Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2013.

Así es la derecha española

CÁNDIDO Marquesán 02/11/2013

Una prueba del poder ejercido por la derecha es el valor positivo o negativo que se asigna a las palabras derecha e izquierda. La derecha del latín dextra, es decir, diestra, recta y correcta. La izquierda del latín sinistra, es decir, siniestra, aviesa y malintencionada. Ya en la Biblia se habla de un Dios que en el Juicio Final coloca a los justos a su derecha y a los pecadores a su izquierda. Por ello, en las portadas románicas a la derecha del Pantocrátor están los salvados y a la izquierda los condenados. La influencia cristiana en nuestra cultura explica que hasta hace poco, el que un niño escribiera con la izquierda se consideraba malo per se, por lo que el maestro con castigos trataba de corregirlo. Afortunadamente esta circunstancia hoy ya no se tiene en cuenta. Por otra parte, las denominaciones derecha, izquierda y centro desde el punto de vista político, surgen en la Revolución Francesa de acuerdo con el lugar que ocupaban las diferentes fuerzas políticas en la Asamblea Nacional Constituyente. Hechas estas disquisiciones introductorias, quiero ahora dar una visión sobre la derecha española, tarea no fácil, ya que decimos con demasiada ligereza: soy de izquierdas, de derechas o de centro, sin saber de verdad cuál es su auténtico significado. Para clarificar algo esta cuestión son estas líneas.

La derecha es egoísta, quiere privilegios, cree que su manera de comportarse debe ser seguida por los demás y carente de empatía e insolidaria hacia los débiles. Es prepotente, se cree superior, es la que más grita, más interrumpe y menos deja hablar a los demás, que sabe y pontifica de todo y que, por supuesto, siempre tiene razón. Si habla de política emite juicios tajantes. Los matices no cuentan. Las cosas son o blancas o negras, no hay tonos intermedios. Es intolerante por lo que no acepta la más mínima crítica, al estar en posesión absoluta de la verdad. Es cínica, ya que desde sus formaciones políticas, no tiene inconveniente en afirmar que está en contra de los partidos, en criticar la bolsa o la banca a pesar de que se beneficia de ellas y en despotricar de las subvenciones públicas, pero no de las que recibe su propia empresa, o en hablar de catalanizar España. Es partidaria del sálvese quien pueda, por lo que está en contra del Estado de bienestar. Demoniza la alternativa, por ello habla de "experimentos con gaseosa". Tiene una concepción antropológica pesimista, por lo que considera al hombre como un lobo para el hombre.

Siendo la que se beneficia de la crisis monopoliza el descontento popular con rebuscados argumentos, lo que menos importa es que sean verdad. No tolera que gobiernen los otros, cuando es así, para desalojarlos y lleguen los suyos, se sirve del "todo vale". Necesita siempre un enemigo, que es la izquierda aviesa y canalla. Es victimista, lo que se hace en su nombre tiene que ser asumido. La corrupción solo la ve en el ojo ajeno. Cuando la propia es incuestionable la tolera sin grandes problemas. Y por encima de todo, es patriota hasta la médula, aunque es un patriotismo de cartón piedra, de envolverse en la bandera y besarla con pasión, de entonar el himno nacional, de festejar la fiesta del 12 de octubre --sin saber qué se celebra, si es la Fiesta de la Hispanidad, la de la Raza, de España, de la Virgen del Pilar--, de presenciar desfiles militares --cuando lo hace la Legión con el macho cabrío es ya el éxtasis--, o descorchar botellas de champán con el triunfo de la Roja. El verdadero patriotismo es querer los mejores hospitales, colegios, asilos y autopistas para tus conciudadanos, lo que se consigue pagando los impuestos y no depositando el capital en los paraísos fiscales. Según Juan Carlos Monedero en su libro Curso urgente de política para gente decente, hay varias derechas sociológicas. La acomodaticia, que considera que lo que tiene le pertenece, por lo que suele decir "que nadie le ha regalado nada", insiste que no debe nada a nadie, lo que no es cierto, y necesita un marco ideológico para pensar sin miedo que siempre disfrutará de ese bienestar. La familia, la Iglesia y la nación son elementos que le sirven para defender el orden, aunque no son ni muy familiares, ni muy de iglesia, ni muy patriotas. Una variante de esta derecha es la tecnocrática-capitalista, que cambia sus señas conservadoras por sus cuentas en el modelo neoliberal, por lo que, incluso, si no necesita los votos, puede defender el aborto y la homosexualidad, consumir drogas y cree que la competitividad es la medida de la justicia social. Otra derecha más vehemente es la nacionalista, sea española, vasca, catalana o de la Liga Norte de Italia. Es xenófoba, le molestan los otros, sobre todo los pobres. Maldice a los separatistas. A los perjudicados del neoliberalismo los consuela "tranquilos vosotros sois de aquí" amortiguando la lucha de clases. Usa frases como "los inmigrantes copan vuestros puestos de trabajo, os quitan las subvenciones o vienen aquí a parir".

Luego está la que reza. Aquí abunda la hipocresía. Esta derecha, de misa, comunión, Jornadas Mundiales de Juventud, misas multitudinarias, de lujosos trajes en las procesiones, envía sus hijas a abortar a Londres, admite en sus medios de comunicación los anuncios de contactos sexuales, visita burdeles, tiene negocios de preservativos y, por supuesto, monopoliza el discurso de la moral auténtica.

