquellos que le habían votado. Le sabía a poco la política municipal. Determinados medios de comunicación pretendieron crear la imagen de que  representaba una mentalidad más abierta dentro de su partido. Un auténtico mirlo blanco. Una especie de Cánovas del Castillo y Antonio Maura. Craso error. Una de las propuestas del PP era la de despolitizar la justicia. Ha sido incumplida. Los órganos del poder judicial nunca han estado tan subordinados al poder político como ahora. Todas las reformas emprendidas han propiciado una oposición total desde el ámbito de la política, asociaciones de jueces, numerosos magistrados. Igualmente su intento de contrarreforma en la ley del aborto muestra su carácter retrógrado y ultraconservador.

 

Un ministro de Educación, Cultura y Deporte cuyo principal mérito para llegar a la sede de la calle Alcalá, ha sido el desconocimiento más completo de la materia. Tampoco esta circunstancia es una novedad en los gobiernos populares. También desempeñó tal cartera la lideresa. Para el PP  la política educativa es la doblegarse a los mandatos de la Conferencia Episcopal, destrozar todo lo que los gobiernos socialistas han hecho, dinamitar la enseñanza pública para desarrollar la privada confesional, españolizar la enseñanza, todo ello aderezado con cuatro mensajes huecos: libre elección de centros, mejora de la calidad educativa para potenciar la empleabilidad, y reducción del abandono escolar. Todo humo. ¿Cómo se pueden conseguir estos objetivos si se reducen medios humanos y materiales? Esto es el milagro de la multiplicación de los panes y los peces. El ministro ha conseguido en poco tiempo granjearse enemigos por doquier. Y si no los tiene se los busca. Es la versión de Mouriño en el ámbito de la política. Periódicamente suelta alguna propuesta provocadora, como si fuera un bufón, para ocultar otras cuestiones más importantes como la cifra del paro, el aumento de la prima de riesgo o el caso de Bárcenas. Estos días ha tenido ocupado al personal con la nota requerida para las becas, cumplido el objetivo rectifica sin problemas, y hasta la próxima.

 

Una ministra de Trabajo, que ha sido capaz de llevar al BOE una reforma laboral-según la retórica del gobierno serviría para crear empleo- que ha destruido todo un conjunto de derechos sociolaborales consolidados y que ha provocado un incremento brutal de las cifras del paro, sin importarle en demasía tales circunstancias. Tiene fácil respuesta, sin la reforma laboral la destrucción del empleo hubiera sido mucho mayor. Ahora nos está preparando una reforma brutal de las pensiones públicas, sirviéndose de un Informe elaborado por 12 “Expertos” “independientes”, presentados como unos enviados del cielo para garantizarnos la sostenibilidad de las pensiones. ¡Muchas gracias!  Hace falta tener el corazón más duro que el pedernal, para   mandar al BOE una normativa tan dañina para millones de españoles. Mas a esta señora con esa cara tan angelical, nada la inmuta, ya sale llorada de casa.

 

Un ministro de Defensa que dice en el Congreso de los Diputados “el presupuesto para 2013  de su Ministerio es de  6.913,6 millones de euros, cuando realmente asciende a 13.708,3.”  Ya ocurrió tal circunstancia en el presupuesto del 2012. Según Pere Ortega, del Centre d’Estudis per la Pau, se concedió un crédito extraordinario en septiembre de 2012 de 1.782 millones de euros al Ministerio de Defensa para atender al pago de obligaciones correspondientes a Programas Especiales de Armamento (PEAs). Este crédito se sumó a los 507 millones ya detraídos de los recursos del Ministerio de Industria para el pago de los PEAs en el 2012. Pero, además, se suplementó otras partidas, para operaciones militares en el exterior. Una partida a la que cada año se le asignan 14,36 millones, al final supera los 850 millones y que sale de los Fondos de Contingencia. Estas modificaciones incrementaron el presupuesto de Defensa en 2.826,7 millones hasta septiembre de 2012, un 27% respecto al inicial, cuando el Gobierno dijo que disminuía un 8,8%.