02/11/2013 16:11 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

NUESTRAS POLÍTICAS SALEN YA LLORADAS DE CASA

Cándido Marquesán Millán

La encuesta “Barómetro de confianza institucional” de Metroscopia,  con datos recogidos entre el 15 de junio y el 15 de julio de 2013, sobre España, Francia, Italia y los Estados Unidos, muestra unos datos que por previstos no dejan de ser interesantes y aleccionadores, y que  me propician algunas reflexiones, no exentas de una lógica indignación. Si hace unos meses podía sentirme profundamente cabreado, nuevas e injustas acciones políticas de nuestra clase dirigente realizadas desde el verano hasta hoy incrementan mi malestar.En la citada encuesta, en cuanto a las instituciones políticas, la desconfianza ciudadana es muy grande. La Jefatura del Estado en España es valorada positivamente por el 50%, mientras que es inferior  en Italia, Estados Unidos y Francia, respectivamente el 45%, 36% y 31%. En nuestro caso sorprende con los últimos acontecimientos de la Monarquía, que todavía la mitad la valoren positivamente, aunque explicable por el blindaje político y mediático con el que está protegida.

 

El Parlamento, el Gobierno y los partidos políticos españoles están muy desprestigiados, ya que los valoran positivamente el 28%, el 26% y el 12% respectivamente. Las cifras son muy parecidas al resto de los países. Datos plenos de lógica y sensatez, ya que la ciudadanía es consciente de que las instituciones políticas obedecen exclusivamente a los dictados de los poderes económicos. Por ello, el Parlamento tiene que estar protegido de la ciudadanía con la policía y empalizadas; el Gobierno ha convertido en virtud la mentira, al incumplir todo su programa electoral; y los partidos emponzoñados con la mugre de la corrupción, sin que les preocupe excesivamente, salvo para tapar la propia y magnificar la ajena.

A nivel de instituciones económicas, en España las Pymes reciben una valoración positiva para el 90%, las grandes empresas el 46% y los bancos el 15%. Las tendencias son semejantes en los otros países. Las opiniones de los españoles están plenamente justificadas. Valoran a las Pymes como creadoras de empleo, frente a la competencia desleal de las grandes empresas, más protegidas por las administraciones públicas, más corruptas y evasoras de impuestos. De los bancos sobran los comentarios.

En cuanto a otras instituciones en España de mayor a menor evaluación positiva los resultados son los siguientes: la escuela pública, el 85%; la policía, el 83%; las asociaciones voluntarias, el 75%; el sistema de salud, el 73%; las fuerzas armadas, el 72%; la Administración Pública, el 70%; los jueces, el 50%; la iglesia católica, el 41%; y los sindicatos, el 28%. Estos datos son semejantes a los de Francia; en Italia y Estados Unidos el sector público está muy desprestigiado, salvo policía y fuerzas armadas.

Los datos son claros y contundentes. El sector público español está muy bien valorado por la sociedad, a pesar de la campaña orquestada contra él por parte del gobierno popular y de  los poderes económicos y mediáticos. Hoy un dirigente del PP con aspiraciones políticas, debe atacar y denigrar al sector público, personalizándolo en los empleados públicos. Cuanto más daño le produzca más méritos para su “cursus honorum”.  Como los comentarios del ínclito Beteta a los funcionarios; o de  la deslenguada y adalid de la anticorrupción en la casa ajena no en la propia, la lideresa calificando a los docentes de vagos. Otros aducen que son muchos, lo que no es cierto. Nada más hay que comparar con otros países de la UE. De ningún dirigente político del PP es posible un comentario positivo sobre los empleados públicos, salvo en el caso de las FFAA. Recientemente el ínclito Montoro alardeaba de haber reducido las plantillas de las Administraciones en más de 300.000 empleados públicos. Hace falta ser cruel.

Tampoco nos producen extrañeza tales comportamientos. Son lógicos y coherentes. Al no creer en lo público, ensalzan lo privado, como paradigma incuestionable del buen funcionamiento. De acuerdo con esa ideología, han puesto en marcha unos ataques brutales para destrozar al sector público, especialmente en educación, sanidad y servicios sociales. Y están consiguiendo sus objetivos. Resulta cruel e inhumano, solo producto de desalmados (según  diccionario de la RAE: faltos de conciencia) el dinamitar unos servicios básicos fundamentales, que atañen a nuestro Estado social y democrático de Derecho, y muy bien valorados por la ciudadanía. Es difícil de entender para una persona normal el joder precisamente aquello que funciona bien y muy valorado.

Mas de delincuentes (quien quebranta la Ley, como la Constitución) se puede esperar cualquier cosa, ya que lo único que les mueve es el beneficio puro y duro. ¿Cómo calificar a una ministra que se cargue el Programa de Teleasistencia para mayores, que suponía una cantidad de 24 millones de euros? ¿Cómo calificar a una presidenta de una comunidad autónoma que deje sin servicios sanitarios de urgencia nocturna a pequeños pueblos habitados por personas mayores? ¿Cómo calificar el cierre de centros de atención drogodependientes o a mujeres maltratadas? ¿Cómo calificar el reducir becas de comedor para chavales pertenecientes a familias sin recursos? Hay más ejemplos. ¿El congelar el sueldo a los empleados públicos por cuarto año consecutivo haciendo caso omiso de la negociación colectiva? ¿El privatizar servicios públicos como educación o sanidad, muy valorados por la ciudadanía?

Todas estas acciones, amparadas en la prepotencia del poder, son un paradigma de sadismo y ensañamiento. Como también lo son dos decisiones políticas de la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez. Pocos dirigentes políticos en nuestra historia han causado tanto daño, a tantas personas y en menos tiempo. Es la responsable de una Reforma Laboral brutal, que coloca a los trabajadores españoles de rodillas ante el capital, al serles arrancados un conjunto de derechos socio-laborales, que ingenuamente pensábamos eran intocables. Dudo mucho que el ministro de Trabajo, Licinio de la Fuente, se hubiera atrevido a tanto. Dice bien Josep Fontana "El modelo construido en Europa como fruto de siglo y medio de luchas sociales ha sido destruido.

Ni siquiera el fascismo logró lo que ha conseguido el capitalismo". Insto a los españoles a que se la lean, especialmente a los que no secundaron la huelga del 29-M y a los todavía acérrimos defensores del gobierno del PP; y que, tras su lectura, reflexionen sobre las condiciones socio-laborales impuestas a sus hijos y nietos. ¿Ese es el futuro que quieren para ellos? Pero no piensen que la ínclita ministra siente remordimiento alguno por una ley tan cruel, muy al contrario, alardea de ella, ya que primero nos dijo que serviría para crear empleo; luego para evitar la destrucción de cientos de miles de puestos de trabajo. Mientras escribo estas líneas me sobrecoge esta nueva noticia El número de personas apuntadas a los servicios públicos de empleo aumentó en 87.028 desocupados en octubre con respecto al mes anterior, según los datos que ha publicado este martes el Ministerio de Empleo.

Muy bien Fátima, esto va de puta madre. Y mientras tanto apareces siempre con una cara sonriente. ¿De qué te ríes? Tener un trabajo que es un derecho que debería tener cualquier ciudadano, se ha convertido en un lujo. Mas todo tiene una explicación. Ya en 1944 el economista Kalecki en el artículo Aspectos políticos del pleno empleo lo dijo "En verdad, bajo un régimen de pleno empleo permanente, el despido dejaría de desempeñar su papel como medida disciplinaria. La posición social del jefe se minaría y la seguridad en sí misma y la conciencia de clase de la clase trabajadora aumentaría. Las huelgas por aumentos de salarios y mejores condiciones de trabajo crearían tensión política. Es cierto que las ganancias serían mayores bajo un régimen de pleno empleo, pero los dirigentes empresariales aprecian más la disciplina en las fábricas que los beneficios". El desempleo viene muy bien para que quede claro quien manda. Conclusión, a muchos empresarios los nuevos 87.000 parados, no les sobrecoge, muy al contrario.

La segunda, no menos sádica, de la que también es responsable Fátima Báñez, es la Reforma de las Pensiones, que condenará a los 8,3 millones de pensionistas actuales y los futuros a una pérdida irreparable de su nivel de vida. Tampoco siente remordimiento alguno, muy al contrario, saca pecho de ella, ya que según sus palabras en sede parlamentaria "Este Gobierno ha estado más cerca de los que lo están pasando peor, de los más débiles: de los pensionistas y de los parados. En consecuencia, con este modelo ganamos todos: ganan los pensionistas que hoy están cobrando la pensión y van a ganar los pensionistas del futuro, porque van a tener una pensión justa y equitativa, como la que tienen hoy, y además las pensiones irán creciendo siempre año a año. Cualquier ciudadano medianamente informado sabe que en el 2014 y en los años sucesivos por la marcha de nuestra economía, la subida será del 0,25%, muy por debajo del IPC. La desfachatez de esta señora es ilimitada.

Como muy bien le replicó el diputado de Amaiur, Sabino Cuadra "Yo creo que esto ya trasciende el terreno de la burla y de la mentira y pasa ya a otros terrenos bastante más serios: es ya puro sadismo lo que está usted haciendo... si usted dice esto sola delante de un espejo, hasta usted se ríe, fíjese, y el espejo se parte, porque esto es de un cinismo inconmensurable... le recomendaría, por séptima vez, que se diera usted una vuelta por cualquier club de jubilados y les cantara la milonga esta que nos está cantando usted a todos nosotros".

De todas estas políticas el máximo responsable es el mentiroso Rajoy, mas quiero terminar con unas reflexiones dirigidas a algunas de nuestras ministras. Si las Cospedal, Mato, Báñez, han tomado estas decisiones implacables, cabe pensar que tendrán "motivos" poderosos para hacerlo. Por ello, aunque solo fuera por esa responsabilidad, que asumen ante la historia, deberían ser muy cautas antes de tomarlas. Sin embargo, por la frialdad, contundencia e insensibilidad que muestran cuando estampan sus firmas en los decretos que ponen en marcha tales decisiones, tengo la impresión de que no son conscientes de lo que están haciendo. Si lo fueran, cuando menos, de alguna de ellas en sus comparecencias públicas, cabría esperar que mostraran algún tipo de pesadumbre --algo previsible y digno en un ser humano--, como hizo Elsa Fornero, ministra de Trabajo del Gobierno de Monti, que se puso a llorar al dar conocer los recortes en las pensiones, sanidad y educación públicas italianas. Mas nuestras políticas salen ya lloradas de casa. Y además alardean de patriotas

07/11/2013 13:30 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


La derecha salvapatrias

 

Se ha extendido como un auténtico tsunami en estos años recientes, merced a numerosos y poderosos medios de comunicación, la idea de que siempre que la izquierda alcanza el gobierno en nuestra historia nos lleva al desastre y que, gracias a Dios, la derecha impregnada de ese espíritu patriótico, se muestra sacrificada y dispuesta para sacarnos del pozo y llevarnos al Paraíso Terrenal. Tanto la Revolución Liberal (1808-1814) y el Trienio Liberal (1820-1823) fueron una auténtica debacle, de la que nos sacó el gran Fernando VII. El Sexenio Democrático (1868-1874) fue un auténtico caos, pero allí estaba la monarquía borbónica y Cánovas del Castillo para corregir tal desastre. La II República todavía fue peor, ya que originó la Guerra Civil, mas allí estaban los militares para salvar a la patria.