 

Un ministro del Interior, que afirma "el aborto tiene algo que ver" con ETA, "pero no demasiado", en una rueda de prensa. "Primero hablamos de lo de hoy y luego de otras cosas, porque el aborto tiene poco que ver con ETA. Bueno, tiene algo que ver, pero, en fin, no demasiado", contestó el ministro para posponer su respuesta sobre el tema. 

            Una ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad que elimina de los Presupuestos Generales del Estado la partida destinada al Servicio de Teleasistencia Domiciliaria para 2013, en el 2012 era de 28,9 millones de euros, al mismo tiempo no tiene inconveniente que desde la trama de Gürtel le financien y le organicen una comunión y dos cumpleaños de sus hijas según noticia aparecida en Público a fecha de 7 de marzo de 2013. El primero, el aniversario de una de las hijas, fue organizado por Producciones El Zurdo y Abrakadabra-Globos con la participación de tres payasos. La fiesta  costó 631 euros. El servicio de ’Decoración Jardín con Globos’ incluía tres arcos, cuatro flores de 70 centímetros y la figura de un payaso de 1,60 metros de altura. Y sigue de ministra.

 

 A su vez unas Cortes Generales que “representan al pueblo español” y que están formadas por el Congreso de los Diputados y el Senado. Eso es lo que dice exactamente nuestra Carta Magna en su artículo 66.1. No es una broma de mal gusto. Mas cualquier ciudadano medianamente preocupado por la res pública, es consciente de que ese artículo, así como otros muchos, se incumple ya que las Cortes representan los intereses de las grandes corporaciones multinacionales, el F.M.I., el B.C.E. y la Comisión Europea. ¿Cómo van a representar al pueblo español, si le tienen miedo al  estar protegidas con vallas y empalizadas? Por ello, lo que allí se legisla no tiene nada que ver con los problemas reales de la ciudadanía. Si de verdad estuvieran preocupados por ellos tendrían en cuenta otra artículo de nuestra Carta Magna el 92.1. Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos.” ¿No es una decisión política de especial trascendencia el desmantelamiento de Estado de bienestar que afecta de pleno a nuestro Estado social y democrático de Derecho, tal como lo determina nuestra Carta Magna? ¿No debería someterse a referéndum la reforma de las pensiones públicas? Cada vez estoy más convencido que nuestros representantes con una mano juran la Constitución y con la otra le hacen un tacto rectal.

 

 

Si nos acercamos al ámbito del poder judicial, la situación no es menos patética. Recurro de nuevo a nuestra Carta Magna, art. 117.1 “La justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey por Jueces y Magistrados integrantes del poder judicial, independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley.”  El art. 14. “Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.” De verdad, que no son ninguna broma de mal gusto, realmente están así redactados. Respecto al primero, debido a la politización del Tribunal Constitucional, del  Consejo General del Poder Judicial, del Tribunal Supremo y del Ministerio Fiscal podemos entender que un juez con una trayectoria impecable y ejemplar de lucha contra el narcotráfico, el terrorismo, la corrupción y la dictadura fascista sea expulsado de una manera fulminante de la carrera judicial. En cuanto a defender hoy  que todos los españoles somos iguales ante la ley,  vistas las recientes actuaciones judiciales relacionadas con presuntos delitos cometidos por personajes del mundo de las altas finazas y de la familia real, parece un insulto a la inteligencia y al sentido común.

 

 

De verdad este país no es serio. Esto es lo más parecido a un espectáculo circense, donde crecen los enanos por doquier. Esto es un esperpento.

 

 

Cándido Marquesán Millán

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RUBALCABA: QUE NO, QUE NO, QUE NO SON DE FIAR

               

 

 

 

Se ha celebrado con gran pompa y boato por la mayoría de los medios de comunicación, vinculados y dependientes de los grandes poderes económicos, el pacto en política europea entre el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy y el líder del PSOE, Rubalcaba cara el próximo Consejo Europeo de 27 y 28 de junio. Ya están aquí los Pactos de la Moncloa. Haré una breve referencia a sus contenidos, aunque me detendré con más detalle en el punto octavo.