En 1996 el Gobierno de Felipe González, incurso en la podredumbre de la corrupción y una gravísima crisis económica, fue sucedido por el Gobierno del Gran José María Aznar que nos condujo otra vez a la Tierra Prometida.Y ahora más de los mismo, José Luis Rodríguez Zapatero, el peor presidente de la democracia española, nos ha conducido a un desastre todavía mayor, pero ahí está de nuevo la derecha española, con ese profundo sentido patriótico para corregir el rumbo y llevarnos a la prosperidad que nos merecemos.

Lo curioso es que estos pensamientos los asume una mayoría de la ciudadanía con la mayor naturalidad. Resulta sorprendente que desde los altos cargos socialistas, tanto ministros, consejeros, diputados, que se dedican de pleno a la política, no salgan a defender las aportaciones y avances incuestionables que los gobiernos socialistas han hecho a nuestra querida España; y que tenga que ser un ciudadano normal, quien tenga que hacerlo.

Evidentemente el Gobierno de Felipe González cometió los graves errores de la corrupción, del GAL y se vio inmerso en una profunda crisis económica, que en los últimos años Solbes comenzó a corregirla, tal como señala Jesús Mota ” es radicalmente falso que el PP heredara en 1996 una situación económica catastrófica”, puesto que en aquel año “la tasa de crecimiento económico fue del 2,4%” y “la fase de recesión concluyó en 1993″. Aunque “la tasa de paro se resistía a bajar”, continúa, “la recuperación estaba en marcha cuando el PP llegó al Gobierno”.

Con esta base económica y coincidiendo con un excelente momento de la economía internacional, el PP lo tuvo más fácil. Las tasas de crecimiento económico español en el periodo 1996-2004 se explican por tipos de interés reales negativos, precios bajos de la energía y materias primas, estímulo masivo de las operaciones especulativas, una burbuja inmobiliaria progresiva que los equipos económicos de Aznar se negaron a controlar, enladrillado de las costas, corrupción municipal y cientos de miles de empleos precarios.

Los populares nos recuerdan que con ellos se cumplieron las condiciones del Tratado de Maastricht para entrar en la Unión Monetaria, con la inflación controlada, déficit presupuestario inferior al 3% y deuda por debajo del 60% del PIB. Cierto. Mas se olvidan de los más de 8.000 millones de euros de ayuda anuales provenientes de la Unión Europea, casi el 1% del PIB anual español, conseguidos por el pedigüeño Felipe González; y del producto de las privatizaciones, unos 40.000 millones de euros, que le sirvieron a Aznar para poner al frente de las empresas a sus amigos: González en Argentaria, Villalonga en Telefónica, Alierta en Tabacalera, etc. En 1996 se gastaban 1.904 euros estandarizados por habitante menos que el promedio de la UE-15. En 2004 aumentó a 2.243.

Así el Gobierno Aznar pudo transferir fondos de las áreas sociales al presupuesto general del Estado para alcanzar el equilibrio de las cuentas públicas. Por cierto, quiero recordar que el Gobierno de González fue el responsable de las pensiones no contributivas, la asistencia sanitaria universal, y la escolarización obligatoria gratuita hasta los 16 años. Como también de la entrada en la Unión Europea y de haber controlado el golpismo militar. Por ello, de desastre nada.

En lo que hace referencia al Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero además de la crisis económica cabe mencionar otros aspectos. La primera legislatura fue positiva con la excepción del fracaso en la negociación con ETA. Hubo un crecimiento económico basado en la burbuja inmobiliaria, en cuya creación participamos muchos: los bajos tipos de interés, la Ley de liberación del suelo de 1998; el Estado, Comunidades Autónomas y Municipios que encontraban pingues beneficios, las entidades financieras con capital proveniente de la UE prestando sin ningún tipo de control, los constructores, las agencias inmobiliarias, y la ciudadanos que nos lanzamos con auténtico frenesí a comprar viviendas.

¿Quién se podía cuestionar este desarrollo insostenible, con la creación de puestos de trabajo, incremento de impuestos y cotizaciones a la Seguridad Social, y enriquecimiento en algunos sectores de la sociedad? Si alguno se lo hubiera planteado hubiera sido acusado de loco e insensato. ¿Quién se atreve en una fiesta a apagar la música y llevarse el carrito de las bebidas?”

Otro aspecto positivo fue la extensión de los derechos civiles: Ley contra la Violencia de Género, la Ley de la Igualdad y el reconocimiento del matrimonio entre los homosexuales. También las nuevas políticas sociales: incremento del salario mínimo interprofesional y las pensiones mínimas, el nuevo permiso de paternidad, el cheque bebé de 2.500 euros y sobre todo la Ley de Dependencia, cuarto pilar del estado del Bienestar, sin su puesta en marcha que ha supuesto la atención de unos 700.000 españoles, es seguro que el déficit público sería mucho menor.

La actuación de los populares estuvo siempre condicionada por el 11-M. al considerar que cambió la intención del voto. Al no estar preparados para la derrota hicieron una oposición brutal. En la cuestión del terrorismo, pusieron todas las dificultades para que el intento de solución del Gobierno fracasara. Usaron uno de los problemas más complejos, como es el incardinar Cataluña en el Estado español, acusando a ZP de haberlo generado, al despertar entre la clase política catalana unas expectativas infundadas. En cuanto a la Memoria Histórica, de romper el consenso de la Transición, y abrir heridas ya cicatrizadas, según su versión, tras la Ley de Amnistía de de 1977. Se opusieron a la política de inmigración del Gobierno, a partir de 2005 tras un novedoso proceso de regularización de inmigrantes irregulares; y a la extensión de derechos civiles, como el matrimonio entre personas del mismo sexo. En general, la política económica y social del Gobierno socialista no recibió grandes críticas. Debió ser positiva la actuación de ZP, ya que en el 2008 volvió a ganar.

En la segunda irrumpió una crisis económica, la más profunda en los últimos 100 años. Por la explosión de la burbuja inmobiliaria, además de factores internacionales, comenzó a incrementarse el paro, el Gobierno sorprendido por su virulencia trató de paliarlo con medidas de tipo keynesiano como el Plan de Empleo de los ayuntamientos o las subvenciones para la compra de los coches. Acudió también al rescate del sector financiero, capital que este utilizó para sanear sus balances, poniendo muchas más trabas a los préstamos de las empresas o de los particulares.

Mas el empleo seguía cayendo con una intensidad que sorprendía al Gobierno, por lo que tuvo que incrementar el gasto público para pagar las prestaciones del desempleo, en un momento que se reducían los ingresos, vía impuestos o cotizaciones. De ahí el incremento del déficit, lo que obligó a ZP a una durísima política de ajuste en mayo de 2010 impuesta desde las instituciones del FMI, BCE, la Comisión Europea, que recayó sobre los empleados públicos, pensionistas, personas dependientes y el Tercer Mundo.

Luego llegaron otra serie de reformas: del sistema financiero, laboral, negociación colectiva, de las pensiones. Estas políticas de corte neoliberal le obligaron a rectificar sus principios socialdemócratas, por lo que se generó un traumático desconcierto en muchos de sus antiguos votantes.

Los populares dirigieron toda su artillería a la “crisis económica”. Primero adujeron que ZP negaba su existencia. Luego que no tomaba medidas. Cuando las tomaba que llegaban tarde. Y cuando llegaban que no había suficiente coraje a la hora de aplicarlas. No obstante, a pesar de ponerlas en marcha, los mercados no dieron un respiro a la economía española que no remontó, por lo que al final claudicó. ZP fue devorado por la crisis económica y toda su obra política va a ser olvidada.

Esta crisis económica actual, repito, la más traumática de los últimos 100 años, la mayoría de los economistas y políticos no supieron preverla- Rodrigo Rato al frente del FMI ni se enteró- ni saben cómo atajarla. La excepción la representan los dirigentes políticos del PP, ya que oyéndoles, al culpabilizar exclusivamente de la crisis a ZP, todos los españoles deberíamos pensar que de haber estado ellos en el poder no se hubiera producido. Aquí las subprime, la crisis financiera, la explosión de la burbuja inmobiliaria, el paro hubieran pasado de largo.

Mas aunque la crisis hubiera llegado, no hay problema, debíamos todos estar tranquilos, especialmente los trabajadores, los pensionistas y los inmigrantes, ya que para los Rajoy, o los Montoro, la solución era clara y fácil. Se rebajan los impuestos, se eliminan algunos ministerios, se despiden a cientos de miles de empleados públicos, se expulsan miles de inmigrantes, se reduce el déficit público, y cual bálsamo de Fierabrás los 4 o 5 millones de parados pasarán a mejor vida. No acostumbraban a dar más detalles, ni les hacía falta, tal como les iban las previsiones electorales.

Y si alguno los solicitaba, le replicaban con el argumento de que ya sacaron a España de la crisis en 1996, contraponiendo los gobiernos de Felipe González y Rodríguez Zapatero con el de Aznar entre 1.996 a 2.004. González destrozó la España heredada de los gobiernos anteriores y Aznar la tuvo que recomponer; posteriormente ZP la volvió a dilapidar. Más Rajoy era la solución: las políticas económicas de 1996-2004. Tratar de poner en práctica ante la crisis económica actual las mismas medidas de antaño, era como pretender curar una enfermedad grave con una aspirina. Los tiempos son muy diferentes, por lo que las soluciones debían serlo también. Ni un solo acierto en el haber de los socialistas, ni un solo error en el suyo. Y esto lo repiten una y otra vez. Una mentira repetida mil veces, al final se convierte en una verdad.

Los populares acusaron a ZP de no tener un Plan para salir de la crisis. Vamos a fijarnos en los sucesivos Planes expuestos por Rajoy desde la oposición, siguiendo algunos posibles modelos económicos a imitar. Y los modificaron sobre la marcha. Antes de las elecciones de 2008 era el de la Irlanda, que crecía por encima del 4%. Cuando el milagro irlandés entró en recesión, lo olvidó. Poco después, fue el de Francia, mas cuando Sarkozy empezó a hablar de “reinventar el capitalismo”, defendiendo un intervencionismo fuerte e incluso planteando un nuevo impuesto para las grandes fortunas, le dejó de interesar. Llegó el de Ángela Merkel al prometer propuestas de bajadas de impuestos en plena campaña. Cuando con la crisis griega Merkel, lejos de bajar impuestos, subió algunos le sobrevino un nuevo olvido. Apareció el de Inglaterra, pero al darse cuenta que los durísimos recortes de 500.000 funcionarios y tasas universitarias triplicadas provocaban críticas en España, empezó a citar menos a Cameron.