 

Tiene 8 puntos.1. Impulsar el desarrollo hacia una unión bancaria. 2. Instar al conjunto de instituciones europeas, incluido el Banco Central Europeo (BCE), a adoptar medidas para poner fin a la fragmentación existente en los mercados financieros que se traduce en unas muy diferentes condiciones de financiación para las empresas en los distintos países de la Zona Euro. 3. Impulsar el crecimiento y el empleo aprovechando al máximo la capacidad inversora de la Unión Europea. 4. Adoptar nuevas iniciativas que redunden en el fomento del empleo juvenil. 5. Incrementar el volumen total de fondos del Banco Europeo de Inversiones (BEI) destinados a las PYME. 6. Apoyar las negociaciones de un acuerdo de libre comercio entre los Estados Unidos de América y la Unión Europea. 7. Favorecer avances en la consecución del mercado interior.  Y el 8. De acuerdo con los objetivos de la Estrategia Europa 2020, la Unión Europea debe impulsar el papel de los agentes sociales, favoreciendo su consulta y participación con vistas al desarrollo de la dimensión social europea, asegurar un alto nivel de protección social, proteger los derechos laborales y fomentar los servicios públicos como la sanidad y la educación de calidad.

 

No me parece de recibo el procedimiento usado por el PP y el PSOE, ya que el texto se les presentó ya redactado al resto de los partidos. O lo tomas o lo dejas. De ahí que no se  hayan querido incorporar en buena lógica. Marginar al resto de las fuerzas políticas, cabe entenderlo como un intento de potenciar el bipartidismo, que según todos los indicios está en una crisis evidente.  Un estudio reciente de política Tendencias políticas y electorales 2012. Siete tendencias críticas de la evolución política en España, del Grupo de Estudio sobre Tendencias Sociales (GETS) dirigido por José Félix Tezanos y Verónica Díaz Moreno, profesores de Sociología de la UNED,  basado en 1.724 encuestas hechas entre 15 de setiembre y 17 de octubre de 2012,  ha mostrado que en intención de voto, sólo sumarían un 60% entre el PP y el PSOE, en contraste con los comicios anteriores a 2011, en los que ambos partidos tenían 83,8% en 2008, 80,3% en 2004, y 78,7% en 2000. Tendencia que se acrecienta, ya que según la encuesta de Metroscopia realizada entre 30 de enero y 1 de febrero de 2013, el PP tenía una estimación de voto del 23,9% frente al 23,5% del PSOE. Por ello, entre ambos llegan al 47,4%.  Parece claro que hay una crisis del bipartidismo, aunque esta tendencia se ha atenuado, ya que en mayo de 2013 según el CIS el PP tenía una intención de voto del 34% y el PSOE el 28,2%.

Tengo la impresión de que necesitaba mucho más el acuerdo Rubalcaba, que está al frente de un PSOE que deambula totalmente desnortado, con un abandono constante e irreversible  de sus tradicionales votantes. Uno de los aspectos más significativos, según el estudio mencionado de Tezanos y Díaz, de las tendencias electorales actuales es que los retrocesos en los apoyos al partido de gobierno ya no van acompañados automáticamente por el ascenso simultáneo del principal partido de la oposición. Algo que hasta ahora venía dándose, de acuerdo con el “efecto balancín”. Es decir, cuando un partido subía no lo hacía siempre –y solo– por virtudes propias, sino porque el otro partido bajaba. Es decir, el “efecto balancín” del pasado puede verse sustituido por un borroso e incierto “efecto carrera de sacos”, en el que lo determinante puede terminar siendo cuál de los contendientes tiene más dificultades y resulta más torpe en el manejo de su discurrir político. Mas, esto podría dar lugar a otro artículo.