Con la llegada de la campaña electoral del 20-N, Rajoy nos obsequió con el “depende”, “ya veremos”, “quizás”. Mas, a veces, nos proporcionó nuevos y sustanciosos detalles: para combatir el paro, hay que crear empleo; para crear empleo, hay que poner en práctica la política del sentido común; y la política del sentido común, es hacer lo que Dios manda. Y así con ese programa ganó las elecciones. Tiene bemoles.

En estos dos años de gobierno de Rajoy, estamos observando que el gran objetivo de corregir el déficit público, ha sido un fracaso. Igualmente el desempleo sigue desbocado. Las llamadas reformas estructurales, bancaria, laboral y pensiones entre otras, suponen gravísimos sacrificios sobre la gran mayoría de la población. El Estado de bienestar fuertemente dañado.

La subida de la bolsa y el incremento de la inversión extranjera y el  descenso de la prima de riesgo no suponen ninguna mejora en el bienestar de la gente común. Eso sí, Botín o Alierta dicen, y nos lo tenemos que creer, que ya hemos tocado fondo, eso sí, todavía exigen más reformas, como la de la administración, que supondrá cientos de miles de empleados públicos a la calle. Por otra parte, con ser gravísimas todas estas políticas, no lo es menos que no estaban reflejadas en el programa electoral del PP. Han mentido. Y cuando alguien falta a la palabra, está totalmente desacreditado.

Y además, no tiene inconveniente alguno en señalar que ha incumplido sus promesas, pero ha cumplido con su deber. Esto me recuerda aquello de "soy responsable ante Dios y ante la Historia”. Esta es la realidad resumida brevemente, sin embargo sorprende que todavía los populares ganarían en estos momentos las elecciones, según los sondeos del CIS. Esto es surrealista además de tristísimo. Me parecen muy oportunas para calificar la situación política actual en España las palabras del Conde de Romanones “Cuando un pueblo se resigna con el vencimiento y convive con el vencedor sin protestar, es que ya no palpita en él el amor a la patria y que ha llegado al último escalón de la degradación cívica”.

13 noviembre de 2013

Cándido Marquesán

14/11/2013 14:32 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Ana Botella, la mejor alcaldesa de Madrid

Cándido Marquesán Millán

Realmente la actuación de Ana Botella al frente de la corporación municipal de Madrid resulta tragicómica. Todos conocemos sus méritos contraídos para ir en esa lista municipal. Luego su llegada a la alcaldía fue producto del vergonzoso abandono de Gallardón que faltando al respeto a todos los madrileños que le habían votado, prefirió un sillón ministerial. Parece ético el permanecer en un puesto público y durante el tiempo de duración,  si has sido elegido por los ciudadanos. Mas hace ya tiempo que nuestra clase política ha olvidado el significado de la ética.Esta señora en el período que dirige el Ayuntamiento de Madrid tiene en su debe actuaciones lamentables. Sobre la tragedia de Madrid Arena alguna responsabilidad tendrá la máxima autoridad.

 

Su defensa de la candidatura de Madrid para ser sede de los Juegos Olímpicos fue grotesca, como todos pudimos observar. Pero no solo fue grotesca, también fue dramática, porque todavía no sabemos cuánto fue su costo, con el agravante de la inmensa deuda municipal. Aquí nos venden austeridad, pero cuando les interesa no hay problema para pasársela por el forro. Haciendo un inciso en el ámbito de la política nacional. Austeridad, austeridad y austeridad. Vale, Sr. Montoro, pero para todos. Pero no. Para todos, no.

Una prueba. En septiembre de 2012, el Gobierno aprobó un crédito extraordinario, para saldar 1.782 millones de euros de deudas pendientes de los dos años anteriores con la industria armamentística. El pasado día 1 de agosto, en el segundo punto del orden del día, en el Pleno del Congreso de los Diputados, se aprobó otra partida de 877 millones para armamento.  Pues el Ayuntamiento de Madrid, endeudado hasta los orejas, no tiene problemas en gastar a mansalva para defender su candidatura en los Juegos Olímpicos. Y aquí no pasa nada.

Y ahora en el cénit de esta tragicomedia, nos llegan las declaraciones de la alcaldesa para valorar el final de la huelga de la limpieza. Abróchense los cinturones que vamos a despegar. : “Que no haya ningún despido de los más de mil previstos inicialmente en las empresas de limpieza es  “gracias a la flexibilidad de la reforma laboral”, y no a la presión de los sindicatos y los trabajadores durante las dos semanas de conflicto que han llenado de basura las calles de la capital”.

De verdad, cuando leí estas declaraciones tuve que restregarme varias veces los ojos, para cerciorarme que eran ciertas. Y sí, al final son ciertas. Hace falta tener la cara más dura que el cemento armado para emitirlas. ¿Nos toma por gilipollas? Todo el mundo, con dedos en la frente, sabe que el final con el mantenimiento de los puestos de trabajo ha sido producto de la lucha de la clase obrera,  ejemplo que debería ser seguido en otros sectores profesionales. Cuántos puestos de trabajo se hubieran podido mantener tanto en el sector público como en el privado, si los trabajadores hubieran tenido el coraje mostrado por  los de la limpieza de Madrid. Su ejemplo, su extraordinario ejemplo de valentía  y de lucha nos debería servir de profundo motivo de reflexión para muchos trabajadores.

La alcaldesa ha cometido un gravísimo error de cálculo. Pensaba que la sociedad madrileña, acosada por la basura acumulada, se enfrentaría a los huelguistas. Y no ha siso así. Muy al contrario, se ha solidarizado. Por eso, ahora la mejor alcaldesa de Madrid, exige que debería modificarse la regulación de la huelga, porque no se puede tener como rehén a la sociedad. Una huelga siempre genera problemas y quebrantos a la sociedad. Es de cajón.

Quiero terminar con una conclusión. Los juicios emitidos por la mejor alcaldesa de Madrid, no sé si  son auténticos o fingidos. Tan grave sería una opción como la otra. Mas lo que si tengo claro es que esta señora es el paradigma del político desconectado de la realidad que le circunda. y por ello de la problemática de la gente normal, como si estuviera en una burbuja, algo que tiene hasta cierto punto una lógica explicación, al estar acostumbrada a viajar siempre en coche oficial, ahora desde su residencia en una zona lujosa de Madrid al ayuntamiento; además de estar rodeada de numerosos asesores que todo el día dócilmente le obsequian con todo tipo de alabanzas, como qué bien lo estás haciendo, eres única, eres la mejor, también es cierto que  estos precisamente para eso han sido contratados, ya que si le presentaran algún tipo de crítica serían despedidos de una manera fulminante.

Entiendo que los buenos asesores son aquellos que tienen la suficiente valentía como para decirles a los políticos de turno “Te estás equivocando”.  Esos los buenos asesores, los otros son otra cosa, pero no asesores. Pero de los primeros hay escasez, de los segundos abundancia a raudales. Por ello, es frecuente que los gobernantes que se hallan en la cúspide, acaben por acostumbrarse de tal modo al incienso, que toda adulación les parece  un tributo obligado a su persona, y también lleguen a estar convencidos de estar en posesión absoluta de la verdad, lo que no deja de ser extraordinariamente grave, tal como dijo uno de los políticos mas sagaces, aunque no de los más honestos, Conde Romanones “ El gobernante que cree no equivocarse nunca, es el más funesto y peligroso”.

Retorno al tema fundamental que ha propiciado estas líneas. Estoy convencido de que si nuestra alcaldesa se diera de vez en cuando algún paseo a pie, sin coche oficial, sin escoltas,  y sin asesores, por algunas calles  de algunos barrios madrileños, como el de Pan Bendito u otros más, podría observar con claridad  que muchos madrileños lo están pasando francamente mal: familias con todos sus miembros en paro y algunos sin prestación por desempleo, personas dependientes a las que se las negado el derecho a ser atendidos por las instituciones públicas, mayores con pensiones cada vez más reducidas y que deben asumir el repago sanitario, miles de jóvenes deambulando todo el día por la calle, sin futuro y condenados al paro perpetuo. Si de verdad le preocupasen de verdad los problemas de la sociedad madrileña, debería visitar estos lugares. Es seguro que aprendería mucho de esta experiencia.

Termino con una reflexión, recurriendo a un clásico de la política. Según Azaña, los móviles que llevan con frecuencia a los hombres y a las mujeres a la política, pueden ser: el medrar, el enriquecerse, el lucimiento  y el mandar.  Mas, estos móviles no son los auténticos de la verdadera emoción política. Los auténticos  son: la percepción de la continuidad histórica, de la duración, es la observación directa y personal del ambiente que nos circunda, observación respaldada por el sentimiento de justicia, que es el gran motor de todas las innovaciones de las sociedades humanas. De la combinación de los tres elementos sale determinado el ser de un político. He aquí la emoción política.

Mi estimado lector, si has tenido la paciencia de llegar hasta aquí, tu mismo podrás valorar de cuáles han sido los móviles que han llevado a la alcaldía de Madrid a nuestra Ana Botella. Yo los tengo claros. Termino con las mismas palabras que dan título a estas líneas, Ana Botella, sin ningún tipo de dudas, es la mejor alcaldesa de Madrid.

20/11/2013 23:52 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

De todas las historias de la Historia la más triste sin duda es la de España porque termina mal

Cándido Marquesán Millán

Érase un país, al que durante una larga noche de piedra le contaron que debajo de los adoquines había arena de playa. Y llegó el  gran día, aunque pusilánimes esperaron y consintieron que el Funeralísimo muriera en su propia cama. Y casi todos en una explosión de alegría e ingenuidad, se creyeron su  participación plena en un modélico proceso de tránsito de una época de represión, muerte y miseria a otra de libertad, vida y opulencia, por lo que ya podían hasta dar lecciones al mundo. Mas, por el camino hubo  además de amnistía, amnesia, y por ello desconocimiento y falta de reconocimiento a muchos de sus compatriotas que sacrificaron sus vidas en el altar de la libertad y cuyos cadáveres siguen esparcidos en las cunetas de cualquier carretera comarcal o en malolientes basureros a las afueras de no pocos pueblos, al ser  masacrados cruelmente por auténticos criminales, que se autoproclamaron patriotas de postín con la bendición de jerarcas purpurados, y que envilecieron la religión que decían representar.

 

Pasaron los años y muy pocos tuvieron la audacia de cuestionar esta gran mentira, y quienes tuvieron la osadía de escapar de este redil marcado a fuego, fueron sometidos a ataques furibundos desde sectores muy poderosos del ámbito político, económico y académico; siendo acusados de poner en grave peligro una pacífica y consensuada convivencia, producto del esfuerzo de la gran mayoría, que plenamente consciente  de su traumático y fratricida pasado, en un acto de ejemplar generosidad había decidido no volver a cometer los mismos errores. Casi todos, mantuvieron  firme esta creencia, que parecía estar profundamente arraigada. Mas, con la llegada de una fuerte tormenta producto de la explosión de una grandiosa burbuja, ese edificio que parecía tan firme y consolidado comenzó a resquebrajarse, por lo que es muy posible su estruendoso derrumbe, al estar construido con podridos, averiados y oxidados materiales.