 

Retornando al PSOE ignoro si no sabe, no quiere o no puede construir un relato para enfrentarse a las brutales políticas del PP.  Y como no lo tiene, salvo pequeñas escaramuzas para cubrir el expediente de partido de la oposición, ha mendigado un pacto con el PP, para consolidar a Rubalcaba como líder de la oposición. La situación del PSOE según Alexis Tsipras, presidente de Syriza tras una reunión con Rubalcaba “Me ha confesado que en su partido es muy difícil levantar cabeza porque la gente se acuerda del Gobierno de ZP”. Le he reconocido la decisión crítica y difícil que tienen, que no pasa por tratar de adormecer a los ciudadanos para que olviden el pasado, sino por girar a su partido hacia la izquierda”, “el dilema estratégico” de la socialdemocracia es “si va a reivindicar el voto popular para participar en un gobierno de coalición con la derecha o si va a virar a la izquierda y buscar alianzas con la izquierda radical“. Decisión crítica y difícil también para toda la socialdemocracia europea. Mas con el pacto que estamos comentando, está claro cuál ha sido el viraje.

 

Desde una postura de izquierdas, representativa de muchos militantes y votantes del PSOE, resulta decepcionante este acuerdo PP-PSOE. No se entiende que un partido que lleva en sus siglas “socialista” pueda llegar a un pacto con un Gobierno en el que  su presidente convierte la mentira en virtud, que tras las elecciones olvida sus promesas a los ciudadanos, más pendiente de las órdenes de instituciones que nadie ha elegido; que cobarde sus acciones políticas las explica en un plasma, que permite una corrupción pestilente en su partido, que hunde en la miseria a la gran mayoría de la población, y que está totalmente desacreditado y deslegitimado. En una democracia auténtica, Rajoy hace tiempo que no sería presidente de Gobierno. Mas esto no es una democracia. Tal  como señala Juan J. Linz en su libro La quiebra de las democracias, la legitimidad de un régimen democrático está dada por la creencia y confianza de la ciudadanía en él, y supone dos dimensiones: eficacia, que es la capacidad de un régimen para encontrar soluciones a problemas básicos y efectividad, que es la capacidad para poner en práctica las medidas políticas formuladas con el resultado deseado. Legitimidad es igual a eficacia más efectividad. Vistas la eficacia y la efectividad de las políticas del gobierno actual, desaparece su legitimidad. Tal carencia provoca un grave problema: ¿quién es responsable? Si una de las cualidades de la democracia es la capacidad ciudadana de exigir cuentas a quien ostenta el poder, actualmente hay un vacío de responsabilidad ya que las medidas se imponen desde esferas donde la voz ciudadana no tiene acceso. Y así es muy factible la quiebra total de nuestro sistema democrático. Por ello, son lógicos determinados juicios emitidos por expertos filósofos, sociólogos, historiadores que califican nuestro sistema político actual de un auténtico fascismo. ¿Cómo se puede pactar con un gobierno que lleva esta trayectoria? ¿Ha olvidado la actuación del PP de oposición brutal en las dos legislaturas anteriores? De verdad, que resulta incomprensible.

 

Rubalcaba argumenta para justificarse que el pacto ha sido posible, porque su contenido lleva la impronta  de políticas  socialdemócratas, a las que la derecha por fin se ha reconvertido. Puede argumentar lo que  le parezca oportuno, son pequeños cambios para que todo siga igual. Tiempo al tiempo. Ahora quiero fijarme el último punto, que vuelvo a citar. Si lo hago dos veces, es porque cuanto más veces lo leo, más inverosímil me parece. Me he restregado numerosos veces los ojos, para convencerme de estar despierto. Por ello, lo repito: Según  la Estrategia Europa 2020, la Unión Europea debe impulsar el papel de los agentes sociales, favoreciendo su consulta y participación con vistas al desarrollo de la dimensión social europea, asegurar un alto nivel de protección social, proteger los derechos laborales y fomentar los servicios públicos como la sanidad y la educación de calidad. Hace falta cinismo y desfachatez para firmar especialmente este punto el gobierno de Rajoy, ya que sus políticas en España van precisamente en la dirección contraria: desprecio absoluto por esa Europa social, ataques brutales al Estado de bienestar, dinamitando la sanidad y la educación públicas en aras a su privatización, y  anulando cualquier derecho laboral,  sin contar en absoluto con los sindicatos a los que les niega  el derecho a la negociación colectiva, recogido en nuestra Carta Magna.

Por tanto que el gobierno de Rajoy firme este documento es una burla a toda la ciudadanía. Mas que se puede esperar de una fuerza política que hace unos días defendía una Ley de Transparencia en el Congreso de los Diputados, pactada también con el PSOE, al tener ambos casos muy graves de corrupción, con argumentos como los que siguen del ínclito, Esteban González Pons, abróchense los cinturones que vamos a despegar: "Señorías, el valor de la transparencia como requisito de la democracia no es nada nuevo. Sin transparencia es imposible que haya democracia, como sin luz es imposible que se pueda ver". En la democracia el ojo tiene que ser siempre más rápido que la mano. ¡Que se lo pregunten a Bárcenas! Pero sigamos con otras perlas preciosas: “no hay mejor remedio contra la corrupción que anticiparse a ella, que evitarla. Solo se corrompe el agua estancada. Allá donde habitan la sombra, el secreto o el exceso de confianza es sencillo que se produzcan favores, arbitrariedades y desfalcos”. "Manda huevos". Como ciudadano español me he sentido perplejo e indignado. ¡Qué cantidad de cinismo, hipocresía y desfachatez! ¿Puede hablar de transparencia un diputado de un partido inmerso en los casos de corrupción de Gürthel, Bárcenas, Emarsa, y que está poniendo todo tipo de trabas para su aclaración? Las intenciones del Gobierno con esta Ley de Transparencia son claras: la reunión secreta que poco ha tuvo Mariano Rajoy, con el señor Adelson, el magnate de los casinos; o el nombramiento subrepticio de una Comisión de Sabios para emitir un informe sesgado y apresurado de la reforma de las pensiones, en lugar de proponer un Libro Blanco para recoger la opinión de instituciones públicas y privadas. ¡Viva la transparencia!  ¿Nos toman por gilipollas a los españoles?

            Sr. Rubalcaba: ¿ha meditado bien su decisión?, ¿ha tenido en cuenta sus posibles secuelas? Que no, que no, que no son de fiar. Para la gran mayoría de la sociedad española, las diferencias entre PP y PSOE son mínimas. Suponen más de lo mismo, por lo que no es ilógico calificar hoy al PSOE, como una derecha moderada. Sr. Rubalcaba, si de verdad se sintiera socialista y tuviera respeto por este partido centenario, hace días que hubiera abandonado su dirección y dado el relevo a otras caras, con nuevos bríos y nuevas ideas. Mas es muy complicado renunciar al poder, la fama, y al protagonismo. Eso solo está al alcance de hombres de auténtica talla política. No es su caso. Sr. Rubalcaba,  quiero dedicarle con mucho cariño unas palabras de Azaña, pronunciadas en un discurso el 21 de abril de 1934  en la Sociedad del Sitio de Bilbao, titulado  Un Quijote sin celada:Los móviles que llevan a los hombres a la política pueden ser: el deseo de medrar, el instinto adquisitivo, el gusto de lucirse, el afán de mando, la necesidad de vivir como se pueda y hasta un cierto donjuanismo. Mas, estos móviles no son los auténticos de la verdadera emoción política. Los auténticos, los de verdad son la percepción de la continuidad histórica, de la duración, es la observación directa y personal del ambiente que nos circunda, observación respaldada por el sentimiento de justicia, que es el gran motor de todas las innovaciones de las sociedades humanas”.

 

Publicado en Extremaduraprogresista 23 de junio de 2013

Cándido Marquesán Millán