Creyeron que la Carta Magna, había sido producto del consenso de las principales fuerzas políticas, y que sería respetada y aplicada tanto en su parte orgánica, como en la referente a los derechos humanos. Ilusiones fallidas. Por ello, la fiesta que con gran parafernalia y boato los gerifaltes de la política celebran anualmente para conmemorarla y festejarla, es una burla cruel a toda la ciudadanía.

Quien, les dijeron, había sido el gran artífice de nuestra transición, ha quedado desnudo con sus vergüenzas al aíre. Ni condenó al cruel dictador a quien debía su poder. Ni tampoco su trayectoria ha sido tan ejemplar, como les hicieron creer de una manera interesada desde determinadas y poderosas instancias políticas, económicas y académicas. Al desaparecer en parte el blindaje mediático, han constatado que su conducta es la misma que la de sus ancestros familiares: libertinaje, corrupción, insensibilidad hacia los débiles, falta de transparencia y de ejemplaridad pública. Por ende, está perdiendo la confianza de la ciudadanía a raudales, y si no fuera por el blindaje constitucional  y si se permitiera a la ciudadanía opinar sobre su permanencia, es muy factible que fuera despojado de su cargo.

Todos pensaron que, por fin, serían dueños de su propia historia, y que podrían expresar sus aspiraciones, sirviéndose del ejercicio del voto, al que estaban poco acostumbrados. Que sus representantes electos las tendrían en cuenta en su actuación política. Mas sus deseos fueron defraudados. Un presidente de gobierno, que hace de la mentira virtud, que al día siguiente de las elecciones olvida sus promesas hechas a los electores al estar más pendiente de los mandatos de determinadas instituciones que nadie ha elegido; que cobarde sus acciones políticas las explica en un plasma, que ha permitido por error u omisión una corrupción pestilente en su propio partido, está totalmente desacreditado y deslegitimado. Por tanto, si tuvieran un régimen democrático de verdad, no una pantomima, debería dimitir, aunque solo fuera por dignidad y por respeto a sí mismo y al resto de los españoles.

Igualmente estuvieron convencidos de que en la carrera de San Jerónimo estaría el Sancta Sanctorum de la democracia, la sede de la soberanía popular. Mas están constatando dramáticamente en fechas recientes que ese lugar, tiene que estar protegido de la ciudadanía a quien debería representar con empalizadas y cientos de policías. ¡Vaya soberanía popular!

Que la justicia emanaría del pueblo y se administraría por Jueces y Magistrados integrantes del poder judicial, independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley, y ante ella que todos los españoles serían iguales,  se convirtió en opinión generalizada y asumida. Mas, recientes acontecimientos han arrumbado cruelmente esta creencia. Un Juez con una trayectoria impecable y ejemplar de lucha contra el narcotráfico, el terrorismo, la corrupción y la dictadura fascista expulsado sin contemplaciones de la carrera judicial, merced a la denuncia de una organización de extrema derecha. Surrealista. Pero ha pasado el tiempo y la verdad desagradable asoma: la justicia se administra como siempre, con criterios en lo que más importante es el poder, el dinero o la sangre azul.

Que después de haber estado perseguidos, los partidos políticos expresarían  el pluralismo político, serían  el instrumento fundamental para la participación política y que su estructura interna y funcionamiento serían democráticos. Vana ilusión. En cambio, se parecen cada vez a una casa cerrada habitada por unos extraterrestres, en la que se respira un aire corrupto, sin que a sus dirigentes les importe en absoluto el desencanto generalizado hacia ellos.

Que unas élites del mundo de la gran banca y de la gran empresa serían la vanguardia de su desarrollo económico. Fallida ilusión. Muy al contrario, impulsadas exclusivamente por los intereses económicos, alejadas de cualquier planteamiento ético, no les importa que a sus compatriotas se les esté arrebatando a dentelladas el incipiente y tardío Estado de bienestar, mientras depositan sus pingües beneficios en Paraísos Fiscales, mejor dicho, cuevas de ladrones. Y además hipócritamente pretenden darles todos los días lecciones de patriotismo.

De verdad, todos aquellos que conocieron y padecieron la dictadura, al final del camino han sufrido un  brutal desencanto, al comprobar que tras tanta barricada y tras tanto puño en alto y tanta sangre derramada, al final de la partida no pudieron hacer nada, y bajo los adoquines no había arena de playa. Y al final como dijo el poeta: De todas las historias de la Historia la más triste sin duda es la de España porque termina mal. Como si el hombre, harto ya de luchar con sus demonios, decidiese encargarles el gobierno y la administración de su pobreza.

Por ello, la pregunta que se hizo el político de más categoría en toda nuestra triste historia y cuyos restos todavía permanecen vergonzosamente desterrados, en una conferencia pronunciada un 4 de febrero de 1911 en la Casa del Pueblo de su ciudad natal, titulada El problema español sigue vigente: ¿Vamos a consentir que la inmensa manada de vividores, de los advenedizos manchados de cieno usurpe la representación de un pueblo y lo destroce para saciar su codicia?



 

 

 

E


26/11/2013 11:17 dorondon Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris